Inicio > Mis eListas > redanahuak > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1496 al 1535 
AsuntoAutor
Remesas, una idea Ricardo
Finding inspiratio Ricardo
Bienvenid@ Radio W Ricardo
Aceptacion, primer Ricardo
Cronica III Encuen Ricardo
VII Encuentro RedL Ricardo
El VIH no existe / Ricardo
Foro alternativo d Ricardo
LA CUENTA UNIFICAD Gabriela
Inauguracion Casa Ricardo
Demeter y Persefon Ricardo
Convocatoria Encue Domingo
Mesa redonda sobre Gabriela
VII Encuentro RedL Ricardo
De los creadores d Ricardo
El derecho a la in Ricardo
Emocionantes notic Ricardo
OroMu acerca Ricardo
El tiempo como atr Ricardo
Rv: Carta a Mns.Ro Carlos M
Movilizacion de mi Ricardo
Programa Sexto Tla Gabriela
Filosofia Nahuatl Ricardo
Filosofia Nahuatl Ricardo
Filosofia Nahuatl Ricardo
El miedo al MALO Ricardo
Amura en Valle de Gabriela
III Encuentro de P Ricardo
Presentacion Tomo Ricardo
Ceremonia 11:11, F Ricardo
Dia Mundial de Nue Ricardo
La guerra al Codig Ricardo
Declaracion del V Ricardo
Manifiesto de las Ricardo
Que Rayos Sabemos? Ricardo
MIT cursos gratis Ricardo
Monterrey 2007 / F Ricardo
La Herencia Floral Ricardo
30 años por la Ver Ricardo
Apoyo para un film Ricardo
 << 40 ant. | 40 sig. >>
 
RED ANAHUAK
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1537     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[redanahuak] Filosofia Nahuatl / Jose Manuel Alcantar Sepulveda / Parte I
Fecha: 4 de Abril, 2006  17:07:59 (+0200)
Autor:Ricardo G Ocampo <redanahuak @...............mx>

FILOSOFÍA NÁHUATL

JOSÉ MANUEL ALCÁNTAR SEPÚLVEDA


CONTENIDO:


INTRODUCCIÓN

OBJETIVOS

PROBLEMATIZACIÓN

MARCO CONCEPTUAL
CONCEPTO DE FILOSOFÍA, ETAPAS Y COINCIDENCIAS 
FILOSOFÍA E IDEOLOGÍA 
FILOSOFÍA  Y  POESÍA 
FILOSOFÍA Y SABIDURÍA 
FILOSOFÍA Y MITO 
FILOSOFÍA Y RELIGIÓN 

MARCO TEÓRICO
EL HOMBRE NÁHUATL, SU MUNDO Y SUS DIOSES 
CARACTERÍSTICAS DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE LOS NAHUATL 
LA COSMOVISIÓN  NAHUATL Y LA FIGURA DE QUETZALCÓATL 
LOS TLAMATINIME 

RESUMEN

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

CUESTIONARIO


INTRODUCCIÓN

En nuestro continente americano, antes de la llegada de los conquistadores
españoles, se desarrollaba una cultura que por su originalidad destaca en el
curso de la historia de la humanidad.

Mucho se ha especulado acerca del origen del hombre en América, pero lo que es
indudable es la presencia de manifestaciones culturales autóctonas que hacen de
esta región, hasta entonces desconocida de nuestro planeta, un escenario
fascinante de la búsqueda del hombre por encontrar el absoluto. Esta búsqueda de
lo absoluto lo hace levantar los ojos al cielo y buscar en las estrellas la
explicación del misterio del hombre y del mundo que los rodea. Escudriñando el
cielo, los Tlamatinime o sacerdotes sabios, se sentían parte viva del cosmos y
los incorporaron a su existencia cotidiana, sintiéndose parte integrante de la
armonía del universo la divinidad, los dioses eran los creadores del hombre y del
mundo que intervenían directamente en todos y cada uno de los momentos y acciones
del día.
           
