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Asunto:[gap-argentina] "DISIDENCIA CONSCIENTE: ES LA HORA"
Fecha:Jueves, 17 de Septiembre, 2020  19:35:43 (-0300)
Autor:Juana Aliberti Martinez <juanaaliberti @.....com>



---------- Forwarded message ---------
De: Ce SosaPe <cecisosape@yahoo.com.ar>
Date: jue., 17 sept. 2020 a las 18:51
Subject: "DISIDENCIA CONSCIENTE: ES LA HORA" por EMILIO CARRILLO- 26/4/20
To:


Emilio Carrillo¬†es un economista muy reconocido Espa√Īol- escritor de numerosos libros. Su vida dio un simbronazo¬† en 2001 luego de estar en muerte clinica por 2 horas y como un a√Īo de tratamientos recuperatorios. tiene numerosos videos de charlas dadas, que se encuentran en youtube.


"DISIDENCIA CONSCIENTE: ES LA HORA" por  EMILIO CARRILLO- 26/4/20

20 ejemplos pr√¡cticos para ‚ÄúNacer de Nuevo‚ÄĚ (a una nueva vida y a una nueva humanidad) por medio de una disidencia radical, creativa, pac√≠fica, compasiva, activa, valiente y tierna.

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DISIDENCIA CONCIENTE: ES LA HORA Veinte ejemplos pr√¡cticos para ‚ÄúNacer de Nuevo‚ÄĚ (a una nueva vida y a una nueva humanidad) por medio de una disidencia radical, creativa, pac√≠fica, compasiva, activa, valiente y tierna.¬†-Emilio Carrillo Director del Proyecto de investigaci√≥n ‚ÄúConsciencia y Sociedad Dist√≥pica‚ÄĚ ================================================¬†

Resquicios de luz entre tanta niebla... 

Los d√≠as pasan, cada uno demasiado parecido al anterior; y al que lo seguir√¡... Se lo debemos al coronavirus COVID-19. O siendo m√¡s exactos, a los que lo han creado artificialmente: esos aprendices de brujo que, al servicio de enormes corporaciones multinacionales, realizan investigaciones secretas en laboratorios, mutando genes y alterando virus y bacterias para uso farmac√©utico y militar. Es ya muy extenso y prestigioso el listado de expertos que as√≠ lo aseguran. Recientemente, por ejemplo, se ha sumado a ellos Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina en 2008 por su descubrimiento del virus de inmunodeficiencia humana o (VIH).¬†

Lo que est√¡ ocurriendo carece de precedentes en la historia de la humanidad: las vidas de miles de millones de personas -salir, entrar, viajar, qu√© hacer, d√≥nde ir, con qui√©n estar, las relaciones familiares y sociales, las actividades culturales y deportivas, el contacto con la naturaleza...- han sido secuestradas. Es algo ins√≥lito y hay que preguntarse qui√©nes son los responsables. Algunos lo achacan a los gobiernos. Pero hay que agudizar la mirada y no ofender a la inteligencia: los pol√≠ticos de cada pa√≠s -mejor o peor, seg√ļn los casos- capean el temporal como pueden, intentando sobrevivir en medio de tanto desconcierto y alarma. Los que mueven de verdad los hilos son otros: la selecta √©lite que dirige esas corporaciones y las instituciones internacionales de las que se valen. Est√¡ muy por encima de los gobiernos, a los que mantienen bajo su mando de m√ļltiples maneras, incluido el endeudamiento masivo de los Estados, que los somete a los dictados de los mercados financieros. Y hace tiempo que viene dando pruebas sobradas no solo de su existencia en la tramoya del aut√©ntico poder, sino tambi√©n de no tener problema alguno en no decirnos toda la verdad o, directamente, manipularnos y enga√Īarnos. Lo mismo, dentro de unas semanas o de unos meses, cu√¡ndo lo consideren oportuno, nos devolver√¡n parte de lo robado, que nunca ser√¡ la totalidad. Y m√¡s adelante, s√≠ as√≠ les conviene, nos lo hurtar√¡n de nuevo con id√©ntica impunidad (Aconsejo la lectura del texto El por qu√© y el para qu√© del coronavirus (COVID-19): su origen, su difusi√≥n, sus nocivos efectos a medio y largo plazo y las oportunidades que abre para todos, publicado en el blog El Cielo en la Tierra el pasado 25 de marzo).¬†

Todo lo cual ser√≠a impensable si no fuera porque demasiada gente, presa del p√¡nico y la indolencia, opta por actuar cual avestruz, escondiendo la cabeza bajo tierra. No es un juicio, sino la estricta descripci√≥n de la realidad. Observamos nuestro entorno y ah√≠ est√¡n: sencillamente, prefieren no saber; son sordos porque no quieren o√≠r, ciegos porque no quieren ni ver; se refugian en las ‚Äúversiones oficiales‚ÄĚ de sus televisores, cuando no en enso√Īaciones banales que les permitan permanecer en su zona de confort (pasivo, rutinario, ap√¡tico, displicente, alienado, ensimismado, tendente a la ansiedad y a la depresi√≥n...); intercambian su dignidad a cambio de la seguridad que les ofrecen los pir√≥manos que, tras provocar el incendio, se disfrazan de bomberos; refutan lo obvio y niegan lo evidente; algunos incluso subliman lo elemental y rudimentario para fingir un falso bienestar y cierta dosis de cultura y hasta de espiritualidad; y sobreviven encarcelados entre los barrotes del miedo, la mon√≥tona mediocridad y la rid√≠cula esperanza de que todo esto pase y las cosas vuelvan a ser como eran. Ni de algo tan palpable -que nada volver√¡ a ser como antes- se dan cuenta.¬†

