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Asunto:[GAP] Meztli Toxcatl del 30 de Mayo al 18 de Junio 2004
Fecha:Miercoles, 2 de Junio, 2004  00:10:35 (-0500)
Autor:Ricardo Ocampo <redanahuak @...............mx>

From: Gabriela Gómez-Junco T <gabiota@...> 
Reply-To: casameshico@... 
Date: Tue, 01 Jun 2004 23:57:34 -0500 
Subject: [casameshico] Meztli Toxcatl del 30 de Mayo al 18 de Junio 2004 
 
Toxcatl  
 
Energía cósmica diaria 
 
Inicio: 18:43* domingo 30 de mayo de 2004 
 
Tlacatzin Stivalet Corral 
 
www.anahuac2000ac.org 
 
Macuilli tecpatl xihuitl 
 
'año cinco pedernal' 
 
Inicio: 18:43 del jueves 11 de marzo de 2004. Fin: 00:43 del viernes 12 de 
marzo de 2005  
 
El numeral macuilli 'cinco' se presenta con Tlazolteötl 'fuerza armonizante 
de basura' como acompañante diurno, esto significa que a lo largo del 
presente año los mexicanos viviremos un proceso renovador; todos estaremos 
inmersos en un proceso de renovación ética, para revitalizar nuestra 
pertenencia colectiva; en todo momento, cada quien hará una evaluación de su 
actuación cotidiana, así, cada uno de nosotros sentirá necesidad de 
abandonar cualquier comportamiento que nos impida: fortalecer lo vivo, 
fortalecer lo cierto, fortalecer lo ajeno, fortalecer lo débil y fortalecer 
lo armonioso. Como acompañante nocturno estará presente Mictlantecuihtli 
'protector de entre difunto', lo cual nos impulsará durante todo el año a 
renovar nuestra fuerza protectora de los difuntos anahuacas, esto se 
manifestará como una necesidad de rescatar nuestra herencia autóctona, el 
legado de quienes vivieron en el quinto «sol tolteca»: en lo social, en lo 
político, en lo económico, en lo familiar y en lo educativo. Como ave estará 
presente el cacalotl 'cuervo'. 
 
A lo largo del año nos asumiremos como tecpatl 'pedernal', que pertenece al 
mictlanpa 'hacia entre difunto', el norte, rumbo del color yayauhqui 
'ennegrecido', rumbo de Tezcatl ipoca 'espejo su esplender', nuestra 
«conciencia ética», manifestación de nuestro instinto de tiempo, de nuestra 
identidad «yo cuerpo». 
 
En la antigua Anáhuac, tecpatl era considerado como símbolo de Xiuhtecuihtli 
Tletl 'fuego protector de la hierba' o 'fuego protector del año', por ser el 
más antiguo procedimiento de sacar chispas, haciendo chocar dos pedernales. 
Tecpatl es el personaje importante de una hermosa alegoría sobre el origen 
de los seres humanos, en la cual Xolotl visita el Mictlan para pedir un 
hueso, o cenizas, de muerto, las cuales pusieron los hijos de Tecpatl en una 
vasija ancha y les rociaron sangre de su cuerpo para que de allí, a los 
cuatro días, naciera un niño primero y una niña después. Aquí se representa 
a tecpatl como originador de las ciencias y las artes, las cuales son 
engendradoras de los seres humanos viviendo nueva vida, al contacto del 
poderoso elemento que es el fuego. Por esto, tecpatl representa las ideas 
que brotan como chispas, iluminando nuestra mente. El tecpatl de extremado 
filo, el fabricado de itztli 'obsidiana', simboliza el estudio metódico 
surgido de la curiosidad innata de los humanos que, como cuchillo filoso, 
nos permite hacer incisiones en lo que investigamos, cortanto capa tras capa 
hasta llegar a su esencia, a su estructura interna. Las ideas representadas 
por tecpatl son las que permiten esclarecer, aclarar lo que estudiamos; todo 
lo que nos lleva un conocimiento profundo y verdadero. Asimismo, tecpatl 
'pedernal' se relaciona con ehecatl 'viento', ya que en los amoxtli 'libro' 
se representan los grandes vientos con la imagen de tecpatl 'pedernal', para 
significar que el aire corta como navaja, por esto mismo representa xopantla 
'primavera', la época de los grandes vientos. El ilhuicapohtzintli 
'compañero cósmico' del ilhuitl 'retorno' tecpatl 'pedernal' es la 
Chalchiuhtotolin 'guajolota de jade', que representa el autosacrificio, 
especialmente el motepulizo 'autosangrado del pene' que se llevaba a cabo 
entre los varones durante el quinto sol tolteca. La sangre que manaba del 
cuerpo del ofrendante se llama chalchiuhatl 'agua de jade', 'agua preciosa', 
la cual era ofrecida a Tezcatl ipoca 'espejo su esplender', cuyo emblema en 
forma de moño circular rojo y blanco, el anahuatl 'junto a agua', siempre 
aparece en el pecho de esta representación de nuestra identidad ética. Este 
proceso de autosacrificio era el camino para alcanzar una madurez 
inspiradora de confianza para ubicarlos en cargos de gran responsabilidad 
para el bienestar y la armonía de la sociedad. Los que nacen en un ilhuitl 
'retorno' tecpatl 'pedernal' tienden a ser fríos, reflexivos, examinadores, 
observadores, metódicos y agudos en sus juicios, los cual los llega a 
convertir en grandes investigadores, ya que siempre dan muestra de 
curiosidad por conocer las cosas desde sus más recónditos orígenes. En una 
palabra, son lo que en nahua se llama mixpetzoani 'que le brilla el ojo', 
palabra que Rémi Siméon traduce como 'curioso', 'analizador', 'explorador'. 
Así seremos los mexicanos a lo largo de todo el año macuilli tecpatl 'cinco 
pedernal.  
 
Como acompañante nocturno estará presente Tlaloc 'licor fecundador de la 
tierra', esto se manifestará como un año de mucha lluvia. 
 
  
 
Toxcatl metztli 'mes de aligeramiento' 
 
Inicio: domingo 30 de mayo de 2004. Fin: sábado 19 de junio de 2004. 
 
