Inicio > Mis eListas > meshiko > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 101 al 150 
AsuntoAutor
Violacion en contr Ricardo
Para su informació Luis Bus
Protegiendo la Vid Ricardo
Carta del Jefe Sea Ricardo
RE: Para su inform Roger Ma
PRIMERA MEDITACION Ricardo
Los mercados socia Ricardo
Alimentos Transgen Ricardo
Campania Mundial N Ricardo
Amor / Ser Mujer / Ricardo
II Taller / El Acu Ricardo
Agenda para Crecer Ricardo
SEGUNDO ENVIO. UR Ricardo
La Guerra Electrom Ricardo
Primer congreso de Ricardo
Meditacion de Soni Ricardo
FW: GOL A TELMEX Ricardo
Agenda para Crecer Ricardo
Aspartame produce Ricardo
La selva de Mision Ricardo
ojo-URGENTE. HORA Ricardo
Movimiento Joven d Ricardo
Un millon de firma Ricardo
FW: Acto de "despe Ricardo
Agenda para Crecer Ricardo
AmbienteEcologico Ricardo
Resultados Primera Ricardo
FW: conferencia de Ricardo
FW: Espiral de Mue Red Anah
CONFERENCIA KOWATL Red Anah
FW: Codigo de Etic Red Anah
Dialogo Global / N Red Anah
ROSTROS Y VOCES-TR Red Anah
Bienvenida a la De Red Anah
Presentacion y dif Red Anah
III Meditacion Ale Red Anah
La ERA SOLAR / Her Red Anah
Cocina mexicana Red Anah
La SOCIEDAD CIVIL Red Anah
Re: La ERA SOLAR / Fernando
Madre Tierra de La Red Anah
FW: SOLSTICIO 200O Red Anah
Re: Madre Tierra d Helen Co
Reconciliacion de Red Anah
Falun Gong o la si Red Anah
FALUN DAFA / FAMA Red Anah
Informacion sobre Red Anah
RED GLOBAL DE TRUE Red Anah
Sindicatos Reclama Red Anah
Ceremonia del Fueg Red Anah
 << 50 ant. | 50 sig. >>
 
MESHIKO - LATINOAMERICA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 102     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[meshiko] Para su información y difusión
Fecha:Jueves, 2 de Noviembre, 2000  19:47:43 (-0600)
Autor:Luis Bustamante Valencia <bustas @...........mx>


JUEVES 2 DE NOVIEMBRE DE 2000              LA JORNADA

¤ Arrecia polémica sobre la permanencia del sector forestal en la secretaría.

Grupos ambientalistas, contra el desmantelamiento de Semarnap.

Matilde Pérez U. ¤ La discusión sobre la permanencia del sector forestal en
la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap) subió
de tono. Un grupo de integrantes de grupos ecologistas -- entre ellos
Pronatura, Instituto Mexicano de Recursos Naturales Renovables e incluso
directivos del Instituto Nacional de Ecología (INE) de la Semarnap'-- se
manifestaron en contra "del desmantelamiento" de la institución, y
aseguraron que "la gestión ambiental en México ha vivido sus mejores
momentos durante los últimos años".
Sin embargo, su postura inicial de sugerirle al presidente electo, Vicente
Fox, "una transición responsable en materia ambiental con un cambio
paulatino que permita la evolución de las instituciones (...) sin
interrumpir el cambio radical que significó la creación de la Semarnap",
terminó en un matizado reconocimiento a la acción de esta última
dependencia.
"En estos momentos México es reconocido internacionalmente por sus avances
en política ambiental y apertura a la participación organizada de la
sociedad civil, particularmente en materia de conservación y uso sustentable
de los recursos naturales. Ante los ojos de la comunidad internacional, la
Semarnap es considerada un modelo de gestión ambiental".
En clara respuesta al G- 25, Grupo de Reflexión -- en el que participan
Gabriel Quadri y Martha Delgado, ex funcionarios del INE; Víctor Lichtinger,
ex representante de México en la Comisión de Cooperación Ambiental; los
empresarios Raúl Tornel y Carlos Sandoval, así como Raúl Arriaga, integrante
del equipo de transición de Fox-- representantes de grupos ecologistas y
José Luis Samaniego, director de Asuntos Internacionales de la Semarnap;
Celia Piguerón, del INE; Rodrigo Medellín, del Instituto de Ecología de la
UNAM, entre otros, se manifestaron por una política ambiental "integrada y
fortalecida".
El G-25 propuso al equipo de transición de Fox "devolver la promoción y
desarrollo de las políticas y facultades de promoción, fomento y producción
forestal a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural".
Y entre las diversas voces y posturas del medio ecologista dentro de esta
polémica, el Pacto de Grupos Ecologistas, Maderas del Pueblo del Sureste y
el Comité Nacional para la Defensa de los Chimalapas comentaron que el
sector forestal debe permanecer en la Semarnap, pero que en ese ámbito debe
haber personas "con mayor congruencia, capacidad técnica y administrativa, y
honestidad".
Luis Bustamante, Guillemo Antonio Pérez y Miguel Angel García expusieron que
regresar el sector forestal a la Sagar es devolver el control de bosques y
selvas al "gremio de ingenieros forestales que tienen mentalidad de
serrucho, que ven a esos ecosistemas sólo como minas vegetales,
monoproductores de madera comercial".
También cuestionan a quienes exaltan la labor de la Semarnap, cuyos logros
en materia forestal son muy cuestionables: desplome de la producción
nacional en este sector, de 12 millones de metros cúbicos a 8 millones, y
continuación de la deforestación, por ejemplo. Esa actitud "nos parece un
acto de oportunismo político".
Bustamante, Pérez y García propusieron que la Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente (Profepa) se separe de la Semarnap para convertirse
en un ente autónomo que cuente con peso político y recursos suficientes para
poder fungir realmente como "abogado del pueblo" en materia ambiental y
forestal.

