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Asunto:[GAP] Historia del Grial
Fecha:Lunes, 19 de Junio, 2006  20:20:50 (+0200)
Autor:Guillermo <guillermo @.....es>

Una información muy oportuna en plena polémica del Código da Vinci

Historia oculta de Jesús y el Santo Grial

Conferencia de Sir Laurence Gardner
Autor de “La Herencia del Santo Grial”
en Yelm, Washington, el 30 de abril de 1997

Los primeros líderes de la Iglesia Cristiana adaptaron las escrituras y
las enseñanzas que oscurecerían la verdad sobre la realeza de Jesús.

Yo no decidí escribir el libro [La Herencia del Santo Grial]. El libro
surgió por accidente, no por diseño. Sucedió en virtud del hecho que por
los últimos diez años, he sido el historiador designado y genealogista
soberano de 33 familias reales. Sucedió porque por esos tiempos yo
documentaba evidencia sobre la historia de esas familias reales, de sus
vástagos nobles y de los archivos caballerescos de esas nobles y
soberanas familias.

Lo que yo hacía era compilar relatos cronológicos escritos de asuntos de
los cuales estas familias conocían la sustancia pero no necesariamente
sabían los detalles. Esa es la razón por la que, en Gran Bretaña y
Europa, invierto ciertamente mucho menos tiempo en este aspecto bíblico,
pues hay mucho de lo que hablaremos esta noche, que en Europa se lo toma
textualmente. Cuando salió mi libro, nunca fue secreto alguno para la
mayoría de aquellas familias, que Jesús se casó y que tenía herederos,
porque así fue escrito en muchísimos archivos de familia, no
necesariamente en forma privada sino en los de dominio público. Los
documentos publicados de María, reina de los Escoceses hablan de ello
extensamente. Los documentos de James II de Inglaterra, quien no fue
depuesto sino hasta 1688, lo mencionan abundantemente.

Reuniendo los detalles de esta historia, generación por generación,
estábamos realmente compilando algo para la posteridad que, hasta ese
punto en que comencé el trabajo, estaba encerrado en cajas y armarios, y
de hecho me encontré en situaciones en las que me topaba con algún
material y decía, “mira, éste dice, “abierto por última vez en 1732!”.
Así pues, documentación antiquísima, no sólo no abierta desde los años
1.700, sino realmente documentada y escrita centenares de años antes de
eso.

El libro salió por accidente. Durante un tiempo-probablemente, mirando
ahora atrás, hace diez o doce años - comencé este trabajo con comisiones
independientes de las diversas familias, trabajando sobre estas
genealogías. Lo qué sucedió fue que comenzaron a converger. Se tornó muy
evidente-y tomó un buen tiempo, porque las genealogías tienen que ser
hechas y construidas hacia atrás, pero lo que sucedió fue que un
triángulo, con una base muy grande de numerosas líneas familiares, nos
halaba hacia un punto.

De pronto me percaté de cuál era ese punto, y dije, “Cielos, ¿se dan
cuenta ustedes de lo que he encontrado aquí?” y me dijeron, “Ah, conoce
al padre, y tal y tal? ”; y dije, “no, no, no; Estoy descubriendo
realmente que esto proviene de la casa de Judah en el siglo primero”; y
me dijeron, “OH sí, sabemos todo eso; lo que deseábamos era que usted
hiciera…”; y dije, “bien, hay millones de gente allá afuera quiénes no
saben nada al respecto, así que demos vuelta a este triángulo y
convirtámoslo en un libro!”. Así fue cómo surgió el libro.

Encima de eso, en los últimos seis años he sido Gran Prior de la Sagrada
Casta de Santa Columba en Gran Bretaña, sede eclesiástica real de la
Iglesia céltica. De modo que, también tenía acceso a los expedientes de
la Iglesia céltica que databan del año 37 DC. Debido a mi apego a las
familias y a las órdenes caballerescas, también tenía acceso a los
documentos Templarios, los mismos que llevaron los caballeros Templarios
a Europa en el año 1.128 y con los cuales confrontaron al estamento de
la Iglesia, arremetiendo contra sus bases, puesto que éstos eran los
documentos que hablaban sobre linajes y genealogías, y son con los que
trataremos aquí.

Así es que esta noche vamos a emprender una búsqueda consagrada. Algunos
la han llamado la búsqueda máxima. La Iglesia Cristiana la ha condenado
como herejía, y es, por supuesto, la búsqueda del Santo Grial.

En todos los diccionarios, una herejía se describe como “una opinión que
es contraria al dogma ortodoxo de los obispos Cristianos”, y, al
respeto, esas otras búsquedas que abarcan mucho de la investigación
científica y médica de hoy día, son igualmente heréticas. La palabra
“herejía” no es, esencialmente, nada más que una etiqueta despectiva,
una etiqueta usada por un temeroso estamento eclesiástico que ha
intentado por mucho tiempo mantener el control de la sociedad mediante
el miedo a lo desconocido. Una herejía puede por lo tanto, definir esos
aspectos de la filosofía y la investigación, que indagan en los reinos
de lo desconocido, los que de vez en cuando proporcionan las respuestas
y soluciones que son absolutamente contrarias a la doctrina de la
Iglesia.

Las búsquedas son por su misma naturaleza cautivadoras; la historia y la
investigación histórica son iluminadoras; pero los descubrimientos de
ninguna de ellas tienen ninguna utilidad en absoluto a menos que tengan
aplicaciones en el presente, las cuales, así como la ciencia y la
medicina, pueden sembrar las semillas de un futuro mejor.

Generalmente la historia no es más que las experiencias registradas, la
experiencia de los ganadores. Tiene sentido aprender de la experiencia
del ayer. Es ésa misma experiencia la que encierra las claves morales,
culturales, políticas y sociales del mañana, y es en este contexto que
el Santo Grial apoya, aquello a lo que llamamos “el código Mesiánico”.
Éste es el código de la práctica social instituido por Jesús, cuando él
lavó los pies de sus apóstoles en la última cena. Es inherente al
servicio de dar y recibir; determinando que aquellos en posiciones de
autoridad electa e influencia, deben siempre cuidar sus deberes como
representantes de la sociedad, obligándose a servirla y no a presumir su
de autoridad sobre ella, esa es la clave esencial de un gobierno
democrático. Esto se define como el gobierno por el pueblo y para el
pueblo. Sin la puesta en práctica del código del Grial, sólo
experimentaremos un gobierno familiar de la gente, eso no es un gobierno
democrático.

Ahora, en el curso de nuestro viaje discutiremos muchos artículos que
son profundamente familiares, pero los veremos desde una perspectiva
distinta a la normal. Al respecto, a menudo parecerá que estamos pisando
tierra nueva, pero de hecho fue sólo la tierra que existió antes de ser
alfombrada y recubierta por aquellos con intereses contrarios. Solamente
enrollando ésta alfombra del ocultamiento conveniente, podemos tener
éxito en nuestra búsqueda del Santo Grial. Así, nuestra búsqueda
comenzará en la tierra santa de Judea en la época de Jesús, y allí
pasaremos un buen rato. No me moveré de esa era hasta que terminemos,
porque requerirá todo ese tiempo para fijar la escena emergente para los
próximos 2.000 años de historia. Luego viajaremos por las edades
oscuras, para pasar un tiempo en la Europa medieval. Luego el misterio
del Grial será seguido por el Rey Arturo de Gran Bretaña y,
eventualmente, en su momento, a los Estados Unidos de América, donde los
padres americanos se encontraban entre los más grandes exponentes del
código del Grial. Eminentes americanos  tales como George Washington,
John Adams, Benjamin Franklin, Charles Thompson y Thomas Jefferson,
fueron tan campeones del Santo Grial como lo fue el Rey Arturo, Sir
Lancelot y Galahad.

La herencia del Santo Grial, el libro, se ha descrito como “el libro del
linaje mesiánico”. Así es como lo denominó un entrevistador de radio y
es una descripción conveniente, porque el libro lleva el subtítulo: el
linaje oculto de Jesús revelado. Esto por supuesto indica que Jesús tuvo
hijos e implícitamente, que se casó. Entonces ¿Estuvo casado? ¿Tuvo
hijos Jesús? ¿Si es así, sabremos qué pasó con ellos? ¿Existen
descendientes vivos hoy en día? La respuesta a cada una de estas
preguntas es sí. Veremos a la familia que surge hasta un cierto detalle.
Seguiremos la historia, su historia, siglo por siglo; la historia de una
dinastía real determinada, los descendientes herederos de Jesús que
lucharon contra todas las dificultades a través de los siglos para
preservar el código real Mesiánico hasta la fecha.

La historia de ésta noche será una conspiración: coronas usurpadas,
persecuciones, asesinatos, y el ocultamiento injustificable de la
información a la gente del mundo occidental. Es un relato del buen
gobierno y del mal gobierno; sobre cómo la monarquía patriarcal de la
gente fue suplantada por la tiranía dogmática y el dominio dictatorial
de las tierras. Es un viaje que obliga al descubrimiento, una visión de
los tiempos pasados, pero firmemente de cara al futuro. Ésta es la
historia tal como fue una vez escrita pero nunca contada.

Comencemos con las más obvia de todas las preguntas. ¿Cuál es el Santo
Grial? ¿Cómo está conectado con los herederos descendientes de Jesús? El
hecho de que Jesús tuviera descendientes puede tomar por sorpresa a
algunos, pero era ampliamente conocido en Gran Bretaña y Europa hasta
finales de la edad media, apenas hace algunos cientos de años.

En época medieval, la línea de los descendientes mesiánicos se definía
por la palabra francesa Sangréal. Esta derivaba de las dos palabras,
Sang Réal, que significaba “sangre real”. Ésta era la sangre real de
Judá, la majestuosa línea de David que progresó a través de Jesús y sus
descendientes. En la traducción inglesa, la definición Sangréal, se
convirtió en “San Gréal”, como en “San” Francisco. A medida que más se
escribía más se utilizaba “San Grail”; y por un proceso lingüístico
natural, se convirtió en un término familiar más romántico, “Santo Grial
”.

Desde la edad media, había una cantidad de órdenes de caballerías y
órdenes militares relacionadas específicamente con la sangre Mesiánica
real en Gran Bretaña y Europa. Estas incluyeron la orden del reino de
Sion, la orden del Sagrado Sepulcro; pero la más prestigiosa de todas
era la soberana orden del Sangréal ?los caballeros del Santo Grial. Ésta
era una orden dinástica de la casa real de Stewart en Escocia.

En términos simbólicos, al Grial se le presenta a menudo como un Cáliz
que contiene la sangre de Jesús; y alternativamente como vino de uvas.
El producto de las uvas es el vino, y es el cáliz y el vino de la
tradición del Grial lo que subyace en el corazón mismo de la Comunión,
la Misa, la Eucaristía; y este sacramento, el Cáliz sagrado, contiene el
vino que representa la sangre eterna de Jesús.

Es bastante evidente que aunque la Iglesia Cristiana mantenga la antigua
costumbre de la Comunión, esta ha ignorado y elegido convenientemente no
enseñar el significado y origen verdaderos de esa costumbre. Pocos
personas incluso, piensan en indagar acerca del simbolismo total del
sacramento del Cáliz y del vino, creyendo que simplemente proviene de
algún pasaje del Evangelio relacionado a la última cena. Bueno, eso es
lo que significa la sangre eterna de Jesús. ¿Cómo se perpetuaba la
sangre de Jesús, o la de cualquier persona? Se perpetuaba a través de la
familia y el linaje. Entonces ¿por qué las autoridades de la Iglesia
eligieron ignorar el significado del linaje del sacramento del Grial?
Ellos ocultaron el sacramento. ¿Por qué llegaron tan lejos como para
denunciar el conocimiento y el simbolismo del Grial como herético?

El hecho es que cada gobierno y cada Iglesia enseña la forma de historia
o de dogma más conducente a sus propios intereses. Al respeto, se nos
condiciona a todos a recibir una forma muy selectiva de enseñanza. Se
nos enseña lo que se supone debemos saber, y se nos dice lo que se
supone debemos creer. Pero en su mayor parte, aprendemos historia
política y religiosa mediante la propaganda nacional o clerical, y esto
a menudo se convierte en dogma absoluto, enseñanzas que no se pueden
desafiar por temor a las represalias.

Con respecto a la actitud de la Iglesia hacia el Cáliz y el vino, es
evidente que el simbolismo original tuvo que ser reinterpretado por los
obispos, porque implicaba que Jesús tuvo descendencia y por lo tanto,
debió estar unido a una mujer.

Pero, no sólo fueron los sacramentos y el ritual de costumbre lo que se
reinterpretó debido a ello: los mismos Evangelios estaban corrompidos
para alinearse con el estamento exclusivamente masculino de la Iglesia
de Roma - muy parecido a como un editor de cine moderno ajusta y
selecciona las cintas para lograr el resultado deseado, el resultado que
le interesa al productor.

Todos estamos familiarizados con los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas
y Juan, pero ¿qué hay de los otros Evangelios? ¿Qué hay acerca de los
Evangelios de Felipe, Thomas, María y de María Magdalena? ¿Qué hay con
los numerosos Evangelios, hechos y epístolas que no fueron aprobados por
los concilios de la Iglesia cuando fue compaginado el nuevo testamento?
¿Por qué los excluyeron cuando se tomaron todas las decisiones?

Realmente hubo dos criterios principales para la se lección de los
Evangelios que conformarían el nuevo testamento. Éstos fueron
determinados en el Concilio de Cartago en el año 397. El primer criterio
era que el nuevo testamento se debía escribir a nombre de los propios
apóstoles de Jesús. Hasta donde sabemos, Marcos no fue un apóstol de
Jesús, ni tampoco Lucas. Ellos fueron colegas de quién luego llego a ser
San Pablo. Tomás, por otra parte, era uno de los doce apóstoles
originales, pero el Evangelio a su nombre fue excluido. No sólo eso,
sino que junto con otros numerosos Evangelios y textos, fue destinado y
condenado a ser destruido.

Y así, por todo el mundo medieval el libro de Tomás y otros numerosos
libros no aprobados, fueron sepultados y escondidos en el siglo quinto
DC. Sólo en tiempos recientes, se ha desenterrado algunos de esos
manuscritos, siendo el mayor hallazgo el de Nag Hammadi - Egipto en el
año 1945 ? mil quinientos años después de haberlos enterrado.

