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Responder a este mensaje
Asunto:[GAP] Casimira Rodriguez: De empleada domestica a Ministra de Justicia de Evo Morales
Fecha:Miercoles, 4 de Abril, 2007  15:08:45 (-0500)
Autor:Proyecto Interredes <lacasadelared @.....com>

From: Universidad Comunitaria <fepap-unicom@...> 
Date: 04-abr-2007 12:41 
Subject: [unicom99] De la empleada doméstica a Ministra de Justicia de 
Evo Morales 
To: unicom99@... 
 
 
 
La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y 
Desarrollo publica una entrevista a Casimira Rodríguez, la empleada 
doméstica que fue Ministra de Justicia de Evo Morales 
 
Red UNICOM 
 
 
 Regresar a : Inicio 
 
Casimira Rodríguez:  "LOS GRANDES MACHOS DE LA LEY HAN VISTO 
ARREBATADO SU ESPACIO" 
Por Mariana Carbajal, Página 12. 
 
:: Martes, 27 marzo 2007 por: notidesc 
 
 
 
 
-¿A qué edad empezó a trabajar? 
 
  A los 13 años. Me fui de mi comunidad a trabajar a una casa de 
familia en la ciudad de Cochabamba. La llegada a la ciudad es muy 
difícil, es como cuando un migrante sale por primera vez de su país y 
llega a otro. 
 
-¿Quién la llevó a la ciudad? 
 
  Creo que fui víctima de una situación de tráfico. Las personas de la 
ciudad se encuentran acostumbradas a llevar chicas desde el pueblo con 
promesas de que vamos a ganar un buen sueldo y vamos a poder ayudar a 
la familia. Eso me sucedió a mí. Pero cuando llegué a la ciudad, las 
condiciones fueron totalmente distintas. El problema es que una no 
sabe cómo hacer el trato, no sabe negociar las condiciones de trabajo, 
no sabe para cuántas personas va a trabajar y cuando ya está en la 
casa se da cuenta de que está sometida a una cantidad de trabajo muy 
grande. En mi caso, empecé a trabajar en una casa donde había quince 
personas, entre abuelos, yernos, hijos, nietos. Los horarios de 
trabajo eran extensos. Era muy normal para la señora de la casa 
levantarme a las cinco y media o seis de la mañana y tenía que 
trabajar hasta las once de la noche. Tenía que lavar para quince 
personas, cocinar para quince personas. Fue una experiencia totalmente 
brutal para mí: por un lado, sentía el cansancio y por otro, 
desconsideración. 
 
-¿Sufrió mucho? 
 
  El despertar para mí era una lucha. Cuando algún niño se enfermaba 
era mi culpa. Y todo el tiempo tenía que cargar a la guagua. Yo sentía 
que desde el niño más pequeño hasta el más grande podían utilizar a la 
persona que hacía el servicio. Ellos tenían la idea clara de que 
podían humillarme. Me decían: "Oye, tu madre es de pollera y mi madre 
de vestido". O decían a sus compañeritos: "Mirá, yo tengo a mi 
empleada", una forma de mostrar su status, de hacer ver que alguien 
los sirve. En la ciudad tuve incluso que aprender a mentir porque la 
señora de la casa me decía que dijera que ella no estaba cuando venía 
gente a cobrar plata a la casa. No tenían ninguna consideración sobre 
mí, que era una niña y no me permitían tener ni una salida. Cuando 
reciben niñas del campo en la ciudad creen que las pueden explotar 
como si fueran animales, no hay una conciencia de que pueden cansarse, 
de que les gustaría estudiar, de que es duro el cambio de dejar la 
comunidad e ir a la ciudad. 
 
-¿Y cómo era su vida en su comunidad antes de partir a la ciudad? 
 
  Mi familia me trataba con cariño, me cuidaba de que no levantara 
cosas pesadas, desde una manera muy pedagógica me estaban enseñando a 
hacer muchas cosas en la comunidad y de pronto en la ciudad, terminé 
haciendo todas las tareas, limpiando los platos, cuidando los niños, 
ayudando a comprar al mercado, hasta me despertaban a cualquier hora. 
 
-¿Le pagaban bien, al menos? 
 
  No, nada. 
 
-¿Y por qué no se iba de la casa? 
 
  Mire lo que sucedía: cuando la señora viajaba a mi pueblo, le decía 
a mi mamá: "Tu hija no quiere venirse, quiere estar allá". Y a mí me 
decía: "Tu familia está muy bien, quiere que te quedes con nosotros". 
Recién a los dos años llegó mi mamá a verme y tomé la decisión de 
escaparme para irme con ella. 
 