Pensaban que existía una relación estrecha de dependencia entre la divinidad y
el hombre, a tal grado que las acciones de unos repercutían infaliblemente en las
del otro y viceversa. Por ejemplo, si Tláloc, el dios de la lluvia, era propicio,
las cosechas serían abundantes. Si no se ofrecían sacrificios y ofrendas a los
dioses, éstos podrían castigar a los hombres.
           
Por primitivas y pueriles que nos parezcan estas creencias, y a pesar del horror
que nos producen los sacrificios humanos, he querido presentar este trabajo
haciendo referencia a una filosofía que trasciende el salvajismo de los náhuatl,
anterior al imperialismo militar de la gran Tenochtitlán. Nos referimos a la
cosmovisión tolteca, según el pensamiento de Quetzalcóatl hacia el siglo IX de
nuestra era; hablar de Quetzalcóatl es hablar de un personaje y de un mito, de un
personaje real, rey de Tula o Tollan, la mítica ciudad que dio origen a otras
culturas de nuestra patria, como la de Teotihuacan. Y de un mito, de un símbolo
que enmarca los conceptos antropológicos y metafísicos de los toltecas, conceptos
que a la filosofía tradicional le llevó siglos acuñar, los encontramos también en
la filosofía tolteca. Por ejemplo, a la idea de trascendencia, del absoluto, le
hallamos su equivalente en la filosofía tolteca en las ideas de Topan y Mictlán
con la que los prehispánicos señalaban al más allá metafísico.
           
Antes de exponer mi trabajo, creo oportuno advertir la necesidad de despojarnos
de nuestros esquemas mentales que nos impiden la cabal comprensión de la
filosofía prehispánica. No se trata de una filosofía en el sentido formal y de
perspectiva occidental, sino de una cosmovisión, de una explicación integral de
dios, el hombre y el mundo. No es un sistema filosófico según los cánones
europeos tradicionales, es una filosofía original y propia de unos seres humanos
que lograron una explicación coherente, de acuerdo con su propia cultura y a sus
peculiares circunstancias, únicas en el mundo.


OBJETIVOS

Centré mi atención en la cultura náhuatl porque su idioma, y el tiempo en el que
el mundo indígena de América entró en contacto con el pensamiento europeo, se
considera como la lengua y la cultura que predominaba en el área de los pueblos
que habitaban el Altiplano del Anáhuac; a pesar de que había culturas con mayor
desarrollo como la Maya, Olmeca, Purépecha, sin embargo, fue la cultura náhuatl
la que más vivamente pudo expresar y presentar su contenido a la mentalidad de
los europeos.
           
Sus testimonios escritos que contenían los tesoros de su cultura, fueron
expresados en forma ideográfica, de tal manera que sus documentos muestran los
acontecimientos por medio de dibujos, como sucede con el sistema jeroglífico de
los egipcios.
           
El tesoro cultural náhuatl, que nos refleja su gran contenido de pensamiento y
su cosmovisión, la encontramos en sus principales manifestaciones: Los códices
indígenas que describen adecuadamente la sabiduría indígena en su expresión
original; los códices mixtos elaborados en su mayoría por misioneros; los
relatos, hechos narrados por testigos oculares de esta civilización; los poemas
que con su lenguaje metafórico plasmaban la idea del hombre, del mundo y de dios;
y las obras de arte que son imprescindibles para entender este pensamiento y que
debemos conocer, reflexionar sobre las formas estéticas a las que llegaron
principalmente a través de la pintura, escultura y arquitectura.
           
A lo largo de la historia, mucho se ha valorado los a grandes filósofos griegos
que intentaron una concepción racional del universo mediante abstracciones
inteligibles, o a los grandes pensadores cristianos como San Agustín y Santo
Tomás de Aquino que lograron una fusión del pensamiento griego y cristiano.
           