Aunque estos libros no fueron redescubiertos hasta el presente siglo,
fueron abiertamente utilizados por los primeros Cristianos. Algunos de
ellos, incluyendo los mencionados Evangelios, el Evangelio de la verdad,
el Evangelio de los egipcios y otros más, fueron citados realmente por
los primeros sacerdotes en las escrituras. Clemente de Alejandría,
Ireneo de Lyon, todos ellos mencionan estos otros Evangelios.

Entonces, ¿por qué se seleccionaron los Evangelios de Marcos y Lucas si
ellos no eran apóstoles de Jesús? Porque, de hecho, Marcos y Lucas eran
apóstoles de Jesús, y los primeros padres de Iglesia sabían esto. En los
tiempos anteriores a que el nuevo testamento fuera corrompido, ellos
sabían totalmente que Jesús sobrevivió a la Crucifixión. En estos
primeros Evangelios no existía la historia de la resurrección; esto fue
agregado posteriormente.

¿Por qué fueron descartados otros Evangelios apostólicos? Porque hubo un
segundo criterio mucho más importante, uno mediante el cual, en verdad
se hizo la selección de los Evangelios. Y ello constituyó una regulación
completamente sexista. Eso neutralizó cualquier cosa que mantuviese el
estatus de las mujeres en Iglesia, en la comunidad y en la sociedad.

De hecho, la propia constitución apostólica de la Iglesia fue compilada
en base a esto. Ellos sostenían, “no permitiremos que nuestras mujeres
enseñen en la Iglesia, sólo que recen y escuchen a los que enseñan.
Nuestro maestro, cuando nos envió a los doce, no envió a ninguna mujer a
ninguna parte; pues la cabeza de la mujer es el hombre, y no es
razonable que el cuerpo gobierne a la cabeza”.

Esto era redundante, pero fue por ésta misma razón que fueron
descartados doce nas de Evangelios - porque estaba muy claro que había
muchas mujeres activas en el ministerio de Jesús. María Magdalena,
Martha, Helena-Salome, María Jacob Cleofás, Joanna. No sólo fueron
discípulas ministras; están registradas como sacerdotisas por derecho
propio, conduciendo ejemplares escuelas de culto en la tradición
Nazarena.

En la Epístola de San Pablo a los Romanos, éste hace referencia
específica a sus propios ayudantes femeninos: Phoebe, por ejemplo, a
quién él llamó una hermana de la Iglesia; Julia; Priscila, quién lanzó
la red por su causa. El nuevo testamento está lleno de mujeres
discípulas, pero la Iglesia las ignoró a todas ellas. Cuando se
elaboraron los preceptos de disciplina eclesiástica de la Iglesia, estos
rezaban, “no está permitido que las mujeres hablen en la Iglesia, ni que
demanden para sí ninguna función masculina”. Y la misma Iglesia decidió
que esto era una función masculina.

La Iglesia estaba tan aterrada de las mujeres, que instituyó una regla
de celibato: una regla para sus sacerdotes, una regla que se convirtió
en ley en el año 1138; una ley que hoy persiste. Bueno, esta regla nunca
ha sido exactamente lo que aparenta, pues cuando uno la lee, cuando uno
estudia la historia, puede ver que jamás fue la actividad sexual como
tal lo que incomodaba a la Iglesia. La definición específica que hizo
posible esta regla fue la intimidad de sacerdotes con mujeres. ¿Por qué?
Porque las mujeres se convertían en esposas y amantes. La misma
naturaleza de la maternidad es la perpetuación de los linajes. Esto era
lo que incomodaba a la Iglesia: el tema tabú de la maternidad y los
linajes. Esta imagen tenía que separarse de la imagen requerida de
Jesús.

Pero no fue la Biblia la que dijo tal cosa. San Pablo dijo en su
Epístola a Timoteo, que un obispo debía casarse y tener hijos; que un
hombre con experiencia en su propia familia, realmente está mejor
calificado para atender a la Iglesia. Aunque las autoridades de la
Iglesia romana decretaron conservar en particular las enseñanzas de San
Pablo, eligieron desatender totalmente esta explícita directiva para
satisfacer sus propios intereses, de modo que el propio estado civil de
Jesús pudiese ser estratégicamente ignorado.

Pero el celibato de la Iglesia, la imagen de Jesús soltero, se
contradecía completamente en otros escritos de la era. Fue abiertamente
contradictoria para el dominio público hasta que se proclamó la
perpetuación de la verdad como herejía punible, sólo hace solamente 450
años en el año 1547, fecha en la que murió Enrique VIII en Inglaterra.

No es solo el nuevo testamento Cristiano el que sufre de esas
restricciones sexistas. Se aplicó un proceso similar de edición al viejo
testamento Judío, y esto lo hizo convenientemente adecuado para
agregarlo a la Biblia Cristiana. Esto se hace particularmente evidente
por un par de líneas que sobrevivieron al escrutinio de los editores.

Los libros de Joshua y 2 de Samuel, ambos hacen referencia a un libro
mucho más antiguo como el de Jasher. Se decía que el libro de Jasher era
muy importante. ¿Dónde se encuentra? No en la Biblia. Como muchos otros
libros, fue descartado exprofeso. ¿Pero existe aún? Sí. El rollo hebreo
de Jasher de tres metros aún existe. Ha sido históricamente importante
por mucho tiempo. Fue la gema del Emperador Carlo Magno y la traducción
del libro de Jasher fue la razón por la cual se fundó la universidad de
París , en el año 800. Eso fue cerca de un siglo antes de que se
compilara el viejo testamento que actualmente conocemos.

Jasher fue la mano derecha de Moisés. Sus escritos son de una enorme
significancia. Los relatos se refieren a la historia de los Israelitas
en Egipto, y su éxodo hacia Canaán Pero estas historias difieren
considerablemente de la manera en que hoy las conocemos. Ellas explican
que Moisés no fue el líder espiritual de las tribus que cruzaron el Mar
Rojo hasta el Monte Sinaí. El líder espiritual era Miriam.

En aquel momento los judíos nunca habían oído hablar de Jehová; adoraban
a diosa Asherah. Sus líderes espirituales eran en gran parte femeninos.
Miriam represento, de acuerdo al libro Jasher, tal problema para Moisés
en su intento de crear un nuevo entorno de dominio masculino, que la
hizo presa; y la nación judía se levantó con sus ejércitos contra Moisés
para lograr la liberación de Miriam. Esto no está en la Biblia.

Entonces vayamos hasta dónde comienza la historia Cristiana. Revisemos
los Evangelios mismos y al hacerlo, veamos qué nos dicen en realidad, en
lugar de lo que creemos que nos dicen, pues todos hemos aprendido a
seguir lo que nos han enseñado acerca de los Evangelios en las aulas de
clase y las Iglesias.
¿Pero siempre se nos han dado las enseñanzas correctamente? ¿Coinciden
con las escrituras? Es realmente sorprendente lo que pensamos que
sabemos,
pero sólo lo hemos aprendido desde los púlpitos o los libros de
imágenes, no necesariamente de estudiar los textos.

La misma historia de la natividad nos proporciona un buen ejemplo. Está
ampliamente aceptado, y las tarjetas de Navidad siguen diciéndonos que
Jesús nació en un establo. Los Evangelios no dicen eso. No se menciona
ningún establo en ningún Evangelio autorizado. La natividad no se
menciona en absoluto en Marcos o en Juan, y Mateo dice sin rodeos que
Jesús nació en una casa.

¿Así que de dónde salió el establo? Realmente, salió de una mala
interpretación del Evangelio de Lucas, el cual no relata que Jesús yacía
en un pesebre, sino
que estaba acunado y que allí había un pesebre. Uno sólo tiene que
estudiar la historia de la sociedad en el tiempo, para reconocer e l
hecho que era
perfectamente común el utilizar pesebres como cunas y que con frecuencia
se introducían al interior de la casa para tales propósitos.

¿Entonces por qué se ha presumido que la caja estaba en un establo?
Porque la traducción inglesas de Lucas nos dice que no había lugar en el
mesón.
Entonces ha debido ser en un establo! Pero las traducciones pre-inglesas
de Lucas no hablan de ningún mesón; el manuscrito de Lucas no dice que
no había
sitio en el mesón. De hecho, no habían mesones en el oriente por esos
días. Hay muy pocos mesones allí ahora; ¡y si los hay, son ilegales! La
gente se alojaba
entonces e n casas privadas. Era una manera común de vivir. Se le
llamaba hospitalidad familiar. Los hogares estaban abiertos a los
viajeros.

Llegados a esto, si realmente vamos a ser precisos, tampoco habían
establos en la región. De hecho, “establo” es una palabra completamente
inglesa que
define específicamente el lugar para guardar caballos; los caballos de
un establo en particular. ¿Quién montó caballos en la tierra de Judea?
Bueyes y camellos; a lo sumo un oficial romano pudiese haber tenido un
caballo pero, incluso las mulas y los bueyes, si estuviesen bajo techo,
habrían sido guardados bajo algún tipo de toldo o fuera de la casa, no
en un establo.

En cuanto al mítico mesón , el texto griego realmente no dice que no
había sitio en él. La mejor traducción realmente sería que no había
mobiliario en el cuarto.
Como se menciona en Mateo, Jesús nació en una casa y, según como se
tradujo correctamente, Lucas revela que Jesús yacía en un pesebre , una
caja para el
alimento de los animales, pues no había cuna en el cuarto.

Ya que estamos en el tema del nacimiento de Jesús, pienso que deberíamos
revisar aquí la cronología, porque también es importante; ya que los dos

Evangelios que hablan de la natividad, realmente nos dan dos fechas
totalmente distintas para el evento.

Según Mateo, Jesús nació en el reinado del Rey Herodes, Herodes el
grande, quién trató el acontecimiento con los Reyes magos y ordenó la
matanza
de los infantes. Bien, Herodes murió en el año 4 AC., y sabemos por
Mateo que Jesús nació antes eso. Por consiguiente, la mayoría de las
Biblias estándar y los libros de historia que concuerdan, indican que la
fecha de nacimiento de Jesús fue el año 5 AC., puesto que es anterior al
año 4 AC. y Herodes aún reinaba, de modo que es una buena fecha.

Pero en Lucas, se da una fecha completamente diferente. Lucas no nos
dice nada sobre el Rey Herodes ni nada por el estilo. Lucas afirma que
Jesús nació
mientras Cireneo gobernaba en Siria, el mismo año en que el emperador
Augusto implementó el censo nacional, el censo por el cual José y María
fueron a Belén.

Hay puntos importantes que mencionar aquí, y ambos están grabados en los
anales judíos del siglo primero (tales como las reliquias de los
judíos). Cireneo fue designado como gobernador de Siria en el año 6 DC.
Éste es el mismo año registrado para el censo nacional, implementado por
Cireneo y ordenado por el
Emperador Augusto. Como nos dice Lucas, ese fue el primero y único censo
registrado para esa región. De manera que Jesús nació en el año 4 AC. y
también en el año 6 DC. ¿Es esto un error? No, no necesariamente, porque
de la manera como fue originalmente presentado, realmente estamos
observando dos natalicios muy específicos.

Ambos Evangelios están correctos. Estamos viendo el nacimiento físico de
Jesús, y también su nacimiento social. Éstos fueron definidos en el
momento del primero y segundo natalicios y se aplican específicamente a
personas de grupos particulares, y ciertamente, a los herederos
dinásticos.

El segundo nacimiento de los varones se llevaba a cabo a través de un
ritual de renacimiento. Era muy físico: se les envolvía en ropas muy
ceñidas y nacían de
nuevo del vientre de su madre. Era una ceremonia física. Los segundos
nacimientos para los varones tenían lugar a la edad de doce años.

Entonces sabemos que Jesús tenía 12 años en el año 6 DC..
Desafortunadamente, los transcriptores de Lucas de los últimos días
obviaron completamente el significado de esto, y se esforzaron por unir
de alguna manera, a través de este acontecimiento de ropas ceñidas y
renacimientos, lo que condujo a mencionar el asunto ilógico del establo.

De manera que si Jesús tenía 12 años en el año 6 DC., esto significa que
él nació en el año 7 AC., lo cual encaja perfectamente bien con el
relato de Mateo en el que Jesús nació en el último reina do de Rey
Herodes.

Pero ahora descubrimos lo que parece ser otra anomalía, porque Lucas
luego dice en su Evangelio que cuando Jesús tenía doce años de edad, sus
padres,
Maria y José, lo llevaron a Jerusalén. Luego ellos abandonaron la
ciudad, para regresar a casa en una travesía de un día completo en
compañía de sus amigos, antes de que se percataran de que Jesús no los
acompañaba. Luego regresaron a Jerusalén, sólo para encontrarlo en el
templo, discutiendo los asuntos de su padre con los sabios. ¿Bueno, qué
clase de padres puede vagar todo un día por el desierto, sin notar que
su hijo de doce años no está con ellos?

El hecho es que no se ha entendido la esencia del pasaje. Había una gran
diferencia entre un hijo con doce años de edad y un hijo de doce años.
Cuando un hijo completaba sus primeros doce años, es decir, cuando
realmente estaba en su cumpleaños número trece, se le iniciaba dentro de
la comunidad
en la ceremonia de su segundo nacimiento, se le veía como comenzando su
primer año. Esto fue el origen del moderno bar mitzvah . Su próxima
iniciación, la de la adultez en la comunidad, tuvo lugar a sus nueve
años, cuando tenía veintiún años de edad - el origen d el privilegio de
los veintiún años. Luego seguían varios grados y la siguiente prueba
mayor fue a sus doce años - a la edad de veinticuatro años, en su
cumpleaños numero 24. Cuando Jesús permaneció en el templo a sus doce
años, realmente tenía veinticuatro años. ¡No sorprende que ellos no
esperasen que estuviese caminando con ellos en el desierto!

Así que ésta discusión con los sabios está relacionada con su próximo
grado. Él habría discutido esto en su momento con el padre espiritual,
el padre de la
comunidad; y de hecho así lo hizo. Lo que él discutió eran los asuntos
de su padre. El padre de esta era está registrado. El padre espiritual
de la comunidad en aquel momento era Simeón el Esenio, y si miramos unos
pocos versos atrás en Lucas, veremos que fue exactamente este hombre, el
justo y devoto Simeón, quién legitimó a Jesús bajo la Ley.