Francisco del Paso y Troncoso da como nombre alterno Tepopochhuiliztli 
'sahuammiento de personas'. Esta ceremonia era tan generalizada en tiempos 
de nuestro Quinto Sol Cósmico que, desde muy temprano, salían de lugar 
sagrado sahumadores que iban de casa en casa incensando, no sólo a sus 
moradores, sino a la casa misma, desde el umbral y a todos y cada uno de los 
objetos presentes en la casa, por insignificantes que estos fueran. En la 
antigua Anáhuac este quinto mes se celebraba con gran solemnidad a Tezcatl 
ipoca 'su humear del espejo', Titlacahhuan 'tenemos los humanos', a 
Huitzilopochtli 'zurdo colibrizado', a Zihuacohuatl 'gemelo mujer'. La 
imagen de este mes es variable, puede ser un atado de seis plumas o un 
círculo negro con nueve círculos blancos alrededor, en el centro una línea 
blanca, arriba de la cual, formando una "T", dos varas horizontales 
amarradas por el centro.  Lo importante de este ilhuitl 'retorno' es el 
sahumamiento de cada casa: fogón, metate, comal, ollas, platos, instrumentos 
de labranza, herramientas, instrumentos del oficio del dueño de la casa, 
canastas, muebles, et cetera. En esta fiesta todos reconocemos aquello en lo 
cual no hemos asumido plenamente nuestra responsabilidad cósmica, es decir, 
nos vemos en nuestro propio "humear" de nuestra conciencia, y nos 
comprometemos a asumirla comiendo tierra; para lo cual se pone un dedo en el 
suelo, cogiendo tierra en él y metiéndolo en la boca para comer la tierra 
del dedo, simbolizando así la voluntad de renovar nuestra responsabilidad 
cósmica.  La ceremonia que se celebra el primer ilhuitl 'retorno' requiere 
de una estatua representando a Huitzilopochtli 'zurdo colibrizado', símbolo 
de nuestra voluntad, hecha de masa de tzohualli 'amaranto con miel de 
maguey', llamado actualmente "alegría", con los huesos representados por 
ramas de mizquitl, 'mezquite'; al final de la ceremonia, se reparte el 
tzohualli entre los asistentes para que simbólicamente coman de la voluntad 
representada por Huitzilopochtli. También se efectúa una danza llamada 
Toxcachocholoa, en la cual participan todos tomados de las manos y haciendo 
ondulaciones a manera de una serpiente avanzando: tlanahua en lengua nahua. 
 
  
 
  
 
ze atl: caxtoltetl ihuan ome machiyotl 
 
'uno agua: decimoséptimo signo' 
 
Inicio: 18:43 del martes 18 de mayo de 2004. Fin: 18:43 del lunes 31 de mayo 
de 2004.  
 
El es de ahmo cualli tonalli 'no buena energía natal', chictlapantli, 
chictlapantica, ixquich cualli, ixquich ahmo cualli '"campechano", 
"campechaneado", todo bueno, todo no bueno'. El ilhuicapohtzintli 'compañero 
celeste' de este trecenario es Tezcatl ipoca 'su humear del espejo', en su 
advocación de Chalchiuhtotolin 'totol precioso', lo cual señala que hay que 
hacer autosacrifico. En la antigua Anáhuac, en este trecenario se le 
celebraba su fiesta a Chalchiuhtlicue 'esmeralda su falda'. Esto hace los 
trece días sean como un río, que a veces se mueve hacia un lado y a veces 
hacia el lado opuesto, es decir, la energía es cambiante. 
 
  
 
Trecena Casa: mahtlactlihuan yei zipactli 'trece caimana' 
 
Inicio: 18:43 del domingo 30 de mayo de 2004. Fin: 18:43 del lunes 31 de 
mayo de 2004  
 
  
 
El numeral mahtlactlihuan yei 'trece' tiene únicamente acompañante diurno: 
Zitlalin icue 'estrella su falda', la fuerza femenina de las estrellas, lo 
cual nos da la fuerza engendradora del universo. El ave presente en este 
ciclo día noche es toznenetl 'loro amarillo'. 
 
  
 
El retorno zipactli 'iguana' es del tlahuilcopa 'hacia la luz', el oriente, 
rumbo del cozauhqui 'amarillo dorado', rumbo que induce a ser Quetzalcohuatl 
'gemelo precioso', a vivir nuestro instinto de perivencia en forma de 
sentimiento de pertenencia colectiva, a asumir nuesto «yo género». Es rumbo 
femenino, por lo que nos mostramos solícitos, deseosos de realizar favores. 
Por ser zipactli 'iguana' sentimos inspiración para iniciar proyectos, para 
empezar a realizar nuestros deseos. También somos Tonacatecuihtli 'protector 
de abundancia' y Tonacazihuatl 'señora abundancia', por lo cual lo que 
hacemos contribuye a nuestra nutrición. 
 
  
 
La dualidad mahtlactlihuan yei zipactli 'trece iguana' nos hace ser 
engendradores de ideas que, al ser hechas realidad, contribuyen a la 
abundancia de bienes para todos. En esta decimotecercera «casa» nos hacemos 
Mictlantecuihtli 'protector de entre difunto', como identidad nocturna, lo 
cual nos inspira para proteger nuestra herencia, eso que nos legaron quienes 
ya son difuntos.  
 
  
 
 síntesis: en este ilhuitl 'retorno' somos engendradores de abundancia, como 
consecuencia de cosechar el legado de nuestros difuntos, como resultado de 
nuestro trabajo de merecimiento. 
 
  
 
  
 
ze ehecatl: caxtoltetlihuan yei machiyotl 
 
'uno viento: decimooctavo signo' 
 
Inicio: 18:43 del lunes 31 de mayo de 2004. Fin: 18:43 del domingo 13 de 
junio de 2004  
 
Este caxtoltetl ihuan yei machiyotl 'signo dieciocho', tiene como 
acompañante a Quetzalcohuatl 'gemelo precioso', nuestro instinto de 
pervivencia que se manifiesta en nosotros como sentimiento de pertenencia 
colectiva, como solidaridad con nuestros semejantes, como vocación política. 
También está presente Chantico 'donde se hace hogar', cuyo nombre 
calendárico es chiconahui itzcuintli 'nueve perro', representa el trabajo 
interno que se hace para uno convertirse en yaoquizqui 'guerrero', para 
forjar su carácter. En el códice Borbónico aparece Chantico sentada sobre un 
icpalli 'sillón de respaldo' ataviada en su espalda con los elementos atl, 
tlachinolli 'agua, quemazón' entrecruzados, algo que se suele identificar 
con disenciones y guerra, aunque en realidad aquí aparece florido el fuego, 
lo cual sugiere que se refiere a Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego protector de 
hierba', el fuego que inicia la vida. Quienes nacen en este trecenario, se 
dice que serán temacpalihtotiqueh 'decidores con las manos', pudiéndose 
transformar en diversos animales, es decir serían "encantadores". Según 
Sahagún usaban sus "encantamientos" para robar. También se dice que quienes 
nacen en esta trecena tendrán medios de vida suficientes. 
 
  
 
Primera Casa: ze ehecatl 'uno viento' 
 
Inicio: 18:43 lunes 31 de mayo de 2004. Fin: 18:43 del martes 1 de junio de 
2004.  
 
  
 
El numeral ze 'uno' llega con la identidad del fuego, durante el día somos 
Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego protector de hierba', el fuego de lo vivo', 
durante la noche somos Huehueteötl 'pupila antigua', el fuego originador del 
universo, que permanece desde el momento de la huel chicahuac cueponcayotl 
'bien fuerte explosión' ocurrida hace 9,000 millones de años. El ave 
presente es nexhuitzilin 'colibrí cenizo'. 
 
  
 
El retorno ehecatl 'viento' pertenece al mictlanpa 'hacia entre difunto', el 
norte, rumbo del yayauhqui 'negruzco', rumbo de Tezcatl ipoca 'espejo su 
esplender', nuestra conciencia ética, manifestación de nuestro instinto de 
espacio, nuestra identidad «yo cuerpo». Es rumbo masculino, por lo cual nos 
hacemos emprendedores, audaces. Por ser ehecatl 'viento', somos muy dados a 
ayudar a otros a cumplir con su tarea, como el viento ayuda a las nubes a 
producir lluvia en lugares precisos. También somos Quetzalcohuatl 'gemelo 
precioso', por lo cual somos muy solidarios con nuestros semejantes, se nos 
despierta el sentimiento de pertenencia colectiva. 
 