No puedo menospreciar toda la riqueza y profundidad de pensamientos, la
contemplación reflexiva, el anhelo constante por conocer la verdad del hombre, el
servir de fundamento al caminar de la misma ciencia, la firmeza de encontrar la
causa primera y última de las cosas, las mismas especulaciones que han dado pauta
a la búsqueda de nuevas fundamentaciones; a lo largo de la historia del hombre se
ha manifestado la potencialidad de la inteligencia, se ha aprendido a disciplinar
el pensamiento por medio de la lógica para escudriñar el mundo que nos rodea
tanto inmanente como trascendente. Muchos hombres han tenido la plena libertad de
investigar, discutir, fundamentar, sin temor a la Iglesia o al Estado, buscando
la verdad donde ésta se encuentre.
           
Así, con esta libertad de manifestar sus ideas en una constante marcha hacia la
verdad, el mundo prehispánico, a pesar de su inhumana explotación, menosprecio y
prejuicios ha logrado una actitud filosófica de los problemas centrales en el
hombre, la vida, la muerte, dios, etc. Estoy consiente que no encontraremos una
disciplina filosófica, sistemática, analítica y rigurosa en todo el sentido de la
palabra pero sí levanta los ojos al cielo y busca en el firmamento y dentro de su
interior las respuestas a sus múltiples interrogantes. No es con dialéctica o
argumentaciones, pero sí una lucha constante por resolver los misterios que
encuentra desde que empieza a existir hasta el trágico instante, en que, al
transplantar el umbral de su propia vida, se enfrenta a lo desconocido.
           
No deberíamos negar que si podemos tener a la mano lo que un pueblo ha pensado
en el terreno de la filosofía, podemos también tener una base para explicarnos él
por qué de muchos acontecimientos de la vida nacional en los aspectos
sociológicos, artísticos y en fin, en todas aquellas manifestaciones que de una
manera más o menos directa, afectan la vida de los que hemos nacido en estas
tierras, y las de los que de otras partes del mundo han venido a compartir la
aventura de ir construyendo una comunidad humana que proyecta su ser, en los
parámetros del tiempo y el espacio, para prolongarlo hacia el porvenir.

Por ello, intento buscar la objetividad desde los orígenes de mi pueblo, por
sobre la base de mis investigaciones se pueda comprender más al hombre y el hecho
de hoy.
           
Yo como mexicano quiero, a través de este trabajo, glorificar mis antecedentes
prehispánicos, al tiempo que hablo español y practico el cristianismo; no
pretendo realizar un tratado filosófico, sino más bien una guía que estimule,
ayude a la comprensión y al amor de nuestro pueblo.

Con actitud humilde realizaré este trabajo de investigación; ya sé que el
verdadero intelectual, sabio o filósofo no ha de temer la esterilidad e
inutilidad, basta que un árbol sea árbol para que dé fruto; los resultados llegan
tarde a veces pero llegan; el espíritu de investigación aquí está, ojalá logre
mis objetivos. Si bien, no puedo igualarme a aquellos que admiro, pero siempre
podré igualarme conmigo mismo ya que cada individuo es único, por lo tanto, cada
fruto del espíritu es único también. Creo que si hago esto daré frutos útiles y
alcanzaré lo que deseo.
           
No rechazo mi mestizaje, acepto, creo y vivo mi pasado, aunque sea un pasado
continuo y no consistente; estoy convencido que mi pueblo es muy afortunado por
su gran legado de pensamiento, artístico, literario y su gran potencia creadora
notable. En él los mexicanos deberíamos conciliar el hecho de ser conquistados y
conquistadores, de conservar muchas características raciales y rasgos de
personalidad indígena; debemos luchar por encontrar el equilibrio entre Cortés y
Cuauhtémoc, y  al desarrollo filosófico que originó el encuentro de las dos
culturas.
           
México, orgulloso de su pasado indígena, parece avergonzarse de su presente
indígena. Los edificios del gobierno están cubiertos con pinturas murales y
esculturas que alaban el heroísmo de los indígenas, mientras que los museos
albergan exquisitas joyas, cerámica y artefactos encontrados en las ruinas
prehispánicas. Pero los indios mismos, los descendientes directos de ese
'glorioso pasado', siguen siendo una raza conquistada, víctimas de la peor
pobreza y discriminación que se pueda encontrar en México hoy día.
           
