Inicio > Mis eListas > gap > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 41 al 80 
AsuntoAutor
Re: Sobre Sheldan Ricardo
ceremonia wesak en Diana Pe
saludarles Norma Ma
Re: Presentacion y gleon
Comunicado de la F Ricardo
4 de junio en Lis Mónica B
Re: Sobre Sheldan Alejandr
Un Guerrero de la Mónica B
Re: Presentacion y gazito
RE: RE: Mi opinión María Eu
Re: a propósito de gleon
hola a todos! Agustina
El Cristo Mónica B
RE: hola a todos! gazito
Informacion de los Ricardo
Re: Más sobre Shel Ricardo
Prueba Flavio V
Re: Un Guerrero de Lisandro
Re: GAP - Cali Ricardo
Gota a Gota Ricardo
Invocación a los M Mónica B
RESPUESTA 'GRUPO F Ricardo
PEDIDO ESPECIAL Luis Sce
La Vision Sintetic Ricardo
Semillas del Jardí Mónica B
El Verdadero Sermo Ricardo
Magnified Healing Alejandr
GAP - Colombia Ricardo
Perú Mónica B
Saludos-Santiago Ricardo
Meditacion Focal P Ricardo
Saudos!! Sergio R
Re: Orden de la Ro Ricardo
Re: Profecia del A Ricardo
Meditacion Focal # Ricardo
Re: The Urantia Bo Ricardo
Por amor todos jun Mónica B
Magnified Healing Alejandr
Taller Ejercicios Alejandr
ojo-La Dualidad de Ricardo
 << 40 ant. | 40 sig. >>
 
FORO GAP INTERNACIONAL
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 81     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:La Vision Sintetica / Saint Germain / Comunicacion Cosmica
Fecha:Jueves, 25 de Mayo, 2000  05:05:24 (-0600)
Autor:Ricardo Ocampo <anahuak @.............mx>

Herman@s portador@s de la fuerza de activacion planetaria: 
 
Les mando este fragmento esencial de las enseñanzas del amado Saint Germain 
que se aplica perfectamente a nuestro trabajo interior y exterior, para ver 
que les parece 
y lo comentamos aqui. Sus opiniones son bienvenidas. Recuerden teclear 
'reply all' para que todo el foro reciba sus comentarios, preguntas o 
aportaciones... Dejen siempre el mismo 'subject' o asunto, para referencia 
y para inter-vinculo en los archivos del Foro Gap, y borren el cuerpo del 
mensaje para no repetirlo... 
 
Seamos en Jubilo! 
Reciban todos un abrazo fraternal.. 
 
Ricardo Ocampo 
Coordinador Iberoamerica 
Grupos de Activacion Planetaria 
 
******* 
  
EL CAMINO HACIA 
LA SÍNTESIS 
 
MENSAJES DEL MAESTRO SAINT GERMAIN 
 
"COMUNICACION  COSMICA" 
Allende  1107  Oriente. 
Monterrey  N.L.,   MEXICO. 
Código  Postal  64000.1 
Tel:  (8)- 3-43-41- 57 
Apartado Postal:  2097 
Inicio: 2 de Febrero de 1992. 
Fin: 2 de Mayo de 1993. 
http://messages.to/cosmica 
 