¬¿C√≥mo caminar por un escenario as√≠? Pues con la prioridad de no caer en esas arenas movedizas: que no nos atrapen ni las mentiras y artima√Īas de los unos (ojo, porque la obsesi√≥n ‚Äúconspirano√≠ca‚ÄĚ es otra manera de precipitarse en esas arenas) ni la inconsciencia e inconsistencia de los otros. Y, entre tanta niebla, nos corresponde, igualmente, buscar y encontrar los resquicios de luz que nos permitan ser nosotros mismos y abrir las puertas a otra sociedad y a una vida que realmente lo sea. En definitiva, a una nueva humanidad.¬†

Consciencia y disidencia: Re-evolución 

Para avanzar hacia ella, la clave es la consciencia, que integra tres capacidades (v√©ase el vocablo ‚Äúconsciencia‚ÄĚ en el Diccionario de la Academia de la Lengua):¬†

+Hacia el interior, la de conocerse a uno mismo, tanto nuestra apariencia pasajera ‚Äďf√≠sica, emocional y mental- como la Esencia imperecedera ‚Äďnuestro aut√©ntico ser-.¬†

+Hacia el exterior, la de conocer la realidad que nos rodea en sus diversas manifestaciones e implicaciones. 

+Y ambas han de desplegarse en equilibrio, lo que cristaliza en una tercera y sobresaliente capacidad: la de interactuar con el mundo -del que sabremos sus avatares y trasfondos- sacando lo mejor de nosotros mismos -gracias al reconocimiento de lo que realmente somos-. 

Por tanto, para que la consciencia sea tal, hay que trascender cualquier dualidad y unificar lo interior y lo exterior: que la introspecci√≥n sea acci√≥n; y que la acci√≥n resplandezca desde la introspecci√≥n. Y es curioso constatar cu√¡ntas personas, que se dicen conscientes, andan cojas por la vida al¬†centrarse monotem√¡ticamente solo en una de las dos primeras capacidades aludidas. As√≠:¬†

+Est√¡n, por un lado, las que se interesan exclusivamente por el conocimiento de lo exterior, pero, al carecer de la visi√≥n interior, derrapan en la ficci√≥n de ansiar cambiar lo exterior desde lo exterior (nos detendremos en ello de inmediato a prop√≥sito de las revoluciones).¬†

+Y, por otro, las que, influidas por la New Age y el psiquismo, buscan evadirse de lo que ocurre a su alrededor y de las cuestiones terrenales, demasiado menores y de baja estofa, alegan, como para merecer la consideración de los que ya han logrado altos niveles de espiritualidad. Menuda sandez: harían bien en recodar la vida y la obra de los Maestros de todas las épocas y culturas y comprobar hasta qué punto, incluso a costa de dar la propia vida, llegó su compromiso social, su actuar en y sobre el mundo y su aplicación del célebre principio hermético de como es arriba es abajo, y viceversa. 

Todos esos Maestros fueron rotundos ejemplos de cómo conjugar en armonía las tres capacidades citadas y ejercitar la genuina consciencia. De la cual, atendiendo a los acontecimientos distópicos actuales, brota y florece la disidencia. 

S√≠, aunque a m√¡s de uno le pueda sorprender o, incluso, desagradar, el hondo conocimiento de uno mismo y de la realidad que nos rodea impulsa una interacci√≥n, desde el interior con el exterior, fundamentada en la disidencia consciente ante lo que sucede y ante lo que se avecina. Y no es una invitaci√≥n a la revoluci√≥n, sino, como se examinar√¡ despu√©s, a la re-evoluci√≥n. De esto precisamente se trata en el aqu√≠-ahora que vivimos.¬†

Con relaci√≥n a la revoluci√≥n y retomando lo que se acaba de explicar, hay que aprender de la historia y reflexionar sobre cu√¡ntos intentos de cambio de lo exterior (entramado pol√≠tico e institucional, econom√≠a, sociedad...) desde el exterior (insurrecciones, motines, revueltas, movilizaciones, sublevaciones...), pasado un periodo de efervescencia, nos han adormilado, en vez de despertarnos; nos han debilitado, en lugar de fortalecernos. Y el quid de la cuesti√≥n siempre es el mismo: el miedo, que nos hace sumisos. No en balde, los sucesos y contingencias que tienen impacto en la psicolog√≠a social, por la conmoci√≥n y la confusi√≥n que los acompa√Īan, provocan el p√¡nico en la mayor√≠a de la gente, que no ha acometido su transformaci√≥n interior y anda apegada a su peque√Īo yo perecedero, temeroso por propia naturaleza. A partir de lo cual, el sistema imperante se extiende cada vez m√¡s no por sus cualidades o porque sus postulados sean populares, sino por el miedo, pudiendo hacer lo que interesa y beneficia a la √©lite antes mencionada, aunque perjudique claramente a la colectividad.¬†