Han perdido la mayor parte de sus tierras comunales, su cultura ha sido asediada
y erosionada por la „civilización‰ e incluso se les ha robado su pasado.
           
El México moderno, que ha desenterrado sus raíces indígenas y elevado el
indigenismo a símbolo de identidad nacional, tiene poco espacio para los
indígenas del presente.
           
Sin embargo, la fuerza y resistencia de su visión religiosa y cultural del mundo
han contribuido a conservar una identidad indígena independiente.
           
Desde la Conquista, todos ellos han estado librando una batalla contra la
asimilación y la desaparición. Su mera existencia es un tributo a su decisión de
sobrevivir. Son los campesinos que viven en las peores tierras de una país de
tierras pobres; subsisten en la medida que su cultura pueda resistir los ataques
del individualismo, materialismo y consumismo inherentes al desarrollo moderno.
           
Yo sé que mi pueblo cuenta con su riqueza mitológica pero trataré de
reivindicarla al descubrir una forma autónoma y originaria de pensamiento que
expresa parte de la verdad de manera fantástica y poética, siendo clave en la
manifestación de su cultura. Mi postura será que no hay que rechazar la
mitología, hay que partir y servirnos de ella para entrar necesariamente el hecho
real, buscando conquistar con honestidad a la objetividad.
           
Así pues, este tema no trataré de comprenderlo todo, quiero fijarme en un solo
punto, el aspecto filosófico y girar alrededor de él, como bien lo dijo el gran
Napoleón Bonaparte: „No es con abundancia de tropas sino con tropas bien
organizadas y disciplinadas como se obtienen éxitos en la guerra‰. 


PROBLEMATIZACIÓN

¿Es filosófica la interrogación sobre la existencia de una filosofía náhuatl?,
pienso que es una interesante pregunta que no se plantearán los grandes
pensadores, que a lo largo de su historia, han hecho lo que consideramos
filosofía.
           
Pienso que ni Platón, ni Aristóteles, ni ningún otro sabio griego se plantearon
jamás el problema de la existencia de una filosofía griega; ni Hobbes, ni Locke
sobre la existencia de una inglesa; ni tampoco Descartes o Voltaire sobre una 
francesa; pero entonces ¿por qué los latinoamericanos, nos vemos por momentos
forzados a iniciar, en nuestro filosofar, planteándonos el problema de sí existen
realmente una filosofía en nuestro mundo prehispánico?. Creo que es una cuestión
que afecta a nuestro propio ser, nuestro ser como hombres, ya que el pensar,
reflexionar es propio del hombre; y es este pensar, es este reflexionar el que
está puesto en duda cuando nos preguntamos sobre su posibilidad entre hombres
como nosotros. Esto es, nos estamos preguntando, nada más y nada menos si somos o
no hombres.
           
Entonces sinceramente ¿acaso dudamos de nuestra capacidad para pensar,
reflexionar y filosofar? ; ¿confirmamos  la idea de nuestros conquistadores de
que somos bestias e irracionales?.

Lamentablemente muchos compatriotas dudan de esta capacidad de especular,
argumentar, reflexionar, pareciera que esta capacidad fuera, tan sólo, de un
cierto tipo de súper-hombre, de una cultura y no en la nuestra.
           
Pero quiero ir más allá en estos planteamientos, ¿se duda de la capacidad de
reflexionar o de una filosofía auténtica en el mundo prehispánico?.
           
Un filósofo reflexiona sobre diversos temas y problemas pero sin tener en la
mente la preocupación por un determinado modelo de pensar; nosotros reflexionamos
en función con unos determinados modelos a los que consideramos filosóficos;
¿acaso es filosofía auténtica la que se ha hecho desde tales de Mileto hasta
Sartre? Y ¿es inauténtica la que hemos hecho nosotros?.
           
