Inicio > Mis eListas > gap > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 5801 al 5840 
AsuntoAutor
Domingo 25 de Abri Ricardo
Fw: Más de 200 m cecilia
Pedimos a lo Alto, mbelvede
LAS ÚLTIMAS PROFEC José Gar
Comunicación galác Guillerm
Universalidad del cecilia
Re: Queen - extrac ilopez
NESARA: aumenta la Guillerm
Recuerdos de Marte Guillerm
Federación Galácti Guillerm
Nesara y el 'cansa Ricardo
MEDITACION MERKABA Ricardo
El imperio negativ Ricardo
La Flor de la Vida Ricardo
ECOLOGIA - Día de Ricardo
Nuevos Libros Grat Ricardo
La Puerta 13 / El Ricardo
Ya Estan Entre Nos Ricardo
FW: LAS ÚLTIMAS PR Rodrigue
Re: LAS ÚLTIMAS PR Juan Car
Las 7 Virtudes Bas Ricardo
Raíces de la guerr Guillerm
Una reina llega a Ricardo
Confederación de A Ricardo
EL ARTE DE HACER E Ricardo
La Familia del Arc Ricardo
Las profecías rees mbelvede
RAHMA - JESÚS y lo Sorem
Re: LAS ÚLTIMAS PR José Gar
Revelaciones de un Guillerm
Luz Creativa Medit lidia ba
Hermanad Blanca \ Adolfo H
MAESTRO SPARSHAS: Sergio C
Feria Alternativa Alejandr
Por favor, aprend Semillas
Ha llegado la hora Guillerm
NESARA: así nos es Guillerm
HOLA, amig@s...26 Alicia B
Focas en Canada Ricardo
La guerra del agua Ricardo
 << 40 ant. | 40 sig. >>
 
FORO GAP INTERNACIONAL
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 7753     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[GAP] EL ARTE DE HACER EL RIDÍCULO.
Fecha:Viernes, 23 de Abril, 2004  14:31:54 (-0500)
Autor:Ricardo Ocampo <redanahuak @...............mx>

From: mbelvede@... 
Date: Thu, 22 Apr 2004 15:20:25 -0400 
To: gap@... 
Subject: Hacer el ridículo gozosamente ¿adiestramiento para trascender el 
ego? 
 
Un artículo de Discovery Salud, sobre una entrevista al Dr. Jorge Gil 
Henao. 
Fraternalmente, 
Myli 
 
  EL ARTE DE HACER EL RIDÍCULO. 
 
Jorge Gil Henao acababa de terminar su carrera de médico cirujano cuando se 
quedó completamente ciego. Tal circunstancia cambió por completo su vida y 
provocó en él una transformación interior que le llevó a estudiar Medicina 
Bioenergética y Medicina Tradicional China y a interesarse por la curación 
chamánica. Imposibilitado para ejercer la medicina tal y como le había sido 
enseñada, buscó otras formas de practicarla y, hoy, este médico invidente se 
dedica a enseñar a ver con otros ojos a la gente y a tratar con sorprendente 
éxito numerosas patologías mentales mediante una terapia que él mismo llama 
"el arte de hacer el ridículo". 
 
"Quedarme ciego fue comenzar a ver al plantearme cómo latía en mi corazón un 
anhelo incesante por la sanación y la auto-sanación. No pretendía recuperar 
mi vista sino que me inquietaba saber cómo adaptarme a esa nueva modalidad 
de existencia que la vida me ofrecía. Descubrí entonces que estar sano es 
vivir en el 'así viene, así conviene´". 
Quien así se expresaba ante mí es el doctor Jorge Alonso Gil Henao, un 
hombre cuya primera intención vital fue consagrarse al sacerdocio misionero 
pero al que la propia vida acabó convirtiendo en médico cirujano, 
especialidad en la que se graduaría en 1988 por la Universidad de Antioquía. 
Unos cinco años antes de obtener el título de médico le fue diagnosticado un 
glaucoma bilateral congénito que le hizo perder la visión paulatinamente. De 
hecho, en el momento de su graduación sólo veía sombras y seis meses 
después, con tan sólo 30 años, la ceguera ya era total. 
Sin embargo, aquel período de shock por la ceguera, la angustia y el dolor 
que se supone causan tal pérdida permitieron a nuestro interlocutor 
descubrir -según sus propias palabras- que "toda pérdida puede convertirse 
en una ganancia". Al menos, este hombre nos diría que "comenzó a ganar 
sensibilidad y visión con las manos" y a percibir cómo la vida le iba 
"introduciendo en el camino de la polaridad y la sanación espiritual". Y 
así, superando los límites que le imponía su ceguera, se dedicó a investigar 
por su cuenta todo tema relacionado con las energías, el aura humana, el 
cosmos y el sentido universal de la existencia adentrándose en otras 
realidades a través del mundo del chamanismo. 
 
