Inicio > Mis eListas > redanahuak > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1448 al 1487 
AsuntoAutor
Unirse para difund Ricardo
Los dueños del pla Ricardo
De Belen a Auschwi Ricardo
2006 El Año del Pe Ricardo
CALENDARIO ESPIRIT Ricardo
GEN - 10 años / Re Ricardo
Calendario de cump Ricardo
'Mexicanidad Misti Ricardo
Las cooperativas, Ricardo
El Juego de la Abu Ricardo
BOLIVIA el dia des Ricardo
Semillas Est Ricardo
Bachelet, el domin Ricardo
El verdadero rostr Ricardo
La Luz Celeste y e Ricardo
Red Global de Luz Ricardo
America de nuestra Ricardo
UNETE AL PLANETA Y Ricardo
El Sol que Mora en Ricardo
Dinamica Vincular: Ricardo
Foro Espiritual-Es Ricardo
Vive Latinoamerica Ricardo
Industria farmaceu Ricardo
Que nos debilita? Ricardo
Pelicula Indigo Do Ricardo
Asociacion interhe Ricardo
Caso curado de SID Ricardo
No a los antidepre Ricardo
Terapeutica Floral Ricardo
Drogas para Niños Ricardo
http://www.artrev. Material
Campaña contra las Ricardo
ANAHUAK 2006 / Mar Ricardo
El Elefante Entero Ricardo
Virus en la red / Ricardo
En defensa del agu Ricardo
Declaracion de Car Ricardo
Convocatoria Mundi Ricardo
Congreso Mundial I Ricardo
La Casa de la Red Ricardo
 << 40 ant. | 40 sig. >>
 
RED ANAHUAK
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1484     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[redanahuak] Dinamica Vincular: territorios creados en el juego / Denise Najmanovich
Fecha:Miercoles, 18 de Enero, 2006  18:17:02 (-0600)
Autor:Ricardo Ocampo <redanahuak @...............mx>

III Encuentro de la Red Mexicana de Conciencia 
Vector 3/Mesa redes y sociedad 
Marzo 2-5, 2006 
Ciudad de México 
http://www.redconciencia.org.mx 
 
Sede: Universidad de la Comunicación 
Zacatecas 120, Colonia Roma 
http://www.uc.edu.mx 
 
Participa desde ahora en los foros virtuales del 
TERCER ENCUENTRO! 
http://www.redconciencia.org.mx/foros 
 
 
LO MEJOR DE REDLUZ 
redluz-alta@... 
http://www.mind-surf.net/redluz.htm 
 
 
DINÁMICA VINCULAR: TERRITORIOS CREADOS EN EL JUEGO 
Dra Denise Najmanovich 
 
 
Por el hecho de ser dos, todo lo cambia. Y no es que la tarea se vuelva dos 
veces más fácil, no: de imposible se vuelve posible. 
René Daumal, El monte análogo 
 
 
 
Los vínculos existen sólo cuando pueden no existir. 
 
Esta presentación puede parecer paradójica, y justamente por eso la 
considero un buen punto de partida, en la medida que he elegido seguir los 
sabios consejos de Bachelard e ir por donde la razón gusta de estar en 
peligro. Las relaciones que tenemos como necesarias, esenciales, 
obligatorias e irrevocables no pertenecen a lo vincular, sino que se 
inscriben dentro de lo identitario . Al hacer esta aclaración, ya estoy 
adelantando el punto de vista desde el cual quisiera que nos ubiquemos para 
poder pensar los vínculos con una óptica distinta a la que se ha 
privilegiado en Occidente desde la antigüedad. Entidades y relaciones fueron 
pensadas como totalmente definidas, determinadas, absolutas y eternas desde 
los lejanos tiempos de Platón hasta los más cercanos del Positivismo Lógico 
o del Estructuralismo. Sin embargo, en las últimas décadas otros paradigmas, 
otras perspectivas conceptuales han comenzado a crear la posibilidad de 
pensar de una manera diferente. 
 