3. LA VISIÓN SINTÉTICA 
 
Hemos venido trabajando para desarrollar en cada uno de ustedes la visión 
sintética de todo cuanto acontece en el mundo. En nuestra última sesión les 
pedí que trataran de disociar las experiencias que cada uno de ustedes 
experimenta internamente, en aquellas que son meramente analíticas y que 
por lo mismo son motivadas por su parte intelectual, de aquellas otras que 
tienen su origen en el cuerpo astral; les pedí que sintieran y que 
estudiaran la diferencia entre las vivencias astrales y las vivencias 
mentales.  
Es necesario que sigamos trabajando en estos conceptos, quisiera que me 
comprendieran y entendieran, que necesariamente en estas primeras etapas de 
estudio, el avance es lento y es más bien de tipo formativo; a medida que 
avancemos en la percepción sintética del mundo, el trabajo se acelerará y 
ustedes podrán experimentar los atributos de una mente desarrollada y con 
capacidad para descubrir la voluntad divina detrás del mundo de las formas, 
y en este momento quisiera explicar la diferencia fundamental entre el 
mundo de las formas o fenoménico y el mundo de las causas, el espiritual.  
Como todos ustedes saben, el mundo de los acontecimientos cotidianos, el 
mundo sensorial, el mundo de las formas, representa los efectos de una 
serie de acontecimientos que se están sucediendo en lo interno del ser 
humano, así pues, la conducta humana a nivel individual, puede ser 
explicada cuando se conoce la psicología del individuo; a nivel social, la 
conducta de un pueblo puede ser entendida cuando se comprende la psicología 
de las masas y de ese pueblo en particular; la historia de una humanidad 
puede ser entendida cuando es comprendida la psicología de la raza, o lo 
que es lo mismo, el designio divino para esa especie. Si la psicología es 
el estudio del alma, entonces la psicología de las masas es el estudio del 
alma de la humanidad y es ahí donde puede revelarse el misterio de los 
caminos que la humanidad va trazando a lo largo de su historia. 
Las causas espirituales de la evolución. 
Explicar el comportamiento humano es profundizar en las causas espirituales 
primeras, que dirigen desde lo más interno del ser, la evolución de cada 
individuo. Este impulso evolucionista que es dirigido y motivado por el 
plan divino que cada ser humano lleva inscrito en su cuerpo causal, se 
manifiesta en cada uno de los diferentes cuerpos como distintas tendencias; 
cuando el ser humano empieza a percibirlo en los niveles más profundos de 
su psiquis, la psicología humana le empieza a llamar temperamento, 
personalidad subconsciente o inconsciente. Todos esos términos inventados 
por las ciencias humanas, tratan de explicar el conjunto de causas que 
proviene del vasto mundo interior humano, pero que, dada la ignorancia de 
los mecanismos que rigen los flujos de energía entre estos distintos 
cuerpos, se les ha dado en llamar, genéricamente, el subconsciente o el 
inconsciente humano.  
Las tendencias psicológicas y las experiencias. 
Tratemos de desglosar entonces, algunos de los conceptos que la psicología 
humana ha adoptado para el estudio de la psiquis. El subconsciente es 
aquella región de donde nacen las internas motivaciones humanas, no se 
manifiesta a nivel consciente en el individuo, sino más bien, como 
tendencias tanto en su conducta física como en su conducta mental. Esas 
tendencias pueden ser explicadas en base al cúmulo de experiencias que la 
persona ha venido realizando desde su nacimiento, sin embargo, más allá de 
la simple acumulación de experiencias, existen los impulsos provenientes de 
los cuerpos superiores humanos; esos impulsos colorean y dan sentido a cada 
una de las experiencias que el ser humano va acumulando a lo largo de su 
vida, son el fruto de su evolución espiritual, son el fruto de sus 
corrientes ascendentes y descendentes de energía.  
Recordemos lo que otras veces han dicho hermanos míos en estas sesiones: 
los hechos de la vida no tendrían ningún sentido si no fueran interpretados 
por la psiquis del hombre, es el hombre el que da importancia o se la 
resta, a las experiencias que va acumulando en su vida, y es el mismo 
hombre y es la misma psiquis, la que extrae las lecciones que cada una de 
estas experiencias va dejando en la vida.  
¿Qué determina la naturaleza o cualidad de la lección que es extraída de 
cada una de las experiencias?, justamente esos impulsos que provienen de 
