En relación al asunto recurrente acerca de la grafología y la formación clínica o terapéutica, sea esta universitaria o no, reglada o alternativa, de entre las muchas cosas que cabría decir y que ya hemos apuntado en distintas ocasiones en el pasado, la que ahora querría mencionar es que, si empleamos o damos a entender que la grafología es una disciplina utilizable en el campo diagnóstico y terapéutico, flaco favor le estamos haciendo a la grafología, porque ésta, no puede caer en la falacia y la inflación de postularse como una especie de panacea universal que sirve casi para cualquier cosa.
Las incursiones en dichos campos restan seriedad y prestigio social a la grafología. Tenemos nuestro campo de intervención, nuestra aportación que hacer a la sociedad y no necesitamos para nada meternos en materias que deben seguir otros itinerarios formativos y recurrir a otro tipo de metodologías y procedimientos.
Saludos cordiales
Manuel J. Moreno