¿Entonces podemos confiar en los Evangelios? Bueno, por lo que hemos
visto la respuesta es sí, podemos confiar en los Evangelios en cierto
punto,
pero no podemos confiar en la forma en que han sido enredados,
distorsionados y en la que nos los han enseñado la gente que no entiende
lo que realmente se dice en ellos.

Los actuales Evangelios en el idioma ingles, datan efectivamente en la
fecha de la Biblia autorizada, compilada por el Rey de la casa de
Stewart, James I de
Inglaterra, a principios del siglo XVII. Esto se publicó y se imprimió
no más de 165 años después de la Declaración de Independencia Americana;
solo unos
pocos años antes de que los primeros padres peregrinos partieran de
Inglaterra.

Los Evangelios de la primera Iglesia fueron escritos originalmente en el
segundo y tercer siglo griego. Junto con la Biblia como un todo, fueron
traducidos al latín en el siglo IV, pero sería más de mil años después
que se haría la primera traducción al inglés.

La traducción de la Biblia para entonces fue dificultosa. El reformista
del siglo XIV Juan Wycliffe fue denunciado como hereje, por traducir la
Biblia al inglés. Sus libros fueron quemados. A comienzos del siglo XVI,
William Tyndale fue ejecutado por estrangulamiento en Bélgica, y luego
quemado, en caso de que no
hubiese muerto, por traducir la Biblia al inglés. Poco después, Miles de
Coverdale, uno de sus discípulos, hizo otra traducción; y en ese momento
la misma Iglesia se había dividido pacíficamente, así que la versión de
Coverdale fue aceptada por la Iglesia Protestante - pero él seguía
siendo un hereje a los ojos de Roma.

El problema era que mientras el texto impreso permaneciera oscuro (no
era latín ordin ario; era una forma horrenda de latín de la Iglesia),
mientras solo los
obispos pudieran entenderla, estos podían enseñar cualquier cosa que
quisieran. Si era traducida a lenguajes que otras personas pudieran
entender y quizá leer por sí mismos, esto plantearía un problema pues la
Iglesia podría ser cuestionada.

Parte 2 de 3

No fue hasta comienzos del siglo XVII que fue hecha la primera
traducción aceptable de la Biblia al idioma Inglés, por el Rey escocés
James VI (casa Stewart), James I de Inglaterra. Ésta fue la versión
autorizada, a partir de la cual se basaron la mayoría de las
subsecuentes Biblias en lengua inglesa. Pero ni siquiera esa fue una
traducción directa; se tradujo mayormente del griego, parcialmente del
latín, y hasta cierto punto, a partir del trabajo de otros que habrían
hecho otras traducciones ilegítimas previamente.

En su representación del nuevo testamento, los traductores del Rey James
se esforzaron por apaciguar tanto a los protestantes como a los
católicos. Ésta era la única manera de producir un texto globalmente
aceptable, pero su intento de apaciguamiento no fue completamente
exitoso. Los católicos pensaron que los traductores estaban del lado de
los protestantes y trataron de deponer al Rey James en las Casas del
Parlamento, y los protestantes dijeron que los traductores estaban
aliados con los católicos.

De todas formas, la Biblia sobrevivió, pero los traductores intentaron
también hacer algo a lo que denominaron como “políticamente correcto”.
Hoy en día
sabemos al respecto; en aquel entonces también se aplicaba. Encontramos
buenos ejemplos de eso en muchas instancias - una en particular, don de
la
traducción directa se refería a un grupo de personas llamados soldados
los “celestiales”. Eso no gustó mucho, pues en realidad estaba
enrevesado, y
soterradamente se lee como “ejército celestial”. Pero alguien llegó y
dijo, “no, aún no está bien; así denota una unidad armada; eso no es
políticamente
correcto,” de modo que lo en revesaron de nuevo y resucitaron una
antigua palabra que no había sido escrita en lengua inglesa desde hacia
siglos. Les
llamaron “las huestes celestiales”. Nadie sabe lo que son las huestes
celestiales. De hecho es asombroso como fueron reintroducidas muchas
viejas, oscuras y obsoletas palabras para presentar lo políticamente
correcto en la Biblia del Rey James, lo cual nadie podía entender. Al
mismo tiempo, William Shakespeare hacía lo propio con sus obras.

Si echamos un vistazo a los libros de referencia que existieron antes de
James, Shakespeare y a los posteriores, veremos que el vocabulario de la

lengua inglesa se incrementó en más de cincuenta por ciento, como
resultado de palabras inventadas o reintroducidas desde la oscuridad por
los escritores de la época. El problema era que nadie, aparte de los
compiladores de diccionarios, sabía el significado de la mayoría de esas
palabras. ¡Pero de algún modo tenían que definirse y el término “huestes
celestiales” surgió muy ambiguamente, como “grupo de gente celestial”!

Así, a pesar de lo eminentemente poético, el lenguaje de la Biblia
inglesa autorizada es bien distinto de cualquier lenguaje hablado en
Inglaterra o en cualquier otra parte. No guarda relación con el griego o
el latín a partir del cual fue traducido. Ciertamente no era el lenguaje
hablado por Dios, como alguna vez me dijeran unos clérigos, pero a
partir de ésta interpretación canónica aprobada, han surgido en sus
varias versiones todas las otras Biblias del idioma inglés A parte de
ello, debido a todas sus faltas, apartando su hermoso patrón de versos y
las nuevas palabras, aún sigue siendo la más exacta de todas las
traducciones inglesas, de los manuscritos griegos originales. El resto
de las versiones, las estándar, las nuevas, las revisadas y las del
inglés moderno han sido significativamente corrompidas y son muy poco
confiables para estudios serios, puesto que tienen sus propias segundas
intenciones.

Podemos citar una versión extrema de cómo se pone esto en práctica.
Podemos revisar una Biblia actualmente en uso en el Pacífico, en Papua
Nueva Guinea, donde existen tribus que no experimentan tanta
familiaridad a diario con ningún otro animal, como con el cerdo. ¡En la
actual edición de su Biblia, cada animal mencionado en el texto, ya sea
originalmente un buey, león, asno, o vejas o el que sea, ahora es un
cerdo! ¡Incluso Jesús, el “tradicional cordero de Dios”, en esta Biblia
es “el cerdo del dios”!

Así pues, para inducir mayor confianza en los Evangelios, debemos
regresar a los manuscritos griegos originales, con su frecuente uso de
palabras y
frases hebreas arameas. Al hacerlo, descubriremos que así como con la
historia de la natividad, se ha omitido, incomprendido, mal traducido o
simplemente se ha perdido en el relato una buena cantidad de contenido
importante. Esto a veces ha sucedido, porque las palabras originales no
tienen ninguna contraparte directa en otros idiomas.

A todos se nos ha enseñado que José, el padre de Jesús, era un
carpintero. ¿“Por qué no? Lo dicen los Evangelios. ”Pero eso no es lo
que se dice en
los Evangelios originales. La traducción más exacta realmente decía que
José era un maestro de las artes. La palabra “carpintero” era
simplemente el concepto de algún traductor acerca de la palabra
artesano. Cualquier persona asociado con la Francmasonería moderna
reconocerá el término “las artes”. No tiene nada que ver en absoluto con
la carpintería. El texto simplemente señalaba que José era un hombre con
maestría, docto y con estudios.

Otro ejemplo es el concepto del nacimiento virginal. Nuestros Evangelios
en idioma inglés nos cuentan que María la madre de Jesús era una virgen;
se
continúa diciendo que ella era virgen. Bien, consideremos la palabra
“virgen”. Nosotros entendemos la palabra; esta nos dice que era una
mujer sin experiencia de unión sexual. Pero inicialmente, esto no fue
traducido del griego sino del latín. Fue fácil porque en latín se le
llamaba “virgo”; María era una “virgo”. Eso no significa lo mismo en
absoluto!. Virgo en latín no significa más que “mujer joven”. Para
haberle dado el mismo significado que tenemos hoy en día para la palabra
“virgen”, la expresión latina debía haber sido “ virgo intacta”, es
decir, “una joven mujer intacta”.

Veamos más allá del texto latino; veamos por qué la llamaban “virgo” o
mujer joven. Quizás el término realmente tenga algo correcto que
nosotros hemos
equivocado. Descubriremos que la palabra traducida que significaba
“virgo”, o mujer joven, era la vieja palabra hebrea “almah”, que
significaba “ mujer joven”, no tenía ninguna connotación sexual. Si
María realmente hubiese sido físicamente “virgo intacta”, la palabra
hebrea utilizada habría sido “bethula”, no “almah”.

Entonces hemos sido totalmente confundidos por los Evangelios? No; hemos
sido confundidos por las traducciones al idioma inglés de los
Evangelios. También hemos sido confundidos por el estamento de una
Iglesia, que ha hecho todo lo que estaba a su alcance, para negarle a la
mujer en el relato de los Evangelios, cualquier estilo de vida normal.
Las mujeres claves del nuevo testamento son vírgenes o prostitutas, o
eventualmente viudas ? jamás compañeras de diario, esposas o madres, y
ciertamente jamás eran sacerdotisas o hermanas santas.

A pesar de eso, los Evangelios nos dicen una y otra vez que Jesús
descendía del Rey David a través de su padre José. Hasta San Pablo nos
lo dice en
su Epístola a los hebreos. Pero se nos ha enseñado que el padre de Jesús
era un pobre carpintero y que su madre era una virgen ? descripciones
ninguna de
las cuales encontraremos en ningún texto original. Entonces para sacarle
el mejor partido a los Evangelios, en realidad debemos leerlos tal y
como fueron
escritos, no como decidamos interpretarlos de acuerdo al lenguaje
moderno.

La fecha en que fueron escritos los cuatro Evangelios principales es
incierta. Lo que sí sabemos es que fueron publicados por primera vez en
varias
épocas durante la segunda mitad del siglo primero. En un principio,
todos ellos fueron unánimes al decirnos que Jesús era Nazareno. Esto se
relata realmente
en los anales romanos; y las crónicas judías del siglo primero, así como
los Hechos de los Apóstoles en la Biblia, confirman que el hermano de
Jesús, Santiago y San Pablo, eran líderes de la secta de los Nazarenos.

Esta definición de “Nazareno” es muy importante para la historia del
Grial, pues se ha tergiversado muy a menudo para sugerir que Jesús vino
de la
ciudad de Nazareth. Por los últimos 400 años, los Evangelios de la
lengua inglesa han perpetuado el error, traduciendo incorrectamente a
“Jesús el Nazareno” como “Jesús de Nazareth”. No había conexión entre
Nazareth y los Nazarenos. De hecho, el establecimiento en Nazareth fue
en el año 60 DC., treinta años o más después de la Crucifixión. ¡Nadie
en los primeros años de Jesús provenía de Nazareth - no existía!

Los Nazarenos eran una secta liberal judía, opuesta al estricto régimen
hebreo de los fariseos y los saduceos. La cultura y la lengua del
Nazarenos estaban
profundamente influenciados por los filósofos de la antigua Grecia y su
comunidad apoyaba el concepto de oportunidades iguales para hombres y
mujeres. Los documentos de la época no se referían a Nazareth sino a la
sociedad Nazarena. Las sacerdotisas existían en igualdad de
oportunidades que los sacerdotes, pero eso era muy distinto a lo que
deseaba la predominantemente masculina sociedad hebrea. Y a lo que más
tarde requirió la Iglesia romana también dominada por hombres.

Ha de recordarse que Jesús no era Cristiano: él era un radical Nazareno
o judío occidentalizado. El movimiento Cristiano fue fundado por otros a
raíz de su
propia misión. La palabra “Cristiano” se registró y utilizó por primera
vez en el año XLIV DC. en Antioquia - Siria.

Hoy en día, en el mundo árabe, al igual que entonces, la palabra usada
para describir a Jesús y a sus seguidores es Nazara. Esto está
confirmado en el Corán musulmán: Jesús es Nazara; sus seguidores son
Nazara. La palabra significa custodios o guardianes. La definición
completa es Nazrie ha-Brit, los “Custodios de la Alianza”. De hecho, el
término Brit, en la frase anterior es la raíz misma del país llamado
Britain (Bretaña). Brit?ain significa “Tierra de la Alianza”.

En los tiempos de Jesús los Nazarenos vivían en Galilea, en aquel
místico lugar que la Biblia llama “el desierto”. El desierto realmente
un lugar muy específico.
Era esencialmente la tierra alrededor del asentamiento de Qumran, el
cual se extendió a Mird y a otros lugares. Fue dónde se descubrió y
elaboraron los Rollos del Mar Muerto, en Qumran - año 1948.

En algún punto después de la crucifixión, Pedro y su amigo Pablo
partieron hacía Antioquia, luego a Roma, e iniciaron el movimiento que
se convertiría en la Cristiandad. Pero según lo registrado en otros
anales, Jesús, su hermano Santiago y la mayoría de los otros apóstoles,
continuaron el movimiento Nazareno y lo extendieron hasta Europa. Éste
se convirtió en la Iglesia Céltica. El movimiento Nazareno como Iglesia,
está documentado en los archivos de la Iglesia Céltica como formalmente
implementado bajo el nombre de Iglesia de Jesús, en el año XXXV II DC.,
cuatro años después de la crucifixión. La Iglesia romana se formó 300
años más tarde, luego que los Cristianos seguidores de Pablo y Pedro
fuesen perseguidos durante tres siglos.

Durante muchos siglos el movimiento de la Iglesia céltica de origen
Nazareno, estuvo abiertamente opuesto a la Iglesia de Roma. La
diferencia fue una muy
simple: la fe Nazarena estaba basada en las enseñanzas del mismo Jesús.
La esencia de la religión, los códigos morales, los patrones de
comportamiento, las prácticas sociales, las leyes y la justicia estaban
relacionadas con las enseñanzas del Viejo Testamento, pero teniendo en
mente un mensaje liberal de igualdad; ésta fue la religión de Jesús. La
cristiandad romana es la “Churchianity” (N. del T. fusión en inglés de
las palabras Iglesia y cristiandad). El mensaje de Jesús no era lo
importante: esta Iglesia convirtió a Jesús en una religión. En resumen,
la Iglesia Nazarena era la Iglesia social. La Iglesia romana era la
Iglesia de los emperadores y de los papas; éste fue el movimiento
imperial híbrido.