CIMENTANDO UNA FILOSOFÍA 
Hoy, este incansable buscador de una forma alternativa de ejercer su 
profesión no duda en asegurar que el ser humano enferma "porque se mueve en 
lo rígido, lo dogmático, lo esquemático. Piensa que el mundo sólo puede ser 
como él quiere que sea y no se ha dado cuenta de que la vida nunca es como 
él quiere sino como debe ser. Por eso en mis talleres, por ejemplo, intento 
rescatar el sentido del humor ya que quien no tiene sentido del humor, como 
mínimo tendrá un tumor. Se trata, simplemente, de descubrir que nuestro paso 
por este planeta es una gozada y lo menos que podemos hacer es recorrerlo 
cantando, danzando y gozando. Si la humanidad está enferma es porque vive en 
un eterno combate, porque convierte la vida en una acción reaccionaria, 
porque siempre está 'luchando' por mejorar algo. Si se quiere estar sano no 
hay que ofrecer resistencia a la vida, hay que reírse y comenzar a burlarse 
de uno mismo". 
A pesar de su ceguera, Gil Henao viajaría por muchos y distintos países 
desde su Colombia natal hasta la India, pasando por Europa. Periplo en el 
que tuvo la oportunidad de conocer diferentes estilos de vida y pensamiento, 
de aprender y desaprender con todo tipo de gurus, maestros y chamanes. Y 
sería en tales ires y venires cuando aparecería en su vida la Escuela 
Neijin, una escuela de Medicina Tradicional China orientada básicamente en 
los principios del humanismo sanador. Cautivado, iniciaría entonces el 
camino para ir "fundamentando mi labor y ampliando mis conceptos, buscando y 
rebuscando qué hay de universal en el ser humano". 
 
APRENDIENDO A MANEJAR LA ENERGÍA 
Aquel rico bagaje de conocimientos le terminaría llevando a desarrollar su 
actividad sanadora manejando energías en su consulta privada. Paralelamente, 
desde hace ya once años imparte cursos-taller con una orientación clara: "La 
toma de conciencia de que la humanidad entera vive un proceso de dolor, 
sufrimiento, enfermedad y muerte porque se toma la vida demasiado en serio y 
cree que permanentemente está siendo castigada, lo que le hace 
experimentarse a sí misma en un inaguantable valle de lágrimas. Se vive en 
la curiosa y absurda creencia de que desde que se nace uno es culpable y 
pecador".  
Gil Henao entiende a los seres humanos como "espíritus que viven una 
experiencia humana transitoria". Y afirma que buena parte de nuestra 
angustia surge porque siempre tratamos de controlar cualquier cosa que 
"poseemos" (ideas, pensamientos, creencias, propiedades...). "El día en que 
aprendamos a no poseer nada y a no querer controlar nada -asevera-, 
despertaremos a la conciencia de que todo nos pertenece. El pobre de 
espíritu no es el pobre de dinero. El pobre de espíritu es el desposeído, el 
andariego, el peregrino de la existencia, el mendigo de amor". 
 
