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Asunto:[gap-argentina] =?utf-8?Q?Uno_Cosechar=C3=A1_lo_que_siembre_...?=
Fecha:Domingo, 29 de Agosto, 2010  21:43:06 (-0300)
Autor:Monica Barbagallo <monica.barbagallo @.....com>

ÔĽ¿

----- Original Message -----
From: HERNAN HERRERA

 
Uno Cosechar√¡ lo que siembre ... 

Una ma√Īana una mujer bien vestida se par√≥ frente a un hombre desamparado, quien lentamente levant√≥ la vista.. y mir√≥ claramente a la mujer que parec√≠a acostumbrada a las cosas buenas de la vida.  Su abrigo era nuevo. Parec√≠a que nunca se hab√≠a perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue:  ‚ÄúSolo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo hab√≠an hecho ...  "Por Favor D√©jeme en paz !!  gru√Ī√≥ el Indigente...  


Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de él. Ella sonreía - sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.
"¬¿Tienes hambre?" -pregunt√≥ ella.  



"No", contest√≥ sarc√¡sticamente. "Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete."
La sonrisa de la mujer se hizo a√ļn m√¡s Grande.

De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo.
 
"¬¿Qu√© hace usted, se√Īora?" -pregunt√≥ el hombre enojado. ‚ÄúLe digo que me deje en paz‚ÄĚ !!
 
Justo en ese momento un polic√≠a se acerc√≥. "¬¿Hay alg√ļn problema, se√Īora?"  -le pregunt√≥ el oficial ..
"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie ...
¬¿Me ayudar√≠a?  
El oficial se rasc√≥ la cabeza. "Si, el Viejo Juan, Ha sido un estorbo  por aqu√≠ por los √ļltimos a√Īos.
 ¬¿Qu√© quiere usted con √©l?" Pregunto el oficial ...
"Ve  la cafeter√≠a de all√≠?" -pregunt√≥ ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del fr√≠o por un ratito."
"¬¿Est√¡ loca, se√Īora?"  el pobre desamparado se resisti√≥. "Yo no quiero ir ah√≠!  Entonces sinti√≥ dos fuertes manos agarr√¡ndolo de los  brazos y lo levantaron.
"D√©jame ir oficial, Yo no hice nada...‚ÄĚ
 
"Vamos Viejo, esta es una buena oportunidad para ti,"     el oficial le susurro al o√≠do."

 

Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de polic√≠a llevaron al Viejo Juan a la cafeter√≠a y lo sentaron en una mesa en un rinc√≥n de la cafeter√≠a. Era casi mediod√≠a,  la mayor√≠a de la gente ya hab√≠a almorzado y el grupo para la comida a√ļn no hab√≠an llegado...

El gerente de la cafeter√≠a se acerc√≥ y les pregunt√≥. "¬¿Qu√© est√¡ pasando aqu√≠, oficial?" "¬¿Qu√© es todo esto?  Y  este hombre est√¡ en problemas?"

"Esta se√Īora lo trajo aqu√≠ para que coma algo," respondi√≥ el polic√≠a.

"OH no, Aqu√≠ no!" el gerente respondi√≥ airadamente. "Tener una persona como este aqu√≠ es malo para mi  negocio!!!

El Viejo Juan esboz√≥ una sonrisa con sus pocos  dientes. "Se√Īora, se lo dije.  Ahora, si van a dejarme ir? Yo no quer√≠a venir aqu√≠  desde un principio."

La mujer se dirigi√≥ al gerente de la cafeter√≠a y sonri√≥ ..  "Se√Īor, ¬¿est√¡ usted familiarizado con Hern√¡ndez y Asociados ??,   la firma bancaria que est√¡ a dos calles ?"
 "Por supuesto que los conozco", respondi√≥ el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales
en una de mis salas de banquetes."
 
"¬¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?" PREGUNTO La Se√Īora...

"¬¿Y eso qu√© le importa a usted?

Yo, se√Īor, soy Pen√©lope Hern√¡ndez, presidente y due√Īa de la compa√Ī√≠a ".   

 
“Oh Perdón !! dijo el gerente ...

La mujer sonri√≥ de nuevo .. "Pens√© que esto podr√≠a hacer una diferencia en su trato" le dijo al polic√≠a, que fuertemente trataba de contener una carcajada. "¬¿Le gustar√≠a tomar con nosotros  una taza de caf√© o tal vez una comida, oficial?"     

 
"No, gracias, se√Īora", replic√≥ el oficial. "Estoy en servicio".

"Entonces, quiz√¡s, una taza de caf√© para llevar ?"

"S√≠, se√Īora. Eso estar√≠a mejor".