El modo clásico de abordar la cuestión nos constriñe a un mundo abstracto, a 
relaciones fijas, a entidades cerradas, completamente determinadas y 
definidas, y a leyes eternas e inmutables. Múltiples perspectivas 
contemporáneas han aceptado el desafío de pensar de otra forma, de abordar 
la complejidad, de dar cuenta de la diversidad y el cambio. En las últimas 
décadas ha surgido con fuerza un modo de pensar que nos permite salir del 
mundo platónico, del ³Topos Uranos² poblado de arquetipos eternos e ideas 
puras: el enfoque de la complejidad . Se trata de encarar un pensamiento 
capaz de dar cuenta de la dinámica, es decir, de una mirada que incluya al 
tiempo como variable interna, como expresión del cambio y la transformación. 
En esta concepción los vínculos no son conexiones entre entidades (objetos o 
sujetos) preexistentes, ni estructuras fijas e independientes, sino que los 
vínculos emergen simultáneamente con aquello que enlazan en una dinámica de 
autoorganización. Se trata entonces de pasar de un único mundo compuesto por 
elementos y relaciones fijadas por las leyes de la lógica clásica a 
³multimundos² donde ³unidades heterogéneas² y vínculos no tienen un sentido 
unívoco, no están completamente determinados, no existen independientemente 
sino que emergen y co-evolucionan en una dinámica creativa: el juego de la 
vida. 
 
Antes de proseguir nuestro itinerario es imprescindible hacer una 
advertencia: la manera en que usamos el lenguaje habitualmente trae embebida 
la perspectiva conceptual identitaria y tanto las corrientes del positivismo 
lógico como las estructuralistas han contribuido a consolidar esta posición. 
Por lo tanto, tendremos que extremar las precauciones en nuestra 
presentación, dado que no tenemos otro instrumento que el propio lenguaje 
para hacerla. Se trata entonces de generar un territorio capaz de rebasar 
sus propios límites para dar cuenta de otras posibilidades conceptuales. 
Seguiré para ello los sabios consejos de Jorge Luis Borges cuando nos dijo 
que ³la literatura es un juego de convenciones tácitas. Violarlas parcial o 
totalmente es una de las numerosas alegrías (una de las numerosas 
obligaciones), cuyos límites se desconocen ². La tarea es tan ardua como 
deliciosa, y en este camino nos encontraremos muchas veces con encantadoras 
criaturas que ya forman parte del paisaje vital contemporáneo, a pesar de 
ser totalmente indigestas para la lógica identitaria. Términos paradójicos 
como ³Realidad Virtual², ³Estructuras Disipativas², ³Unidades Heterogéneas² 
³Sujeto Encarnado², ³Cuerpo Colectivo², ³Caos Determinista², y ³Sistemas 
Autoorganizados² van impregnando el imaginario social de otras posibilidades 
y nos desafían a abrir el campo del pensamiento hacia nuevas dimensiones. 
 
La perspectiva desde la que propongo pensar los vínculos será entonces 
aquella que nos lleve a desachatar el mundo monológico signado por la 
pretensión identitaria. No se trata de un pensamiento ³alternativo² o de una 
³visión complementaria² a la de la lógica clásica, sino más bien de insuflar 
sentido, de ir más allá, de abrir una compuerta evolutiva que nos permita 
pensar multidimensionalmente. 
 
La lógica clásica nos provee de un sistema para garantizar la transmisión de 
la verdad a través del razonamiento deductivo. Sin embargo, pero sus 
presupuestos distan mucho de ser tan ³evidentes² como sus creadores y 
divulgadores han sostenido y perseveran en afirmar, a pesar de las múltiples 
fisuras que el sistema ha mostrado, especialmente en lo que respecta a la 
concepción del lenguaje sobre la que se ha construido. El universo de las 
³leyes lógicas² nos presenta un mundo plano en el que se privilegia la 
pregunta por la verdad dando por supuesta la univocidad y plenitud del 
significado, es decir, suponiendo que es posible cuadricular la experiencia 
humana del mundo en compartimentos estancos completamente definidos e 
independientes unos de otros. Los desarrollos contemporáneos nos llevan 
hacia otros paisajes mucho más ricos y complejos en los que la pregunta por 
el sentido precede a la pregunta por la verdad y en los que la polisemia ha 
adquirido carta de ciudadanía en una filosofía del lenguaje que se aleja 
velozmente de la pretensión de ³claridad y distinción² y de la búsqueda de 
estructuras y leyes eternas y abstractas, para reconocer que el juego 
lingüístico pertenece al ámbito más amplio de las interacciones humanas en 
la corriente de la vida. Particularmente importantes son las líneas de 
investigación que se abrieron a partir de los trabajos de Wittgenstein sobre 
los ³Juegos del lenguaje²: los trabajos de Rosh en teoría de la 
categorización y los de Lakoff y Johnson en lingüística y filosofía del 
lenguaje. 
 