EL ARTE DE HACER EL RIDÍCULO 
En octubre de 1998 Gil Henao participaría en el VII Congreso de la Sociedad 
Hispanoamericana de Acupuntura Beijing presentando un singular trabajo: "El 
arte de hacer el ridículo a través de la irracionalidad y la inconsciencia, 
como propuesta sanadora". Un estudio -sustentado en 7 años de experiencia- 
con el que quiso transmitir la idea de que hay una posibilidad de existencia 
que va más allá de considerar la estancia en este planeta como un valle de 
lágrimas. "El paraíso -dice- está aquí y es posible vivirlo. Tan sólo se 
precisa un pequeño cambio de actitud mental frente a la vida". Y añade que 
es verdad que habitamos en un planeta que nos hemos encargado de llenar de 
envidias, odios, rencores, violencia y poder... pero defiende que no podemos 
quedarnos atrapados en esa visión. 
Su propuesta es la de aprender a burlarnos de todo eso que se considera tan 
"serio"; algo que debemos iniciar aprendiendo a reírnos de nosotros mismos. 
"Debemos burlamos del dolor y del sufrimiento -dice- porque no estamos 
diseñados para sufrir y sólo es una vía de liberación del espíritu. Del 
miedo, porque es un fantasma y nos permite descubrirnos en nuestra falta de 
fe. De las envidias, los rencores y la violencia porque nos muestran nuestro 
afán de poder. De los códigos y esquemas de la sociedad de turno porque nos 
descubrimos atrapados y esclavizados en ellos. ¿Y cómo no burlarse de uno 
mismo? Gritamos constantemente que hemos progresado en la civilización y que 
nos hemos liberado de los grilletes y las cadenas de otros tiempos pero 
ahora esos grilletes y cadenas son más sutiles y la esclavitud a 
determinados hábitos y costumbres es peor". 
"En mis cursos-taller -añade- nos buscamos, nos encontramos y nos definimos 
en el amor. Comenzamos con una actividad referida al cuerpo para reconocerlo 
y amarlo como el instrumento útil en ese camino hacia la fe y la oración. 
Hacemos gimnasia, estiramiento y continuamos con una técnica llamada Do-inn, 
un automasaje orientado a movilizar la energía de los cinco sentidos 
masajeando los diferentes recorridos de los canales o meridianos de 
acupuntura. Hacemos también danza, meditación y oración. Todo para vivir y 
experimentar el carácter unitario de la existencia. Contemplar la vida desde 
esta óptica te hace saltar a la vivencia de lo ridículo y lo burlesco 
porque, inevitablemente, todos te dirán que estás loco; y cuando te lo 
digan, debes tener la seguridad de que vas por buen camino". 
En este punto de la entrevista pregunté al doctor Gil Henao cómo es posible 
vivir eso en el mundo de hoy, en el mundo del "tanto tienes, tanto vales", 
en un mundo que justifica todo a través de su legalidad y en el que, a 
través de la racionalidad, siempre hay un porqué para todo. Su respuesta fue 
rotunda: "Cuando propongo hacer el ridículo estoy invitando a saltar las 
normas, a romper estructuras, códigos de comportamiento y hábitos morales. 
Hacer el ridículo va más allá de tener buen humor. Hacer el ridículo es, por 
ejemplo, reírse en un velatorio porque se comparte la alegría del muerto en 
su peregrinar hacia otra existencia. Hacer el ridículo es asistir a una 
fiesta elegante con las manos vacías, preguntar por el anfitrión, hacerle 
sentar en el centro de la sala y regalarle un poema en su honor". 
 
