Inicio > Mis eListas > meshiko > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 301 al 350 
AsuntoAutor
Verdes / España / Ricardo
Las celebraciones Ricardo
Foro Alca en el Co Ricardo
FW: Nuevo libro: L Ricardo
FW: RV: CHIMALAPAS Ricardo
México: Demandas i Ricardo
FW: Convocatoria F Ricardo
FW: VIII Brigada L Ricardo
FW: Nuevo Oratorio Ricardo
MISCELANEA REDLUZ Ricardo
FW: ALERTA EN ACCI Ricardo
El Ultimo Vals de Ricardo
Pronunciamiento Or Ricardo
Agenda para Crecer Ricardo
FW: INFORME-CHIMAL Ricardo
Danza de la Tierra Ricardo
FW: TU CIUDAD HABL Ricardo
Apagon Universal R Ricardo
Mesa de Coordinaci Ricardo
XXIII MARCHA DEL O Ricardo
La gran aldea a de Ricardo
Waging War On Amer Ricardo
La "nueva economía Ricardo
'Yo si quiero un m Ricardo
Letras Libres Inte Ricardo
Puedes actuar ya, Ricardo
Construccion de Li Ricardo
Ayuda para las vic Ricardo
Aprenda de Cuba di Ricardo
FW: Carta abierta Ricardo
FW: PRODIGY Y TELM Ricardo
No al dictamen de Ricardo
Accion Urgente / D Ricardo
Charla: el SIDA en Ricardo
Solicitud de apoyo Ricardo
Foro Nuevo Aerpuer Ricardo
MMSC / actividades Ricardo
Acciones para Kyot Ricardo
Conferencia Ricardo
Information of asp Ricardo
Llamamiento Urgent Ricardo
Globalizar los Der Ricardo
LA RESISTENCIA, de Ricardo
FW: Ajude a Nature Ricardo
El Mahabharata Ricardo
Urgente establecer Ricardo
FW: FORO SOBRE EL Ricardo
INVITACION CONFERE Ricardo
Encuentro Hemisfer Ricardo
Declaracion Foro s Ricardo
 << 50 ant. | 50 sig. >>
 
MESHIKO - LATINOAMERICA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 321     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[MESHIKO] La gran aldea a debate / Koldo Aldai
Fecha:Sabado, 23 de Junio, 2001  03:44:45 (-0700)
Autor:Ricardo Ocampo-Anahuak Networks <chicanos @...........mx>

 
 
---------- 
From: "Planeta Gaia" <planetagaia@...> 
Date: Fri, 22 Jun 2001 16:58:32 -0700 
 
Madrid 22 de Junio 2001 
 
La gran aldea a debate 
 
Promete que se empleará a fondo, que Gotemburgo no se repetirá en Madrid, 
Barcelona o Sevilla. La policía española asegura que extremará medidas 
preventivas para que no se viva semejante algarada en ninguna de las tres 
cumbres a celebrar en nuestro país, en el primer semestre del 2002, durante 
la Presidencia de la Unión Europea. 
Sin embargo, todo parece indicar que Seattle, Quebec, Davos, Praga, 
GotemburgoŠ son sólo los primeros "rounds" de una batalla que se augura 
larga. Preocupa a los gobiernos el movimiento antiglobalización, este nuevo 
fenómeno que se manifiesta como la expresión creciente de un descontento 
generalizado. Allí donde los estadistas y responsables de las finanzas 
mundiales se reúnen para perfilar futuro, allí se monta la trifulca 
mundializada, allí acuden manifestantes procedentes de todos los puntos del 
planeta. Los más fuertes cordones policiales no pueden con la colorida 
marabunta que, con razón, no termina de aceptar el actual diseño de la aldea 
global. 
A la vista de las dimensiones que cobra este movimiento tan popular y a la 
vez controvertido, no está de más dejar caer sobre él una mirada reflexiva. 
Es preciso evitar enfoques simplistas en pro o a favor. Vivimos en una 
sociedad de día en día más compleja y complejos son también los movimientos 
sociales que la animan. 
No es fácil encontrar análisis ponderados capaces de observar el polémico 
fenómeno en su "globalidad", con sus aspectos positivos y con sus aspectos 
más objetables. Altruismo, frescura, compromisoŠ, se unen a una cierta 
desorientación en los objetivos del movimiento y a una imagen algo 
desacreditada por su connivencia con actitudes violentas 
 