En El Gatopardo, la c√©lebre novela de Lampedusa, Tancredo, en plena revoluci√≥n garibaldiana, datada un siglo antes de que se escribiera la novela, declara a su t√≠o Fabricio la famosa frase: ‚ÄúSi queremos que todo siga como¬†est√¡, necesitamos que todo cambie‚ÄĚ. Efectivamente, el sistema siempre ha controlado y reorientado a su antojo los intentos de cambiar lo exterior desde el exterior. Y en los √ļltimos lustros, ha perfeccionado enormemente tal habilidad. Tanto que actualmente se ha llegado al extremo que sintetiza Elliot Alderson, el protagonista de la serie Mr. Robot, creada por Sam Esmail, en uno de sus episodios. Como en una red zombi, el miedo se extiende tan r√¡pido como si lo impulsara un viento huracanado; nos engulle vivos, digiere las reivindicaciones y las fagocita en beneficio de los mismos de siempre, que hacen lo que quieren con un reba√Īo tan d√≥cil y obediente. Envasan las luchas como si fueran un producto; convierten el inconformismo en una propiedad intelectual; imprimen en camisetas y suvenires los esl√≥ganes que aspiraban a ser subversivos; son capaces de televisar los movimientos de contestaci√≥n social emitiendo, en medio, pausas publicitarias; maquillan los hechos y suben los precios; nos lobotizan con sus espect√¡culos de realidad virtual; y le dan la vuelta a la resistencia hasta que estemos dispuestos a renunciar a nuestros derechos, a ceder privacidad y libertades a cambio de protecci√≥n y represi√≥n.¬†

Una acción y un estado 

Por esto, la disidencia consciente nada tiene ver con la revoluci√≥n, con la manida, repetida y bald√≠a disidencia dirigida a confrontar o luchar contra lo viejo; a combatir y pelear contra este sistema que ya no da m√¡s de s√≠, agotado, exhausto, anquilosado, colapsado, sin otros efectos y resultados posibles que m√¡s dolor y sufrimiento para la humanidad y el conjunto de los reinos y especies que conviven en la Madre Tierra.¬†

Tampoco con la que se enreda en diatribas pol√≠ticas ‚Äďismos, pugnas ideol√≥gicas, partidos, alternativas program√¡ticas...- e ilusamente persigue reformar o rehabilitar una casa que es una ruina y se derrumba irreversiblemente, causando con su ca√≠da tanto da√Īo en su entorno. ¬¿No est√¡s harto ya de perder el tiempo y las fuerzas en menesteres tan est√©riles y frustrantes?¬†

A lo que aqu√≠ nos referimos es a una disidencia v√¡lida para avanzar por derroteros m√¡s fruct√≠feros y que sirva, acudiendo de nuevo al Diccionario de la Academia de la Lengua, tanto para ‚Äúdisentir‚ÄĚ, no ajust√¡ndonos al parecer y sentir que nos pretenden imponer, como para ‚Äúdisidir‚ÄĚ, separ√¡ndonos de la com√ļn doctrina, creencia o conducta, esto es, del uniformismo en el estilo de vida, de la robotizaci√≥n del pensamiento y del vaciamiento espiritual.¬†

Una disidencia as√≠ no se enfoca contra nadie ni contra nada. Conlleva, desde luego, no ya un distanciamiento, sino una √≠ntegra desconexi√≥n de todo aquello que ha derivado en tanta deshumanizaci√≥n y desnaturalizaci√≥n. Pero sin entrar en conflictos ni enfrentamientos con ello. Simplemente, se deja que lo caduco prosiga su auto-derrumbamiento; y se buscan y generan espacios, v√≠as, experiencias y pautas vitales que contribuyan a construir lo nuevo. Esta es nuestra √ļnica y gran responsabilidad.¬† Por tanto, la disidencia consciente es, a la par, una acci√≥n y un estado: claro que se manifiesta en actos, como se ver√¡ de inmediato, pues por sus obras los conocer√©is (Evangelio de Mateo, 7, 20); mas se configura especialmente como un modo de vida interior, una visi√≥n exterior y un firme compromiso con ambos, asumiendo las consecuencias -f√≠sicas, materiales y espirituales- de tan √≠ntima elecci√≥n.¬†

Caracter√≠sticas b√¡sicas de la disidencia consciente¬†

Por todo lo enunciado, la disidencia consciente ha de ser radical, pac√≠fica, compasiva, creativa, activa, valiente y tierna. Y todo a la vez: al un√≠sono estas siete caracter√≠sticas b√¡sicas, que se exponen a continuaci√≥n no por orden de prioridad o jerarqu√≠a, sino hiladas para su mejor comprensi√≥n:¬†

a) Radical¬†- En el sentido estricto de la palabra, esto es, que vaya a la ra√≠z, a los fundamentos; que sea total, rotunda y real.¬†Radical para desconectar cabalmente de los paradigmas, h√¡bitos y mensajes con los que hemos permanecido encadenados al ego√≠smo, el egotismo, el egocentrismo, el narcisismo, el materialismo, el economicismo, el consumismo, la distracci√≥n superficial, el entretenimiento lelo, la fr√≠vola ans√≠a de ‚Äúsentirse bien‚ÄĚ, el ensimismamiento, el ensalzamiento de lo trivial, el especismo, el alejamiento de la vida y de la naturaleza...¬†

