Inicio > Mis eListas > gap > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 8108 al 8147 
AsuntoAutor
Más millonarios má Anahuak
Hijos del UNO, la Anahuak
Sanación Octavio
Una Bella Invitaci Juan Est
FW: RE: Mensaje de aida bau
Mensaje del Maestr Jebner Z
Una Bella Invitaci info
CAPÍTULO 1 - BITÁC Damian C
Proyecto Experimen Anahuak
El genoma humano s Anahuak
Manifestacion de l Anahuak
Meditación sugerid Anahuak
Indice 100 ultimos Anahuak
red de sanadores Anahuak
RESUMEN BITÁCORA F algthe
Informe Actualizad algthe
INTI RAYMI 2005 / Anahuak
El Peso Pesado de Anahuak
Preparacion para u Anahuak
VENGAN A VOLAR CON Anahuak
Relaciones / Tobia Anahuak
Mensaje del Maestr Jebner Z
Aprendiendo... Lidia Bá
Todo debe renovars Anahuak
Modificaciones en Anahuak
Atmos: 'éxito aseg guillerm
las trampas del Im martin_u
Sorprendente activ guillerm
MANUAL MEDICO DE L Anahuak
ORDEN HEXAGONOS DE Orden He
Vejez y Final de l Anahuak
Zer Zambrana <jebz Jebner Z
3º Parte Buscando julian p
Re: ARGENTINA/O QU Anahuak
La Transferencia d Susana P
Mensaje del Maestr Jebner Z
Los Nesara, Los qu Delfin -
Re: Eutanasia / El Anahuak
LOS DERECHOS A UN Anahuak
Mensaje del Maestr Jebner Z
 << 40 ant. | 40 sig. >>
 
FORO GAP INTERNACIONAL
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 10062     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[GAP] las trampas del Imperio / como endeudar paises enteros/
Fecha: 24 de Mayo, 2005  01:30:02 (+0200)
Autor:martin_uanini <martin_uanini @.........ar>

Las trampas del imperio. Un "economic hit man" se confiesa 

Por: Juan Pedro Posani 
Publicado el Sábado, 02/04/05 09:25pm      
  imprímelo  
  
 
Nota de aporrea: Este artículo de Juan Pedro Posani está publicado en
ENcontrARTE 16, así como la Entrevista de Ammy Goodman a John Perkins, un
profesional bien pagado de la banca internacional que, según afirma, ayudó a EEUU
a timar a países pobres.

--------------------------------------------------------------------------------

Un hit man es un personaje nacido de la larga historia de la mafia. Es el
hombre, oscuro, anónimo y sin escrúpulos, ciegamente plegado a las órdenes del
boss. El que se encarga de golpear a quien se resista a aceptar el chantaje
mafioso hasta doblegar conciencias y voluntades, 
El economic hit man es el profesional muy bien pagado, que se dedica a estafar a
los países pobres alrededor del globo “convenciendo” a sus gobiernos para que
asuman deudas por millones y millones dólares, que luego difícilmente podrán ser
pagadas . Sus instrumentos incluyen reportes financieros fraudulentos, elecciones
amañadas, corrupción, extorsiones, sexo y crimen. El resultado globalizador es
que esos países quedan atrapados en las redes del imperio, obligados a aceptar
los designios políticos de su gran aparato económico.

La extraordinaria importancia del libro “Confessions of an economic hit man”
estriba en que su autor, John Perkins, luego de una vida dedicada a ese trabajo,
decide que su decálogo moral le impide seguir ocultando la inmundicia con que ha
jalonado su vida, y se resuelve, en una de esas típicas crisis éticas del mundo
cristiano sajón, a salir a la calle desnudo y a confesar a los cuatro vientos sus
pecados, convirtiendo de paso su libro en un best-seller. 
Pero comencemos por el comienzo. 

No hay duda de que John Perkins es un individuo real, de carne y huesos, bien
formado académicamente, con una buena cantidad de informes, artículos de
econometría y libros de divulgación, publicados a lo largo de las últimas tres
décadas. 
Su exitosa ubicación dentro de MAIN, una gran empresa de ingeniería de peso y
alcance internacionales, así como su intervención personal en un sinnúmero de
países del tercer mundo, constan en un record respetable de actuación económica.