Aparte de los malentendidos directos, interpretaciones y malas
traducciones, los Evangelios canónicos sufren de numerosas enmiendas
convenientes. Se ha
cambiado o suprimido algunos pasajes originales; se ha agregado otros
pasajes para satisfacer los propios intereses de la Iglesia. Allá por el
siglo IV, cuando se tradujeron los textos al latín, a partir de su
original en Griego y lenguas semíticas, se hizo la mayoría de estas
ediciones y enmiendas.

Aún antes, por el año 195 DC. - hace mil ochocientos años - el Obispo
Clemente de Alejandría hizo su primera enmienda conocida a los textos
del Evangelio. Él
suprimió una sección substancial del Evangelio de Marcos, escrita más de
cien años antes, y justificó su acción mediante una carta:

 ...“Pues aún si dijese algo verdadero, aquel que ama la verdad no
debería… estar de cuerdo con ellos… Pues no todas las verdades han de
ser dichas a todos los hombres.” Interesante. Lo que quiso decir fue que
aún en aquellas primeras etapas, ya había una discrepancia entre lo que
habían escrito los redactores del Evangelio y lo que querían enseñar los
obispos.

Hoy en día, esa sección suprimida por San Clemente, aún falta en el
Evangelio de Marcos. Pero cuando se compara a Marcos con el Evangelio
que conocemos
hoy en día, aún sin esa sección, encontramos que el actual Evangelio es
bastante más largo que el original! Una de estas secciones adicionales
comprende la secuencia completa de la Resurrección; esto asciende a doce
versos completos al final del Evangelio de Marcos, capítulo 16.

Ahora sabemos que todo lo relatado acerca de los acontecimientos después
de la crucifixión, fue agregado por los obispos de la Iglesia o sus
escribas, algún
tiempo después, al final del siglo IV. Aunque esto está confirmado en
los archivos del Vaticano, es difícil para la mayoría de la gente tener
acceso a ello, y aún si lo tuvieran, el griego antiguo es muy difícil de
entender.

¿Pero que había exactamente en esta sección de Marcos que Clemente
suprimió? Era la sección que trataba de la ascensión de Lázaro. Sin
embargo, en el contexto del escrito original de Marcos, se presentaba a
Lázaro en un estado de excomunicación: muerte espiritual por decreto, no
muerte física. El relato incluso tenia a Lázaro y Jesús comunicándose
entre sí antes que la tumba fuera abierta. Esto echó por tierra el deseo
de los obispos de presentar la ascensión de Lázaro como un milagro
espiritual, no como una simple liberación de la excomunicación. Y lo más
importante, esto preparó la escena para la historia de la crucifixión de
Jesús, cuya propia ascensión posterior a la muerte espiritual, quedó
determinada por la misma regla de los tres días que se aplicó a Lázaro.

Jesús ascendió (se liberó o resucitó) de la muerte por decreto, al
tercer día establecido por la Ley. En el caso de Lázaro, sin embargo,
Jesús violó las reglas, elevando a su amigo luego del período de tres
días de enfermedad simbólica. En ese punto, la muerte civil habría sido
absoluta a los ojos de los ancianos de la ley. Lázaro habría sido
envuelto en telas de saco y enterrado vivo. Su crimen fue haber
conducido una revuelta de gente violenta, para salvaguardar el
suministro público de agua, el cual había sido desviado mediante un
nuevo acueducto romano en Jerusalén. Pero Jesús efectuó esta liberación
sin tener ningún derecho sacerdotal para hacerlo. Lo que sucedió fue que
Herodes Antipas de Galilea, obligó al Alto Sacerdote de Jerusalén a que
fallara a favor de Jesús - y esto fue visto como un milagro sin
precedentes!

Pero había más de la sección suprimida de Marcos, pues al contar la
historia de Lázaro en el relato de Marcos, queda perfectamente claro que
Jesús y
Maria Magdalena realmente eran marido y mujer. La historia de Lázaro en
el Evangelio de Juan contiene una secuencia algo extraña en la que Marta
sale de la casa de Lázaro para saludar a Jesús, mientras que su hermana,
María Magdalena, permanece adentro hasta que Jesús la llama. Pero en
contraste con esto, el relato original de Marcos decía que María
Magdalena realmente salió de la casa con Marta y luego fue regañada por
los discípulos y enviada adentro de nuevo a que esperara las
instrucciones de Jesús. Esto era un procedimiento específico de la ley
judaica, por el cual no se le permitía a una esposa en ritual de luto,

Existe una gran cantidad de información externa a la Biblia, que
confirma que Jesús y María Magdalena eran marido y mujer. ¿Pero existe
algo relevante
en los Evangelios de hoy día, cualquier cosa que se haya escapado a los
editores que nos cuente la historia? Bueno, hay algunas cosas
específicas y algunas auxiliares.

Hay siete listas que se dan en los Evangelios, de las mujeres que
permanentemente parecían seguir a Jesús, y estas incluyen a la madre de
Jesús; pero en seis de esas siete listas, el primer nombre, aún por
encima de su madre, es el de María Magdalena. Cuando uno estudia otras
listas del período que se relacionan con cualquier forma de sociedad
jerárquica, uno nota que la “primera dama” era siempre el primer nombre
en la lista. El término “primera dama” se utiliza hoy en día en América.
La primera dama era siempre la mayor; siempre se le mencionaba de
primera - y como la reina mesiánica, María Magdalena habría de
mencionarse primero, como de hecho se hizo.

¿Pero está definido este matrimonio en los Evangelios? Bien, si lo está.
Muchos han sugerido que las bodas de Cana fue el matrimonio de Jesús y
María
Magdalena. Ésa no fue la ceremonia matrimonial como tal, aunque el
matrimonio se detalla en los Evangelios. El matrimonio está determinado
por las distintas unciones en Betania. En el Evangelio de Lucas, tenemos
una primera unción de Jesús por María, dos años y medio antes de la
segunda unción. Mucha gente no se imagina que son historias diferentes,
con una separación de dos años y medio.

Los lectores del primer siglo, habrían estado completamente conscientes
del ritual de dos partes para el matrimonio sagrado de un heredero
dinástico. Jesús, como sabemos, era un “Mesías”, lo cual significa
simplemente “el ungido”. De hecho, todos los sacerdotes mayores ungidos
y los Reyes Davídicos eran Mesías. Jesús no era la excepción. Aunque no
era un sacerdote ordenado, se ganó su derecho al estatus de Mesías, a
través de la descendencia del Rey David y de la línea real, pero él no
alcanzó el estatus de Mesías hasta que en verdad fue físicamente ungido
por María Magdalena, en su capacidad como Alta Sacerdotisa, poco antes
de la crucifixión.

La palabra “Mesías” viene del verbo hebreo “ungir”, el cual a su vez se
deriva de la palabra egipcia messeh, “el cocodrilo sagrado”. Era con la
grasa del
messeh que las hermana-novias del faraón untaban a sus esposos en
matrimonio. La costumbre egipcia proviene de la práctica real de la
vieja Mesopotamia.

En la canción del viejo testamento de Salomón, de nuevo oímos de la
unción nupcial del Rey. Está definido que el aceite usado en Judea fue
el
fragante ungüento de nardo, un costoso aceite de raíces proveniente de
los Himalayas, y hemos conocido que este ritual de unción siempre se
efectuaba
mientras el esposo /Rey , se sentaba a la mesa. En el nuevo testamento,
la unción de Jesús por María Magdalena, de hecho se realizó mientras él
estaba
sentado a la mesa, y con el ungüento nupcial de nardo. Luego, María
enjugó sus pies con su cabello, y en la primera fase del matrimonio de
dos partes ella lloró. Todas estas cosas denotan la unción marital de un
heredero dinástico.

Otras unciones de Mesías, ya fuese en una coronación o en la admisión al
sacerdocio mayor, fueron conducidas siempre por hombres, por el Alto
Zadok o el Alto Sacerdote. El aceite usado era aceite de oliva, mezclado
con canela y otras especias; nunca, jamás de nardo.

El nardo era una prerrogativa expresa de una novia Mesiánica que tenía
que ser una María, una hermana de una orden sagrada. La madre de Jesús
era una
Maria; su esposa también, habría sido una María, por título por lo
menos, si no por nombre bautismal. Algunas órdenes conventuales todavía
mantienen la
tradición agregando el título “Maria” a los nombres bautismales de sus
monjas: Hermana María Teresa, Hermana María Luisa.

Los matrimonios Mesiánicos fueron conducidas siempre en dos etapas. La
primera etapa, la unción mencionada en Lucas, fue el compromiso legal
del
matrimonio. La segunda etapa, la unción en Mateo, Marcos y Juan, fue la
concreción del contrato. Y en el caso de Jesús y de María, la segunda
unción en
Betania, fue de expresa significación. Aquí comienza la historia del
Grial, puesto que, según lo explicado en los libros de la ley judía en
ese entonces y por Flavio Josefo en Las Antigüedades de los Judíos, la
segunda parte de esta ceremonia de matrimonio, nunca se efectuaba hasta
que la esposa tenía tres meses de embarazo.

Se requería expresamente que los herederos Dinásticos como Jesús
perpetuasen sus linajes. El matrimonio era esencial, pero la ley debía
protegerlos de la unión con mujeres que se probara eran estériles, o que
tuviesen embarazos con problemas, y esta protección venía dada por la
regla del tercer mes de embarazo. Los abortos a menudo no sucedían
después de ese término, y una vez que pasaban ese período, se
consideraba lo suficientemente seguro para completar el contrato de
matrimonio. La novia Mesiánica, al ungir a su marido en esta etapa, de
acuerdo a la costumbre, se requería que lo ungiese para el entierro.
Esto se confirma en los Evangelios. La novia a partir de ese día,
llevaría un frasco de nardo alrededor de su cuello por el resto de la
vida de su marido; ella lo utilizaría de nuevo en su sepulcro.

Fue para este mismo propósito que María Magdalena habría ido a la tumba,
como lo hizo en el Sabbath, después de la crucifixión. Posteriormente a
la segunda unción en Betania, los Evangelios relatan que Jesús dijo:
“Dondequiera que este Evangelio sea predicado en todo el mundo, esto
mismo que ella ha hecho será recordado en su memoria.”

En su famosa representación de ese acontecimiento, el artista del
renacimiento Fra Angelico, representó ciertamente a Jesús colocando una
corona en la cabeza de María Magdalena. Pero a pesar de que Fra Angelico
era un docto fraile Dominico del décimo quinto siglo, ¿las autoridades
de la Iglesia Cristiana honraron a María Magdalena y hablaron de este
acto como el memorial de ella? No; no lo hicieron. Ignoraron totalmente
la propia ordenanza de Jesús y denunciaron a María como prostituta.

Para la Iglesia esotérica y los caballeros Templarios, sin embargo,
María Magdalena siempre fue vista como santa. Muchos hoy en día aún la
veneran como tal, pero la parte interesante sobre esa santidad, cuando
pensamos acerca de este conocimiento del Grial, es que María está
registrada como la santa patrona de los vinicultores, la guardiana del
vino ? la custodia del Santo Grial y del linaje sagrado.

Hay mucho en los Evangelios que no presumimos que esté allí, porque
nunca se nos anima a que miremos más allá del nivel superficial. A este
respecto,
en los años recientes ha sido de gran ayuda los Rollos del Mar Muerto y
la investigación extraordinaria de la teóloga australiana, la Dra
Barbara Thiering.

Los Rollos del Mar Muerto han abierto todo un nuevo conocimiento de la
jerga; tenemos aquí toda una nueva luz. Por ellos se estableció las
oficinas de la
comunidad del Mesías de Israel. Nos hablan sobre el consejo de los doce
apóstoles delegados que fueron designados permanentemente para dirigir
aspectos específicos del gobierno y de los rituales. Esto conduce a un
mayor conocimiento de los apóstoles mismos. Ahora sabemos no sólo cuáles
eran sus nombres - siempre los supimos ? sino que podemos entender
quiénes eran, quiénes eran sus familias, cuáles eran sus deberes y
posiciones.

Ahora al estudiar los Evangelios, entendemos que hay una alegoría dentro
de ellos: el uso de palabras que no entendemos hoy en día. Ahora sabemos
que a
los sacerdotes bautismales los llamaban “pescadores”; sabemos que a los
que les ayudaban reclutando los candidatos bautismales en los barcos con
grandes
redes, les llamaban las “barcas”; y sabemos que a los candidatos
bautismales mismos les llamaban los “peces”. Los apóstoles Santiago y
Juan eran ambos
“pescadores” ordenados. Los hermanos Pedro y Andrés eran “pescadores”, y
Jesús les prometió sacerdocio dentro del nuevo ministerio, diciéndoles
“haré que se conviertan en pescadores de hombres”.

Ahora sabemos que existía una jerga particular en la época de los
Evangelios, una jerga que habría sido entendida fácilmente por
cualquiera que leyese los
Evangelios en el siglo I y posteriormente. Esas palabras de jerga, se
han perdido para posterior interpretación. ¿Hoy en día, por ejemplo,
llamamos a nuestros productores de teatro “ángeles” y a nuestros actores
“estrellas”, pero qué diría un lector de una cultura distante de aquí a
dos mil años acerca de la frase: “el ángel vino a hablar con las
estrellas”? Los Evangelios están llenos de esa jerigonzas. “el pobre”,
“los leprosos”, “la multitud”, “el ciego” - ninguna de esas palabras
eran lo que suponemos hoy en día. Definiciones tales como “nubes”,
“ovejas”, “pescados”, “panes” y muchas otras más, eran todas relativas,
tal como la palabra “estrellas” para la gente.

Cuando se escribieron los Evangelios en el siglo primero, se hizo bajo
un entorno controlado por los romanos. Su contenido debió ser disfrazado
contra el escrutinio romano. La información frecuentemente era política;
estaba codificada y velada. Donde aparecían secciones importantes, a
menudo eran anunciadas por las palabras: “esto es para aquellos que
tengan oídos” - para aquellos que entiendan el código. No era distinto
de la información codificada que se pasaba entre los miembros de grupos
oprimidos a lo largo de la historia. Hay un código que se descubrió en
unos documentos manejados entre los judíos recientes en Alemania entre
los años 1.930 y 1.940.