Y radical para ir m√¡s all√¡ de la apariencia ef√≠mera y perecedera ‚Äďnuestro peque√Īo yo f√≠sico, emocional y mental y la personalidad a √©l asociada- y recordar y plasmar en la vida diaria nuestra Esencia divina y eterna y todos los inefables atributos y cualidades que la determinan.¬†

b) Pacífica - La violencia, el ojo por ojo y el suponer que el fin justifica los medios son consustanciales a los falaces sistemas de creencias que, en su vesania, impuso lo viejo. Decimos adiós a la resignación y a la impotencia y asumimos el mando consciente de nuestras vidas. Pero, en paralelo, se acabó la cólera y la rabia, cesó el rencor y la animadversión. En nuestro corazón y en nuestra vida ya no hay sitio para guerras, batallas y contiendas del tipo que sean. 

Con entusiasmo, bajamos la espada. Y antes de envainarla definitivamente, damos el √ļltimo tajo: el que sirve para romper las amarras que nos manten√≠an atados a un mundo que se est√¡ auto-destruyendo. As√≠, apacible y mansamente, iniciamos la traves√≠a por el Oc√©ano de la Consciencia que nos guiar√¡ a una Nueva Tierra.¬†

c) Compasiva¬†- Para que desde nuestro ser m√¡s √≠ntimo y certero irradie pura conmiseraci√≥n e infinita alegr√≠a, sin atisbo de hostilidad, juicio o resentimiento.¬† Y un amor que todo lo abarque, que todo lo llene e ilumine, a cada ser sintiente, a cada forma de vida...¬† Hagamos de la Compasi√≥n nuestra exclusiva bandera; y del Amor benevolente y magn√¡nimo, hacia todo y hacia todos, nuestro himno: paciente, servicial, sin alardes, sin inter√©s propio, que no tiene en cuenta el mal recibido, que todo lo disculpa, que todo lo soporta, que se regocija con la verdad y la busca con perseverancia. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; llegar√¡ el d√≠a que veremos cara a cara.¬†

d) Creativa - Que nuestra energía, al completo, se ponga al servicio de lo nuevo, de su creación, de su construcción...   Lo que conlleva que nuestras propias vidas -comportamientos, acciones, palabras, emociones, pensamientos...- se transformen y sean en sí mismas la semilla de esa nueva humanidad que anhela nuestro corazón y late en nuestra alma. Ahondaremos en esto inmediatamente. 

e) Activa:¬†Es necesario expandir el discernimiento y comprender que el hecho de que todo tenga su porqu√© y para qu√©, con la honda aceptaci√≥n y paz que implica, ni justifica a los que causan sufrimiento ni conduce a la inacci√≥n -a cruzarse de brazos-, sino a la acci√≥n.¬† Ahora bien, no a la que surge del peque√Īo yo antes citado, sino otra muy distinta: una Acci√≥n Consciente ‚Äďy, por lo expuesto, radical, pac√≠fica, compasiva y creativa- que se despliega en el aqu√≠-ahora desde el equilibrio entre la quietud y el movimiento; y entre el silencio interno y la repercusi√≥n externa. Nos liberamos de los juicios y brilla el discernimiento que nos impulsa a lo que Gautama Buda llam√≥ la Acci√≥n Correcta.¬†

f) Valiente:¬† Para tener sed de Justicia y trabajar por la Paz sin temor a ser injuriados, calumniados o perseguidos; y asumiendo, como antes se expres√≥, las consecuencias f√≠sicas, materiales y espirituales que esto implique.¬†¬† Quiz√¡s, ante el avance imparable de estado policial-digital que se avecina, haya que volver en alg√ļn momento, metaf√≥ricamente expresado, a las catacumbas de los primeros cristianos, poniendo en valor su legado de disidencia con ejemplaridad de vida y sin violencia, a pasar de la mucha que se despleg√≥ contra ellos. Tampoco debemos preocuparnos ante una tesitura as√≠. Llevamos muchas encarnaciones prepar√¡ndonos para esta √©poca y sabremos a estar a la altura.¬†

g) Tierna:¬† La ternura es la llave de la disidencia consciente con la que estamos comprometidos desde nuestro ser verdadero.¬†Dulzura, para vivir sin las barreras emocionales del poder y la obediencia, en todas sus escalas, tambi√©n la familiar y dom√©stica.¬†Calidez, para que en nuestro nuevo sendero no existan las irracionalidades que nos llevaron a confundir valor y precio e invisibilizan la aut√©ntica naturaleza de las cosas.¬†¬† Sensibilidad, para, en lugar de competir, dominar y controlar, sentir con el otro lo que provee acompa√Īamiento.¬†¬† Delicadeza, para, en vez de exigir atenci√≥n e imponer nuestros criterios, escuchar de coraz√≥n lo que construye el di√¡logo, el enriquecimiento mutuo y los puntos de encuentros.¬†¬† Inocencia consciente, para tender la mano amorosamente a ese otro que fui, soy o ser√©.¬†