Así que no parece que debamos tener dudas acerca de la verdad de lo que se
describe en el libro: el personaje es verdadero, su recorrido por el submundo de
los economic hit men es comprobable, las situaciones económico-políticas en que
se vio envuelto y los contactos personales que refiere corresponden a realidades
fácilmente verificables. Lo que se menciona de Venezuela, por ejemplo, en un
capítulo a ella especialmente dedicado, es certero y corresponde a una visión de
las cosas recientes, mesurada y políticamente progresista. Total, podemos aceptar
sus confesiones con un alto grado de confianza de que no se nos está dando gato
por liebre o de que no se trata de otro “Código Da Vinci”.

Dicho esto conviene pasar al sentido y contenido del libro. De lo que en él se
revela se desprende su contundente interés actual. 
Es verdad que el lector, de izquierda y políticamente informado, podría
fácilmente concluir ¡pero si eso es lo que siempre hemos sospechado! y tendría
toda la razón. Pero una cosa es el convencimiento general que el imperio ha
jugado como ha querido con el mundo al cual pertenecemos, que ha usado todos los
instrumentos posibles para mantenernos explotados y atados a sus intereses, y
otra cosa es comprobar, precisamente a través de las confesiones de uno de sus
instrumentos clave, en lo que podríamos llamar la microrealidad abrupta y
directa, de cómo el imperio y sus organizaciones desde hace años se han dedicado
específicamente a entrenar a un equipo altamente especializado en amarrar y
destruir nuestras economías, manteniéndolas en una descomunal dependencia
mediante el recurso de las deudas impagables. La descripción que Perkins hace de
cómo todo ello se hizo y se hace en el más absoluto secreto, con la más cínica
resolución y las más coherente planificación, de arriba hasta abajo, empleando
todos los halagos, los cohechos, los sobornos, las mentiras, los engaños y los
chantajes, y a la vez aprovechándose de todas las debilidades de la panoplia que
las miserias humanas han acumulado por lo menos en los últimos veinte siglos. Un
aparato secreto, perfectamente coordinado, que obedece a una política
monstruosamente real de dominación, adquiere en el libro el perfil, el detalle de
lo cotidiano. Se nos entrega sin ocultamientos el recuento de cómo día a día una
maquinaria perfectamente sincronizada somete a los países más pobres de la
periferia del imperio a una sujeción sin perdón. Porque las deudas impagables
condicionan de manera artera, además del retorno jugoso de los intereses, el
voto, por ejemplo en la ONU, el apoyo a las aventuras bélicas, el silencio frente
a los atropellos internacionales y pare ud. de contar.
Una red de complicidades, con consentimiento o si ello, va envolviendo
relaciones internacionales cada vez más asimétricas, envenena las decisiones de
los pequeños países, los somete a lo que decida el Bush, el Rumsfeld o el
Wolkowitz de turno. 

De una contundencia inquietante es la descripción que hace Perkins, de la
jerarquización, el tipo de “escalation”, de la política estadounidense en lo que
se refiere a las relaciones con los países periféricos. Se distinguen tres
niveles de acción. Luego de los fracasos de Corea y Vietnam, el imperio aprendió
que más vale emplear tácticas más sutiles. Es por ello que primero viene el
empleo de los economic hit men, (ejemplo: Arabia Saudita).
Si no hay resultados concretos o hay fuerte oposición, intervienen entonces los
otros hit men, los que están siempre listos y dispuestos con sus rifles
telescópicos o sus bombas y sus venenos. Perkins los califica acertadamente como
los “chacales de la CIA”, (ejemplo: Torrijos).
En el caso de que este segundo nivel de violencia no surta el efecto deseado,
entra en juego entonces, en la tercera línea de ataque, el inmenso aparato
destructor: con tanques, portaviones y bombas nucleares si fuese necesario,
cualquier país del mundo puede ser intervenido por el poder militar gringo,
(ejemplo: Irak).