El mundo humano está embebido en el lenguaje: nuestra forma de vincularnos 
con el mundo y de producir conocimiento es fundamentalmente lingüística, 
aunque desde luego no es la única forma de interacción ni una vía exclusiva 
o separada de otros vínculos con el mundo. Lejos de las pretensiones 
estructuralistas y de los supuestos de positivismo lógico, muchas 
perspectivas contemporáneas están privilegiando la pregunta por la 
producción de sentido desde una concepción multidimensional de la 
experiencia humana del mundo. Por ese motivo he considerado que resultará 
sumamente productivo acercarnos a la problemática de los vínculos 
considerando simultáneamente tanto la dimensión lingüística del problema 
como la dimensión interactiva más general. En esta búsqueda las paradojas 
lejos de presentarse como ofuscaciones del pensamiento nos darán un 
horizonte de sentido diferente: nos mostrarán los límites insalvables de la 
lógica clásica y nos permitirán lanzarnos a otros mundos posibles. Lo que 
desde el punto de vista tradicional es una barrera infranqueable, un 
callejón sin salida o un círculo vicioso, habrá de convertirse en una 
oportunidad para ampliar el paisaje cognitivo y el campo experiencial. 
 
Tomando las sabias palabras de Heinz von Foerster, podemos utilizar las 
paradojas ³como dispositivos creativos o círculos virtuosos ². Seguiré el 
camino iniciado con los aportes de Castoriadis que cuestionan el privilegio 
de la lógica conjuntista identitaria, los desarrollos en lógicas borrosas, 
el enfoque de Morin sobre el pensamiento complejo y la dinámica 
organizacional, las contribuciones de Atlan, Maturana y Varela sobre la 
autoorganización. 
 
Aquello que la lógica identitaria asume como principios ﷓ Identidad, 
No Contradicción y Tercero Excluido ­ establecen lo que es posible para esa 
forma de pensar y también definen aquello que queda excluido de su campo: 
todo lo que sea borroso, indeterminado, vago, confuso, fluido, múltiple, 
irregular, cambiante, vincular, azaroso, híbrido, ambiguo, poroso, 
permeable. La lógica clásica (identitaria o ³conjuntista identitaria² como 
gusta llamarla Castoriadis) es una forma de pensar que se basa en la 
exclusión de la diferencia, en la afirmación del ser como absolutamente 
determinado, en la excomunión del tiempo y en el establecimiento de límites 
infranqueables. Las paradojas nos muestran los bordes inexpugnables de la 
lógica clásica, lo que podemos lograr con ella, y lo que está fuera de sus 
posibilidades. Es por ello que un pensamiento que se ha supuesto a sí mismo 
como absoluto y total, como universal y eterno, ha luchado por desalojar 
esos seres molestos de mundo del conocimiento. Por suerte el intento ha sido 
vano, porque su expulsión hubiera significado el aniquilamiento del 
pensamiento mismo: la pureza por definición es estéril. 
 
 
Más allá de la inmaculada concepción: 
Alcanzamos significado mediante nuestros vínculos. 
Connie Palmen, La amistad 
 
 
Para poder abrirse a un pensamiento que haga lugar a los vínculos 
-entendidos en el sentido dinámico y no como relaciones prefijadas-, a la 
diversidad y a la transformación, es imprescindible un cambio de mirada cuyo 
punto crucial es el abandono de la perspectiva instaurada por la lógica 
clásica y la ³Filosofía de la Escisión². Es preciso ³poner las paradojas en 
movimiento para que puedan aparecer nuevos planos de realidad, nuevos mundos 
posibles para explorar y enriquecernos ². 
 