Morir a una forma de vida para nacer a otra distinta, situarte en el centro del hurac√¡n y sacar lo mejor de ti mismo¬†

En definitiva, la disidencia consciente lleva a cada uno a morir a una forma de vida: la que se est√¡ desmoronando, basada en el peque√Īo yo, con todo lo que conlleva. Y a nacer a otra distinta: la que nos corresponde crear, de instante en instante, desde la pr√¡ctica cotidiana de lo que realmente Somos. Esta es la √ļnica y verdadera re-evoluci√≥n.¬†

Se trata del ‚ÄúNacer de Nuevo‚ÄĚ, la ‚ÄúResurrecci√≥n en Vida‚ÄĚ, al que nos invit√≥ y convoc√≥ Cristo Jes√ļs: la semilla que a cada cual corresponde poner para recoger, entre todos los que la siembren, la cosecha de la nueva humanidad a la que se viene haciendo menci√≥n.¬†

Vivimos en un hurac√¡n de magnitud aceleradamente creciente, que se manifiesta es una concatenaci√≥n de circunstancias dist√≥picas: las que ya conjugamos como pasado, aunque las secuelas de algunas sigan presentes; las que hoy experimentamos; y las que vendr√¡n, que ser√¡n m√¡s bruscas y densas. Debemos ser conscientes al respecto y, sin miedos, recordar que todo tiene su sentido profundo, tambi√©n las ‚Äúnoches oscuras‚ÄĚ, en clave de la evoluci√≥n en consciencia de cada persona y de la humanidad. Y no intentar huir de tama√Īo hurac√¡n: primero, porque no es posible, pues su envergadura es global y azota al planeta de punta a punta; y segundo y m√¡s trascendente, porque lo que corresponde en consciencia no es salir corriendo, sino situarse en el centro del hurac√¡n ‚Äďdonde no hay viento, la temperatura es c√¡lida y los cielos est√¡n despejados- y, desde ah√≠, sacar lo mejor de nosotros mismos para ponerlo al servicio propio y de los dem√¡s.¬†

¬¿C√≥mo hacerlo exactamente? ¬¿Qu√© hacer, en concreto, para Nacer de Nuevo? ¬¿De qu√© modo podemos adentrarnos en esa vida distinta? ¬¿C√≥mo posicionarnos en el justo centro del hurac√¡n y sacar lo mejor de nosotros mismos? La respuesta a estas preguntas nada tiene ver con la teor√≠a y el conocimiento puramente intelectual, si en eso se queda. Ni con rituales, ceremonias, invocaciones, visualizaciones, ingesti√≥n de sustancias,¬† sublimaciones et√©rico-energ√©ticas y emocionales... Ni con el amplio muestrario de t√©cnicas que nos ofrece el supermercado espiritual y de las que vamos picando para ‚Äúsentirnos bien‚ÄĚ o por mero entretenimiento... No. Nada de esto. Lo que se precisa es mucho m√¡s sencillo y directo, aunque exige un verdadero compromiso con nosotros mismos, con los dem√¡s y con la vida en su globalidad y unicidad: se trata de un ejercicio consciente en el gimnasio de la vida para que las cualidades y atributos de nuestro aut√©ntico ser se plasmen fehacientemente en cada instante de nuestro d√≠a en este plano f√≠sico. Es lo que antiguas tradiciones denominaron forjar ‚ÄúEl Cielo en la Tierra‚ÄĚ.¬†

Veinte botones de muestra 

M√¡s espec√≠ficamente, por si a alguien todav√≠a le costara entenderlo, valgan estos botones de muestra, veinte en total, dirigidos a hacer realidad esa nueva forma de vida y con indicaci√≥n del papel de la disidencia consciente en cada uno de ellos:¬†

+En tu estilo y ritmo de vida a lo largo de cada jornada, ¬¿persiste el culto a la velocidad y el ajetreo incesante?; ¬¿te mantienes en la vor√¡gine de una sociedad desnortada, que siempre va corriendo, sin tener nunca tiempo suficiente para nada, aunque no tenga ni idea a d√≥nde va?; ¬¿llenas tu mente con televisi√≥n basura, informativos que no informan y programas centrados en las vilezas humanas?: La disidencia consciente significa una vida sencilla que se aparta de tanta locura y en la que se introducen pausas y espacios de silencio, respiraci√≥n consciente, introspecci√≥n, encuentro interior, lectura pausada de textos con cierta profundidad e indagaci√≥n serena e inteligente en la verdad que hay tras los hechos que suceden.¬†