-¿No podía decir "me quiero ir, no quiero trabajar más"? 
 
  No, porque a una la manejan psicológicamente. Te dicen: "No, no te 
vas, ya sos parte de la familia, te queremos mucho, te vamos a comprar 
tal cosa". Es todo un cuento. Me decían que si me iba de la casa me 
iba a ir muy mal afuera. Te bloquean psicológicamente. Tampoco me 
dejaban hablar con la tiendera ni con un vecino. 
 
-¿Estas situaciones de explotación laboral siguen ocurriendo en Bolivia? 
 
  Pasan todavía. Cada tanto se rescata a niñas. Hay una conciencia muy 
colonialista y no sólo en Bolivia. Estudios de la OIT muestran que 
todavía hay en Latinoamérica niños y niños que trabajan igual que una 
persona grande, que no reciben salario o que lo reciben sus papás. 
 
-¿Cómo llegó a convertirse en líder del sindicato de trabajadoras del 
hogar? ¿Cómo fue el camino desde aquella niña de 13 años? 
 
  Después de regresar a mi comunidad y reencontrarme con mi familia, 
volví nuevamente a la ciudad. Las condiciones salariales eran más 
justas, pero persistía la situación de fuerte discriminación en el 
sentido de que como trabajadora del hogar eres persona, sólo tienes 
que obedecer. Para servir, eres personas, pero para opinar, ya no 
existes. En este segundo trabajo, en algún momento me encontré con 
otra trabajadora del hogar del barrio y me invitó a un grupo que se 
reunía en una parroquia, donde enseñaban corte y confección y 
alfabetización los domingos. 
 
-¿No había podido ir a la escuela? 
 
  Fui en mi comunidad, pero la enseñanza era en castellano y yo 
hablaba en quechua. 
 
-¿De ese grupo nació la fundación del sindicato de trabajadoras del hogar? 
 
  Sí, en 1987. Ese grupo fue muy importante porque aprendimos a 
reflexionar sobre la realidad que vivíamos, gracias al apoyo de 
educadores populares que nos hicieron ver la situación de explotación, 
de discriminación. Fue un despertar a nuestros derechos, a valorar 
nuestro origen. Y ese despertar para mí ha sido una fiebre que me ha 
llegado para poder también informar y compartir esos derechos con 
otras hermanas del barrio. De pronto, mi enfermedad empezó a contagiar 
a otras mujeres: a través de las dinámicas de grupo que nos habían 
enseñado los educadores populares otras compañeras empezaron a 
reflexionar. El grupo tenía una orientación muy ecuménica, no era muy 
católico, ni muy evangélico, ni muy andino, existía esa diversidad. A 
partir de esos encuentros también nace la necesidad de trabajar en una 
propuesta que terminara con la discriminación de la Ley General del 
Trabajo. Esa ley reconocía la mitad de los derechos para las 
trabajadoras del hogar, es decir, no valían como una persona completa 
ante la ley. 
 
-¿A qué se refiere? 
 
  Si para los trabajadores normales y corrientes la jornada laboral 
era de ocho horas, de lunes a viernes, para las trabajadoras del hogar 
era de 16 horas y sólo tenían seis horas de descanso los domingos. 
Mientras que un contrato de trabajo para cualquier trabajador se debía 
legalizar en el Ministerio de Trabajo, la trabajadora del hogar tenía 
que ir a la policía como si fuera una delincuente. Por estas 
diferencias empezamos a trabajar en una propuesta de ley. Y una vez 
que la presentamos en el Congreso ante senadores y diputados y en el 
Ministerio de Trabajo, iniciamos una proceso bastante largo, de casi 
doce años hasta su aprobación, que se concretó en el año 2003. En todo 
ese tiempo fortalecimos la organización: fundamos primero la 
Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia, en 1993. 
Luego visibilizamos la organización y generamos algunas campañas. 
Nuestras organizaciones tenían vida los días domingos únicamente. Los 
propios movimientos sociales no nos querían aceptar, nos 
discriminaban, por el hecho de ser campesinas en la ciudad. Les ha 
costado aceptarnos y reconocernos como organización. Cuando ya 
logramos visibilizarnos, cuando logramos salir en los medios de 
comunicación, fue madurando nuestra reivindicación y fuimos cambiando 
nuestras consignas: al principio decíamos: "¡Queremos la ley, queremos 
la ley!". Sin embargo, empezamos a tomar la letra de la propia 
Constitución y a reivindicar que la servidumbre es inconstitucional. 
La nueva consigna fue: "No queremos más esclavas modernas". 
 
-¿Qué régimen de trabajo fijó la nueva ley para las trabajadoras del hogar? 
 