El gran mérito del libro es el de destapar las cartas y colocarlas sobre la mesa
(y quien las destapa es alguien que conoce bien el monstruo desde adentro) para
que todos podamos saber en detalle y con pruebas, una vez más, lo que siempre
hemos sospechado. Hay que reconocer la meritoria labor de llevar al gran público
la realidad de los manejos inmundos de la gran economía, la que se cocina en las
alturas de Washington y Wall Street, la que en definitiva nos afecta luego, cada
uno de nosotros bregando con el desempleo, con los costos de la cesta básica, con
el porcentaje mensual de inflación o con las dificultades del pago del alquiler o
de las cuotas del carro. Nuestras economías nacionales, las de los países del
tercer mundo, han estado siempre determinadas por las intereses del imperio. De
los imperios que han precedido a éste, y de éste contemporáneo, terrible,
gigantesco e implacable que nos acecha ahora. Perkins opina, de manera razonable,
que los Estados Unidos han logrado unificar su política y su acción económica
internacional, hasta un nivel que luce como totalmente coherente, ya no mediante
una metodología que se traduce en una estrategia de conspiración, sino
simplemente porque el sistema capitalista desarrollado es coherente en sus
aspiraciones y necesidades. Pero la realidad vivida personalmente y reseñada por
él mismo, desde el comienzo del libro, cuando aparece la misteriosa mujer que lo
induce a entrar en el equipo de los hit men ( “una vez que tu entres en él, es de
por vida”), hasta los convenientes sobornos que lo convencen de callar durante
mucho tiempo, indican que además de la coherencia de intereses del sistema,
existe una política de altísimo nivel, perfectamente elaborada en las mesas de
trabajo de la CIA o de la NSA, que conforma, dirige y define sus prioridades
internacionales. Una política tan bien elaborada que se esconde detrás de la
acción de las grandes empresas privadas, sean estas la Bechtel o Halliburton.
Detrás de ellas, perfectamente oculta, la larga mano asesina de la CIA o de
cualquiera de las numerosas agencias de inteligencia que constituyen el sistema
de información y de acción secreta del imperio. 
Un jugoso negocio: te invento una oportunidad real o falsa, como por ejemplo una
importante infraestructura para el desarrollo, te hago asumir una deuda impagable
para realizarla, te convenzo, y si no lo logro te corrompo, que puedes pagarla
aunque tu lo dudes, luego te obligo a devolvérmela con intereses crecientes, y
mientras tanto te obligo a gastar lo que te he prestado en bienes y servicios
made in USA. Un negocio redondo y una operación política excepcional: el país
que no puede pagar la deuda queda bajo el control del World Bank, del gobierno
de Estados Unidos o de las agencias que otorgan préstamos internacionales,
generalmente controladas por él.
En el libro de Perkins el lector hallará una documentación dramática: Indonesia,
Arabia Saudita, Irán, Irak, Colombia, Ecuador, Venezuela, Panamá, para cada país
un programa económico y un resultado político. Los personaje históricos son
vistos de cerca, Roldós, El Sha de Irán, Osama Bin Laden, los Príncipes de Arabia
Saudita, hasta Chávez, pero en especial el General Torrijos, cuyo alevoso
asesinato, a semejanza de lo que ocurrió con el Presidente Jaime Roldós de
Ecuador, el autor asegura convincentemente se debió a los manejos secretos de la
CIA. En estos tiempos de olor a magnicidio, resulta muy conveniente ponerse al
día con estas informaciones de carácter histórico, pero asumidas de primera mano.
Los escépticos, nuevos o reformados, podrán encontrar en estas páginas,
indudablemente marcadas por una experiencia personal vehemente y conmovedora, una
confirmación ulterior de lo que tanto ha dicho y repetido la izquierda universal.
El imperio no tiene escrúpulos ni padece de insomnio por los pecados cometidos,
nunca los ha tenido ni nunca los tendrá,... hasta que la humanidad, como se
repetía en los buenos tiempos, se levante y diga basta!

Juan Pedro Posani
marzo 2005


 



-~--------------------------------------------------------------------~-
         Compra o vende de manera diferente en www.egrupos.net