Comenzaremos esta tarea llamando la atención sobre el hecho de que uno de 
los primeros frutos de la reflexión identitaria llevó al surgimiento de la 
forma de pensar dicotómica. La filosa lógica Parmenidea al mismo tiempo que 
afirmaba sólo la existencia del ³ser² no pudo dejar de mencionar al 
³no-ser². Aunque sólo lo nombrara para negarlo, le dio consistencia y lugar 
en su propio discurso. Como esto resultaba intolerable, la operación fue 
acompañada de otra que escindió al universo en ³apariencia y realidad² 
iniciando un proceso infinito de producción de divisiones binarias. Episteme 
y doxa, unidad y multiplicidad, cambio y estabilidad, continuo y 
discontinuo, finito e infinito, sensible e inteligible, forma y materia, 
acto y potencia, cuerpo y mente, sujeto y objeto, son algunas de las 
dicotomías que han brotado a partir de la simiente que plantó Parménides y 
que sus discípulos hicieron germinar en los campos del pensamiento 
Occidental dando lugar la tradición que denominamos ³Filosofía de la 
Escisión². 
 
Sólo podremos salir del jardín de las bifurcaciones dicotómicas si somos 
capaces de atravesar la compuerta de la paradoja que originó este paisaje: 
la de afirmación parmenidea del ³ser² como único e indivisible, es decir, no 
escindido. Esta unidad original sin fisuras (en griego átomo, es decir, 
indivisible) es la condición de posibilidad de la infinidad de 
bifurcaciones, rupturas y desgarramientos que ha caracterizado a la 
filosofía occidental. Si en lugar de partir de una entidad concebida como 
unidad pura, indivisible e impenetrable, ladrillo básico de una única 
realidad (concebida como LA REALIDAD), iniciamos nuestro camino desde una 
no-dualidad fundante podremos construir una perspectiva que en lugar de 
eludir las paradojas achatando el espacio del pensamiento nos permita 
hacernos cargo del desafío que nos plantean y dándonos la oportunidad de 
salir del círculo vicioso de las oposiciones dicotómicas creando un círculo 
virtuoso merced a una dinámica creativa. 
 
Desde la perspectiva del pensamiento identitario toda entidad es eterna, 
está absolutamente determinada y puede ser definida unívocamente. Esto es 
válido tanto para los elementos físicos, como para las palabras o los 
conceptos. El pensamiento no dualista, en cambio, está fuertemente enraizado 
en el tiempo entendido como creación, como producción de diferencias, como 
transformación, como devenir. De esta manera subvertimos radicalmente 
nuestra forma usual de pensar y de hablar basada en un lenguaje y 
pensamiento de ³objetos² (sustantivos) dotados de existencia propia e 
independiente, para pasar a un juego lingüístico centrado en la acción, en 
los verbos, es decir regido por una perspectiva dinámica de transformación e 
intercambio. Si llevamos estas nociones al campo de las relaciones humanas 
podemos decir que el ³sujeto² no ³es² sino que ³adviene² y ³deviene² en y 
por los intercambios sociales en los que participa y en cuyo ambiente está 
embebido. Esto nos lleva a una concepción completamente distinta a la 
Moderna respecto del hombre. Es más, si somos consecuentes implica la 
necesidad de dejar atrás el ³Sujeto² y comenzar a pensar en términos de 
producción de subjetividad en una dinámica vincular , ya que no nacemos 
³sujetos² llegamos a serlo a partir de juegos sociales específicos . Desde 
esta mirada la sociedad tampoco es una colección de sujetos-individuos, ni 
la realización de una estructura preestablecida, sino un producto particular 
de la interacción sostenida de seres humanos que genera configuraciones 
relacionales dotadas de una estabilidad relativa y que varían en el tiempo 
dando lugar a una historia que no está prefigurada ni tiene un destino 
marcado. La sociedad emerge en un momento dado por un proceso de 
auto-organización y en el mismo proceso se gesta el sujeto. No hay sujeto 
previo ni independiente de la sociedad, no hay sociedad anterior a la 
interacción. Toda emergencia es siempre una co-emergencia: no hay dicotomía 
sino no-dualidad. No todo colectivo o conjunto humano es una sociedad, sólo 
tiene sentido hablar de sociedad cuando se ha dado un cierta configuración, 
se han establecido lazos dotados de una cierta consistencia y estabilidad, 
se ha generado un modo común de producción de sentido, dentro de una 
dinámica que tiende a generar una distinción entre un adentro y un afuera 
que se mantiene en y a partir de las interacciones. Es por eso que es 
posible considerar que las sociedades surgen por un proceso de 
autoorganización: no hay líneas causales, no hay fuerza externas que 
gobiernen el proceso, sino una dinámica que genera una configuración nueva. 
Sólo cuando emerge la sociedad como sistema autoorganizado tiene sentido 
hablar de ³partes² o ³elementos² ­en este caso sujetos-. 
 