los cuerpos superiores y que son el fruto del largo caminar espiritual del 
ser, es decir, la cualificación de estas experiencias es el fruto de la 
evolución particular de cada ser humano. Si el subconsciente fuera el 
fruto, meramente, de una serie de hechos acumulados a lo largo de la vida 
de una persona, encontraríamos semejanzas muy marcadas entre parientes que 
hubiesen acumulado la misma naturaleza de experiencias, y creemos que hay 
evidencia de sobra, para pensar de las diferentes personalidades 
manifestadas por individuos que han vivido bajo el mismo techo, con la 
misma educación, que no pueden ser explicadas de esta manera. Así pues, 
entendemos que la personalidad de un individuo en la cual el subconsciente 
tiene un gran influjo, está determinada, en gran medida, por el desarrollo 
espiritual que el ser ha acumulado a lo largo de su vida; por otra parte, 
las influencias que el individuo está recibiendo del mundo externo, 
constituyen las lecciones que deberá ir asimilando para su propia evolución.  
La guía del yo superior. Los filtros. La luz blanca. 
Tratemos de entender ahora el mecanismo de cómo el yo superior va guiando a 
esa manifestación externa que no es otra que el ser humano. Todo individuo, 
en su conciencia humana, representa la manifestación más externa de un yo 
superior; siendo que los flujos de energía que descienden, bañan la 
conciencia del individuo proveyéndole de cierta capacidad para asimilar las 
experiencias que su cuerpo físico está acumulando, entendamos que esa 
energía que ha descendido y que anima a su conciencia humana, ha debido 
pasar a través de distintos filtros.  
La insuficiente comunicación que existe entre la conciencia humana y la 
conciencia de los cuerpos superiores, impide que el flujo de la luz del 
alma llegue a iluminar plenamente a la conciencia del individuo, decimos 
entonces, que el ser humano posee una iluminación limitada, pequeña y 
particular de su propia vida. Si pudiésemos hablar en términos de colores, 
diríamos, que la luz blanca que proviene del alma, es descompuesta en sus 
siete colores a medida que pasa a través de los diferentes cuerpos del ser 
humano, y al igual que le pasa a la luz del sol cuando atraviesa vidrios de 
colores, adquiere la tonalidad de los filtros a través de los cuales va 
pasando, así, si una persona tiene una tonalidad de color rojo, la luz que 
pasará a través de su aura interior, será únicamente la del color rojo y en 
su conciencia humana él verá a la vida y a todas sus experiencias, a través 
del color rojo, le parecerá que el mundo es de color rojo. Si en su aura 
predomina el color verde, él mirará a la vida a través de ese cristal de 
color verde y las experiencias que vaya acumulando serán analizadas desde 
el punto de vista del color verde. Recordemos que cada color tiene asociada 
una cualidad, por lo mismo, las personas estarán viendo a la vida a través 
del amor, a través de la curación, a través del conocimiento concreto, o 
filosófico, o artístico; todo esto, dependiendo del rayo que se manifiesta 
en sus personalidades.  
Ahora bien, es preciso, para que la evolución se dé, que el ser humano 
pueda captar las diferentes naturalezas de cada uno de los rayos y 
entonces, la luz del alma que en su origen es blanca, pueda llegar a ser 
comprendida a través del ejercicio de la percepción en cada uno de los 
distintos rayos; sin embargo, el manejo de los filtros internos que el ser 
humano ha construido, no es una facultad que pueda ser dada o alcanzada por 
todos los estudiantes de la luz, aun los estudiantes más entrenados pueden 
cambiar ligeramente la tonalidad de sus filtros internos a través del 
manejo consciente de las distintas energías de cada uno de los rayos; sin 
embargo, esta práctica requiere de una disciplina férrea y largos períodos 
de ejercicios, por esta razón, el yo superior de cada ser, y en particular 
de aquellos que se encuentran en el camino espiritual, los va acercando, en 
primera instancia, con otros seres cuyos puntos de vista sean 
complementarios, es decir, que su percepción de la vida sea a través de 
otros de los rayos.  
El coloreado tapiz que forma una escuela espiritual. 
El discípulo podrá ir aprendiendo la forma en que sus compañeros de 
estudios perciben la vida a través de sus continuas pláticas; esto se da en 
las distintas escuelas espirituales en donde se conjugan distintos 
discípulos de diferentes rayos, cada uno provee a los demás de su visión 