  
 
La dualidad ze ehecatl 'uno viento' nos hace sentir inspiración para iniciar 
aquello que nos ayuda colectivamente, para acciones políticas de 
embergadura, generadas por convicción, no por interéz mezquino. En esta 
primera «casa» asumimos la identidad nocturna de Chalchiuhtlicue 'esmeralda 
su falda', nombre del agua que mana de la montaña, del agua que se limpió en 
las cavernas, que "se hizo" a sí misma, como lo hacen los guerreros para 
adquirir la fortaleza iniciática. 
 
  
 
 síntesis: el ilhuitl 'retorno día noche' ze ehecatl 'uno viento' nos 
renueva internamente, nos imbuye de sentimiento de fortaleza interna para 
trabajar para nuestros semejantes, nos da convicción política. 
 
  
 
Segunda Casa: ome calli 'dos casa' 
 
Inicio: 18:43 del martes 1 de junio de 2004. Fin: 18:43 del miércoles 2 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral ome 'dos' nos llega con la identidad diurna de Tlaltecuihtli 
'protector de tierra', que nos induce a asumir la identidad de la Tierra en 
su identidad masculina, como protectores cósmicos de nuestro entorno, lo 
cual nos hace ser veraces en grado sumo, nuestra palabra es verdadera, 
sabia. La identidad nocturna que nos llega con este numeral es la de Itztli 
'obsidiana', lo cual nos inspira para descubrir aquello que está fuera de la 
ética y cortarlo de manera definitiva. El ave presente en este retorno es 
quetzalhuitzilin 'colibrí precioso'. 
 
  
 
El retorno calli 'casa' pertenece al zihuatlanpa 'hacia entre mujer', el 
poniente, rumbo del color tlatlauhqui 'enrojecido', rumbo de Xipeh Totec 
'dueño de sexo, nuestro protector', nuestro instinto de placer que, al haber 
madurado, se manifiesta como nuestra «nupcialidad», la fuerza instintiva que 
nos impele a contraer un compromiso permanente con una persona de sexo 
complementario al nuestro. Es rumbo femenino, por lo que sentimos 
complacencia ante las solicitudes de los demás, siempre respondemos de 
manera solícita: accediendo. Por ser calli 'casa', sentimos deseos de 
permanecer en nuestro hogar, de reunirnos con nuestra familia, de 
encerrarnos a reflexionar. También somos Tepeyollohtli 'corazón de montaña', 
lo cual nos hace buscar en nuestro ser interno, a dialogar con nuestro 
propio corazón para descubrir nuestros sentimientos profundos sobre lo que 
nos ocupa cotidianamente a fin de encontrar el rumbo a seguir en nuestras 
acciones.  
 
  
 
La dualidad ome calli 'dos casa' nos aporta una búsqueda interna de verdad, 
de apego a la ética, para ser fuertes, y así dar protección a quienes 
dependen de nosotros. En esta segunda «casa» asumimos la identidad interna 
de Tlazolteötl 'fuerza armonizante de basura', es decir, la fuerza 
renovadora de lo que ya sirvió, de lo que ya ofrendó su esencia, esta 
identidad nos ayuda a descubrir aquellos comportamientos propios que ya 
dejaron de ser convincentes, eso que debe ser renovado, revitalizado. 
 
  
 
 síntesis: Este ilhuitl 'retorno' ome calli 'dos casa' nos imbuye de deseos 
de encontrarnos a nosotros mismos, de descubrir nuestro sentir profundo para 
renovarnos, para sacar lo mejor de nosotros. 
 
  
 
Tercera Casa: yei cuetzpalli 'tres lagarto' 
 
Inicio: 18:43 del miércoles 2 de junio de 2004. Fin: 18:43 del jueves 3 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral yei 'tres' tiene como identidad externa a Chalchiuhtlicue 
'esmeralda su falda', que agua que se autopurifica en la montaña y mana con 
gran limpidez para correr horizontalmente en forma de ríos, lo cual nos 
induce a hacer lo propio, a fortalecer nuestras convicciones éticas: a 
respetar lo vivo, a respetar lo cierto, a respetar lo ajeno, a respetar lo 
débil, a respetar lo armonioso. La identidad interna del yei 'tres' es 
Piltzinteötl 'pupila niño precioso', lo cual nos hace iluminar nuestro 
entorno para que los demás descubran su colorido. El ave presente es cuixin 
'milano'.  
 
  
 
El retorno cuetzpalin 'lagartijo' pertenece a huitztlanpa 'hacia entre 
espina', el sur, rumbo del color xoxouhqui 'azul celeste', rumbo de 
Huitzilopochtli 'zurdo colibrizado', nuestra voluntad logradora, nuestro «yo 
mente», manifestación madura de nuestro instinto de tiempo. Es rumbo 
masculino, lo cual nos incita a ser activos, emprendedores. Por ser 
cuetzpalli 'lagartijo' somos muy activos, lo cual nos facilita el alimento, 
también somos muy dados a ejercitar nuestra sexualidad, misma que se activa 
en este retorno, especialmente la masculina. Al también ser Huehuecoyotl 
'coyote viejo', nos interesan las actividades placenteras, especialmente las 
que se relacionan con la música. 
 
  
 
La dualidad yei cuetzpalli 'tres lagartijo' nos trae deseos de comportarnos 
éticamente, pero también de disfrutar de los placeres, en especial los 
sexuales, lo cual se propicia por ser inspiradores del descubrimiento del 
colorido de nuestro entorno. En esta tercera «casa» está presente 
Tepeyollohtli 'corazón de montaña', como identidad interna, lo cual nos hace 
buscar nuestro sentir profundo, en este caso respector a los placeres en 
general y al sexo en particular. 
 
  
 
 síntesis: al ser todos yei cuetzpalli 'tres lagartijo' manifestamos una 
gran actividad, dentro de lo ético, pero es un tiempo propicio para el 
disfrute de actividades placenteras, en especial, las sexuales. 
 
  
 
Cuarta Casa: nahui cohuatl 'cuatro serpiente' 
 
Inicio: 18:43 del jueves 3 de junio de 2004. Fin: 18:43 del viernes 4 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral nahui 'cuatro' es muy fuerte, como identidad diurna nos hace ser 
Tonatiuh 'va irradiando', nombre nahua del sol, esto nos convierte en 
protectores de los demás, como identidad nocturna somos Zenteötl 'fuerza 
armonizante que unifica', con lo cual ejercemos una influencia oculta que 
propicia la unión, la armonía, el acercamiento. Como ave está presente zolin 
'codorniz'.  
 
  
 
El retorno cohuatl 'serpiente' llega con el rumbo tlahuilcopa 'hacia entre 
luz', el oriente, el rumbo del color cozauhqui 'amarillo dorado', rumbo de 
Quetzalcohuatl 'gemelo precioso', manifestación madura de nuestro instinto 
de pervivencia, nuestro «yo género», eso que nos hace sentir lealtad hacia 
nuestros demejantes. Es rumbo femenino, por lo cual sentimos deseos de ser 
complacientes con otros, manifestamos una actitud de receptividad. Por ser 
cohuatl 'serpiente', en este retorno día noche somos muy titubeantes, muy 
dados a cambiar de opinión, aunque sin olvidar nuestro objetivo, mismo que 
permanece firme en nuestro corazón. Al también ser Chalchiuhtlicue 
'esmeralda su falda' y Chalchiuhtonal 'energía preciosa' somos dados a 
buscar en nuestro ser interno aquello que deseamos conocer, este ciclo día 
noche nos falcilita el descubrimiento de lo oculto. 
 