El gerente de la cafeter√≠a gir√≥ sobre sus talones como recibiendo una orden. ‚Äď‚ÄúVoy a traer el caf√© para usted de inmediato se√Īor oficial "

El oficial lo vio alejarse.  Y opin√≥ :"Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo.

"Eso no fue mi intenci√≥n ‚Äú dijo la se√Īora ... Lo crea o no, tengo una buena raz√≥n para todo esto".

Se sent√≥ a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo mir√≥ fijamente... "Juan ¬¿te acuerdas de m√≠?"

El viejo Juan miro su rostro el rostro , con los ojos laga√Īosos "Creo que s√≠ -  Digo , se me hace familiar".

"Mira  Juan , quiz√¡ estoy un poco m√¡s grande , pero m√≠rame bien", dijo la Se√Īora .. "Tal vez me veo m√¡s llenita ahora ... pero cuando tu trabajabas aqu√≠ hace muchos a√Īos vine aqu√≠ una vez, por esa misma puerta, muerta de hambre y fr√≠o." Algunas l√¡grimas posaron sobre sus mejillas ‚Ķ

 
"¬¿Se√Īora?" dijo  el Oficial,  No pod√≠a creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podr√≠a llegar a tener hambre.
 
"Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo", la mujer coment√≥. "Yo hab√≠a llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis √ļltimos centavos y me hab√≠an corrido de mi apartamento caminaba por las calles, y era en febrero y hac√≠a fr√≠o y casi muerta de hambre vi este lugar y entr√© con poca posibilidad de que podr√≠a conseguir algo de comer. " Con l√¡grimas en sus ojos la mujer sigui√≥ platicando ... Juan me recibi√≥ con  una sonrisa.
 
"Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detr√¡s del mostrador de servicio. Se acerc√≥ y me pregunt√≥ si podr√≠a trabajar por algo de comer‚ÄĚ.  
 
‚ÄúSi,  y me dijiste que estaba en contra de la pol√≠tica de la  empresa". Continu√≥ la mujer.. -Entonces, t√ļ me hiciste el s√¡ndwich de carne m√¡s grande que hab√≠a visto nunca...  me diste una taza de caf√© y me fui a un rinc√≥n y disfrutar de mi comida. Ten√≠a miedo de que te meter√≠a en problemas. Luego, cuando mir√© y te vi poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien ".

"Así que usted comenzó su propio negocio?" El viejo Juan dijo.


"Si, encontr√© un trabajo esa misma tarde. Trabaj√© muy duro y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empec√© mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosper√≥ .." Ella abri√≥ su bolso y sac√≥ una tarjeta. "Cuando termines aqu√≠ , quiero que vayas a hacer una visita al se√Īor Mart√≠nez. √Čl es el director de personal de mi empresa. Ir√© a hablar con √©l y estoy seguro de que encontrar√¡ algo para que  puedas hacer en la oficina ".


Ella sonri√≥. "Creo que incluso podr√≠a darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta est√¡ siempre abierta para ti Juan."

Hubo l√¡grimas en los ojos del anciano. "¬¿C√≥mo voy a agradecer? , pregunt√≥.

"No me des las gracias", respondi√≥ la mujer. "A Dios dale la gloria. El me trajo a  ti."

Fuera de la cafeter√≠a, el oficial y la mujer se detuvieron  y antes de irse por su lado .. "Gracias por toda su ayuda, oficial," Dijo La Sra. Hernandez.‚ÄĚ  
 
‚ÄúAl contrario, dijo el oficial,"  "Gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar.  ... Y gracias por el caf√©. ".....
 
Que Dios te bendiga siempre y no te olvides que cuando tiramos el pan sobre las aguas, nunca sabes cu√¡ndo ser√¡ devuelto a  ti ... Dios es tan grande que puede cubrir todo el mundo con su amor y a la vez tan peque√Īo para  entrar en tu coraz√≥n.

Cuando Dios te lleva al borde del acantilado, conf√≠a en √Čl plenamente y d√©jate llevar.
S√≥lo 1 de 2 cosas va a suceder, o √©l te sostiene cuando t√ļ te caes, o te va a ense√Īar a volar!

El poder de una frase! Dios va a cambiar las cosas hoy y pondr√¡ todo a tu favor. Si crees, reenv√≠alo, Si tu no crees, elim√≠nalo.

Dios cierra puertas que ning√ļn hombre puede abrir y Dios abre puertas que ning√ļn hombre puede cerrar ..

Si t√ļ necesitas  que Dios abra alguna puerta para ti ... Comparte este correo con otros.
Y recuerda ser una bendición para otros ...




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