Mediante nuestro conocimiento de ésta criptología de los escribas, ahora
podemos determinar las fechas y las locaciones con gran exactitud.
Podemos revelar muchos de los significados ocultos en los Evangelios,
hasta el punto que los milagros mismos alcanzan todo un nuevo contexto.
Al hacerlo, esto de ninguna manera denigra del hecho de que hombres como
Jesús y de hecho, Jesús específicamente, obviamente fue una persona muy
especial con poderes
enormemente especiales, pero los Evangelios colocaron ciertas historias
que desde entonces han sido descritas como “milagros”. Éstos no fue ron
incluidos
realmente por ser eventos supernaturales; se reseñaron porque en la
arena política de ese entonces, realmente eran acciones sin precedentes
que violaron la ley con éxito.

Ahora sabemos otras cosas. Ahora sabemos porqué los Evangelios a menudo
no concuerdan entre sí. Por ejemplo, Marcos dice que Jesús fue
crucificado en
la tercera hora, mientras que Juan dice que fue a la sexta hora. Esto no
luce demasiado importante en sí, pero como veremos, estas tres horas de
diferencia fueron cruciales para los eventos que seguirían.

Veamos lo del agua y el vino en Cana, siguiendo la historia a través de
lo que nos cuenta la Biblia, contra lo que creemos saber. Lo que fue un
evento muy
llano, se ha distorsionado con insinuaciones supernaturales. De los
cuatro Evangelios, las bodas de Cana sólo se describen en el de Juan.
¿Si era tan
importante para la Iglesia como milagro, por qué no está en los otros
tres Evangelios? Allí no se dice (como a menudo se dice en los
púlpitos): “Se quedaron sin vino”. Allí no dice eso. Allí dice: “Cuando
quisieron vino, la madre de Jesús comentó: “no tienen vino”.

El Evangelio nos dice que la persona a cargo, era la que conducía el
banquete. Esto específicamente no lo define como una ceremonia de boda
en sí, sino
como un banquete pre-nupcial. El vino utilizado en los banquetes
nupciales, solo estaba disponible para los sacerdotes y los judíos
célibes, no para los hombres
casados, principiantes o cualquier otro considerado impío. A estos sólo
se les permitía utilizar agua - un ritual de purificación, como sostiene
Juan.

Llegado el momento para este ritual, María, claramente no contenta por
la discriminación y llamando la atención de Jesús hacia los huéspedes
impuros, dijo: “Ellos no tienen vino.” No habiendo sido aún ungido al
estatus de Mesías, Jesús respondió: “Mi hora todavía no ha llegado.” En
eso, María forzó la situación y entonces Jesús violó la convención,
dejando de lado el agua. ¡Vino para todos! El anfitrión del banquete no
hizo en absoluto ningún comentario acerca de un milagro; él simplemente
expresó su asombro sobre el hecho que el vino había sido utilizado para
esa etapa de la ceremonia.

A menudo se ha sugerido que la boda de Cana, fue la propia ceremonia de
matrimonio de Jesús, porque tanto él como su madre exhibieron un derecho
de
ascendencia que no se le atribuiría a invitados comunes. No obstante,
este banquete podría datarse en verano del año 30 DC., en el mes
equivalente a junio. Las primeras bodas siempre se efectuaban el mes de
Expiación (septiembre), y los banquetes nupciales se hacían tres meses
antes. En este caso, encontramos que la primera unción marital de Jesús
por María Magdalena, fue en la Expiación del año 30 DC., tres meses
después de la ceremonia de Cana, la cual parece haber sido su propio
banquete nupcial

Los Evangelios cuentan una historia que, aunque no siempre concuerda de
Evangelio en Evangelio, es realmente trazable fuera de la Biblia. Las
relatos de las actividades de Jesús hasta el momento de la crucifixión
pueden encontrarse en varios registros de la época. En los anales
oficiales de la Roma imperial, se menciona el juicio de Pilatos y la
crucifixión. Podemos de terminar en forma precisa a partir de éstos
diarios cronológicos de los gobernadores romanos, que la crucifixión
ocurrió en la Pascua del año 33 DC.. La segunda unción de matrimonio en
Betania, fue una semana antes de eso. Sabemos que en ese punto, María
Magdalena tendría que haber tenido tres meses de embarazo, por ley ? lo
que significa que habría dado a luz en septiembre del año 33 DC.
Regresaremos a eso luego.

Si se leen los Evangelios tal como están escritos, Jesús aparece como un
liberador dinástico, esforzándose por unificar a la gente de la época de
la opresión del imperio romano. En ese momento, Judea era como Francia
bajo ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Las autoridades
estaban controladas por la fuerza militar de ocupación; eran comunes los
movimientos de resistencia.

Jesús era esperado, aguardado y al final de la historia habría de
convertirse en el Mesías ungido. En el siglo I, en las Antigüedades de
los judíos, a Jesús se le llama “hombre sabio”, “maestro” y “el Rey”.
Allí no hay nada que denote divinidad.

Puesto que en los rollos del mar muerto se identifica al Mesías de
Israel como su comandante militar supremo, no es ningún secreto que los
apóstoles
estaban armados. Para el momento del reclutamiento, Jesús se aseguró que
todos ellos tuvieran espadas. Al final de la historia, Pedro blandió su
espada contra Malchus. Jesús dijo, “no vine a traer la paz, sino la
espada.”

Muchos de los judíos de alta categoría en Jerusalén estaban muy
complacidos de ostentar posiciones de poder, respaldados por un régimen
militar extranjero. Aparte de eso, los mismos grupos hebreos eran
sectarios; no querían compartir su Dios Jehová con nadie más,
especialmente con los gentiles impuros. Para los Fariseos y los
Saduceos, los judíos eran el pueblo elegido de Dios: Él les pertenecía y
viceversa. Pero habían otros judíos ? los Nazarenos, y los Esenios ?
quienes estaban influenciados por una doctrina occidental más liberal.
Eventualmente, la misión de Jesús fracasó; la fractura era
infranqueable. Los Gentiles, en el lenguaje moderno - son las razas
árabes no Judías - la fractura permanece hoy en día.

La sentencia de Jesús fue dada por el gobernador romano Poncio Pilatos,
pero Jesús en realidad fue condenado y excomulgado previamente por el
Concejo
del Sanhedrin. Se decidió idear un castigo, mediante el cual, Jesús
sería sentenciado por el gobernador romano, quién también estaba
juzgando otros
prisioneros por liderar otras insurrecciones en contra suya.

Como lo confirma el Juez Superior y el Procurador General de Israel aún
hoy en día, era completamente ilegal que el Concejo del Sanhedrin
sesionara en la
noche o funcionara durante la Pascua, de modo que el momento era
perfecto. Tenían una oportunidad ideal, y un motivo para decir: “lo
sentimos, nosotros
mismos no podemos hacerlo. Usted, el gobernador romano, debe hacerlo.”

En cuanto a la muerte de Jesús en la cruz, está perfectamente claro que
fue una muerte espiritual, no una muerte física, según lo determinaba la
regla de los tres días, la cual habría entendido cualquier persona del
siglo I que leyese esto. En términos civiles y legales, Jesús ya estaba
muerto cuando fue crucificado. Fue denunciado, azotado, preparado para
morir por decreto. Hoy, en día, a esto le llamamos “excomunión”. Durante
tres días, Jesús habría estado nominalmente enfermo, sobreviniéndole la
muerte absoluta al cuarto día. En ese día sería sepultado, enterrado
vivo; pero durante los tres primeros días podría ascender o resucitar.
De hecho, él predijo que lo haría.

Las ascensiones y resurrecciones (apartando el hecho que Jesús una vez
violó la regla, y eso fue un milagro!) sólo podían ser efectuadas por el
Alto Sacerdote o por el Padre de la Comunidad. El Alto Sacerdote para
ese momento era Jose Caifás, el mismo que condenó a Jesús; por lo tanto,
la ascensión debía ser realizada por el Patriarca. Existen relatos en
los Evangelios acerca de Jesús hablando con el padre desde la cruz,
finalizando con la frase: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”,
y por los registros sabemos que para ese momento el padre allí señalado
era el apóstol Simón Zelote el Mago.

Se nos ha enseñado que la muerte física de Jesús quedó confirmada por la
sangre y el agua que fluyó cuando fue penetrado con la lanza, pero esto
ha sido traducido muy mal. La palabra original no se traduce como
“penetrado”; se traduce como “punzado” o “rasguñado”. Esto en cambio,
fue m al traducido al verbo latino “abrir”, y a la palabra inglesa
“penetrado”.

Aquellas no eran épocas primitivas. Eran épocas en las cuales había
doctores, hombres de la medicina; había incluso formas de hospitales. Y
podemos ver que, al igual que hoy, la prueba para la acción refleja era
un rasguño, punzando o pinchando la piel con un instrumento agudo.

Tengo en mi posesión una carta de un cirujano del Consejo Médico
Británico. Ella dice: “Médicamente, el flujo de agua es imposible de
explicar. La sangre que
fluye de una herida de puñalada es evidencia de vida, no de muerte.
Haría falta una laceración muy grande, para que fluyera siquiera una
gota de la sangre de
un cuerpo muerto, porque ya no existe acción vascular.”

Entonces vayamos más lejos; veamos qué decían los Evangelios realmente.
José de Arimatea bajó de la cruz el cuerpo de Jesús. De hecho, la
palabra
que fue traducida a la palabra inglesa “cuerpo” era la palabra griega
soma, que significa “cuerpo vivo”. La palabra alternativa que denotaría
“cuerpo sin vida” o “cadáver” habría sido ptoma.

Al parecer Jesús sobrevivió, y esto se sostiene explícitamente en otros
libros. Incluso el Koran dice que Jesús sobrevivió a la crucifixión.

Durante esa tarde del viernes cuando Jesús estaba en la cruz, hubo un
adelanto de horario de tres horas. Por entonces, el tiempo era
registrado por
relojes de sol y por los sacerdotes que marcaban las horas mediante una
secuencia de sesiones de rezos medidas. Esencialmente, había horas
diurnas y horas nocturnas. Actualmente tenemos un día de veinticuatro
horas. En el Evangelio de Juan, Jesús dijo: “No hay doce horas en un
día?” Sí, había doce horas en un día y había doce horas en una noche, y
el día comenzaba con la salida del sol. De vez en cuando, el comienzo
del día cambiaba; de ese modo cambiaba el anochecer. En Marzo, el
amanecer habría sido en algún momento alrededor de de las seis de la
mañana, como sabemos.

Sabemos que José de Arimathea negoció con Poncio Pilatos para bajar a
Jesús de la cruz después de colgar algunas horas en ella. Los Evangelios
aquí no
concuerdan realmente en la secuencia de los eventos: algunos utilizan la
hora antes del cambio de horario; otros utilizan la hora después del
cambio. Pero
desaparecieron tres horas diurnas, para ser substituidas por tres horas
nocturnas. Las horas de claridad fueron substituidas por horas de
oscuridad. Se dice en los Evangelios que la tierra cayó en la oscuridad
por tres horas. Hoy simplemente, agregaríamos, en un instante, tres
horas nocturnas al día.

Pero estas tres horas fueron el quid de los eventos a continuación, pues
los lunaristas hebreos hacían su cambio durante el día. Los solaristas,
de los cuales los Esenios y los Reyes Magos eran facciones, no hacían el
cambio sino hasta medianoche ? lo que en realidad significa que según el
Evangelio que se relaciona con el tiempo hebreo, crucificaron a Jesús en
la tercera hora; pero en el otro, de tiempo solar, lo crucificaron en la
sexta hora.

En esa tarde los hebreos comenzaban su Sabbath en la vieja hora nueve en
punto, pero los Esenios y los Magos, todavía tenían tres horas antes del
Sabbath. Fueron esas tres horas las que les permitió trabajar con Jesús,
en Jesús y para Jesús, durante un período de tiempo en el cual a nadie
más se le permitía emprender cualquier trabajo físico en absoluto.

Y de esa manera llegamos a un acontecimiento que es probablemente uno de
los menos entendidos de la Biblia, y desde allí avanzaremos, más allá
del periodo Bíblico a través de la historia, para contar qué sucedió en
relación al nacimiento del heredero de Jesús y María en Septiembre del
año 33 DC.. Uno de los acontecimientos peor comprendidos de la Biblia es
la ascensión, y al discutirla, consideraremos el nacimiento de los tres
hijos de Jesús y de sus descendientes.

Parte 3 de 3

Por la cronología de los Evangelios, sabemos que la segunda unción
marital de Jesús por María Magdalena en Betania, fue durante la semana
antes de la
crucifixión. Y sabemos que en esa etapa, María tenía tres meses de
embarazo y por lo tanto, habría dado a luz en el mes de septiembre
siguiente.

Así pues, ¿qué nos dicen los Evangelios sobre los acontecimientos en
septiembre del año 33 DC.? De hecho, los Evangelios no nos dicen nada,
pero la historia se narra en Los Hechos de los Apóstoles, y en ella se
detalla que para el mes de septiembre, sucedió el acontecimiento al cual
hemos llegado a conocer como “La Ascensión”.

Lo que los Hechos no hacen, sin embargo, es llamar el acontecimiento “La
Ascensión ”. Esto fue un nombre dado al ritual cuando se establecieron
las doctrinas de la Iglesia Romana más de tres siglos después. Lo que
realmente dice el texto es: “Y habiendo dicho esto… fue llevado por una
nube que lo llevó lejos de su vista”. Luego continúa diciendo que “un
hombre de blanco” dijo a los discípulos: “¿Por qué buscan entre los
cielos? Este mismo Jesús...vendrá en el mismo modo que lo han visto
marcharse”. Luego, un poco más adelante en Los Hechos, se dice que el
“cielo” debe recibir a Jesús hasta “el momento de la restitución”.

Dado que ese era el mismo mes en el cual era esperado el hijo de María
Magdalena, ¿hay quizás cierta conexión entre el confinamiento de María y
la supuesta ascensión? Ciertamente la hay, y la conexión se hace en
virtud de la época de la restitución.

No sólo había reglas que regían la ceremonia marital de un heredero
Mesiánico, sino que también había reglas que regían el matrimonio mismo.
Las reglas del
matrimonio dinástico eran bien distintas a las normas de las familias
judías, y los padres Mesiánicos eran formalmente separados al momento de
nacer el niño. Incluso antes de esto, solo se permitía la intimidad
entre un marido y mujer mesiánicos en el mes de diciembre, de modo que
los nacimientos de herederos cayeran siempre en el mes de Septiembre ?
el mes de la Expiación, el mes más santo del calendario judío.