  
 
La dualidad nahui cohuatl 'cuatro serpiente' nos hace ser protectores de 
nuestro entorno, ofreciendo una protección oculta a nuestros semejantes, 
somos muy adaptables, pero siempre avanzando hacia este objetivo de 
protección. La cuarta «casa» nos hace asumir la identidad nocturna de Tlaloc 
'licor fecundante de la tierra', lo cual nos hace propiciar que quienes nos 
rodean expresen con palabras su pensamiento. 
 
  
 
 síntesis: El ilhuitl 'retorno' nahui cohuatl 'cuatro serpiente' nos hace 
ser protectores, siempre adaptándonos a las circunstancias, nunca actuando 
con fuerza, sino con suavidad. 
 
  
 
Quinta Casa: macuilli miquiztli 'cinco muerte' 
 
Inicio: 18:43 del viernes 4 de junio de 2004. Fin: 18:43 del sábado 5 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral macuilli 'cinco' llega con la identidad diurna de Tlazolteötl 
'fuerza armonizante de la basura', lo cual nos hace trabajar sobre lo ya 
agotado, sobre lo que ya ofrendó su fuerza vital, para renovarnos, para 
recuperar nuestro ímpetu vital. Como identidad nocturna nos llega 
Mictlantecuihtli 'protector de entre difunto', con lo cual somos muy dados a 
trabajar con el legado de quienes ya se nos adelantaron en morir. Como ave 
está presente cacalotl 'cuervo'. 
 
  
 
El retorno miquiztli 'muerte' pertenece al mictlanpa 'hacia entre difunto', 
el norte, el rumbo del color yayauhqui 'negruzco', el rumbo de Tezcatl ipoca 
'espejo su esplender', nuestro «yo cuerpo», que se manifiesta como nuestra 
identidad ética, eso que nos hace respetar lo vivo, lo cierto, lo ajeno, lo 
débil y lo armonioso. Es rumbo masculino, lo cual nos activa, no hace ser 
emprendedores. Por ser miquiztli 'muerte', sentimos deseos de cerrar ciclos 
ya agotados, de terminar con lo que ya no ofrece futuro, para permitir el 
inicio de nuevos ciclos, de nuevas etapas en nuestro vivir. Por también ser 
Tecziztecatl 'de entre caracoles' y Metztli 'luna', somos dados a dejarnos 
llevar por lo que llega, así como los océanos fluyen de acuerdo a la luna. 
 
  
 
La dualidad macuilli miquiztli 'cinco muerte' nos trae el deseo de 
renovación profunda, de trabajar en lo que ya completó su ciclo, para 
abandonar aquello que no nos aporta vida, para permitir el nacimiento de 
nuevas cosas. Esta quinta «casa» nos impele a asumir la identidad nocturna 
de Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego protector de hierba', lo cual nos imbuye de 
fuerza para iniciar acciones importantes. 
 
  
 
 síntesis: en el ilhuitl 'retorno' macuilli miquiztli 'cinco muerte' 
iniciamos cambios profundos, renovando aquello que ya dejó de aportar vida, 
replanteando nuestras convicciones éticas. 
 
  
 
Sexta Casa: chicoaze mazatl 'seis venada' 
 
Inicio: 18:43 del sábado 5 de junio de 2004. Fin: 18:43 del domingo 6 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral chicoaze 'seis' trae la identidad diurna de Mictlantecuihtli 
'protector de entre difunto', lo cual nos hace necesario trabajar en el 
legado de nuestros difuntos para resguardarlo, para revitalizarlo, para 
asumirlo como propio. Como identidad nocturna nos llega Chalchiuhtl icue 
'esmeralda su falda', la fuerza femenina del agua, de la que nace purificada 
en las montañas y corre horizontalmente hacia el mar, siempre 
autopurificándose. El ave presente es itzchicuahtli 'lechuza obsidiana'. 
 
  
 
El retorno mazatl 'venada' es del rumbo zihuatlanpa 'hacia entre mujer', el 
poniente, rumbo del color tlatlauhqui 'enrojecido', rumbo de Xipeh Totec 
'dueño de sexo, nuestro protector', nuestro instinto de placer, nuestro «yo 
eros», mismo que al madurar se hace nuestra «nupcialidad», eso que nos 
impele a contraer nupcias. Es rumbo femenino, por lo que nos agrada ser 
complacientes con los demás. Por ser mazatl 'venada' somos muy perceptivos 
de nuestro entorno, siempre alertas a cualquier cosa que pueda amenazarnos, 
asimismo sentimos deseos de salir a espacios abiertos, a visitar la 
naturaleza. También somos Tlaloc 'licor fecundante de la tierra', con lo 
cual nos hacemos propiciadores de fecundar los pensamientos de quienes nos 
rodean, mismos que germinan como palabras. 
 
  
 
La dualidad chicoaze mazatl 'seis venada' nos aporta una identidad 
protectora del legado de nuestros difuntos, siempre atentos a cualquier cosa 
que pueda dañarlo, siempre propiciando que germine de nuevo, para que 
florezca. Esta sexta «casa» nos infunde la identidad nocturna de Itztli 
'obsidiana', con lo que somos dados a cortar aquello que ya dejó de apegarse 
a la ética, aquello que ya no coincide con nuestras convicciones más 
profundas.  
 
  
 
 síntesis: en el ilhuitl 'retorno' chicoaze mazatl 'seis venada' somos muy 
activos para defender el legado colectivo de nuestros difuntos, alertas ante 
cualquier cosa que pueda dañarlo, para defenderlo. 
 
  
 
Séptima Casa: chicome tochtli 'siete conejo' 
 
Inicio: 18:43 del domingo 6 de junio de 2004. Fin: 18:43 del lunes 7 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral chicome 'siete' llega con la identidad diurna de Zentecuihtli 
'protector de la unidad', lo cual nos hace ser propiciadores de aquello que 
trae deseos de acercarmientos con los demás, de armonización colectiva. 
También somos Tlazolteötl 'fuerza armonizante de la basura', con lo cual nos 
interesa trabajar en lo que ya dejó de ser útil para la unidad colectiva, 
para renovar su vitalidad, para que de nuevo nos unifique. El ave presente 
es tizapapalotl 'mariposa blanca'. 
 
  
 
El retorno tochtli 'conejo' llega del huitztlanpa 'hacia entre espina', el 
sur, rumbo del color xoxouhqui 'azul celeste', rumbo de Huitzilopochtli 
'zurdo colibrizado', nuestro instinto de tiempo, nuestro «yo mente», mismo 
que madura como nuestra voluntad logradora, como nuestra identidad 
vocacional. Es rumbo masculino, por lo cual nos mostramos emprendedores, 
acometedores. Por ser  tochtli 'conejo', somos dados a actuar de manera 
inesperada, de nuestro entorno surgen cosas imprevistas: perjudiciales o 
benéficas. Por ser Meyahuel 'fuente sagrada' nos mostramos favorecedores de 
los demás, nutrientes. 
 