+A lo largo del tiempo y en el d√≠a a d√≠a, ¬¿conservas la inercia de vivir entre el pasado y el futuro, raramente en el momento presente?; ¬¿te auto-enga√Īas con la excusa del ma√Īana (‚Äúya lo har√© ma√Īana...‚ÄĚ, ‚Äúcu√¡ndo en mi vida pase esto o lo otro‚ÄĚ, ‚Äúcu√¡ndo en el mundo suceda esto o aquello...‚ÄĚ) porque tienes miedo a afrontar ahora lo que tu sentir te est√¡n indicando claramente? La disidencia consciente te llama a dejar de ser una ‚Äúm√¡quina del tiempo‚ÄĚ (con tu mente siempre del pasado al futuro, y viceversa); a vivir en el aqu√≠-ahora (como ense√Īa la pel√≠cula El guerrero pac√≠fico: ‚Äú¬¿D√≥nde est√¡s?: aqu√≠. ¬¿Qu√© hora es?: ahora. ¬¿Qu√© eres?: este momento‚ÄĚ); a abandonar la droga del ma√Īana a la que eras adicto para no hacer, ni ahora ni nunca, lo que tu coraz√≥n te indica; y a hacer tu vida cada vez m√¡s coherente con lo que √≠ntimamente sientes y eres.¬†

+En tus h√¡bitos de acumulaci√≥n y en tu visi√≥n del dinero: ¬¿sigues anclado en el acaparar, poseer, retener, atesorar, y consumir ciegamente, con el dinero como factor de impulso de tu vida, incluso a costa de las desgracias ajenas?: La disidencia consciente supone desintoxicarte del dinero, escapar de su abducci√≥n. En esta sociedad se necesita el dinero para sobrevivir, efectivamente. Pero que no se convierta en el eje de tu vida; dale solo el justo espacio, que no es mucho, que merece. S√© austero, no codicies, comparte lo que tienes, no confundas valor y precio y date cuenta de que necesitas poco y lo poco que necesitas lo necesitas poco.¬†

+En tu rutina de consumo, ¬¿compras art√≠culos que no necesitas; productos y servicios para resaltar tu est√©tica y tu imagen; modas absurdas para enriquecer a fabricantes a costa del trabajo esclavo de ni√Īos y adultos?: La disidencia consciente representa abandonar el consumismo ciego y narcisista; desvincularte de comprar m√¡s y m√¡s cosas en oferta; vivir cada momento con la plenitud de ti mismo, apreciando los objetos y los sujetos tal como son; y dejando de contaminar el planeta.¬†

+Con relaci√≥n a tu salud, ¬¿permaneces anclado en el sedentarismo y la agresi√≥n a tu cuerpo, esperando, cuando enfermas, un salvador externo, un m√©dico, un medicamento, una vacuna, un estimulante, enriqueciendo a farmac√©uticas sin escr√ļpulos que han hecho de la enfermedad, que no de la salud, su negocio?: La disidencia consciente es llevar una vida saludable, hacer ejercicio diariamente, aplicar terapias naturales y homeop√¡ticas y asumir tu propia responsabilidad para con tu salud y el fortalecimiento de tu sistema inmunol√≥gico.¬†

+Tu alimentaci√≥n, ¬¿contin√ļas ingiriendo carne de animales salvajemente explotados y asesinados?: La disidencia consciente implica que dejes de comer carne y de da√Īar a otros seres vivos; y te comprometas a nutrirte desde el respeto a todos los seres sintientes que tienen la misma capacidad que t√ļ de sentir placer y dolor.¬†

+Tu mundo emocional: ¬¿sigues inmerso en turbulencias y perturbaciones que nublan tu mirada y te impiden ver otra realidad que la ficci√≥n provocada por ellas mismas?: La disidencia consciente consiste en que calmes tus emociones, las sosiegas y armonices, comprendiendo que era tu identificaci√≥n con el peque√Īo yo lo que te desequilibraba: su incapacidad para ver que la vida no concluye con el fallecimiento f√≠sico (volveremos a esto m√¡s adelante); su absurda man√≠a de que las cosas sean lo que yo quiero, como yo quiero, cuando yo quiero, donde yo quiero...; etc..¬†

+Tu √¡mbito mental, ¬¿contin√ļa fuera de control, con m√ļltiples alteraciones y vaivenes, en un sin cesar de pensamientos que ni siquiera son tuyos, cual la ‚Äúloca de la casa‚ÄĚ descrita por Teresa de Jes√ļs?: La disidencia consciente es educar a tu mente y ponerla a tu servicio a trav√©s del desarrollo del sentido com√ļn, la atenci√≥n, la concentraci√≥n, la contemplaci√≥n y la meditaci√≥n.¬†

+Tu mente abstracta, el nivel del plano mental preparado para indagar en lo trascendente, ¬¿lo tienes olvidado, como si no existiera, sin traer a tu vida cotidiana nada que vaya m√¡s all√¡ del sota, caballo y rey de la apariencia y de lo material?: La disidencia consciente supone abrir las puertas al discernimiento, a la verdadera sabidur√≠a, expandiendo la mente abstracta por medio de su uso frecuente y cotidiano, sustituyendo tus h√¡bitos de distracci√≥n y entretenimiento alienantes por otros de reflexi√≥n, pr√¡ctica y estudio de temas centrados en las¬†ciencias, las artes, la filosof√≠a y, muy especialmente, la consciencia y la espiritualidad.¬†