De hecho, esta fue la misma regla que los propios padres de Jesús (José
y María) habrían roto. Y ésta era la razón por la que los judíos
estuvieron divididos en la opinión de si Jesús era, de hecho, el
verdadero Mesías.

Cuando se concebía a un niño dinástico en la época incorrecta del año,
la madre generalmente se ponía en custodia monástica hasta el
nacimiento, con el fin
de evitar la verguenza pública. A esto se le llamaba ser “puesto en
privado”, y Mateo indica muy claramente que cuando se supo del embarazo
de María, “José, su marido, siendo un hombre justo y no queriendo
someterla al escarnio público, decidió ponerla en privado”.

En este caso, fue concedida una dispensación especial para el nacimiento
por el Arcángel Simeón, quien en aquel momento, llevaba la distinción de
“Gabriel”, siendo el sacerdote angelical responsable. Los Rollos del Mar
Muerto y el libro de Enoc (que fue excluido del Viejo Testamento)
detallan que los “Arcángeles” (o embajadores principales) eran los
sacerdotes mayores en Qumran, conservando los títulos tradicionales de
“Miguel”, “Gabriel”, “Rafael”, “Sariel”, etc.

En el caso de Jesús y María Magdalena, sin embargo, las reglas del
matrimonio habían sido obedecidas al pie de la letra, y concibieron a su
primer niño
correctamente, en diciembre del año 32 DC., para nacer en septiembre del
año 33 DC..

A partir del momento de un nacimiento dinástico, los padres se separaban
físicamente - por seis años si el hijo era varón, y por tres años si era
hembra. El matrimonio solo sería retomado en la época señalada de la
restitución. Mientras tanto, la madre y el niño entrarían en el
equivalente de un convento, y el padre entraría “al Reino de los
Cielos”. Este Reino era realmente el Alto Monasterio Esenio en Mird,
cerca del Mar Muerto, y la ceremonia de entrada era conducida por los
sacerdotes angelicales bajo la supervisión del Líder designado de los
Peregrinos.

En el libro del Éxodo del Viejo testamento, los peregrinos israelitas
fueron llevados a la Tierra Santa por una “nube” - y de acuerdo con esta
continua imaginería del Exodo, se señalaba al Líder sacerdotal de los
peregrinos con el título de “Nube”.

Así pues, si ahora leemos los versos de Los Hechos como se suponía
debían ser entendidos, vemos que Jesús fue llevado por la Nube (el líder
de los
peregrinos) al reino de los cielos (el Alto Monasterio). Y el hombre de
blanco (un sacerdote angelical) dijo que Jesús volvería al momento de la
restitución
(cuando su matrimonio terrenal fuese restaurado).

Si ahora revisamos la epístola de San Pablo a los hebreos, descubriremos
que él explica el mencionado acontecimiento de la ascensión en mayor
detalle,
porque Pablo nos cuenta cómo admitieron a Jesús al Sacerdocio del Cielo,
cuando él no tenía realmente ningún derecho a un oficio tan sagrado. Él
explica que Jesús nació (a través de su padre José) en la línea Davídica
de Judah ? la cual daba derecho al reinado pero no al sacerdocio, porque
esto solo era la
prerrogativa de la línea de Aaron y Levi.

Pero, continúa Pablo, se concedió una dispensación especial, y dice que
“para cambiar el sacerdocio, también se requería un cambio de la ley”.
Como resultado de este “cambio expreso de la ley”, explica que a Jesús
se le permitió entra r en el Reino de los Cielos en la Orden sacerdotal
de Melquizedek.

Así pues, en septiembre del año 33 DC., nació el primer hijo de Jesús y
María Magdalena, y Jesús entró debidamente en el Reino de los Cielos. No
hay
referencia de que ese niño fuese varón (como la hay para los dos
nacimientos posteriores), y dado que Jesús volvió tres años más tarde,
en el año 36 DC.,
sabemos que María debió haber tenido una hija.

Siguiendo la cronología de Los Hechos, vemos que en septiembre el año 37
DC. nació un segundo hijo; y luego otro en el año 44 DC.. El período
desde estos
dos nacimientos hasta la segunda restitución en el año 43 DC. fue de
“seis años”, lo que indica que el niño del año 37 DC. fue un varón. Este
hecho también es reseñado por el uso de la fraseología críptica - la
misma utilizada para el niño del año 44 DC. ? de manera que sabemos que
este tercer niño también fue un varón.

De acuerdo con los códigos de los escribas detallados en los Rollos del
Mar Muerto, en el Nuevo Testamento todo lo secreto es avisado de
antemano por cierta clave, que explica que el mensaje inherente es “para
aquellos que tengan oídos”. Una vez que se entienden estos códigos y
alegorías, jamás varían. Significan lo mismo cada vez que se utilizan, y
se utilizan cada vez que se requiere el mismo significado.

Por ejemplo, los Evangelios explican que a Jesús se le llamaba “la
Palabra de Dios”: “Y el verbo fue hecho carne, y moró entre nosotros…
pleno de gracia y
verdad.” Juan se explaya abundantemente para explicar la importancia de
esta definición, y los pasajes subsecuentes dan los detalles tales como
“la Palabra del Dios reposó cerca del lago” y “la Palabra de Dios estaba
en Samaria”.

Los mensajes que contienen información sobre fertilidad y nueva vida, se
establecen en la parábola del agricultor cuya semilla “dio frutos y se
multiplicó”. Así, cuando se dice que “la Palabra de Dios se multiplicó”,
“aquellos que tengan oídos” reconocerían inmediatamente que “Jesús se
multiplicó” - es decir, que tuvo un hijo. Hay dos pasajes así en Los
Hechos, y caen exactamente en el año 37 DC. y el año 44 DC.

Probablemente el libro peor interpretado del Nuevo Testamento es El
Libro de las Revelaciones de San Juan el Divino ? es decir, malentendido
por la Iglesia; no
por el libro en sí mismo. Este libro es absolutamente diferente a
cualquier otro en la Biblia. Está distorsionado con insinuaciones
supernaturales terribles, y sus imaginería ha sido salvajemente
corrompida por la Iglesia para presentar el texto como cierta forma de
presagio o ¡profecía de advertencia! Pero el libro no se llama “Las
Profecías” o “Las Advertencias”. Se llama “Las Revelaciones”.

Así pues, ¿qué revela el libro? Cronológicamente, su trama sigue a
continuación de Los Hechos de los Apóstoles, y el libro de Las
Revelaciones es, de hecho, la continuación de la historia de Jesús,
María Magdalena y sus hijos, particularmente el hijo mayor, Jesús
Justus. Hace seguimiento a su vida y detalla su matrimonio, junto con el
nacimiento de su propio hijo. Este mal interpretado libro del Nuevo
Testamento, no es una predicción o una advertencia como la temerosa
Iglesia hizo que creyéramos. Es exactamente lo que dice ser: una
revelación.

Como vimos anteriormente, a los sacerdotes ordenados de la era se les
llamaba los “pescadores”; a sus ayudantes se les llamaba “barcas”, y a
los candidatos bautismales se les llamaba “peces”. Jesús se hizo
pescador ordenado cuando entró al Reino de los Cielos, pero hasta ese
momento (según lo explica San Pablo) no sostuvo ningún oficio
sacerdotal.

En el rito de la ordenación, los sacerdotes Levitas oficiantes del
Santuario administrarían cinco hogazas de pan y dos pescados para los
candidatos, pero la ley era muy firme en cuanto a que tales candidatos
debían ser judíos circuncisos. Los Gentiles y los Samaritanos no
circuncisos, de ningún modo eran tomados en cuenta para tal privilegio.

De hecho, fue este ritual ministerial en particular el que Jesús habría
violado en la denominad a “alimentación de los cinco mil”, porque él
asumió el derecho de concederles acceso a su nuevo ministerio liberal,
ofreciéndoles los panes y los peces a una muchedumbre impura. Aparte de
hacerse eventualmente un
pescador, Jesús también fue llamado “el Cristo” - una definición griega
que significaba “El Rey”. Al decir el nombre “Jesucristo”, estamos
diciendo realmente “El Rey Jesús”, y su herencia real era de la Casa
Real de Judah (La Casa de David), como se menciona abundantemente en los
Evangelios y en las Epístolas de San Pablo.

Por lo tanto, a partir del año 33, Jesús emergió con un estatus dual de
“Sacerdote Cristo” o, como se cita más comúnmente, un “Rey Pescador”.
Esta definición, como veremos, se convertiría en el oficio hereditario y
dinástico de los descendientes de Jesús, y los sucesores “Reyes
Pescadores” fueron de importancia capital en la historia del linaje del
Grial.

Antes del nacimiento de su segundo hijo en el año 44, María Magdalena
fue exiliada de Judea por una sublevación política en la cual ella
estuvo implicada.
Junto con Felipe, Lázaro y algunos partidarios , ella viajó (mediante
arreglo con el Rey Herodes-Agrippa II) para vivir en el estado Herodino
de Lyon, en Gaul
(que más adelante se convirtió en Francia).

Desde los primeros tiempos, pasando por la era medieval, hasta el gran
Renacimiento, la huída de María fue retratada en manuscritos iluminados
así como en grandes obras de arte. Su vida y trabajo en Francia,
especialmente en Provenza y el Languedoc, aparecieron no sólo en
trabajos de historia europea sino también en la liturgia de la Iglesia
romana - hasta que su historia fue suprimida por el Vaticano.

El exilio de María Magdalena se relata en el Libro de las Revelaciones,
el cual describe que ella estaba embarazada en ese momento. También
cuenta cómo las autoridades romanas persiguieron posteriormente a María,
a su hijo y a sus herederos: “Y ella, estando encinta, lloró… y con
dolor parió… y contempló un gran dragón rojo, de siete cabezas… y siete
coronas… se posó ante la mujer… para devorar a su hijo… Y ella alumbró a
un hijo-hombre… y la mujer huyó al desierto… Y el dragón se enfureció
con la mujer, y por siempre hizo la guerra con el remanente de su
semilla… lo cual… tiene el testimonio de Jesucristo.”

Se dijo que fue a Gaul donde María hubo de llevar el Sangréal (La Sangre
real, El Santo Grial); y fue en Gaul que la famosa línea de los
herederos inmediatos
de Jesús y María, Los Reyes Pescadores, prosperaron por 300 años.

El lema eterno de los Reyes Pescadores era “en fuerza” - inspirada en el
nombre de su antepasado, Boaz (el gran abuelo del Rey David), cuyo
nombre
similarmente significa “en fuerza”. Cuando se tradujo al latín, esto se
convirtió a “In Fortis”, que fue corrompido posteriormente a “Anfortas”,
el nombre del Rey Pescador en el romance del Grial.

Ahora podemos volver al simbolismo tradicional del Grial como un cáliz
que contiene la sangre de Jesús. También podemos considerar diseños
gráficos
que datan bastante más allá de las edades oscuras alrededor del año
3.500 AC. Y en hacerlo, descubriremos que un cáliz o una copa era el
símbolo
establecido más antiguo de lo femenino. Su representación fue el
Recipiente Sagrado ? el vas uterus, el vientre.

Y por eso, al huir a Francia, María Magdalena llevó el Sangréal en el
Cáliz Sagrado de su vientre ? tal como explica el Libro de las
Revelaciones. Y el nombre de este segundo hijo era José.

El símbolo tradicional equivalente del varón era una hoja de espada o un
cuerno, generalmente representado por una espada o un unicornio. En la
canción del Viejo Testamento de Salomón y en los Salmos de David, el
unicornio fértil se asocia con la línea real de Judah; y fue por esta
misma razón que los
Cataros de Provenza utilizaron la mítica bestia para simbolizar el
linaje del Grial.

Maria Magdalena murió en Provenza en el año 63. En ese mismo año, José
de Arimatea construyó la famosa capilla e n Glastonbury en Inglaterra,
como
monumento a la reina Mesiánica. Ésta fue la primera Iglesia Cristiana
“sobre suelo” en el mundo, y al año siguiente, el hijo de María, Jesús
Justus lo dedicó a su madre. Jesús hijo, de hecho, ya antes había estado
en Inglaterra con José, a la edad de doce años, en el año 49. Fue este
acontecimiento el que inspiró la
famosa canción de William Blake, Jerusalén: “Y esos pies en tiempos
ancestrales, caminaron sobre las verdes montañas de Inglaterra.”

¿Pero quién era José de Arimatea, el hombre que asumió pleno control de
los asuntos en la crucifixión? ¿Y por qué fue que la madre de Jesús, su
esposa y el
resto de la familia aceptaron la intervención de José sin
cuestionamientos?

Solo hasta el año 900, la Iglesia de Roma decidió anunciar que José de
Arimatea era el tío de María la madre de Jesús. Y a partir de ese
momento, las
representaciones de José lo muestran un poco mayor en la crucifixión,
cuando la Madre María misma estaba en sus '50. Sin embargo, antes del
anuncio
romano, los expedientes históricos de José representaban a un hombre
mucho más joven. Se registró que había muerto a la edad de 80 años, el
27 de julio del
año 82 DC., y de este modo habría tenido 32 años al momento de la
crucifixión.

De hecho, José de Arimatea no era otro más que el propio hermano de
Jesucristo, Santiago, y su título no tenía nada que ver en absoluto con
un topónimo. Arimatea nunca existió. Por lo tanto no sorprende que José
negociara con Pilatos para colocar a Jesús en su propia tumba familiar.

El título hereditario “Arimatea” fue una corrupción de la lengua inglesa
de la voz Greco-Hebrea ha-Rama-Theo, que significaba “de su Alteza
Divina”, o “de su Alteza Real”, como lo definiríamos hoy en día. Puesto
que Jesús era el heredero Mesiánico mayor - el Cristo, Khristos o Rey -
entonces su hermano menor era el Príncipe de la Corona - Su Alteza Real,
Rama-Theo. En la jerarquía Nazarena, el príncipe de la corona siempre
llevaba el título patriarcal de “Joséf” ? tal como Jesús tenía el título
de “David” y su esposa el de “Maria”.