En las siguientes líneas pretendo contribuir a un debate latente en la 
opinión pública sobre el movimiento antiglobalización, apuntando aspectos 
emancipadores y cuestionables del mismo. 
1.- Paradójicamente uno de los valores más positivos que encierra es la 
propia idea de globalización que alega combatir. La lucha por un mundo mejor 
se universaliza. Del "pensar global y actuar local" de los ochentas, hemos 
pasado al poder actuar también global en los 2000. Unos y otros padecemos 
semejantes problemas ahora tenemos la posibilidad de afrontarlos juntos.. 
Uno solo es nuestro planeta, uno solo ha de ser nuestro empeño por hacer de 
él un hogar digno, libre y justo para todos. 
Hasta hace unos años la protesta era doméstica, rara vez se salía de la 
ciudad para acudir a al "mani" en cartelera. Todavía Internet no nos había 
sacado de nuestra geografía, no nos había empujado al encuentro con las 
gentes inquietas de todo el mundo. Hoy las citas reivindicativas se han 
internacionalizado, fruto del avance de los medios de comunicación y 
transporte, fruto también del progreso de una conciencia planetaria. 
2.- El movimiento antiglobalización denuncia los aspectos más salvajes de un 
capitalismo también globalizado y por lo tanto fortalecido. Se afianza la 
ley del más poderoso, a la sazón las grandes compañías multinacionales, en 
una selva que ya alcanza los confines de la tierra. El aumento de la 
competitividad, la agudización de la pobreza, el deterioro medioambiental, 
la infravaloración de los productos primarios del tercer mundo, el 
abaratamiento y arbitraria movilidad de la mano de obraŠ, son algunas de las 
consecuencias de un liberalismo ahora planetarizado, cuya mínima ética sigue 
brillando por su ausencia. 
3.- Nos encontramos ante un movimiento horizontal, espontáneo, creativo y 
sin cabeza visible. La nuevas tecnologías han democratizado al máximo la 
protesta. El correo electrónico y las webs son las nuevas y preciadas armas 
de los activistas del tercer milenio. Posibilitan con el mínimo coste y 
esfuerzo una conexión inmediata. Las pautas de "unidad de acción" 
internacional viajan a lomo de veloces "bits". Por el océano de Internet 
circulan, sin ningún tipo de obstáculos, manifiestos, ensayos, consignas, 
convocatoriasŠ, información que salta enseguida de un idioma a otro y que se 
burla de todas la s fronteras. 
4.- El movimiento está empujado por un sentimiento altruista y solidario con 
las poblaciones que más padecen el capitalismo globalizado ya en el tercero, 
ya en el cuarto mundo. 
 