  Jornadas de trabajo de ocho horas. Para las internas, las que 
trabajan con "cama adentro", de 10. Vacaciones de 15 días, igual que 
para todos los trabajadores. Descanso los fines de semana, y los días 
feriados. Indemnización según los años de trabajo. Pero nos ha costado 
mucho la aprobación de la ley porque a los políticos les ha costado 
aceptar nuestros derechos, salió afuera lo que estaba oculto, las 
actitudes dentro de la casa comenzaron a salir. Hemos escuchado muchas 
críticas de parte de empleadoras y empleadores, calificativos, 
desprecios. Los propios políticos no le daban prioridad al tema. 
 
-¿Y se encontraron con resistencias a la hora del cumplimiento de la ley? 
 
  Sí, ha habido muchas idas y vueltas. Costó mucho a nivel político y 
social que se reconociera que tuviéramos los mismos derechos que los 
demás trabajadores. Estamos en el proceso del cumplimiento desde el 
2003. Pero gracias a toda la lucha que hemos dado, las denuncias 
empezaron a salir y en cada departamento nuestro sindicato se está 
encargando de que se haga cumplir la ley. 
 
-¿Cuántas trabajadoras del hogar hay en Bolivia? 
 
  132 mil. En las ciudades, en la mayoría de las casas de clase media 
hay una empleada. 
 
-¿Cuál es el sueldo de una empleada que trabaja ocho horas? 
 
  Varía, pero es un promedio de 50 dólares por mes. 
 
-¿Cómo analiza la situación de las trabajadoras domésticas en la región? 
 
  Es una realidad bastante triste y complicada el hecho de que muchas 
hermanas trabajadoras no conocen sus derechos porque vienen de 
comunidades campesinas con pocas oportunidades de educación. 
 
-¿Tienen vínculos con los sindicatos de empleadas domésticas de Argentina? 
 
  Solamente con el de la ciudad de Córdoba, que sé que está trabajando 
muy bien. 
 
-¿Cómo llegó a ser la primera ministra de Justicia del gobierno de Evo Morales? 
 
  Todo el proceso de aprobación de nuestra ley nos permite conocernos 
con otros líderes sociales, entre ellos Evo. Creo que la invitación 
del hermano Evo ha sido de alguna forma una reivindicación por nuestra 
lucha social en representación de uno de los sectores más postergados 
de la sociedad, pero a la vez fue un sopapo muy diplomático hacia 
quienes han administrado la Justicia históricamente en el país. Fue 
una experiencia muy interesante para muchas mujeres el hecho de tener 
una ministra de pollera ahí donde los grandes machos de la ley siempre 
han estado. De pronto, ellos han visto arrebatado su espacio. Para mí 
fue una escuela muy importante. He sentido el apoyo de las mujeres, 
pero también las presiones políticas, que han sido fuertes. A mí misma 
me ha costado entender la gran responsabilidad que significa ser una 
ministra de Estado. En un momento como secretaria general de la 
Confederación Latinoamericana de Trabajadoras del Hogar las compañeras 
me dijeron: "Ahora, Casimira, tú tienes que mirar Latinoamérica, no 
eres de tu país". Y en el momento que llegué a ser ministra recordé 
esa frase y dije: "Ahora tengo que mirar a todos los bolivianos y no 
solamente a un sector". Eso ha sido muy satisfactorio. 
 
-¿Se sintió discriminada por el hecho de ser una ministra campesina e 
indígena, "de pollera", como dicen ustedes? 
 
  Cuando asumí, el Colegio de Abogados pidió mi renuncia. El 
viceministro, que era un hombre tradicional de la Justicia, nunca 
aceptó que yo fuera su autoridad. Todo el tiempo me decía: "Oye, te 
enseño...". O: "Pero estas ideas no sirven...". Esas actitudes te 
muestran el machismo. Los primeros días hasta la secretaría que tenía 
asignada tenía una actitud discriminatoria y de desprecio. Los jueces 
tampoco me aceptaban. A veces, pedía ciertos trabajos y no se hacían 
oportunamente o llamaba a una reunión y no aparecían a la hora 
indicada. 
  ¿Qué diferencias hay entre la Justicia ordinaria y la de las 
comunidades campesinas? 
 
  Muchas. La Justicia ordinaria es un sistema que no está respondiendo 
a la población. Hay cantidad de demandas por demoras en las causas, 
las personas que no tienen recursos económicos son discriminadas a la 
hora de acceder a la Justicia. Se termina brindando justicia a un 
grupo privilegiado. En las comunidades es totalmente diferente. Es una 
Justicia que no entrega privilegios, más transparente. Y la sanción 
surge de un consenso entre la población y no sólo afecta a una persona 
sino que llama a la reflexión a toda su familia y no la separa de 
ella. En la Justicia, la mayor parte de los castigos son penas de 
prisión: la persona es alejada de su familia y en vez de darle una 
oportunidad, va a volver con una situación más complicada. 
 