Estoy convencido de que Platón y Aristóteles se plantearon los problemas de su
mundo y de su tiempo, así nuestro mundo prehispánico, también se ponen a
reflexionar sobre lo que consideran eran los problemas a resolver en el hombre,
pugnando por emerger rompiendo servidumbre y formas de esclavitud.
           
Algunos, que niegan rotundamente una filosofía náhuatl, preguntan: ¿dónde está
un trabajo equivalente a la Metafísica de Aristóteles, el discurso del Método de
Descartes, la Crítica de la Razón Pura de Kant?, ¿a poco los indígenas originaron
un sistema equivalente a estos trabajos?, ¿qué acaso no más bien son pensadores o
sabios y no filósofos?, les preguntaría yo: ¿qué acaso debe ser pleno eco y
reflejo de la filosofía occidental?, ¿es rechazado todo lo peculiar u original?,
¿debemos ser copias perfectas de tal modelo?, ¿qué no hay la mínima posibilidad
de ser auténticos aunque ingenuos?.
           
La filosofía no es sólo un pensar sistemático, se puede expresar en otras
múltiples formas y si no, ¿dónde dejaríamos el Poema de Parménides? ¿Las Máximas
de Epicteto?, ¿La Apología de Sócrates?,  ¿Los Diálogos de Platón? Y ¿el teatro
de Jean Paul Sartre?, creo que lo importante es la actitud en la búsqueda de la
verdad, ¿cómo lograrlo?, eso no es lo esencial, el problema es llegar y
encontrarla.
           
Así pues, al filósofo, le ha preocupado reflexionar, enfrentar, los problemas
que se plantean al hombre, sobre sí mismo y la realidad en determinado tiempo y
espacio; ¿por qué entonces negarse a sí mismo? , ¿por qué América ha de negar la
grandeza de sus indios?, ¿ Por qué valorar solamente al padre colonizador y
desprestigiar nuestro seno maternal?, bien lo decía José Martí: 'Estos nacidos en
América, que se avergüenzan porque llevan delantal indio, de la madre que los
crió y reniegan ¡bribones! de la madre enferma y las dejan en el lecho de las
enfermedades..... maldiciendo y negando el seno que los cargó'.


MARCO CONCEPTUAL

CONCEPTO DE FILOSOFÍA, ETAPAS Y COINCIDENCIAS

El significado etimológico del vocablo 'filosofía', proviene de dos palabras
griegas: 'philos' que significa 'amante' y 'sophia' que significa 'saber' o
'sabiduría', reuniendo los dos términos, filósofo es aquél que es amante de la
sabiduría; como bien sabemos, el primero que usó esta palabra fue Pitágoras, el
cual, con mucha humildad, no queriendo hacerse pasar por el sabio, manifiesta que
él era solamente amante de la sabiduría, ya que el verdadero saber le corresponde
sólo al Ser Trascendente.
           
Pienso que la filosofía no es, ni algo oscuro, ni ideas confusas, ni una
superciencia, creo que es algo sencillo: el conocimiento que reclama nuestra
razón humana como natural; es simplemente la contestación de los porqués.
           
Desde la antigüedad, la filosofía se ha entendido como el conjunto de
conocimientos elaborados por la razón humana; siendo el resultado del ejercicio
espontáneo de la razón y del sentido común, cuando el hombre reflexiona sobre sí
mismo y el mundo que le rodea. El filósofo debe ir en búsqueda de la verdad y no
solamente en una exposición dialéctica como encontramos en los sofistas.
           
En el gran filósofo Sócrates percibimos un giro al concepto de filosofía, para
él consiste en llegar al conocimiento de las esencias, es encontrar el elemento
fijo y permanente que hay en las cosas particulares.
           
Platón ya propone un sistema, para él es una visión de conjunto de todos los
conocimientos, los cuales hay que jerarquizarlos; afirma que la filosofía es la
adquisición de la ciencia, la cual tiene por objeto llegar a conocer lo inmutable
de las cosas sensibles, o sea la idea.
           