----------------------------------------------------------------------------
----

MIERCOLES 1º DE NOVIEMBRE DE 2000         LA JORNADA

¤ Arnoldo Kraus ¤

Etica y desobediencia

Magnífico pretexto para hablar de las virtudes y necesidad de la
desobediencia es recordar, a un siglo de su nacimiento, a Erich Fromm. Si
viviese en estos tiempos tan maltrechos, llenos de seres descosidos, en esta
Tierra poblada por sumisión y silencio, sin duda, hubiese escrito nuevos
ensayos Sobre la desobediencia --título de uno de sus libros en el cual se
recogen nueve escritos que lidian sobre el tema. Estoy seguro que Fromm
psicoanalista, que Fromm filósofo social, que el Fromm que escribió sobre
humanismo, hubiese considerado que en la actualidad la desobediencia no sólo
es virtud indispensable, sino urgencia ética. El mutismo ha sido muy
costoso.
Mirar el mundo bajo el prisma de la pobreza basta para convencerse: éste es
un planeta cuyos destrozos reflejan la carga de la obediencia. Del
sometimiento como continuo de incondicionalidad, de la falta de educación y
de la opresión. El hilo que une ese indigno entramado empieza y finaliza en
el poder económico, político o religioso. Bajo sus densas redes se teje todo
tipo de artimañas cuya meta es y ha sido perpetuar la obediencia. Esta, en
cualquiera de sus formas --insonoridad, docilidad, deseducación, pobreza--,
es aliada perpetua del poder.
Buena parte de las enfermedades contemporáneas, sean metafóricas, tangibles,
presentes o por venir, se deben al exceso de subordinación. La obediencia
como patología invita a la reflexión. En México, por ejemplo, ¿qué hubiese
pasado si existiese una cultura que dijese no a los Espinosas, a los
Salinas, a los Villanuevas o a los Cabales? La cultura de la sumisión ha
sido antesala de la derrota.
El problema no es sencillo. En la sociedad moderna, en la escuela, en la
casa, o en los centros religiosos, la obediencia es sinónimo de virtud. El
mensaje es sucinto: ser disciplinado es bueno, ser desobediente es malo. Los
espacios para el disenso no son patrimonio de las naciones endeudadas, pero
sí, abono para sus jerarcas. Este rostro de la conducta humana ha sido
cuestionado y debe, ahora más que antaño, replantearse. ¿Es moral ser
obediente? O más bien, ¿es ético obedecer en una sociedad en donde reinan
desigualdades de todo tipo? O mejor aún, ¿es moralmente aceptable obedecer
cuando acatar implica complicidad y dañar a otros? Fromm explica, acorde con
los mitos hebreos, que la historia se inauguró con un acto de desobediencia.
La armonía en la que vivían con la naturaleza Adán y Eva se rompió cuando
desobedecieron. Ese acto les otorgó independencia y libertad; les permitió
evolucionar y desarrollarse. Les mostró los caminos para escucharse y ser. A
la vez, les otorgó el don de cuestionar y cuestionarse. Ese acto, per se,
basta para saber que la pasividad y la sumisión son perecederos. Desobedecer
implica hartarse --recuérdese la horca que se construyó en Rumania para
eliminar, públicamente, a los esposos Ceaucescu. Exige decirle no a la
ominpotencia --los zapatistas sembraron otra de las tumbas del PRI. Implica
ser íntegro y elevar la voz ante la sinrazón de la fuerza --Jan Pallach se
inmoló en Checoslovaquia tras las invasión rusa. Requiere soledad --Gandhi
caminó y caminó y caminó. Implica impregnarse de saber decir no y
contaminarse de compromiso. Para Fromm, "una persona puede llegar a ser
libre mediante actos de desobediencia, aprendiendo a decir no al poder". La
desobediencia, cuando es razonada, enaltece conciencias y fortifica
espíritus. El no a la opresión es un sí a la moral. Cada acto en contra del
poder, en contra de nuestros políticos latinoamericanos, es una prueba de
que el bien existe.
Son instrumentos del poder y extensiones de la desobediencia, la televisión
y su pródigo hijo, el zapping --término que denota el enajenante cambio de
canales y que requiere el esfuerzo de vincular cerebro e índice--, la pobre
oferta educacional, la fe religiosa "incondicional", los presidentes
latinoamericanos y otros métodos que fortifican la amnesia y menosprecian el
pensamiento. La ausencia de movimiento ha sido fiel aliada del poder,
mientras que la desobediencia es un arma indeseable, cuya acción genera
incomodidad e incertidumbre. Fomentar el cambio es moral; silenciarlo es
contubernio. La vieja idea que estipula "que entender la política es comer
mierda sin hacer gestos", aunque cierta, debe modificarse; decir no al poder
y a los políticos es condición humana y gesto moral.
Bajo el prisma de la miseria también es posible saber que muchos de los
logros actuales y de múltiples cambios sociales, se deben a la
desobediencia, sea de individuos o de comunidades. Desobedecer, pensando en
todos "esos otros", es una virtud y una loa a la honradez. No hacerlo,
implica complicidad