particular de la vida y de la verdad; su propia naturaleza, su propio rayo 
interior, les permite observar aspectos que sus compañeros de estudios no 
pueden, juntos forman, entre todos, un gran tapiz de diferentes colores, 
donde los siete rayos se conjugan y forman bordados y tejidos de una 
belleza inestimable. Esta es una de las funciones de las escuelas 
espirituales.  
Disociación entre las percepciones y las interpretaciones internas. 
Una vez que el individuo ha podido establecer las diferencias entre su 
forma de percibir las cosas y la forma en que la vida es percibida por sus 
hermanos de rayos diferentes, entonces puede iniciar prácticas de 
disociación mental, es decir, él disocia su percepción individual de las 
cosas y la percepción que podría tener, si eliminara las distintas 
interpretaciones internas que él mismo formula, de las experiencias que la 
vida le está dando.  
Cuando el discípulo puede convertirse en un observador, sin juicios de la 
vida, entonces está capacitado para penetrar en los siguientes arcanos del 
conocimiento superior; eliminar sus juicios personales, significa retirar 
los filtros a través de los cuales observa a la vida; cuando deja de ser un 
juzgador de lo que está viendo, se convierte únicamente en un espectador, 
en un experimentador de la experiencia de vivir, en ese momento, la 
contemplación lo lleva hacia el siguiente nivel de conciencia, y aun cuando 
su naturaleza, su alma y su personalidad, pertenezcan a algún rayo en 
particular, él tendrá la capacidad para establecer el nexo con su alma, sin 
tener que pasar a través de estos filtros. Decimos entonces, que el 
discípulo ha construido su propio antakarama, el puente mágico entre su 
conciencia superior y su conciencia humana; paradójicamente, no es el 
análisis el que lleva a la iluminación, sino precisamente la ausencia de 
análisis, precisamente, el estar como un simple espectador en la vida.  
Las etapas de la madurez espiritual. 
La madurez espiritual de un discípulo se mide en función de los juicios 
internos que establece de cada una de sus experiencias; si el discípulo 
todavía oscila entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo malo, correcto e 
incorrecto, significa que aún le falta un largo camino que recorrer. 
Si el discípulo aprende que todo es bueno y que simplemente varían las 
formas en que la energía del bien afecta a todo lo existente, entonces el 
discípulo, decimos, que lleva un camino más avanzado, pero aún le falta 
otro largo camino por recorrer.  
Si vemos que el discípulo goza observando a la vida y que en su pensamiento 
no existe sino el placer de ser, el placer de actuar, y que su pensamiento 
no es sino un pasaje instantáneo entre su intuición y la acción que 
concreta, decimos entonces que el discípulo está muy aventajado en su 
camino, pero aún así, todavía le falta un largo camino para llegar a donde 
debe llegar.  
Y más adelante, tal vez observamos que los discípulos caminan por el mundo 
guiados por su conciencia superior, sus manos y sus palabras son creadoras 
al cien por ciento, su visión es completa y elimina las sombras hacia donde 
se dirige, su vista traspasa las caretas tras las cuales se esconden las 
personalidades humanas, el corazón y las mentes son perfectamente claros a 
su vista espiritual, lee las voluntades de los hombres y de los gobiernos y 
puede entender perfectamente cómo la voluntad divina se manifiesta en todas 
las cosas.  
Si todo esto lo observamos en los discípulos, decimos entonces que el 
discípulo se encuentra en la cumbre del conocimiento espiritual y que su 
paso en la tierra no es otro que la manifestación de la voluntad divina 
puesta en acción para bendición de los hombres, pero internamente nos 
miramos unos a otros, y decimos, aún le falta un largo camino por recorrer. 
Y algún día ese discípulo estará con nosotros y mirará hacia abajo tal como 
ahora nosotros lo hacemos y tendrá grupos iguales al que ustedes han 
formado y tal vez envíe lecciones similares a la que ustedes están 
recibiendo en estos momentos, bendecirá a Dios, los bendecirá a ustedes, 
bendecirá a toda la creación por las glorias alcanzadas, por la dicha 
inefable que se experimenta en estos niveles, por la maravillosa alegría de 
poder participarles a todos ustedes un tesoro de conocimientos que 
seguramente reorientará sus vidas y las llevará por caminos más plenos de 
felicidad, pero déjenme decirles, que en su interno, sus más secretos 