  
 
La dualidad chicome tochtli 'siete conejo' nos llega con sorpresas que 
contribuyen a la unidad colectiva, en este ciclo día noche se superan fallas 
en la unidad, somos propiciadores de la renovación de la unidad con nuestros 
semejantes. En esta séptima «casa» asumimos la identidad nocturna de 
Piltzinteötl 'pupila niño precioso', por lo cual irradiamos hacia nuestro 
entorno para que los demás descubran la belleza de su entorno y se unan con 
otros.  
 
  
 
 síntesis: este ilhuitl 'retorno' nos hace ser propiciadores de la unidad, 
descubriendo eso que estaba oculto, encontrando soluciones insospechadas a 
conflictos presentes en nuestro entorno. 
 
  
 
Octava Casa: chicoyei atl 'ocho agua' 
 
Inicio: 18:43 del lunes 7 de junio de 2004. Fin: 18:43 del martes 8 de junio 
de 2004.  
 
  
 
El numeral chicoyei 'ocho' posee la identidad diurna de Tlaloc 'licor 
fecundador de la tierra', lo cual nos hace infundir en los demás la fuerza 
para que expresen sus pensamientos en forma de palabras. Como identidad 
nocturna somos Tepeyollohtli 'corazón de montaña', con lo que nos invade el 
deseo de encontrarnos a nosotros mismo, descubrir lo que propicia la vida. 
El ave presente es itzcuauhtli 'águila obsidiana', emblema nacional: de 
Anáhuac y de México. 
 
  
 
El retorno atl 'agua' es del tlahuilcopa 'hacia donde la luz', el oriente, 
el rumbo del cozauhqui 'amarillo dorado', rumbo de Quetzalcohuatl 'gemelo 
precioso', nuestro instinto de pervivencia, nuestro «yo género», mismo que 
al madurar nos hace experimentar un profundo sentimiento de pertenencia 
colectiva, que nos hace ser leales. Por ser rumbo femenino somos ocogedores 
de las ideas de otros. Por ser atl 'agua' este retorno día noche somos muy 
adaptables pero también muy persistentes, como la gota que perfora la 
piedra. También somos Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego protector de hierba', esto 
nos hace vigorosos, deseosos de iniciar proyectos ya muy pensados, ya muy 
estructurados en nuestra mente. 
 
  
 
La dualidad chicoyei atl 'ocho agua' nos hace ser fuertes para propiciar lo 
vivo, para descubrir en nuestro ser interno aquello que protege lo vivo, nos 
adaptamos a las circuntancias para favorecer lo vivo. Esta octava «casa» nos 
trae la identidad nocturna de Chalchiuhtl icue 'esmeralda su falda', lo cual 
nos impele a buscar aquello que no es limpio, que no es puro, para 
renovarlo, para revitalizarlo. 
 
  
 
 síntesis: el ilhuitl 'retorno' chicoyei atl 'ocho agua' llega con suavidad 
para hacer descubrir en nuestro ser interno aquellas conductas que renuevan 
la unidad colectiva, que propician la lealtad. 
 
  
 
Novena Casa: chiconahui itzcuintli 'nueve perro' 
 
Inicio: 18:43 del martes 8 de junio de 2004. Fin: 18:43 del miércoles 9 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral chiconahui 'nueve' nos trae como identidad diurna a 
Quetzalcohuatl 'gemelo precioso', nuestra «identidad genómica», nuestra 
«amicidad», lo cual nos imbuye de un fuerte sentimiento de amistad que nos 
hace disfrutar de la compañía de nuestros amigos, al adoptar la identidad 
nocturna de Tlaloc 'licor fecundante de la tierra', también nos asumimos 
como inspiradores de quienes nos rodean para expresar su pensamiento. Como 
presencia volante está tizapapalotl 'mariposa blanca', imagen de nuestro 
mejor comportamiento ético. 
 
  
 
El retorno itzcuintli 'perro' corresponde al mictlanpa 'hacia entre 
difunto', el norte, el rumbo del color yayauhqui 'negruzco', como la 
obsidiana, rumbo de Tezcatl ipoca 'espejo su esplender', nuestra identidad 
ética, manifestación de nuestro instinto de espacio, que busca protección 
para nuestro «yo cuerpo». Es rumbo masculino, por lo tanto nos comportamos 
de manera impetuosa, con gran iniciativa. Por ser itzcuintli 'perro' nos 
comportamos de manera muy amistosa, muy servicial, pero también reaccionamos 
con violencia ante quienes nos agreden. También somos Mictlatecuihtli 
'protector de entre difunto' y Mictlanzihuatl 'señora de entre difunto', lo 
cual nos hace vivir nuestra identidad dual, masculino femenina, para 
proteger a nuestros difuntos, para proteger el patrimonio que nos legaron. 
 
  
 
La dualidad chiconahui itzcuintli 'nueve perro' es un día muy armonizante, 
nos inspira para acercarnos a nuestros amigos, para inspirarles confianza, 
nos hace activos, emprendedores de acciones centradas en la ética, mismas 
que nos llevan a proteger el legado de nuestros difuntos. En esta novena 
«casa» nos corresponde asumir la identidad nocturna de Mictlantecuihtli 
'protector de entre difunto', lo cual nos infunde deseo de proteger aquello 
que nos heredaron nuestros antepasados. 
 
  
 
 síntesis: Este ilhuitl 'retorno' chiconahui itzcuintli 'nueve perro' nos 
acerca intensamente a nuestros antepasados, nos llena de amistad por quienes 
nos rodean y por nuestros difuntos. 
 
  
 
Décima Casa: mahtlactli ozomahtli 'diez mona' 
 
Inicio: 18:43 del miércoles 9 de junio de 2004. Fin: 18:43 del jueves 10 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral mahtlactli 'diez' trae sólo identidad diurna, que es Tezcatl 
ipoca 'espejo su humear', nuestra identidad ética, lo cual nos instiga a 
sacar lo mejor de cada uno, a comportarnos con estricto apego a nuestras 
conviciones más sentidas. No se presenta identidad nocturna. Como volante 
está presente el tecolotl 'buho', animal nocturno de rapiña, con vista muy 
aguda.  
 
  
 
El retorno ozomahtli 'mona' es del zihuatlanpa 'hacia entre mujer', el 
poniente, el rumbo del color tlatlauhqui 'enrojecido', el rumbo de Xipeh 
Totec 'dueño de sexo, nuestro protector', manifestación de nuestro instinto 
de placer, de nuestro «yo eros», mismo que madura como nuestra 
«nupcialidad», esa fuerza interna que nos impele a contraer un lazo 
permanente con alguien de sexo complementario. Es rumbo femenino, motivo por 
el cual sentimos un gran placer al acoger las solicitudes de quienes nos 
rodean. Por ser ozomahtli 'mona', nos comportamos de manera relajada, 
juguetona, pero siempre teniendo en cuenta lo importante. También somos 
Xochipilli 'hijo florido' y Zenteötl 'fuerza armonizante que unifica', con 
lo cual propiciamos en nuestro entorno la aparición de actitudes 
unificantes.  
 
  
 
La dualidad mahtlactli ozomahtli 'diez mona' se manifiesta en nosotros como 
deseo de juguetear, de propiciar con alegría la ética que unifica, eso que 
nos fortalece a cada uno y a la colectividad donde nos desempeñamos 
cotidianamente. En esta décima «casa» está presente Chalchiuhtlicue 
'esmeralda su falda', como identidad nocturna, lo cual nos hace 
autopurificarnos éticamente. 
 