A principios del siglo V, los Reyes Pescadores descendientes de Jesús y
de María se unieron en matrimonio a los francos Sicambrianos, y de ellas
surgió una dinastía “reinante” completamente nueva. Fueron los Reyes
conocidos como Merovingios quienes fundaron la monarquía francesa e
introdujeron la muy conocida fleur de lys (el antigua símbolo judío de
la circuncisión), como el emblema real de Francia.

A partir de la sucesión Merovingia, otra rama de la familia estableció
un reino judío totalmente independiente al Sur de Francia: el reino del
Septi-mania, el que ahora conocemos como el Languedoc. Los primeros
príncipes de Toulouse, Aquitaine y Provenza eran todos descendientes del
linaje mesiánico del Santo Grial. Septimania fue cedido a la Real Casa
de David en año 768, y el príncipe Bernardo de Septimania se casó luego
con una hija del emperador CarloMagno.

De los Reyes pescadores también se deriva otra importante línea paralela
de sucesión en Gaul. Mientras que los Reyes Merovingios continuaron la
herencia
“masculina” patrimonial de Jesús, esta otra línea perpetuó la herencia
matriarcal de María Magdalena en una línea “femenina”. Ellas fueron las
Reinas dinásticas de Avalon en Borgoña, la casa del Acqs- que
significaba “de las aguas”, un nombre concedido a María Magdalena en los
primeros días cuando ella navegó a la Provenza.

Aquellos familiarizados con el conocimiento Arturiano y del Grial, a
estas alturas habrán reconocido el significado total de esta familia
Mesiánica, de los Reyes Pescadores, las Reinas de Avalon y la casa del
Acqs (corrompido en el romance Arturiano a “du Lac”).

Los herederos descendientes de Jesús planteaban una amenaza enorme a la
alta Iglesia romana, porque eran líderes dinásticos de la verdadera
Iglesia
Nazarena. En términos reales, la Iglesia romana nunca ha debido existir,
porque no era más que un movimiento “híbrido” compuesto varias doctrinas
paganas
unidas por una base fundamentalmente judía.

Jesús nació en el año 7 AC. y su natalicio fue en la fecha equivalente
al 1 de marzo, con un aniversario real “oficial” el 15 de septiembre,
para satisfacer la
regulación dinástica. Pero, al establecerse la Alta Iglesia Romana en el
siglo IV, el Emperador Constantino ignoró ambas fechas y las reemplazó
por el 25 de
diciembre, como el nuevo Día Masivo de Cristo (N. del T.: Original en
inglés Christ’s Mass Day) ? para que coincidiera con el festival pagano
del sol.

Más adelante, en el sínodo de Whitby en el año 664, los obispos
expropiaron el festival Céltico de Pascua (Eostre), la diosa del verano
y la fertilidad, y le
añadieron un significado Cristiano completamente nuevo. Al hacerlo,
cambiaron la fecha del festival Céltico, para separarlo de su asociación
con la Pascua judía.

La Cristiandad, como la conocemos, ha evolucionado como “religión
compuesta”, distinta a cualquier otra. Si Jesús fue su catalizador vivo,
entonces la Cristiandad debería basarse correctamente en las enseñanzas
del mismo Jesús - los códigos morales y sociales de una mente serena, un
ministerio tolerante, con la gente como sus benefactores.

Pero el Cristianismo ortodoxo no se basa en las enseñanzas de Jesús: se
basa en las enseñanzas de la Iglesia Romana, las cuales son
completamente
diferentes. Hay una cantidad de razones para ello, siendo la principal
de ellas, que Jesús fue deliberadamente apartado en favor de las
enseñanzas alternas de Pedro y Pablo - las cuales fueron denunciadas a
fondo por la Iglesia Nazarena de Jesús y su hermano Santiago.

Sólo apartando a Jesús de su papel protagónico, podrían reinar en forma
suprema los Papas y los Cardenales. Al instituir formalmente el
Cristianismo como la religión de estado en Roma, Constantino declaró que
“sólo él” era el “Mesías salvador”, no Jesús! En cuanto a los obispos de
Roma (los Papas), fueron nombrados descendientes apostólicos de San
Pedro - no un descendiente legítimo del matrimonio de Jesús y de sus
hermanos, como se mantuvo dentro de la Iglesia Nazarena.

La única forma para la Alta Iglesia Romana de inhibir a los herederos de
María Magdalena, fue desacreditándola y negándole su relación marital
con Jesús.
¿Pero qué hay acerca de Santiago el hermano de Jesús? Él también tuvo
herederos, al igual que sus hermanos Simón, José y Judas. La Iglesia no
pudo
librarse de los Evangelios que contaban que Jesús era el primer hijo
varón de la bendita Madre María, por lo que la propia maternidad de
María también debía
reprimirse.

Como consecuencia, la Iglesia presentó a la Madre María como virgen, y a
María Magdalena como prostituta- descripciones que no se mencionaron en
ninguno
de los Evangelios originales. Luego, solo para consolidar la posición de
la madre María fuera del dominio natural, eventualmente se dijo de su
propia madre,
Ana, que la había parido mediante ¡” Inmaculada Concepción”!

Con el transcurso del tiempo, estas doctrinas inventadas han tenido un
gran alcance. Pero , en los primeros días, costó más fijar las ideas
pues las
mujeres originales de la misión Nazarena tenían feligreses en la Iglesia
Céltica - mujeres tales como María Magdalena, Martha, María
Jacob-Cleofás y
Helena-Salomé quienes habían conducido escuelas y misiones sociales
alrededor del mundo mediterráneo. Todas estas mujeres habían sido
discípulas de
Jesús, y amigas intimas de su madre, María, acompañándola hasta la
Crucifixión, como lo confirman los Evangelios.

La única salvación de la Iglesia era negar a todas las mujeres; negarles
no sólo sus derechos para los oficios eclesiásticos, sino negarles
también su derecho a cualquier estatus en la sociedad. Por lo tanto, la
Iglesia declaró que las mujeres eran todas heréticas y brujas!

Para ello los obispos se apoyaron en las palabras de Pedro y Pablo y,
basados en sus enseñanzas, la Alta Iglesia Romana fue capaz de volverse
completamente sexista. En su Epístola a Timoteo, Pablo escribió: “No
tolero que una mujer enseñe, ni que usurpe autoridad alguna sobre un
hombre, solo
deben permanecer en silencio”. En el Evangelio de Felipe, incluso Pedro
es citado diciendo “las mujeres no son dignas de vivir”. Los obispos
incluso citaron las palabras del Génesis, en donde Dios le habla a Eva
acerca de Adán, diciéndole “el regirá sobre ti“

El padre de la Iglesia Tertuliano, se adhirió a toda esa actitud romana
al escribir acerca de los discípulos de María Magdalena que aparecieron:
¡“Esta
mujer herética! ¡Cómo se atreven! Son bien descaradas al enseñar,
discutir, bautizar… No está permitido que una mujer hable en la Iglesia…
ni que demande… parte de alguna función masculina ? ni mucho menos
oficios sacerdotales”.

Luego, para completar, surgió el documento más asombroso de la Iglesia
Romana, La Orden Apostólica. Este fue compilado como una conversación
“imaginaria” entre los apóstoles, después de la última cena.
¡Contrariamente a los Evangelios, éste suponía que María Magdalena,
había estado presente en la
cena, y se acordó que la razón por la cual Jesús no le había pasado el
vino a María en la mesa, fue porque la había visto reír!

En base a este extraordinario documento ficticio, los obispos
instituyeron que, aunque María hubiese sido compañera de Jesús, a las
mujeres no podían
dársele ningún lugar dentro de la Iglesia, porque no eran serias! Esta
actitud sexista ha persistido dentro de la Iglesia hasta el día de hoy.
¿Por qué? Porque
había que desacreditar a María Magdalena y desincorporarla, para que sus
herederos fuesen ignorados. Pero las cosas están cambiando ahora, y al
menos en la Iglesia Anglicana, se está restituyendo a las mujeres al
estatus sacerdotal.

A pesar del ávido movimiento sexista, los herederos Mesiánicos
conservaron sus posiciones sociales fuera del estamento de la Iglesia
Romana. Desarrollaron sus propios movimientos eclesiásticos Nazarenos y
Célticos y fundaron reinos de matrimonios en Gran Bretaña y Europa. Eran
una amenaza constante para la alta Iglesia romana, para los líderes
monarcas y para los gobiernos sustentados por esa Iglesia. Fueron la
razón misma para la puesta en práctica de la brutal Inquisición, pues
mantuvieron un código moral y social que era contrario al requerido por
la alta Iglesia.

Esto fue especialmente evidente durante la Era de la Caballería, la cual
abrazó el respeto por la feminidad, según lo ejemplificado por los
Caballeros Templarios, cuyo juramento constitucional apoyaba la
veneración del “Grial Madre”, La Reina María Magdalena.

Antes de la Edad Media, las historias individuales de esta familia eran
históricamente bien conocidas. Pero cuando la Iglesia comenzó su reinado
de
persecución fanática (la gran Inquisición), toda la herencia Nazarena y
Desposínica fue subyugada.

¿Pero, por qué la iniciativa vengadora de la Inquisición? Porque los
Caballeros Templarios no sólo habían vuelto de Tierra Santa con
documentos que minaban
las enseñanzas de la Iglesia, sino que también establecieron sus propias
Iglesias Cisterciences en oposición a Roma. Éstas no eran cualquier
Iglesia; eran los monumentos religiosos más majestuosos para adornar los
horizontes del mundo occidental: las catedrales de Notre Dame en
Francia.

A pesar de su imagen actual, estas impresionantes catedrales góticas no
tienen nada que ver con la Iglesia Cristiana establecida. Fueron
financiadas y
construidas por los Caballeros Templarios, y dedicadas a María Magdalena
? Notre Dame, Nuestra Señora ? a la que llamaron “el Grial del mundo”.

Esto, por supuesto, derrotó cualquier dogma que la Alta Iglesia hubiese
auspiciado, y los obispos tomaron represalias re-dedicando otras muchas
Iglesias a Maria, la madre de Jesús. Pero, al hacerlo, instituyeron un
decreto terminante en el que todas las representaciones artísticas de la
Madre María, la Madonna, debían en adelante mostrarla vestida “solo en
azul y blanco” - para no concederle ningún derecho a oficios
eclesiásticos en el sacerdocio exclusivo masculino.

Por otra parte, se le retrataba a María Magdalena, (los artistas más
grandes del mundo) usando la capa roja del estatus cardenalicio, o el
traje negro de una
Sacerdotisa Nazarena - y allí no había nada que la Iglesia pudiera hacer
al respecto. La única opción de los obispos, era proclamar a esa
práctica como
pecaminosa y herética - porque, al haber elegido previamente ignorar a
María Magdalena y a sus herederos, esta quedaba fuera de su
jurisdicción.

Fue en aquel momento que el conocimiento del Grial fue denunciado como
herejía por el Vaticano. Las escrituras de Merlin del siglo sexto,
fueron expresamente prohibidas por el Consejo Ecuménico, y la Iglesia
original Nazarena de Jesús, se convirtió en una “corriente subterránea”,
auspiciada por patrocinadores tan notables como Leonardo da Vinci y
Sandro Botticelli.

En aquellos días, la Iglesia vigilaba y controlaba la mayoría de la
literatura de dominio público; y por ello, para evitar la censura
absoluta, la tradición del Grial se volvió alegórica y su mensaje fue
comunicado mediante filigranas secretas, escrituras esotéricas, cartas
de Tarot e ilustraciones simbólicas.

¿Pero por qué el conocimiento del Grial y las escrituras de Merlin deben
haber planteado tal problema para la Alta Iglesia? Porque, dentro del
contexto de sus
textos aventureros, se contaba la historia descendiente del linaje del
Grial ? un linaje que había sido expulsado de su posición dinástica por
los Papas y los
obispos de Roma, quienes habían elegido reinar en forma suprema por una
“sucesión apostólica” inventada.

Se dijo que esta sucesión apostólica había sido dada por el primer
obispo, San Pedro (y, de hecho, ésta todavía es la visión promovida).
Pero uno nada más
tiene que estudiar las propias constituciones apostólicas de la Iglesia,
para descubrir que esto simplemente no es cierto. Pedro nunca fue obispo
de Roma - ni de ningún otro lugar, para ese asunto!

Las constituciones del Vaticano registran que el primer obispo de Roma
fue el príncipe Linus de Gran Bretaña, el hijo de Caractaco el
Pendragón. Él fue
nombrado por San Pablo en el año 58, mientras Pedro aún vivía.

A partir de los años 1.100, los poderosos Caballeros Templarios y sus
catedrales plantearon una enorme amenaza a la exclusiva ‘Iglesia
masculina’ trayendo la herencia de Jesús y de María Magdalena a la
palestra pública.

Los cardenales sabían que caería su estamento entero si los
descendientes Mesiánicos ganaban el predominio. ¡Tenían que ser
aplastados! Y de ese modo fue implementada la brutal Inquisición ? una
persecución horrible de todos aquellos que disintieran de las reglas de
los obispos.

Todo comenzó en el año 1.208, cuando el Papa Inocente III envió a 30.000
soldados a la región de Languedoc en la Francia meridional. Éste era el
hogar de
los Cataros (“los puros”) quienes se decía eran los guardas de un gran
tesoro secreto ? un misterioso secreto que podría volcar el Cristianismo
ortodoxo. La
denominada Cruzada Albigensiana del Papa duró 36 años - durante los
cuales, fueron asesinadas diez millares de personas inocentes - pero el
tesoro nunca
fue encontrado.

La principal embestida de la Inquisición (o “Santo Oficio”) fue
instituida por el Papa Gregorio IX durante el curso de esta masacre, en
1.231, y fue dirigida contra cualquiera que apoyara “la herejía del
Grial”. En 1.252, se autorizó formalmente la tortura de víctimas, junto
con la ejecución en la hoguera.

La “herejía” era un cargo maravilloso para levantar contra los cautivos,
porque solamente la Iglesia podía definirlo. Las víctimas eran
torturadas hasta que confesaran, y habiendo confesado, eran ejecutadas.
Si no confesaban, entonces la tortura continuaba hasta que murieran de
todos modos. Una forma registrada de tortura era separar a la víctima,
poco a poco, con grasa (comenzando con sus pies), y después asarlo vivo
en trozos, miembro por miembro, sobre un fuego.