pensamientos le dirán, que aún le falta un largo camino por recorrer.  
Esta es la historia de los iniciados, de todos aquellos que un día 
decidieron abrazar el camino del conocimiento espiritual; no es la meta lo 
que interesa sino el sendero; no son los logros lo que se busca, sino el 
servicio constante; no es la cima de la montaña la que atrae al caminante, 
sino la aventura del caminar, la aventura de escalar cumbres, la aventura 
de saberse ciudadano del universo, heredero de Dios, receptor de todas sus 
bendiciones. 
Cómo actúa la visión sintética. 
Ahora bien, la visión sintética que estamos tratando de percibir, de 
alcanzar, no es aquella que se detiene en las formas, no es aquella que se 
detiene en los cascarones humanos, es aquella que penetra en las almas, en 
los corazones, en las miradas de cada uno de los seres que nos rodean.  
La visión sintética no ve las conductas sino las motivaciones ocultas, no 
ve los hechos fríos de la historia, sino las causas que lo originaron, no 
ve los cataclismos geológicos y los movimientos terrestres, sino la 
estupenda combinación de fuerzas que la naturaleza ha debido conjuntar para 
formar este maravilloso planeta, no ve a la tierra como un accidente de un 
Dios caprichoso, sino como un capítulo más de la maravillosa historia de la 
creación. 
La visión sintética no desecha nada, no deja de lado ningún conocimiento de 
ningún tipo, porque entiende perfectamente que detrás de todo lo que 
acontece está la mano de Dios trabajando a través de sus creaciones; el ser 
se sitúa en un punto en el cual todos los caminos lo llevan a Dios, y a 
cada paso en su vida encuentra y estudia las múltiples manifestaciones de 
este inmenso poder que mueve mundos y galaxias; detrás de los criminales, 
detrás de los niños, detrás de las madres, de los ancianos, de los 
enfermos, detrás de cada ser humano se encuentra un Dios manifestándose, y 
todos esos Dioses no son sino manifestaciones de uno solo.  
La manifestación del Dios interior. 
Ver al Dios que se manifiesta en cada uno de los seres humanos y sentir 
nuestro propio Dios interior manifestándose a través nuestro, es justamente 
entender la palabra hermano, es justamente entender esos lazos misteriosos 
que desde siempre han unido a toda la humanidad, pero que nunca han sido 
comprendidos en su maravillosa manifestación.  
El discípulo que se lanza en forma atrevida a surcar los espacios de la 
enseñanza espiritual, es un ser que ha logrado traspasar las barreras de la 
piel, de las razas, de los lenguajes, de la geografía, de las historias, y 
ha podido llegar al punto de donde parten millones de rayos de luz uniendo 
a cada uno de los corazones humanos, y entiende que cada corazón humano no 
es sino una extensión del gran corazón de Dios palpitando y alimentando la 
vida en todas sus creaciones, y cuando se ha logrado comprender todo esto, 
cuando se entiende el pasado, el presente y el futuro de la humanidad, el 
discípulo, ebrio de la luz, se pregunta: ¿qué hay más allá, qué puede haber 
más allá?, ¿qué maravillosos tesoros encontraré en este camino interminable 
que asciende hacia las más altas cumbres que Dios ha provisto para 
nosotros?, y pareciera que una voz le hablara desde todas partes, tanto 
externa como internamente, más allá estás tú, tú mismo convertido en Dios, 
convertido en Mí mismo.  
Cuando todo tu ser se convierta en ojos para ver lo que pasa hasta en los 
rincones más alejados de la creación, cuando sientas fluir por tu ser 
interior las fuerzas que mueven a los astros, cuando sientas formarse en ti 
mismo las galaxias, cuando sientas que tu conciencia se expande hasta 
reventar en millones de formas y sentir que tu unidad se descompone en 
pequeñas unidades de vida que después se llamarán galaxias y estrellas y 
soles, cuando sientas en ti mismo la evolución del universo, entonces, y 
sólo entonces, dirás que el camino ha terminado, y el silencio coronará tu 
esfuerzo y no experimentarás nada, sino una multitud de murmullos que 
provienen de todas las partes de tu ser, y que cuando tu oído poderoso 
aísle a uno de esos murmullos, encontrarás el ruido de una galaxia 
expandiéndose, o tal vez encuentres el silbido que deja un cometa al 
moverse alrededor de los soles, o quizá escuches el rumor del aire cuando 
sopla entre las hojas en un bosque perdido de algún planeta, quizá escuches 
sonrisas de niños o el rugido de un sol que explota, la creación estará 
contigo y la síntesis se habrá consumado