  
 
 síntesis: en este ilhuitl 'retorno día noche' somos muy alegres, con lo 
cual inducimos en los demás el placer de comportarnos éticamente, así, todos 
contribuimos a fortalecer los lazos interpersonales. 
 
  
 
Undécima Casa: mahtlactlihuan ze malinalli 'once esparto' 
 
Inicio: 18:43 del jueves 10 de junio de 2004. Fin: 18:43 del viernes 11 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral mahtlactlihuan ze 'once' nos trae la identidad diurna de 
Yohualtecuihtli 'protector nocturno', nombre de las tres estrellas que 
forman el palo horizontal del mamalhuaztli 'instrumento de horadación [para 
hace fuego]', lo que los europeos conocen como cinturón de Orión. No nos 
trae identidad nocturna. El ave presente es alotl 'guacamaya roja'. 
 
  
 
El retorno malinalli 'esparto' pertenece al huitztlanpa 'hacia entre 
espina', el sur, rumbo del color xoxouhqui 'azul', rumbo de Huitzilopochtli 
'zurdo colibrizado', nuestro instinto de tiempo, nuestra «voluntad 
logradora», eso que madura como nuestra «identidad vocacional». Es rumbo 
masculino, por lo que nos nace ser originadores, emprendedores. Al ser 
malinalli 'esparto', sentimos deseos de renovación, de renacimiento, de 
abandonar aquello que ya agotamos, que ya ofrendamos en el pasado. Al 
también ser Pahtecatl 'de entre planta curativa' somos una influencia 
benéfica para quienes nos rodean, les inspiramos salud, vigor. 
 
  
 
La dualidad mahtlactlihuan ze malinalli 'once esparto' llega a nosotros para 
imbuirnos de protección nocturna para lo que nos renueva, para lo que nos 
permite morir, para lo que nos permite renacer. La decimoprimera «casa» nos 
trae la identidad nocturna de Tlazolteötl 'fuerza armonizante de basura', lo 
cual nos hace ser renovadores de todo aquello que ya había cumplido su 
tarea, eso que había ofrendado. 
 
  
 
 síntesis: Este ilhuitl 'retorno' nos hace protectores de renovación, es 
decir, hace que muramos para renacer, para revitalizarnos y revitalizar 
aquello que ya había sido utilizado antes. 
 
  
 
Duodécima Casa: mahtlactlihuan ome acatl 'doce cañavera' 
 
Inicio: 18:43 del viernes 11 de junio de 2004. Fin: 18:43 del sábado 12 de 
2004.  
 
  
 
El numeral mahtlactlihuan ome 'doce' trae solo una identidad cósmica, que es 
Tlahuizcalpantecuihtli 'protector de la alborada', mismo que nos da la 
aptitud para adelantarnos a los acontecimientos, "vemos" los hechos antes de 
acontecer. No nos trae identidad nocturna. El ave presente es el 
quetzaltototl 'pájaro precioso', el ave de plumaje azul-verde llamado 
quetzal, misma que no soporte vivir en cautiverio. 
 
  
 
El retorno acatl 'cañavera' llega del tlahuilcopa 'hacia entre luz', el 
oriente, rumbo del color cozauhqui 'amarillo dorado', rumbo de 
Quetzalcohuatl 'gemelo precioso', nuestro instinto de pervivencia, mismo que 
se vuelve nuestra «gemelidad», eso que nos genera un sentimiento de 
pertenencia colectiva, mismo que puede también ser llamado nuestra 
«amicidad». Es rumbo femenino, por lo cual somos muy serviciales, muy dados 
a responder con agrado a las solicitudes y propuestas de los demás. Por ser 
acatl 'cañavera' nos mostramos muy curiosos, muy dados a investigar aquello 
que nos llama la atención. Por también ser Tezcatl ipoca 'espejo su 
esplender', nos emerge un fuerte sentimiento ético, buscamos que nuestro 
comportamiento sea con estricto apego a nuestros principios sagrados. 
 
  
 
La dualidad mahtlactlihuan ome acatl 'doce cañavera' nos hace pre 
cognitivos, es decir, intuimos los acontecimientos antes de que ocurran, nos 
adelantamos a lo que ocurrirá. Esto nos permite descubrir aquello que nos 
interesa, eso que nos inquieta, eso que nos causa miedo, eso que constituye 
alguna amenaza que no habíamos descubierto. Es posible que esta amenaza 
provenga de alguien que se aparta de la ética para atacarnos, alguien que 
nos traicione. Esta doceava «casa» nos trae la identidad interna de 
Tepeyollohtli 'corazón de montaña', lo cual refuerza nuestra aptitud para 
percibir nuestra verdad más profunda, para encontrar la verdad de nuestro 
corazón.  
 
  
 
 síntesis: en el presente ilhuitl 'retorno' nuestro corazón se manifiesta de 
manera vigorosa para permitirnos descubrir acontecimientos que nos alerta de 
peligro por falta de apego a la ética. 
 
  
 
Trecena Casa: mahtlactlihuan yei ozelotl 'trece ocelote' 
 
Inicio: 18:43 del sábado 12 de junio de 2004. Fin: 18:43 del domingo 13 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral mahtlactlihuan yei 'trece' llega con la identidad diurna de 
Zitlalin icue 'estrella su falda', lo cual representa la presencia femenina 
del universo, misma que nos hace engedradores en grado sumo. No nos llega 
identidad nocturna. El ave presente con este numeral es toznenetl 'loro 
amarillo'.  
 
  
 
El retorno ozelotl 'ocelote' nos remite al mictlanpa 'hacia entre difunto', 
el norte, rumbo del color yayauhqui 'negruzco', rumbo de Tezcatl ipoca 
'espejo su esplender', nuestro instinto de espacio, que nos permite 
descubrir nuestra identidad «yo cuerpo», que cuando madura se manifiesta 
como nuestra «conciencia ética», eso que nos impele a conducirnos 
protegiendo lo vivo, lo cierto, lo ajeno, lo débil y lo armonioso. Es rumbo 
masculino, por lo que nos mostramos emprendedores. Por ser ozelotl 'ocelote' 
nos manifestamos cautelosos, sin mostrar nuestra intención, también tenemos 
tendencia a la actividad nocturna, como hace el ocelote. También somos 
Tlazolteötl 'fuerza armonizante de basura', por lo cual nos surge el deseo 
de restaurar el valor de nuestras convicciones éticas, restaurando lo dañado 
nuestros errores de comportamiento. 
 
  
 
La dualidad mahtlactlihuan yei ozelotl 'trece ocelote' nos da una fuerza 
cósmica para restaurar nuestro comportamiento ético, para engendrar nuevos 
principios de conducta que renueven nuestra conducta social. Esta trecena 
«casa» nos trae la identidad nocturna de Tlaloc 'licor fecundante de la 
tierra', lo cual nos permite inducir en los demás el mismo espírito de 
renovación ética.  
 
  
 
 síntesis: en el presente ilhuitl 'retorno' disponemos de la fuerza femenina 
del universo para renovar todo aquello de nuestro comportamiento que no se 
apega estrictamente a la ética. 
 
  
 
ze cuauhtli: in ic caxtoltetl ihuan nahui machiyotl 'uno águila: el 
decimonono signo'  
 
Inicio: 18:43 del domingo 13 de junio de 2004. Fin: 18:43 del sábado 26 de 
junio de 2004.  
 