Si prestamos atención a la narración anterior podemos ver un peculiar 
devenir temporal en forma de bucle: la sociedad crea los sujetos que crean a 
la sociedad que los hace ser tales. Esta dinámica es característica de todos 
los procesos de auto-organización. Al nacer una organización se generan 
bordes y límites, se establecen diferencias entre un adentro y un afuera, se 
diferencia lo propio de lo ajeno. Pero es por y a través de la dinámica que 
las cosas existen como tales: los límites no son absolutos, las propiedades 
no son esenciales, los destinos no son eternos: los sistemas autoorganizados 
nacen y viven en los intercambios, no existen antes o independientemente de 
los movimientos que les dan origen. 
 
Entender la dinámica de la autoorganización implica dar cuenta de lo que 
Francisco Varela llamó ³Circularidades creativas², es decir, del hecho de 
que pensar los orígenes es adentrarse en el terreno de las paradojas y dejar 
atrás el territorio conocido. Los mapas conceptuales de la filosofía de la 
escisión ya no resultan útiles. Necesitamos nuevas cartografías, y sobre 
todo nuevas formas de cartografiar: debemos buscar otros instrumentos 
conceptuales y crear nuevas herramientas que nos permitan movernos sobre 
terrenos en movimiento. 
 
 
Cartografiando territorios fluidos: 
 
³Diversas aguas fluyen para los que se bañan en los mismos ríos, Y también 
las almas se evaporan en las aguas² Heráclito 
 
Para comprender la dinámica vincular autoorganizadora es preciso repensar el 
concepto de límite que había sido establecido por el pensamiento heredado 
según oposiciones insalvables entre términos completamente puros en sí 
mismos y radicalmente independientes: lo propio y lo ajeno, el Yo y el Otro, 
adentro y afuera. Desde la mirada dicotómica el límite separa drásticamente 
un exterior y un interior, no hay comunicación entre una entidad y el medio 
que la circunda. A estos límites insalvables he de llamarlos 
³límites﷓limitantes² y son los únicos que legítimamente pueden entrar 
en los mapas cognitivos forjados por la perspectiva identitaria. Sin 
embargo, sabemos bien que no son la única clase de límites que somos capaces 
de concebir y vivenciar: las fronteras entre países son transitables, la 
membrana celular es permeable, la piel es porosa, el lenguaje no es unívoco. 
En todos estos casos el adentro y el afuera se definen y se sostienen a 
partir de una dinámica de intercambios. Ya no estamos hablando de barreras 
insuperables, sino de la conformación de una ³unidad heterogénea² como una 
célula, un organismo, un imaginario social, que es siempre una ³organización 
compleja², producida en una dinámica, que va formando límites que llamaré 
³límites fundantes². Estos límites no son fijos, ni rígidos, no pertenecen 
al universo de lo claro y distinto: son interfaces mediadoras, sistemas de 
intercambio y en intercambio, se caracterizan por una permeabilidad 
diferencial que establece una alta interconexión entre un adentro y un 
afuera que surge y se mantiene -o transforma- en la dinámica vincular. 
 