VIVIR EN EL AMOR 
Gil Henao me definiría "el arte de hacer el ridículo" como "el arte de vivir 
sin propósitos, el hacer por el hacer. Es vivir por vivir, no esperar jamás 
nada de nada, ni de nadie. Es vivir enamorado, vivir en el amor y para el 
amor. Hacer el ridículo es vivir cada instante como si fuera el último. Es 
ver en cada cosa la manifestación de la voluntad divina. Es vivir el amor 
como una experiencia auténticamente liberadora. En definitiva, hacer el 
ridículo es vivir la experiencia de la aniquilación del ego. Se trata de un 
arte sólo para personas valientes y atrevidas porque es un atrevimiento en 
el medio en el que uno se mueve". 
"Se trata -añadiría- de observar nuestros miedos y reírnos de ellos. De 
mirar nuestros aparentes fracasos y burlarnos. De mirar nuestros 
pensamientos obsesivos y entonarles un canto. De mirar nuestras indecisiones 
y cantarlas un poema de amor desbordado. De mirar nuestras tristezas y 
llorarles una canción enamorada. De reírnos de la vida, de nosotros mismos, 
de lo que creemos que somos, de nuestras propias trampas y de nuestras 
miserias".  
En definitiva, este joven médico -¿ciego?- y cirujano -del alma- nos ofrece 
una visión distinta de la vida y nos exhorta a brindarle nuestra risa al 
universo y a atrevernos a vivir el mayor ridículo posible, a abandonarnos: 
"¡Déjate vivir la locura del amor que todo lo cura! ¿O no te parece muy 
ridícula la expresión de un ser enamorado, con los ojos volados y la baba 
escurridiza de idiota? Amar es la mayor ridiculez. No esperas nada. No 
reclamas nada. No exiges nada. Sólo sabes que amas y el resto no te importa. 
En nuestra cultura legalista y racionalista el amor no existe; sólo se vive 
en la querencia: te quiero para mí, sólo vivo para ti, no te vayas, 
quédate..."  
Quise saber que tipos de pacientes acudían a sus consultas y se lo pregunté 
directamente: "Bueno, paciente es aquel que está llamado a sentirse en paz 
y, como todos pretendemos eso, cualquier ser humano puede ser atendido. 
Incluso aquellos que dicen estar sanos independientemente de si tienen o no 
síntomas de enfermedad. No hay necesariamente que estar 'enfermo' para 
recibir una sesión terapéutica". 
Entendía a Jorge pero necesitaba saber qué técnicas o métodos terapéuticos 
utiliza en sus consultas. "Trabajo la sanación en el sentido chamánico y 
utilizo mucho el sonido de los tambores, las flautas, las palmas, la danza y 
el canto -me respondió-. Con ello busco fundamentalmente equilibrar los 
campos energéticos del paciente puesto que las enfermedades suelen ser causa 
de la despolarización energética del ser humano. Salvo eso, no utilizo 
ningún aparato, instrumento o aditamento distinto de los que estamos 
acostumbrados a ver en la medicina tecnológica." 
"En este tipo de sanación -me respondería cuando le pregunté por los 
resultados- no se pueden mostrar estadísticas. Para ello existen otras áreas 
dentro del vasto campo de las especialidades médicas. Sí contamos con muchos 
testimonios, unos a favor y otros en contra. Por mi parte, creo que en la 
sanación espiritual cualquier resultado es inesperado y que no se trabaja 
buscando la aprobación de nadie: se busca aprender a vivir como Dios manda, 
que es el acto más sublime de la sanación. Se trata de ampliar los estados 
de conciencia y llevar al paciente a vivir el sentido chamánico de la 
existencia haciéndole tomar conciencia de que él es un brasero de la luz y 
brasa en el sentido de viajero de la luz que viaja en el sentido del 
retorno." 
Insistí en mi pregunta porque sabía que tenía resultados sorprendentes con 
esa técnica tan sencilla y, sonriente, se limitó a añadir: "En estas 
sesiones terapéuticas se vive el camino de lo siempre posible. Cualquier 
posibilidad es probable. Lo que más me ha sorprendido es ver pacientes a 
punto de morir, en cuidados intensivos, que después de una sola sesión se 
recuperan como si nada les estuviera pasando. Y también pacientes a los que 
les cuesta vivir el proceso de la muerte y a los que, después de una sesión, 
se les rompen los apegos y se atreven a desencarnar en paz." 
Pensé en ese momento en la enorme diferencia que existe entre el tratamiento 
integral que aplica Jorge y el especializado de nuestra moderna medicina que 
trata a los pacientes como si sus órganos no formaran parte de un todo y no 
fueran mucho más que un cuerpo. Le comenté que su forma de entender la 
medicina estaba más cercano al concepto de lo que se conoce como medicina 
alternativa. "Ver a los pacientes de una manera holística -me respondió- no 
corresponde a la medicina que algunos llaman, pienso que no muy 
acertadamente, 'alternativa' sino a una medicina integral. Porque es obvio 
que somos más que una cabeza que duele o un dolor que limita. Como médicos 
debemos ser acompañantes solidarios en ese recorrido por el tiempo útil del 
enfermar que está haciendo el paciente porque lo que llamamos enfermedad 
también nos ayuda a encontrar el camino propio. 
Además, el cuerpo físico, el mental, el emocional y el espiritual son, aquí 
y ahora, una sola cosa. Y no es acertado hablar de enfermedades físicas y de 
enfermedades mentales por separado. Así pues, mi manera de enfocar la 
intervención terapéutica responde a un paradigma unitario de la existencia y 
a una manera integral de concebir la manifestación de la vida de cada ser. 
Cuando esto se comprende así y se actúa en consecuencia entonces se nos 
ofrecen múltiples recursos antes no tenidos en cuenta o desestimados." 
Para concluir nuestra conversación le pregunté si quería añadir algún 
comentario o reflexión y no dudó en mencionar unas palabras de los sufíes, 
esos "locos ebrios de Dios": "Vende tu inteligencia y compra la admiración 
por Dios. Renuncia a cuanto venga de la razón pues ahora hemos llegado al 
tiempo de la locura y la locura de Dios es mejor que la razón de los 
hombres".  
Me despedí de Jorge diciéndole "a-Dios"... porque cuando le decimos eso a 
alguien le dirigimos hacia lo más insondable de sí mismo. Pues bien, amigo 
lector: vuelve a tu esencia, a tu hacer, a tu locura de amor por la vida. 
 
 
Rafael Ubal López 
 
 
 
 
 
 
 
 
_______________________________________________________________________ 
Visita nuestro patrocinador: 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ 
 
       ¿Donde quieres pasar las Navidades este año? 
    eDreams te ofrece enormes ofertas en viajes y hoteles 
 
                        HOTELES 
                   Madrid, 1 noche 28€ 
                  Londres,  1 noche 28€ 
                NUeva York, 1 noche 55€ 
 
                        VIAJES 
                    Londres - 120€ 
                     Paris - 170€ 
                      Roma - 99€ 
                   Nueva York - 280€ 
               (Ida y vuelta incluidos) 
 
 Haz clic aqui -> http://elistas.net/ml/135/ 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~