Estas persecuciones y castigos salvajes fueron emprendidos abiertamente
por más de 400 años, y también fueron extensivos contra los judíos,
musulmanes y protestantes que disentían. Pero la inquisición nunca fue
terminada formalmente. Recientemente en 1.965, fue renombrada como “La
Congregación Sagrada”, y sus poderes teóricamente todavía están en
vigor.

Sin miedo a la Inquisición, el movimiento Nazareno siguió su propio
curso, y la historia del linaje fue perpetuada en la literatura, como el
Gran San Grial y la
Elevada Historia del Santo Grial. Estos escritos fueron patrocinados en
gran parte por las Cortes de l Grial de Francia (las Cortes de Champán,
de Anjou y otras), y también por los Caballeros Templarios y los
Desposínicos; y, en esa etapa, el romance Arturiano se convirtió en un
vehículo popular para la tradición del Grial.

A la luz de esto, los Templarios se convirtieron en una blanco
específico de la Inquisición en 1.307, cuando fueron dirigidos hacia
ellos los escuderos del Papa
Clemente V y del Rey Felipe IV de Francia. Los ejércitos papales
revolvieron Europa buscando los documentos y tesoros de los Templarios -
pero, así como el patrimonio de los Cátaros, no se encontró nada. Sin
embargo, muchos caballeros fueron torturados y ejecutados en el proceso,
y sus compañeros escaparon a  otros países fuera del dominio papal.

Pero el tesoro oculto de los Templarios no se perdió, y mientras que los
emisarios del Vaticano buscaban, el tesoro y los documentos fueron
encerrados en los baúles de la Sala Capitular de La Tesorería de París.
Estaban bajo la protección de los Magníficos Caballeros Templarios de
San Antonio - “los Príncipes Guardianes del Secreto Real” - quienes una
noche cargaron el tesoro a bordo de 18 galeras de la flota Templaria en
La Rochelle.

Al amanecer, la flota había navegado hacia Escocia, y a la llegada
fueron bienvenidos por el Rey Roberto el Bruce quien, junto con toda la
nación escocesa, habían sido excomunicados por el Papa por desafiar al
Rey Católico Eduardo de Inglaterra. Los Templarios y su tesoro
permanecieron en Escocia, y los caballeros combatieron con Bruce en
Bannockburn en 1.314 para recuperar la independencia de Escocia de
Plantagenet, Inglaterra.

Posteriormente a la batalla de Bannockburn, Bruce y los Templarios de
San Antonio fundaron la nueva Orden de los Hermanos Mayores de la Cruz
Rosa en
1.317, de la que ahora los Reyes de los escoceses se hicieron Maestros
Supremos hereditarios, ostentando cada Rey sucesivo de la casa de
Stewart el honroso título del priorato de “Príncipe San Germain”.

¿Así pues, por qué fue que el Rey Arturo, un comandante céltico del
siglo sexto, era tan importante para los Caballeros Templarios y las
cortes europeas del Grial? Muy sencillo, porque Arturo había sido único,
con herencia ‘dual’ en la línea Mesiánica.

El Rey Arturo de ninguna manera fue un mito, como tantos han supuesto.
Está lejos de eso. Pero siempre se le ha buscado en los lugares
incorrectos. Los
investigadores, confundidos por las localizaciones ficticias de los
romances, han buscado en vano en las crónicas de Bretaña, Gales y al
oeste de Inglaterra.
Pero los detalles de Arturo deben buscarse en los anales escoceses e
irlandeses. Él fue, de hecho “su Alteza Rey de la Isla Céltica”, y fue
el comandante soberano de las tropas británicas a finales del siglo
sexto.

Arturo nació en el año 559, y murió en batalla en el año 603. Su madre
fue Ygerna del Acqs, la hija de la reina Viviana de Avallon,
descendiente de Jesús y de María Magdalena. Su padre fue el Alto Rey
Aedàn de Dalriada (las montañas occidentales de Escocia, ahora llamadas
Argyll) - y Aedàn era el Pendragon
británico (“Dragón Principal” o “Rey de Reyes”) descendiente de
Santiago, el hermano de Jesús. Es por esta razón que las historias de
Arturo y de José de
Arimatea están tan íntimamente entretejidas en los romances del Grial.

De hecho, los expedientes de la coronación del Rey escocés Kenneth
MacAlpin (descendiente de Aedàn el Pendragón) se refieren
específicamente a su propia
descendencia de las Reinas dinásticas de Avallon.

El legado paternal del Rey Aedàn surgió de la casa más antigua de
Camulot (La Corte Real Colchester de Inglaterra) en una de las líneas
del primer Pendragón,
el Rey Cymbeline (quien es bien conocido para los estudiantes de
Shakespeare).

Para ese punto, los descendientes Mesiánicos habían fundado los reinos
Desposínicos en Gales y a través de las regiones de Strathclyde y
Cambria de Gran Bretaña. El padre de Arturo, el Rey Aedàn de los
escoceses, fue el primer monarca británico que se instalara por
ordenación sacerdotal, cuando fue coronado y ungido por Santa Columba de
la Iglesia Céltica en el año 574. Esto, por supuesto, enfureció a
obispos de la Iglesia Romana pues estos demandaban el derecho exclusivo
de designar a los Reyes que se suponía iban a ser coronados por el Papa!

Como resultado directo de esta coronación, San Agustín fue enviado
eventualmente desde Roma en el año 597 para desmantelar la Iglesia
Céltica. Éste se proclamó asimismo Arzobispo de Canterbury tres años más
tarde, pero su misión global falló y la tradición Nazarena persistió en
Escocia, Irlanda y Gales y a todo lo ancho del norte de Inglaterra.

Un hecho importante a recordar, es que los dinastas del Grial nunca
fueron gobernadores territoriales de tierras. Como el mismo Jesús, ellos
eran designados “Guardas” de la gente. Los Merovingios de Gaul, por
ejemplo, eran Reyes de los Francos - nunca Reyes de Francia. El Rey
Aedàn, Roberto el Bruce y sus sucesores de Stewart, eran Reyes de los
escoceses - nunca Reyes de Escocia.

Fue este concepto ‘social’ implícito lo que la Alta Iglesia encontró tan
difícil de superar, porque los obispos preferían tener dominio sobre los
“Reyes territoriales”, mientras que se suponía que el amo y señor mayor
de la gente sería el Papa. Solamente manteniendo el control total
espiritual sobre los individuos, la Iglesia podría reinar supremamente,
y por ello, cada vez que salía al frente un dinasta del Grial, era
confrontado por la cólera de la maquinaria Papal.

En el año 751 los o bispos se las arreglaron para deponer la sucesión de
Merovingia en Gaul, y establecieron una nueva tradición por la cual los
Reyes de la sucesión Carolingia (la de Carlo Magno) tenían que ser
aprobados y coronados por el Papa. Pero la Iglesia nunca pudo derribar
las líneas Desposínicas en Escocia, aun cuando los viejos reinos
Célticos de Inglaterra habían sido desmantelados por los anglosajones
germánicos a partir del siglo sexto.

Incluso en la Edad Media ? mucho después de la conquista Normanda de
Inglaterra - la Iglesia Nazarena y el prevaleciente culto a María
Magdalena
eran prominentes en Europa. Se mantuvo los derechos de igualdad de las
mujeres a través de la estructura Céltica - y esto era un problema
enorme para el sacerdocio exclusivo masculino del Cristianismo ortodoxo.

El principio subyacente de los monarcas del Grial siempre fue el del
Servicio, de acuerdo con el código Mesiánico establecido por Jesús,
cuando él lavó los pies
de sus apóstoles en la Última Cena. Y así los verdaderos dinastas del
Grial eran Reyes y Guardas de sus reinos, pero nunca fueron gobernantes.

Este aspecto clave del código del Grial fue perpetuado en el corazón
mismo de los cuentos infantiles y el folklore. Nunca un valeroso
cardenal o un
obispo cabalgó en ayuda de alguna injusticia o de una damisela en
aprietos, pues esto ha sido siempre el reino social de los príncipes del
Grial y de sus caballeros designados.

El código del Grial reconoce el avance por méritos y también la
estructura de la comunidad, pero, por sobretodo, es enteramente
democrático. Ya sea percibido en su dimensión física o espiritual, el
Grial pertenece por igual a líderes y a seguidores. También pertenece a
la tierra y al entorno, requiriendo que todos deben ser “como uno” en
común y aunado servicio.

A través de las edades, los parlamentos y los gobiernos han tenido
tantos inconvenientes como la Iglesia confrontando el código social
Mesiánico, y la posición no es diferente hoy en día. Los presidentes y
los primeros ministros son ‘elegidos’ por la gente. Se supone que
representan a la gente. ¿Pero, lo hacen? En realidad, no. Siempre están
afiliados a un partido político, y alcanzan sus posiciones mediante el
voto mayoritario del partido. Pero no todos se toman la molestia de
votar, y a veces hay más de dos partidos por los cuales votar. Por lo
tanto, en cualquier momento dado, más de la mitad de la gente de una
nación puede no estar representada por el partido político en el poder.
En este respecto, aun cuando se haya aplicado ‘el voto mayoritario’, el
principio democrático falla. Lo que surge no es el “gobierno por la
gente, para la gente”, sino el “gobierno de la gente”.

Jesús enfrentó una situación muy similar en el primer siglo. En aquel
momento, Jerusalén y Judea estaban bajo ocupación romana, con el Rey
Herodes y el gobernador, Poncio Pilatos, ambos designados por Roma.
¿Pero quién representaba a la gente? La gente no eran romanos; eran
Judíos de la Tierra Santa -Fariseos, Saduceos, Esenios y similares.
Aparte de eso, había una gran cantidad de Samaritanos y Gentiles (no
judíos, las razas árabes). ¿Quién los representaba? La respuesta es
“nadie” - hasta que Jesús hizo de ello su misión.

Éste fue el comienzo del código del Grial de servicio digno sin
afiliación - un código perpetuado por los dinastas Mesiánicos en su
continuo papel de “padres comunes” para la gente. El código del Grial se
basa en los principios de la libertad, la fraternidad y la igualdad, y
fue particularmente evidente en las revoluciones americana y francesa,
ambas desecharon el señorío de la aristocracia despótica. ¿Pero, qué lo
ha substituido? Ha sido substituido por las políticas de partido y en
gran parte por gobiernos no representativos.

Desde la Edad Media hubo una cantidad de órdenes de caballería y
militares específicamente ligadas a la Sangre Mesiánica Real en Gran
Bretaña y Europa. Entre ellas se incluía la Orden del Reino de Sión y la
Orden del Santo Sepulcro. Pero la más prestigiosa de todas fue la Orden
Soberana del Sángreal ? Los Caballeros del Santo Grial. Ésta era una
orden dinástica de la Casa Real Stewart de Escocia, casa real que en el
siglo XIV introdujo el unicornio de los Cataros como el emblema soberano
de Escocia. Poco tiempo después, introdujeron la prestigiosa Orden del
Unicornio, la cual llevó el lema del Grial “Todos como Uno”.

Al igual que el Rey Arturo, los Reyes de la Casa de Stewart también
tenían una herencia dual Desposínica a partir de Jesús y de su hermano
Santiago. De hecho, desde los años 1.370 ellos fueron la casa mayor de
la línea Mesiánica, y fueron la dinastía que más tiempo reinó en Europa,
sosteniendo su corona por 317 años hasta que finalmente fueron depuestos
por la Iglesia Anglicana en 1.688. Fueron depuestos porque, de acuerdo
con el código del Grial, proclamaron afinidad con Dios y con la nación
ante el Parlamento, la Iglesia y la aristocracia.

Hoy en día, el descendiente legítimo mayor en esta línea es Su Alteza
Real el Príncipe Michael Stewart, Condado Albany (cuyo libro, La
Monarquía Olvidada de Escocia, está programado para su publicación por
Element Books en mayo de 1.998).

Y ahora vamos a la pregunta que a menudo me han formulado en los meses
siguientes a la publicación de “La Herencia del Santo Grial”. La
pregunta es: ¿por qué sale a la luz toda esta información en este
momento en particular?

El hecho es que la información nunca ha sido ocultada por las personas a
las que se refiere. Ha sido reprimida por buscadores de poder externos,
que han intentado servir a sus propios fines, en lugar de servir a las
comunidades que se supone representan.

Sin embargo, hoy en día, estamos en una nueva era de “búsqueda”, ya que
tanta gente ha crecido tan desilusionada con los dogmas del estamento
que aún prevalecen. Vivimos en una era de comunicaciones satelitales,
viajes por sobre la barrera del sonido, computadoras e Internet ? así
que el mundo es efectivamente más pequeño que antes. En tal entorno, las
noticias viajan muy rápidamente, y la verdad es mucho más difícil de
retener.

También, se está cuestionando la trama misma de la Iglesia de ‘dominio
masculino’ y las estructuras gubernamentales, y se percibe generalmente
que las viejas doctrinas de control espiritual y de manejo territorial
no están funcionando. La gente está buscando cada vez más las correctas
y originales raíces de su fe, y su propósito en la sociedad. Están
buscando formas más eficaces de administración para combatir el
demasiado obvio deslizamiento en el declive social y moral. De hecho,
están buscando el Santo Grial.

Esta búsqueda de nueva iluminación está altamente auspiciada por el
próximo milenio, y hay un sentimiento extendido de que esto también
debería representar un nuevo Renacimiento, una era de renacer, en donde
los preceptos del código del Grial sean reconocidos y practicados - los
preceptos de libertad, fraternidad e igualdad.

El conocimiento del Grial descifra alto y claro que la herida del Rey
Pescador debe ser curada si la tierra ha de volver a la fertilidad. Y
por eso, dado que se me ha dado acceso privilegiado en los años
recientes a los archivos de los Caballeros Templarios, de la Iglesia
Céltica y las Soberanas Casas Mesiánicas de Europa, ha llegado el
momento de hacer mi pequeña parte intentando sanar la ancestral herida
del Rey Pescador. El resultado de ello fue mi libro, La Herencia del
Santo Grial.

Traducción: Carlos Estrada/Ana Indriago <codelca@...>

Enviado por Santiago Merino <vozdeestrellas@...> el 6 de junio de
2006

Enlace al sitio en inglés:
http://www.nexusmagazine.com/articles/holygrail1.html

NUEVATLANTIDA
Revista esotérica, libre e independiente.
Conocimiento oculto.
Bajate ya el Nº 11 desde la web:
http://www.nuevatlantida.com


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