La unidad compleja que nace en y por la dinámica de interacciones no es una 
unidad en el sentido admitido por el pensamiento identitario que sólo acepta 
la homogeneidad, sino que se caracteriza justamente por su heterogeneidad, 
por su carácter híbrido, no-dual, paradójico. Éstas unidades u 
organizaciones complejas, como hemos mencionado, surgen en la dinámica de 
relaciones y su organización se mantiene y evoluciona ³a través de múltiples 
ligaduras con el medio, del que se nutren y al que modifican, 
caracterizándose por poseer una autonomía relativa.² . De esta manera lo 
propio no está escindido de lo ajeno, por el contrario están en mutua 
relación en múltiples dimensiones: no hay independencia absoluta, no hay 
escisión radical sino autoorganización de sistemas complejos en sus 
ambientes con y en los que coevolucionan. La unidad compleja logra su 
autonomía en la multiplicidad de los vínculos. Estamos ya muy lejos de 
pensar en una independencia o autarquía, la autonomía refiere sólo a la 
emergencia de una organización diferenciada que no puede explicarse a partir 
de las leyes de otro nivel pero tampoco prescindiendo de ellas. 
 
Como podemos ver, esta forma de pensar destaca la dinámica vincular como la 
fuente de donde manan tanto los elementos como las relaciones de una unidad 
compleja que emerge en la propia dinámica. Ni los elementos, ni las 
relaciones, ni la unidad existen antes o independientemente de la dinámica 
que los ha parido. No hay un ³a-priori², un ³modelo ideal² un ³arquetipo² o 
una ³estructura². Lo que encontramos son configuraciones vinculares, que por 
cierto no son tampoco tales por si mismas, ni para sí mismas, ni en si 
mismas, sino que se forman a partir de nuestra interacción, de nuestra forma 
de relacionarnos con el mundo y de producir de sentido. 
 
Pensamos esas configuraciones a partir de nuestras vivencias expresadas en 
el lenguaje y es por ello que para comprender a fondo esta dinámica de 
producción de conocimiento debemos ligar las concepciones lingüísticas y los 
modos de producción de sentido humano de una manera multidimensional que nos 
permita ³desachatar² el mundo plano de las dicotomías. El pensamiento 
complejo constituye no solo una nueva forma de abordaje, sino que nos brinda 
ante todo una forma diferente de interrogación. Los desafíos de la 
contemporaneidad más que dar nuevas respuestas nos platean más bien el reto 
de generar un campo problemático diferente. 
 
Al partir de una afirmación de una perspectiva no-dualista, enraizada en una 
concepción dinámica, se hace imprescindible re-pensar el Sujeto para poder 
verlo a la vez como producto y productor de socialidad, como nodo de un 
campo rico de interacciones, como agente de cambio y campo de afectaciones 
de las transformaciones en las que co-labora y co-evoluciona. Es más, si 
somos consecuentes con esta perspectiva debemos buscar otras formas 
lingüísticas ﷓ y por lo tanto otros juegos lingüísticos - para ³traer 
al mundo² estas nuevas perspectivas. Necesitamos pensar más bien en una 
producción de subjetividad enraizada en la historia y el cuerpo, atravesada 
por la sociedad y el medioambiente cultural y natural. Un ³Sujeto², 
entendido como algún tipo de ³Estructura psíquica² definida a-priori no 
tiene cabida en el pensamiento complejo más que como una noción achatada, 
rigidificada y empobrecida debido al sometimiento a un esquema teórico. Si 
los seres humanos estamos en la historia entonces no podemos inscribirnos en 
un sistema de leyes eternas, sino que debemos emprender una búsqueda de 
sentido abierta tanto a nuestro devenir como al de las configuraciones 
vinculares en las que estamos embebidos, que nos conforman y a las que damos 
forma. 
 
Debemos para ello salir del ³carozo identitario² que encapsula al sujeto en 
una forma prefijada y única, se llame Edipo, Estructura Psíquica, o de 
cualquier otra manera. El hecho de negar la existencia de una única historia 
o de una estructura invariante no nos condena al abismo del sinsentido. Muy 
por el contrario, nos da la oportunidad de dar cuenta de una vivencia mucho 
más rica y multifacética, de construir experiencia a partir de una 
diversidad de enfoques y puntos de vista. Abandonar el ³esquema formal 
heredado² no implica dejar de pensar las formas, sino que nos reta 
justamente a ello, en la medida en que pensar es ³cambiar de ideas ². 
 