El caxtoltetl ihuan nahui machiyotl 'decimonono signo' es del rumbo 
zihuahtlanpa 'hacia entre mujeres', se dice que no es buena su energía 
natal. Los compañeros celestes de este trecenario son Xöchiquetzalli 
'preciosidad florida' y Tezcatl ipoca 'espejo su humear'. En la antigua 
Anáhuac, afirma Sahagún, se decía que los hombres que nacen en este signo 
serán valientes, esforzados, atrevidos, desvergonzados, descomedidos, 
fanfarrones, presuntuosos. De las mujeres se decía que serán también 
atrevidas, desvergonzadas, deshonestas, deslenguadas. En esta trecena 
aparecían sobre la tierra las tepitoton zihuateteoh 'pequeños difuntos 
femeninos', provocando enfermedades en los niños. 
 
  
 
Primera Casa: ze cuauhtli 'uno águila' 
 
Inicio: 18:43 del domingo 13 de junio de 2004. Fin: 18:43 del lunes 14 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral ze 'uno' nos trae al fuego por partida doble, como identidad 
diurna nos llega Xiutecuihtli Tletl 'fuego protector de hierba' y como 
identidad nocturna nos hacemos Huehueteötl 'pupila antigua', esto nos hace 
iniciadores y protectores de lo vivo: el universo y la vida vegetal que se 
renueva, como ocurre con el follaje de los árboles que, al igual que la 
hierba del suelo, se renueva cada año. Como ave está presente el 
nexhuitzilin 'colibrí cenizo'. 
 
  
 
El retorno cuauhtli 'águila' perteneca al zihuatlanpa 'hacia entre mujer', 
el poniente, el rumbo del color tlatlauhqui 'enrojecido', rumbo de Xipeh 
Totec 'dueño de sexo, nuestro protector', manifestación de nuestro instinto 
de placer, lo que nos hace asumir nuestro «yo eros», mismo que al madurar 
nos hace ser poseedores de «nupcialidad», la fuerza que nos hace contraer 
núpcias. Por ser cuauhtli 'águila', nos interesa la libertad, buscamos la 
perspectiva más elevada para desde allí analizar nuestros problemas 
cotidianos, en especial esos que nos están ahogando. También somos Xipeh 
Totec 'dueño de sexo, nuestro protector', con lo cual se refuerza nuestro 
instinto de placer, especialmente el sexual. 
 
  
 
La dualidad ze cuauhtli 'uno águila' nos llena de energía iniciadora, lo 
cual muy bien puede ser sexual, nos interesa la libertad para evaluar 
nuestros problemas, para tomar conciencia de ellos desde una perspectiva 
elevada. En esta primera «casa» nos asumimos como Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego 
protector de hierba', con lo cual se refuerza nuestra intención de inicio. 
 
  
 
 síntesis: este ilhuitl 'retorno' ze cuauhtli 'uno águila' nos inspira para 
iniciar todo aquello que habrá de florecer, que habrá de terminar dándonos 
alimento, nuetrición. 
 
  
 
Segunda Casa: ome cozcacuauhtli 'dos quebrantahuesos' 
 
Inicio: 18:43 del lunes 14 de junio de 2004. Fin: 18:43 del martes 15 de 
junio de 2004  
 
  
 
El numeral ome 'dos' nos ofrece la identidad diurna de Tlaltecuihtli 
'protector terreno', lo cual nos hace ser protectores de la verdad de 
nuestra palabra y de la verdad de la palabra de los demás, también nos trae 
la identidad nocturna de Itztli 'obsidiana', una advocación de nuestra 
conciencia ética, con la fuerza para cortar de tajo aquello que no coincide 
con nuestras convicciones más profundas. El ave presente es quetzalhuitzilin 
'colibrí precioso'. 
 
  
 
El retorno cozcacuauhtli 'quebrantahuesos' pertenece al huitztlanpa 'hacia 
entre espina', el sur, el rumbo del color xoxouhqui 'azul', rumbo de 
Huitzilopochtli 'zurdo colibrizado', nuestra «voluntad logradora», nuestro 
«yo mente», manifestación de nuestro instinto de tiempo. Es rumbo masculino, 
por lo tanto, nos mostramos emprendedores, deseosos de acción. Por ser 
cozcacuauhtli 'quebrantahuesos' nos interesa conocer a fondo aquello que nos 
llega en este retorno día noche, penetrar hasta la médula de los problemas, 
como hace esta ave. Por también ser Itzpapalotl 'mariposa de obsidiana' nos 
manifestamos interesados en la sabiduría del cosmos. 
 
  
 
La dualidad ome cozcauauhtli 'dos quebrantahuesos' nos da la fuerza de 
nuestra palabra, que nos permite penetrar a fondo de la verdad, cortando 
todo aquello que lo impide. Esta segunda «casa» nos hace asumir la identidad 
nocturna de Itztli 'obsidiana', nuestra fuerza ética, que nos hace cortar 
aquello que nos aleja de nuestras convicciones más profundas. 
 
  
 
 síntesis: el ilhuitl 'retorno' ome cozcacuauhtli 'dos quebrantahuesos' nos 
llega con la fuerza de nuestras convicciones profundas para descubrir el 
fondo de los problemas y cortarlos de un tajo. 
 
  
 
Tercera Casa: yei olin 'tres movida' 
 
Inicio: 18:43 del martes 15 de junio de 2004. Fin: 18:43 del miércoles 16 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral yei 'tres' llega con la identidad nocturna de Chalchiuhtlicue 
'esmeralda su falda', el agua de los ríos que se autopurifica mientras 
avanza horizontalmente, lo cual nos hace restaurar nuestra identidad ética 
mientras llevamos a cabo nuestro diario vivir, como identidad nocturna 
asumimos la de Piltzinteötl 'pupila niño precioso', lo cual nos hace 
irradiar hacia los demás para que descubran el colorido de su entorno. Como 
ave está presente cuxin 'milano'. 
 
  
 
El retorno olin 'movida' pertenece al tlahuilcopa 'hacia entre la luz', el 
oriente, el rumbo del color cozauhqui 'amarillo dorado', el rumbo de 
Quetzalcohuatl 'gemelo precioso', nuestra identidad genómica, manifestación 
de nuestro instinto de pervivencia, eso que nos hace sentir pertenencia 
colectiva. Es rumbo femenino, por lo que actuamos de manera servicial y 
acomedida. Por ser olin 'movida', somos muy activos, buscando cumplir con 
nuestra tarea diaria. Por también ser Xolotl 'acompañante', somos muy dados 
a solidarizarnos con las tareas de los demás. 
 
  
 
La dualidad yei olin 'tres movida' nos inspira el deseo de automejora que se 
convierte en irradiación para que los demás vean el colorido de su entorno y 
puedan cumplir con su tarea cotidiana, solidarizándose con los demás. En 
esta tercera «casa» asumimos la identidad nocturna de Piltzinteötl 'pupila 
niño precioso', el sol naciente, por lo cual se refuerza nuestra inflencia 
en quienes conviven con nosotros en este retorno día noche, para que 
descubran la belleza de colorido de su entorno y se llenen de entusiasmo. 
 
  
 
 síntesis: El ilhuitl 'retorno' yei olin 'tres movida' es muy fuerte, nos 
llenamos de fuerza ética auto renovadora, que nos hace imbuir de belleza y 
descubrimiento en quienes nos rodean. 
 