+Y la sonrisa y la vitalidad, ¬¿piensas que esto es un ‚Äúvalle de l√¡grimas‚ÄĚ y te pasas el d√≠a con el ce√Īo fruncido, pesaroso, enfadado, hura√Īo, cansado...? La disidencia consciente ense√Īa que la risa es algo muy serio y te llena de energ√≠a vital y alegr√≠a de vivir, percibiendo que la Vida es el Milagro y que este planeta es un Para√≠so del que el ser humano no ha sido expulsado, sino al que √©l mismo renuncia desde su ego√≠smo e inconsciencia.¬†

+Tus acciones, ¬¿son meras reacciones provocadas por los programas inform√¡ticos y sistemas de creencias que han metido en tu cabeza?: La disidencia consciente significa desconectar los automatismos que te han implantado (la sociedad, los medios de comunicaci√≥n, una educaci√≥n que no es tal, la familia...) y asegurarte de que las acciones que acometes son realmente tuyas (sopesadas, sentidas...), tom√¡ndote el tiempo preciso de disquisici√≥n y ponderaci√≥n antes de actuar.¬†

+Tus relaciones con los dem√¡s, ¬¿se basan en la competencia, el juicio, la cr√≠tica, el chismorreo, la mentira, el intento de dominio y control y la imposici√≥n de tu manera de ver las cosas?: La disidencia consciente efect√ļa un giro completo al respecto para interactuar desde la cooperaci√≥n, la solidaridad, el respeto, la compresi√≥n, la tolerancia, la empat√≠a, la veracidad y el servicio. Una nueva manera de relacionarnos que se forja en el d√≠a a d√≠a de tu cotidianeidad. Y que te puede llevar, quiz√¡s, a la decisi√≥n de vivir en comunidades conscientes (eco-aldeas y experiencias similares auto gestionadas y autosuficientes), que procuran vivir conforme a los principios de la nueva humanidad, siendo, as√≠, semillas activas de esta. Pero tambi√©n puede plasmarse en grupos y redes de personas que, sin convivir en un mismo espacio, incluso viviendo a distancia en el marco de las grandes ciudades, establecen entre si lazos fraternales de comunicaci√≥n, colaboraci√≥n y acci√≥n consciente.¬†

+Tus dones y talentos, tus capacidades, cualidades, habilidades y facultades innatas, ¬¿no te has percatado a√ļn de la importancia de los mismos en tu vida, lo que hace que no pongas en pr√¡ctica los que posees (todos los tenemos, cada uno los suyos, aunque los hayas olvidado)? La disidencia consciente recupera el valor de los dones y talentos; te anima a que descubras los que tienes; y te impulsa para que los ejercites y los compartas (uno de los efectos de esto puede ser la implementaci√≥n de proyectos emprendedores conscientes asociados a esos dones).¬†

+Ligado a lo anterior, tu labor educadora (verbigracia, en cuanto a los hijos), ¬¿confundes la educaci√≥n con una formaci√≥n que termina siendo mero formateo e imposici√≥n de los aludidos sistemas de creencias y programas inform√¡ticos-? La disidencia consciente te llama a que recuerdes que la educaci√≥n, si lo es, consiste en colaborar con el otro (el ni√Īo, el adolescente, el joven...) para que se percate de sus dones y talentos y los practique, coadyuvando as√≠, por ejemplo, a que tu hijo no sea lo que t√ļ (tu ego) quieres que sea, sino lo que realmente es.¬†

+Tu actitud antes las circunstancias cotidianas, ¬¿estas obsesionado con lo que te pasa, crees en los problemas, te contrar√≠an las dudas y rechazas las ‚Äúnoches oscuras‚ÄĚ y los sapos que aparecen en tu vida y en la de los dem√¡s? La disidencia consciente le da la vuela a todo ello como a un calcet√≠n, porque: lo importante no es el ‚Äúqu√©‚ÄĚ, lo que pasa o deja de pasar, sino el ‚Äúc√≥mo‚ÄĚ se vive el qu√©, lo que depende enteramente de ti; los problemas no existen, pues en verdad son experiencias-oportunidades que surgen para facilitar tu crecimiento personal; las dudas son un regalo de la vida y no deber√≠an paralizarte, sino servirte para buscar, indagar, profundizar...; las ‚Äúnoches oscuras‚ÄĚ, como Juan de la Cruz mostr√≥ en su famoso poema, son factores de impulso para que te desarrolles en consciencia y evoluciones espiritualmente: y esos sapos, si en vez de rehusarlos, te acercas y los abrazas, ver√¡s, cual moraleja de los cuentos infantiles, que son un regalo, una bendici√≥n.¬†

+Tu c√≠rculo de compasi√≥n, ¬¿se limita a tus seres queridos, amigos, familiares, diversiones, aficiones y devociones, ese mini-escenario en el que te sientes c√≥modo y que aplaude tus ocurrencias y gracias?: La disidencia consciente te aporta el entendimiento de que la compasi√≥n o es universal o es otra cosa. Amplia tu compasi√≥n: A toda la humanidad, sin fronteras de ning√ļn tipo, actuando lo m√¡s integralmente posible, que no caritativamente, ante la pobreza y ante todo tipo de marginaci√≥n y exclusi√≥n. Y a la Madre Tierra y a todas las formas de vida, superando el rid√≠culo especismo, derivado de creerte, como humano, superior, y desplegando una amorosa Reverencia por la Vida en todas sus manifestaciones.¬†