No se trata de abonar la idea de una subjetividad amorfa, sino de salir del 
chaleco de fuerza de una subjetividad congelada y achatada. Pensar en 
términos de una dinámica vincular nos posibilita el darnos cuenta que 
devenimos sujetos entramados en múltiples configuraciones que tienen una 
estabilidad relativa y es a partir de ellas que tiene sentido pensar el 
espacio de posibilidades de transformación, que ya no será abstracto sino 
que estará ligado a la historia particular de interacciones. Es más, no 
devenimos sujetos de una vez y para siempre sino que estaremos deviniendo 
mientras estemos abiertos a los intercambios. Los seres humanos no vivimos 
en el espacio de los mitos clásicos, ni en las coordenadas de los esquemas 
estructurales, sino en tribus, en un grupo social determinado, instituciones 
sociales, en un contexto específico, en un momento histórico atravesado por 
imaginarios que le son propios y respecto de los cuales habrá de darse el 
espacio de posibilidad para la producción de subjetividad. 
 
Es fundamental darse cuenta que desde una perspectiva vincular la dicotomía 
sujeto-objeto se disuelve para dar paso a un bucle de co-producción de 
subjetividad y mundos humanos: no sólo no entramos en un mismo río dos 
veces, como bien lo dijo Heráclito: también las almas se disuelven en las 
aguas. En la contemporaneidad, junto al ³Mito de la Objetividad² está 
cayendo también el ³Mito de la Subjetividad². Aunque tanto hoy como ayer, 
nos cueste mucho más renunciar al segundo que al primero . Cuando salimos de 
este hechizo dualista, nos enfrentamos al vértigo de la complejidad, a la 
perplejidad que nos generan las paradojas y el largo adiestramiento en el 
pensamiento dicotómico nos hace creer que si el conocimiento no es total y 
absoluto vamos de caer en el abismo del sinsentido. 
 
Es hora entonces que aceptemos que como bien ha afirmado Barnett Pearce ³no 
se puede cambiar de paradigma sin atravesar un terremoto², y al mismo tiempo 
debemos aceptar con Kuhn que ³no se deja un paradigma para saltar al 
abismo². Estamos pues en una encrucijada, debemos hacer lo imposible. Y esto 
se logra en el propio hacer, dejando atrás como lastre el pensamiento 
heredado y arriesgándonos a las dificultades de explorar una ³terra 
incógnita². En estos nuevos paisajes podremos ir poniéndonos en contacto con 
una subjetividad caleidoscópica que se produce en una red compleja de 
interacciones, una red multidimensional (corporal, lingüística, imaginaria, 
afectiva, emocional, cognitiva, estética, ética, motriz, etc.) de un ser 
humano con su entorno, particularmente con otras personas, en una sociedad 
que ha tejido una trama vincular específica. Esta emergencia no es el 
resultado directo de una causa, sino el producto múltiples de interacciones 
que constituyen su condición de posibilidad pero no la determinan 
linealmente. Es por ello que no podemos dar ³ explicaciones exhaustivas ², 
ni construir una teoría del sujeto pero sí podemos producir sentidos, crear 
orden, concebir itinerarios, crear nuevas figuraciones. 
 
Adoptar una concepción dinámica, y por lo tanta emergentista significa 
renunciar a las ilusiones de descripción absoluta o explicación de la 
historia, abandonar toda ilusión de acceder a una teoría (en el sentido de 
modelos apriorísticos). Esto no implica en absoluto renunciar al 
pensamiento, sino sólo abdicar de los absolutos y emprender la tarea 
riesgosa, pero potente, y ética de la elucidación y la producción de sentido 
contextual y responsable. 
 
La emergencia no es obra de nadie en particular, nosotros somos parte de su 
condición de posibilidad, pero no somos agentes causales de la emergencia, 
porque ³ nadie es responsable de una emergencia, nadie puede vanagloriarse; 
ésta se produce siempre en el intersticio ². 
 
Complementando la invitación inicial de Bachelard me gustaría que la lectura 
de este trabajo sea un convite para pensar nuevas posibilidades de 
producción de sentido para los vínculos y la producción de subjetividad, 
construyendo un nuevo paisaje conceptual en que el misterio no desaparezca 
bajo el peso de las respuestas. 
 