-Por ejemplo, ¿cómo se encara un caso de un robo en una comunidad? 
 
  La comunidad investiga y decide cuál será la sanción. Generalmente 
es un resarcimiento a la persona afectada, pero no con plata sino con 
trabajo. De esa forma, el resarcimiento se da pronto y es oportuno. Es 
una decisión integral: interviene el permiso de la Pachamama, de Dios, 
de la comunidad. Es un proceso que se hace delante de todos. En el 
gobierno de Evo Morales estamos trabajando en un proyecto de ley para 
que la Justicia comunitaria sea reconocida y respetada en sus 
diversidades y formas de practicarla. No hay una única manera. En un 
lugar, un robo puede tener como castigo un trabajo y en otro, lo 
pueden exponer al ladrón públicamente para que todos vean quién es. En 
algunas regiones la resolución de conflictos se hace por escrito y 
queda registrada la sanción en un cuaderno de actas, en otras no, es 
oral y se cumple. Esa sabiduría de nuestros pueblos es muy importante, 
muy significativa. Nuestro presidente ha creado un Viceministerio de 
Justicia Comunitaria para fortalecerla. No aceptamos reconocer el 
linchamiento o la muerte. 
 
-Hubo un caso de un alcalde que fue linchado ... 
 
  Ese fue un exceso que lamentablemente ha sido mostrado por la prensa 
a nivel internacional como Justicia comunitaria. Pero no lo es. Como 
le decía, Justicia comunitaria es un consenso. 
 
-¿Por qué dejó el gobierno? 
 
  Todos los ministros pusimos a disposición del presidente las 
renuncias al cumplirse un año del gobierno y el hermano Evo decidió 
algunos cambios, entre ellos, que yo dejara el cargo. 
 
-¿Cuál es su próximo desafío? 
 
  Con toda la experiencia que gané en el ministerio quiero seguir 
trabajando en el fortalecimiento de las mujeres, no sólo las de mi 
gremio, sino también las de otras actividades. 
 
-¿Tiene hijos? 
 
  No. 
  ¿Y pareja? 
 
  Ahora me voy a dedicar a buscarla (se ríe a carcajadas). Hay muchos 
solteros en el gobierno: el presidente, el vicepresidente, muchos 
ministros y viceministros. Uno necesita tiempo para una familia y me 
he dedicado mucho tiempo al gremio de las trabajadoras del hogar, cada 
domingo, que era el único día que nos podíamos reunir. La vida en 
pareja quedó en un segundo o tercer plano. El tiempo pasó y no me di 
cuenta. Para ser un buen líder es sumamente importante estar bien con 
la familia, con la pareja, con el espacio de vida y con el trabajo. 
Por eso pienso que algo he dejado. Vas pagando un costo, todo el éxito 
de una mujer se paga con un precio. Si hubiera tenido hijos no creo 
que hubiera alcanzado lo que logré. 
 
-¿Tiene empleada doméstica en su casa? 
 
  Cuando fui ministra mis colaboradores me decían: "tienes que tener 
una ayuda". Nunca tuve una empleada. Tener una trabajadora del hogar 
para mí siempre fue una contradicción. 
 
 
 
 
--  
CALENDARIO ESPIRITUAL 2007 
Recursos RedLuz actualizados 
www.mind-surf.net/redluzcalendario.htm 
CASA ATZINGO 
www.lacasadelared.com 
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RED CUAUHNAHUAK 
www.egrupos.net/grupo/redcuauhnahuak 
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www.laneta.apc.org/redanahuak 
www.elistas.net/lista/redanahuak 
RED IBEROAMERICANA DE LUZ 
www.redluz-ci.org 
www.elistas.net/lista/redluz 
www.mind-surf.net/redluz.htm 
www.mind-surf.net/comunidad.htm 
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www.interredes.org 
www.egrupos.net/grupo/interredes 
ENLACES RECOMENDADOS 
www.madretierra.de 
www.karinamalpica.net 
www.casaluna.org.mx 
www.chamanaurbana.com 
www.portalterraluz.com 
www.aibandu.cl 
www.alfilodelarealidad.com.ar 
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www.egrupos.net/grupo/redcolombianadeluz 
www.egrupos.net/grupo/redperuanadeluz 
www.egrupos.net/grupo/redistmo 
www.egrupos.net/grupo/redluzdominicana 
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