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Asunto:[gap-argentina] =?utf-8?Q?C=C3=93MO_CAPTAR_LOS_ELEMENTOS_ET=C3=89RIC?= =?utf-8?Q?OS_CONTENIDOS_EN_EL_SOL_=281=29?=
Fecha:Lunes, 15 de Octubre, 2012  20:00:17 (-0300)
Autor:Monica Barbagallo <monica.barbagallo @.....com>



 
----- Original Message -----
From: JesĂșs

 


Solo descorrerĂ¡ el velo de ISIS, aquel que tenga valor, alma
y corazĂłn limpio. Aquel que estĂ¡ movido por el amor incondicional a
la existencia, el respeto absoluto a cada aparente unidad del
Universo
. No intentes descubrir que hay tras el velo, SÉ EL VELO"
(El libro de Maat)


CÓMO CAPTAR LOS ELEMENTOS ETÉRICOS CONTENIDOS EN EL SOL (1)


Al mirar al sol, nuestra alma toma la forma del sol

El sol es el origen de todos los planetas, que han salido de Ă©l; por eso podemos
decir que todo lo que existe aquĂ­, en la tierra, los elementos quĂ­micos, las sustancias
minerales o vegetales, existe ya en estado sutil, etérico, en el sol. La cuestión es, pues,
ahora, saber cĂłmo captar estos elementos, en particular cuando queremos remediar las
enfermedades, las deficiencias. SĂ­, porque es preciso que el hombre se habitĂșe a tomar
lo que le falta en las regiones sutiles. Cuando siempre buscamos remedios abajo, en el
plano fĂ­sico, sin hacer ningĂșn esfuerzo para elevarnos, no ganamos nada en el plano
espiritual: nos volvemos perezosos, nos apoltronamos, porque lo tenemos todo al
alcance de la mano; ni siquiera nos desplazamos, llamamos por teléfono o mandamos a
alguien a la farmacia... Es mucho mĂ¡s provechoso hacer el esfuerzo de remover todo
nuestro ser para ir a buscar estos elementos, estas quintaesencias, arriba, en el plano
etérico.

La medicina oficial no conoce aĂșn estos elementos etĂ©ricos, que son a la vez mĂ¡s
sutiles y mĂ¡s eficaces que todos los que ella ha descubierto hasta ahora. La medicina
piensa actualmente que las glĂ¡ndulas endocrinas, con sus secreciones, son las que
gobiernan todo el organismo. No, no son las glĂ¡ndulas endocrinas las que juegan el
papel esencial: son otros factores, en el plano astral y en el plano mental, los que
gobiernan, desencadenan y dirigen el funcionamiento de las glĂ¡ndulas endocrinas.
Porque, para que una glĂ¡ndula endocrina secrete demasiado, o demasiado poco, y
produzca anomalĂ­as en el organismo, sin duda debe de haber una causa. ¿Y dĂłnde se
encuentra esta causa? La Ciencia iniciĂ¡tica responde: en el campo de los pensamientos y
de los sentimientos.

Yo no estoy de acuerdo con la medicina materialista que cree que la salud del ser
humano depende exclusivamente de la cantidad de vitaminas o de hormonas que
absorbe. En realidad, existen en los planos astral y mental otros factores mĂ¡s poderosos
que excitan o perturban el organismo, y es ahĂ­ donde hay que armonizarlo todo y
ponerlo todo a punto, en vez de ocuparse Ășnicamente del cuerpo y de buscar siempre las
causas de las enfermedades en el plano fĂ­sico. Estas dos regiones, astral y mental, en
donde se forman los pensamientos y los sentimientos, todavĂ­a no han sido exploradas ni
dominadas, y desde ellas son proyectados los elementos nocivos que van a perturbar
despuĂ©s los otros aparatos: las glĂ¡ndulas endocrinas, el sistema nervioso, el simpĂ¡tico,
los ganglios... Hay que ir a buscar, pues, mucho mĂ¡s arriba las causas de las
enfermedades y sus remedios. Poco a poco, la ciencia los descubrirĂ¡.

Hace unas decenas de años, los mĂ©dicos decĂ­an: “Si tomĂ¡is cada dĂ­a tanto de
prĂłtidos, tanto de lĂ­pidos, tanto de glĂșcidos y tanto de sales minerales, tendrĂ©is tantas
calorĂ­as que os darĂ¡n tantas energĂ­as”. Y todo el mundo creĂ­a que eso bastaba para tener
buena salud, hasta el dĂ­a en que la medicina se puso a hablar de unos elementos mĂ¡s
sutiles e imponderables: las vitaminas. Entonces, ¡todo el mundo se atiborrĂł de
vitaminas! Pero un Iniciado, en cambio, no tiene necesidad de ocuparse de calorĂ­as ni de
vitaminas: en sus trabajos espirituales logra elevarse hasta muy arriba para captar otros
elementos todavĂ­a mĂ¡s sutiles y necesarios que se encargan de ordenar y de poner todo a
punto en su organismo, incluso la asimilaciĂłn de las vitaminas mismas. Por otra parte,
el descubrimiento de las glĂ¡ndulas endocrinas y el misterio de su funcionamiento
prueba que le quedan aĂșn a la medicina otros campos mĂ¡s sutiles que explorar.

Por eso nosotros insistimos tanto en la calidad de los pensamientos y de los
sentimientos: porque los pensamientos y los sentimientos son unas fuerzas que ponen en
marcha ciertos centros sutiles, los cuales actĂșan, a su vez, sobre las glĂ¡ndulas
endocrinas, sobre el sistema nervioso, y, despuĂ©s, sobre todos los demĂ¡s sistemas, y de
ello se deriva tal estado de equilibrio o de desequilibrio, de orden o de desorden. Hay,
actualmente, algunos investigadores que trabajan en esta direcciĂłn, pero no son
escuchados. Sin embargo, pronto la medicina se verĂ¡ obligada a admitir oficialmente
sus conclusiones, y sĂłlo se estudiarĂ¡n estos factores sutiles que son el pensamiento y el
sentimiento: se crearĂ¡n nuevas ramas de estudios, con laboratorios y tĂ©cnicas especiales,
y todos reconocerĂ¡n que la Ciencia esotĂ©rica tenĂ­a bases sĂłlidas y verĂ­dicas. Mientras
tanto, se burlan de ella.

Os diré ahora cómo podéis tomar estas partículas etéricas que el sol envía a
profusión cada mañana. En realidad, es muy sencillo, ni siquiera hay que saber qué
elementos restablecerĂ¡n vuestra salud, eso no tiene ninguna importancia. Os esforzĂ¡is
solamente en subir... en subir con el pensamiento hasta las regiones mĂ¡s sutiles: allĂ­, os
exponĂ©is, esperĂ¡is... y, entonces, vuestra alma y vuestro espĂ­ritu, que son unos quĂ­micos
y unos médicos muy competentes, que conocen exactamente la naturaleza de todas las
sustancias etĂ©ricas, captan lo que os es necesario y dejan a un lado todo lo demĂ¡s. Os
concentrĂ¡is, esperĂ¡is, con amor, con sumisiĂłn, con gozo, con confianza, y, un tiempo
después, cuando volvéis, sentís que algo se ha restablecido, serenado, reforzado.
(Omraam Mikhael Aivanhov)