 
Fuente: 
Foro Interredes 
interredes-alta@... 
Publicación original en: 
http://www.elistas.net/lista/seminarioresidencial/ficheros/1 
Descripción: 
http://www.fundared.org.ar 
Seminario Residencial de Fundared - Marzo 2001 
 
 
Bibliografía  
 
Dupuy,J.P. en ³En torno a la autodeconstrucción de las 
convenciones² en ³El Ojo del Observador² Watzlawick, P. Y Krieg, P. (comp.), 
Gedisa, Barcelona, 1994. 
Von Foerster, H ³Las semillas de la cibernética², Gedisa, Barcelona, 1991. 
Najmanovich, Denise ³Paradojar², Zona Erógena, N° 12, 1992. 
Najmanovich, D ³Pensar la subjetividad², Campo Grupal N° 21, Buenos Aires, 
2001. 
Connie Palmen, La amistad, Anagrama, Barcelona, 1996 
Foucault, M. "Microfísica del poder ", Planeta Agostini, Barcelona, 1994. 
Bibliografía selecta sobre enfoque de la complejidad: 
Atlan, H. "Entre el cristal y el humo", Ed. Debate, (1979), Madrid,1990. 
Briggs,J y Peat,D. "Espejo y reflejo" Gedisa Barcelona, 1990. 
²Las siete leyes del caos², Grijalbo, Barcelona, 1999. 
Capra, F. ³La trama de la vida², Anagrama, Barcelona, 1998. 
Castoriadis C. "La institución imaginaria de la sociedad", Tusquets 1983. 
"Los Dominios del Hombre: Las Encrucijadas del laberinto", Gedisa, 
Barcelona, 
1987. 
²El avance de la insignificancia², EUDEBA, Buenos Aires, 1997. 
²Hecho y por hacer², EUDEBA, Buenos Aires, 1998 
Lakoff, G y Johnson,M. "Metáforas de la vida cotidiana", Cátedra, Madried, 
1991. 
Maturana, H y Varela F. "El árbol del conocimiento", Editorial 
Universitaria, 
Santiago de Chile, 1990. 
Morin E. "El Método" IV volúmenes, Ediciones Cátedra Madrid. 
"Introducción al pensamiento complejo", Gedisa, Barcelona, 1994. 
"La noción de sujeto" y "Epistemología de la complejidad" en en "Nuevos 
Paradigmas, Cultura y Subjetividad". D. Schnitman (comp). Paidós, Buenos 
Aires, 
1994. 
Najmanovich, D. "De la Cibernetica a la Complejidad: el devenir de la 
reflección", en "Más allá de pactos y traciciones. Construyendo el diálogo 
terapéutico". Ed. Paidós, Buenos Aires, 1997. 
"El lenguaje de los vinculos". En " Redes. El lenguaje de los vínculos. 
Hacia el 
fortalecimiento de la sociedad civil". Elina Dabas y Denise Najmanovich 
(Comp.). Buenos Aires, Paidós, 1995. 
"La metamorfosis de la ciencia", Suplemento Futuro Pagina/12 1991. 
"Paradojar" Zona Erógena 12-62, 1992. 
"Del reloj a la red. Nuevas metáforas que enseñan a ver el mundo" Suplemento 
Futuro Pagina/12 1993 
³Pensar la subjetividad², Campo Grupal N° 21, Buenos Aires, 2001. 
³O sujeito encarnado², DP&A editora, Rio de Janeiro, 2001. 
Prigogine, I. "La nueva alianza", Alianza, Madrid, 1983. 
²La estructura de lo complejo², Alianza, Madrid, 1987. 
Varela, F., Thompson, E y Rosh, E. ³De cuerpo presente², Gedisa, 
Barcelona1992. 
Wittgenstein, L. ³Investigaciones Filosóficas², UNAM/Crítica, Barcelona, 
1988 
 
 
 
 
__________________________________________________ 
 
-~--------------------------------------------------------------------~-
 
-~--------------------------------------------------------------------~-
         Compra o vende de manera diferente en www.egrupos.net