En el otro lado de la balanza, quisiera apuntar estos otros aspectos que 
considero merman el potencial liberador del movimiento: 
1.- Abriga una cierta confusión en sus fines. La globalización no es en sí 
un fenómeno negativo. Todo lo contrario, es quizá uno de los signos más 
positivos de nuestros tiempos. A la vista están los progresos que la aldea 
global nos ha proporcionado en el campo cultural, social y político. Por lo 
demás sólo en un mundo globalizado las naciones se pueden ayudar con 
eficacia y prontitud, sólo en este marco podemos avanzar en la erradicación 
del hambre, miseria, epidemias Š y hacer frente a los desastres y 
catástrofes que afectan a un lugar concreto. En este mundo cada día más 
interconectado podemos igualmente atender a las grandes amenazas que se 
ciernen sobre la humanidad: desertificación, nuclearización, contaminación, 
capa de ozono, efecto invernaderoŠ 
El problema estriba en las pautas e intereses que se imponen en un mundo de 
economía también globalizada. El mercado planetario está al día de hoy 
regido por el valor de lucro y no por la satisfacción de las necesidades de 
todos. El capitalismo liberal ha ganado terreno para aplicar unas leyes 
generadoras de injusticias y desigualdades. Sin embargo ello no debiera de 
llevar a cuestionar el nuevo y ansiado marco global, sino la filosofía 
económica en él imperante. 
Los proteccionismos tienen los días contados. No hay alternativa a la 
globalización. La mundialización del mercado es un hecho irreversible. Sin 
embargo la sociedad global no es injusta de por sí, ya lo era antes de 
globalizarse, sino porque en sus intercambios sigue preponderando el egoísmo 
humano. Será preciso, por lo tanto, explorar qué política con corazón, qué 
leyes equilibradoras, qué mecanismos solidarios activar en medio de un 
planeta sin fronteras económicas. 
Hemos ampliado al máximo los límites del mercado. No hay porqué renunciar a 
tan extensa plaza. Lo que prima es que las relaciones sean justas y 
equitativas, que el más fuerte no se aproveche del más débil. El mal no está 
en la esencia de ese mercado global, ni siquiera en la excesiva 
liberalización del mismo, el mal estriba en el lucrativo uso de tanta 
libertad, en ese empeño, ahora magnificado, de sacar beneficio a costa de 
los más desprotegidos. 
2.- El fin debe de ir incluido en los medios. Las causas justas tienen que 
prescindir definitivamente de los adoquines, de la práctica de "asfalto 
quemado", del cuerpo a cuerpo con la policía. Las causas justas sólo pueden 
prosperar por sí mismas, es decir por la fuerza de la razón que les asiste y 
por los medios pacíficos que empleen. Las piedras y cócteles que 
supuestamente caen sobre la policía, en realidad van a parar a su propio 
tejado. En su inmensa mayoría el movimiento antiglobalización no respalda la 
actitud de minorías más extremistas proclives al uso de la violencia. Por 
ello se hace necesario el control de esos elementos so pena de creciente 
descrédito de todo el movimiento. 
3- Caducaron los tiempos "anti". El tercer milenio con todo su desembarco de 
nuevas tecnología y posibilidades nos invita más al "pro", a autofacultarnos 
para diseñar e implementar alternativas a los modelos sociales, políticos y 
económicos vigentes. El viento termina arrastrando los postulados "anti" que 
no traen consigo su correspondiente paquete de semillas ("comercio justo", 
productos y tiendas solidarias, trueque y redes de cooperación, "0¹7"Š). 
 
A veces la semántica puede acabar despejando algunas de las dudas que nos 
coloca por delante un debate  como éste. Entiendo un mundo globalizado como 
un mundo por fin unido y hermanado, en el que yo hago mío tus problemas y 
tus esperanzas, en el que nos trazamos los del Norte y los del Sur un mismo, 
glorioso y próspero destino. 
Ha costado mucho ampliar la plaza, que todos los países tuvieran un hueco en 
sus soportales. No la derribemos. Sostengamos un mundo global. Fundemos un 
mercado de intercambio cuyo principal objetivo sea que seis mil millones de 
humanos coman, se abriguen e instruyan, sin necesidad de salir a la esquina 
a mendigar.  
La gran aldea económica puede ser grande, hermosa. Lo importante es que de 
vuelta para casa nadie retorne con la cesta vacía, que en todas las mesas 
haya pan y vino, cuadernos y lápices. La gran aldea puede tener música, 
color, alegría, pero en la vereda que a ella nos lleva hemos de despojarnos 
de privilegios, caprichos y necesidades superfluas. La gran aldea puede ser 
feliz con sólo olvidarnos un poco del "beneficio propio", con sólo empezar a 
pensar en clave de compartir. ¡Que las crecientes protestas 
internacionalizadas sirvan para dignificar la vida de todos los humanos, no 
para clausurar la plaza en la que por fin podemos encontrarnos! 
 
Koldo  
www.portaldorado.com 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
_______________________________________________________________________ 
http://www.eListas.net/ 
Crea y administra tus propias listas de correo gratuitas, en español.