Para Aristóteles había unos conocimientos 'vulgares' que son los que el hombre
adquiere por medio de su experiencia y de su contacto con el mundo que le rodea y
los conocimientos 'científicos' que tratan de explicar las causas inmediatas del
acontecer en los seres de la naturaleza. De aquí resulta, que si del conocimiento
elemental de las cosas, nos elevamos posteriormente a pensar en las causas
inmediatas o primeras de las cosas y llegamos finalmente a reflexionar en las
últimas causas de ellas, o sea, lo que en último término descubre el hombre como
causa de las cosas, su actividad vendría a constituir el 'saber filosófico'.
           
Después de estos tres pensadores griegos que representaron la maduración de la
filosofía como ciencia especial que busca el conocimiento de las cosas por sus
últimas causas aparecen los Estoicos para quienes la filosofía es un esfuerzo de
llegar a la verdad, orientado hacia lo práctico; y los Epicureístas para quienes
la filosofía es una actividad que procura la vida dichosa con discursos y
razonamientos.
           
En la edad media el concepto es acentuado por Santo Tomás de Aquino como el
conocimiento de las cosas por sus últimas causas, a la luz natural de la razón;
con esto pretende separar los conocimientos debidos al esfuerzo exclusivo de la
razón de aquellos que pretenden también explicar las cosas por sus últimas
causas, pero cuya fuente se encuentra en la palabra revelada por dios; filosofía
llamada: Escolástica.

San Agustín vendrá a adoptar el sistema de pensamiento platónico y lo amplía con
las enseñanzas del cristianismo para dar origen a la filosofía Agustiniana.
           
En la edad moderna, se vislumbra el panorama de las ciencias por su constante
afán de conocer las maravillas del ensanchamiento que tiene el mundo y el
concepto del universo, con lo cual surgen nuevos conceptos de filosofía.
           
Para Bacon, filosofía es todo aquello que es objeto de la razón y la convierte
en madre de las demás ciencias. Para René Descartes la filosofía consiste en el
perfecto conocimiento de las cosas. Para Leibnitz es el estudio que persigue la
sabiduría; Manuel Kant dice que es una ciencia teórica que indaga los principios
„a priori‰ de los objetos del conocimiento científico. Por su parte, Fichte
afirma que es la teoría de las ciencias; Hegel menciona que es el pensamiento
aplicado a la consideración de los objetos.

Otro pensador del siglo pasado, P. Graty afirma que no es la sola inteligencia,
sino el alma completa con todas sus disposiciones morales, la condición primaria
para un filosofar válido.
           
La moderna es una etapa que se caracterizó por una hostilidad hacia la cultura
medieval, encontramos una concepción racionalista del universo, el intento de
reducir las órdenes superiores complejos al método matemático y es fundamental la
idea de progreso en todas sus facetas.
           
Finalmente, en la filosofía contemporánea, tenemos una complejidad de
movimientos filosóficos, como el Positivismo (Comte), Evolucionismo (Spencer,
Bergson), el Materialismo Dialéctico (Marx, Engels), el Vitalismo (Nietzsche,
Unamuno), el Historicismo (Dilthey), el Idealismo (Husserl), la Fenomenología
(Scheler), el Existencialismo (Kierkergaad, Heidegger y Sartre) y Raciovitalismo
(Ortega y Gasset).

Pensamiento contemporáneo en donde hay un descubrimiento de la existencia, de la
contingencia de lo que existe, como experiencia fundamental.

Por la  somera revisión que he hecho de lo que piensan los filósofos en relación
con el concepto que ellos mismos nos dicen tener de su propia actividad, a lo
largo de sus etapas históricas descubrimos que no siempre coinciden, pero sí
encontramos varias coincidencias felices que son comunes y claves en la actividad
propia de todo filósofo.

Reflexión: Un filósofo tiene como tarea fundamental volver a pensar sobre los
datos que ya conoce, para tratar de llegar a lo más profundo de las cosas; tiende
a adquirir un conocimiento exhaustivo de las cosas.

Visión Unitaria: Se busca una explicación unitaria de todos los conocimientos
adquiridos, precisamente por estar dedicada al saber más profundo, a aquél que
pretende explicar a fondo el principio, origen o causa fundamental de las cosas.