  
 
Cuarta Casa: nahui tecpatl 'cuatro pedernal' 
 
Inicio: 18:43 del miércoles 16 de junio de 2004. Fin: 18:43 del jueves 17 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral nahui 'cuatro' llega acompañado de la identidad diurna de 
Tonatiuh 'va irradiando', nombre nahua del sol, lo cual nos hace protectores 
de todo lo que nos rodea, como identidad nocturna nos hacemos Zenteötl 
'fuerza armonizante que unifica', lo cual nos hace ser inspiradores de 
unidad. El ave que acompaña a este numeral es zolin 'codorniz'. 
 
  
 
El retorno tecpatl 'pedernal' pertenece al mictlanpa 'hacia entre difunto', 
el norte, el rumbo del color negro, el rumbo del color blanco, rumbo de 
Tezcatl ipoca 'espejo su humear', nuestra conciencia ética, manifestación de 
nuestra identidad «yo cuerpo», de nuestro instinto de espacio. Es rumbo 
masculino, por lo cual somos emprendedores, activos. Por ser tecpatl 
'pedernal' en este ciclo día noche las ideas nos brotan como chispas al 
chocar dos pedernales, el resultado es el fuego, que significa inicio de 
asuntos importantes. Por ser también Chalchiuhtotolin 'totola preciosa', nos 
nace el autosacrificio, el esfuerzo más allá de nuestras fuerzas, para 
ofrendarnos a los demás. 
 
  
 
La dualidad nahui tecpatl 'cuatro pedernal' nos inunda de protección, de 
sentimiento de unidad colectiva, de ideas de renovación, también de deseos 
de trabajar entregadamente para el bienestar colectivo. En esta cuarta 
«casa» nos llega la identidad nocturna de Zenteötl 'fuerza armonizante que 
unifica', lo cual nos da más fuerza para integrarnos con quienes nos rodean. 
 
  
 
 síntesis: en este ilhuitl 'retorno' nahui tecpatl 'cuatro pedernal' nos 
llenamos de energía protectora, renovadora, unificante, todo lo necesario 
para iniciar proyectos importantes. 
 
  
 
Quinta Casa: macuilli quiyahuitl 'cinco lluvia' 
 
Inicio: 18:43 del jueves 17 de junio de 2004. Fin: 18:43 del viernes 18 de 
junio de 2004.  
 
  
 
El numeral macuilli 'cinco' llega con la identidad diurna de Tlazolteötl 
'fuerza armonizante de basura', lo cual nos da el valor de enfrentar 
nuestros errores, nuestras fallas de comportamiento, para reconocer nuestras 
equivocaciones con los demás, para renovarnos éticamente, para recuperar la 
confianza de nuestros congéneres, llega también con la identidad nocturna de 
Mictlantecuihtli 'protector de entre difunto', con lo que nos inundamos de 
deseo de proteger el legado de quienes nos antecedieron. El ave presente es 
cacalotl ave que los españoles llamaron cuervo. 
 
  
 
El retorno quiyahuitl 'lluvia' es del zihuatlanpa 'hacia entre mujer', el 
poniente, rumbo del tlatlauhqui 'enrojecido', rumbo de Xipeh Totec 'dueño de 
sexo, nuestro protector', nuestro instinto de placer, nuestra identidad «yo 
eros», que madura para convertirse en nuestra nupcialidad, esa fuerza que 
nos impele a unirnos de por vida con alguien del sexo complementario al 
nuestro. Es rumbo femenino, que notamos por sentir deseo de colaborar con 
nuestros semejantes, de ser complacientes con ellos. Por ser quiyahuitl 
'lluvia' somos inspiradores de los demás para que expresen sus ideas con 
palabras, somos da carácter cambiante, del buen humor al enojo. Por también 
ser Tonatiuh 'va calentando', el sol, somos protectores de nuestro entorno, 
irradiamos energía a quienes conviven con nosotros. 
 
  
 
La dualidad macuilli quiyahuitl 'cinco lluvia' nos infunde de espíritu de 
renovación, de protección de nuestro patrimonio ancestral, el que nos 
legaron los anahuacas del «quinto sol», nos mostramos inspirantes de la 
palabra de quienes nos rodean. La «casa» número cinco nos trae la identidad 
nocturna de Mictlantecuihtli 'protector de entre difunto', que refuerza 
nuestro deseo de protección para nuestra herencia ancestral. 
 
  
 
 síntesis: En este ilhuitl 'retorno' nos hacemos protectores de nuestra 
herencia cultural renovándonos éticamente, inspirando en los demás el deseo 
de expresar sus pensamientos. 
 
  
 
Sexta Casa: chicoaze xöchitl 'seis flor' 
 
Inicio: 18:43 del viernes 18 de junio de 2004. Fin: 18:43 del sábado 19 de 
junio de 2004  
 
  
 
El numeral chicoaze 'seis' llega con la identidad diurna de Mictlatecuihtli 
'protector de entre difunto', que nos acerca al patrimonio de nuestros 
difuntos, para estudiarlo, para conocerlo, nos llega con la identidad 
nocturna de Chalchiuhtlicue 'esmeralda su falda', el agua que brota pura de 
las montañas y se desplaza horizontalmente, los arroyos y ríos, mientras 
renueva su pureza, esto nos hace auto renovarnos mientras desarrollamos 
nuestras actividades diarias. El ave presente es itzchicuahtli 'lechuza 
obsidiana'.  
 
  
 
El retorno xöchitl 'flor' pertenece al huitztlanpa 'hacia entre espinas', el 
sur, rumbo del color xoxouhqui 'azul celeste', el rumbo de Huitzilopochtli 
'zurdo colibrizado', nuestra voluntad logradora, nuestra identidad «yo 
mente», manifestación madura de nuestro instinto de tiempo. Es rumbo 
masculino, por lo cual nos nace ser fogosos, activos. Por ser xöchitl 
'flor', nos sentimos inspirados para concluir aquello que está en curso, 
especialmente aquello que tiene que ver con lo gráfico, con lo artístico. 
Por ser también Xöchiquetzalli 'belleza florida' somos dados a apreciar todo 
lo bello de nuestro entorno. 
 
  
 
La dualidad chicoaze xöchitl 'seis flor' nos aporta una identidad protectora 
de todo lo hermoso de nuestro patrimonio ancestral, de auto renovación de 
nuestros valores éticos, del deseo de culminar aquello que está en curso. 
Esta sexta «casa» llega con la identidad nocturna de Chalchiuhtlicue 
'esmeralda su falda', lo cual nos hace renovarnos continuamente. 
 
  
 
 síntesis: en el ilhuitl 'retorno' chicoaze xöchitl 'seis flor' es un día 
inspirador de protección de nuestra herencia ancestral, de renovación de 
nuestra identidad ética. 
 
 
 
* En el horario de verano corresponde a las 19:43 
 
 
 
Para visitar este grupo en Internet, ve a: 
http://mx.groups.yahoo.com/group/casameshico/ 
 
 
 
 
 
 
 
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                NUeva York, 1 noche 55€ 
 
                        VIAJES 
                    Londres - 120€ 
                     Paris - 170€ 
                      Roma - 99€ 
                   Nueva York - 280€ 
               (Ida y vuelta incluidos) 
 
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