+Tu esperanza, ¬¿se limita a desear que las cosas vuelvan a ser como eran? La disidencia consciente clama que, por favor, no: m√¡s de lo mismo, no: una humanidad sufriente, deshumanizada, separada de los dem√¡s seres vivos, la Naturaleza y el planeta... ¬¿No hemos tenido bastante? Lejos de esto, moviliza tu Esperanza hacia una nueva humanidad, de la que cada uno nos convertimos activamente en factor de arranque con nuestra ejemplaridad de vida en cada instante.¬†

+Ante el sufrimiento, las injusticias, los enga√Īos, los abusos, los ataques a la dignidad humana, el recorte de libertades, la creciente contaminaci√≥n electromagn√©tica, el avance del estado policial-digital y la censura, la vulneraci√≥n de la intimidad por parte de gobiernos y corporaciones multinacionales..., ¬¿te desentiendes desde el mirar para otro lado (no hay que exagerar, tampoco tiene tanta importancia, mis intereses son otros...), el s√¡lvese qui√©n pueda y pensando solo en tu seguridad, tu comodidad, tu h√¡bitat de confort, que ya tienes bastante con lo tuyo, o, lo que es todav√≠a m√¡s grave, en la fantas√≠a insensata de que la espiritualidad nada tiene ver con eso?: La disidencia consciente conlleva tu n√≠tido compromiso en pro de la defensa y garant√≠a de la dignidad humana en toda sus expresiones, coadyuvando a paliar -por caminos ajenos a la pol√≠tica y su din√¡mica y por novedosos senderos que¬†incluyen la desobediencia civil pac√≠fica- tantos abusos, extralimitaciones, desigualdades, arbitrariedades y atropellos individuales y colectivos, aunque esto pueda representar poner en riesgo algo ‚Äďo mucho- de ti mismo.¬†

+Sobre la vida y su sentido, ¬¿sigues buscando el sentido de tu vida? La disidencia consciente te limpia la mirada y te permite darte cuenta de que solo encontrar√¡s el sentido de tu vida cuando halles, en ti y en todo, el sentido de la Vida y el orden natural que a toda la existencia aporta Aquello que no tiene origen y es origen de todo lo originado -la Creaci√≥n, el universo y la existencia-.¬†

+Y tu visi√≥n de la muerte, ¬¿le tienes miedo y la ves como el fin de la vida y como algo tr√¡gico, casual e injusto? La disidencia consciente muestra que la muerte no existe, que es un imposible, un fantasma de la imaginaci√≥n humana. La vida es un continuo. De la habitaci√≥n de la vida en el plano f√≠sico pasamos, a trav√©s de ese corredor que es el tr√¡nsito, a la habitaci√≥n de la vida en el plano de luz, donde recogemos la cosecha de lo que en la anterior encarnaci√≥n hayamos sembrado para, posteriormente, sin un tiempo determinado, volver a encarnar. Nadie viene a este plano f√≠sico para quedarse. Y nadie lo abandona sino exactamente cu√¡ndo corresponde, ni antes ni despu√©s, en funci√≥n de las experiencias que decidi√≥ desplegar. Por tanto, se acab√≥ el miedo a la muerte que provoca el miedo a la vida y la desconfianza hacia esta, vi√©ndola como una francotiradora que en cualquier momento te da el susto. Y termin√≥ esa obtusa pretensi√≥n de que, para evitar mi sufrimiento, las almas encarnadas en mis seres queridos no deben irse de este mundo antes que la m√≠a. ¬¡C√≥mo es posible tanto ego!¬†

Plant√©ate con seriedad y rigurosidad estas y otras cuestiones similares. Y, ante ellas, procura observarte sin auto-enga√Īos. Sabr√¡s, as√≠, d√≥nde est√¡s y lo que eres, como quien se mira en un espejo. Y no para que te culpabilices, sino para que, a partir de lo que veas, impulses con voluntad y decisi√≥n el proceso de auto-transformaci√≥n preciso para convertirte en semilla de la nueva humanidad que deseas. Es la hora del verdadero compromiso, de la impecabilidad, de la ejemplaridad y de la autenticidad. Es el momento.¬†

Las pruebas puede parecer duras; y m√¡s que lo ser√¡n. Pero nuestra victoria es segura. As√≠ lo anunciaron desde la noche de los tiempos los Maestros que han jalonado la historia. Y no porque fueran adivinos, sino porque ten√≠an y poseen la Sabidur√≠a del devenir de los ciclos y de la fuerza imparable de la Consciencia.¬†

======================================Sevilla (Andalucía), 26 de abril de 2020 

Aquí lo tiene en versión vídeo-audio: https://www.youtube.com/watch?v=7c0lT8rwlAQ&feature=youtu.be


Y aquí, en versión audio:

https://www.ivoox.com/disidencia-consciente-emilio-carrillo-audios-mp3_rf_50502944_1.html




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