Teórica: Ya que la teoría es el conjunto de leyes que sirven para explicar la
relación de un determinado conjunto de fenómenos, y podemos decir, que la
filosofía es una reflexión teórica.

Científica: Algunos lo llegan a negar, pero precisamente para negar el valor
científico de la filosofía, hacen una serie de reflexiones teóricas argumentando
que sólo se puede llamar científico a lo experimental, a lo útil, a lo práctico,
debido a que esas reflexiones ya son en sí filosóficas y con ello están haciendo
ciencia, la filosofía es una ciencia. Además por ser la filosofía un saber acerca
de algo, siguiendo un determinado orden o sistema, llena las características de
lo que es propiamente ciencia.

Acumulación de conocimientos: Hay problemas fundamentales en ella que no
encuentran una solución definitiva por hallarse condicionados a los adelantos de
las ciencias y de la técnica; por tanto, el progreso de la filosofía radica en el
estudio constante de los problemas fundamentales, profundizando y ampliando
soluciones y armonizándolos con el progreso de otras ciencias.

Posibilidad de definición: Algunos defienden que la filosofía no se puede
definir, argumentando que para ello es necesario „vivirla‰ para saberla
comprender, yo pienso que aquí no hay que confundir filosofar como ocupación que
corresponde al acto de vivir la filosofía.

Después de contemplar una aparente disconformidad, y a veces oposición en un
aspecto tan fundamental para una disciplina del conocimiento humano como es su
propia definición, debemos aceptar que en realidad, la filosofía es una actividad
de la inteligencia a la cual los filósofos contemplan desde diferentes ángulos y
obtienen, en consecuencia, conceptos distintos.
           
Sin embargo, puedo decir que la filosofía es la ciencia que estudia los
principios más generales de lo que nos es dado.
           
No me cabe la menor duda, de que la filosofía prehispánica, cuenta con varios
elementos de lo que hemos analizado; pero ahora pasaré ha esclarecer algunos
conceptos afines a la filosofía que nos conducirán al cuerpo de nuestra
investigación. 

FILOSOFÍA E IDEOLOGÍA

El estudio filosófico y el científico se complementan ya que son limitados, sin
embargo cualquier modo de interrogar la realidad es legítimo; lo negativo es
cuando alguna corriente quiere absolutizar la verdad, por eso el contraste entre
las diversas filosofías resulta fecundo para neutralizar la unilateralidad de
cada una.
           
El camino hacía la verdad se ve continuamente amenazado, por actitudes que no
respetan la situación concreta y real de la verdad humana; esto es evidente
especialmente en la tendencia a crear ideologías, es decir, la formulación de
ciertas verdades o sistemas sociales, políticos, económicas, etc., no ya en
primer lugar dentro de una sumisión sincera a la realidad objetivamente buscada y
reconocida, sino más bien, o al menos en una medida determinada, en función de
intereses personales o de grupo. Pienso que se puede llamar ideología a toda
verdad o sistema de verdades que se funde voluntaria o involuntariamente en
función de unas condiciones sociales o de poder, considerando como absoluto
aquello que es un aspecto parcial de la realidad; que procura hacer aparecer
mediante la lógica de una teoría, sus múltiples intereses y que tiende al poder.
           
La tendencia a fortalecerse ante los demás, le hace tener una postura relativa y
atacable. Cada hombre y cultura tienen sus propias ideologías, tomadas por muchos
como paradigmas, que empujan al hombre a la búsqueda de la verdad y muy
frecuentemente impiden encontrar la verdad que buscan, o por lo menos cometerse
respetuosamente a ella, con una postura de búsqueda y de apertura.

El progreso de la verdad parece ser muchas veces y necesariamente, una lucha
contra los prejuicios y contra las ideologías; esta actitud crítica es una tarea
permanente de la reflexión filosófica.
           
El filósofo Bacon, en su teoría de los ídolos, critica la conciencia falsa,
engañada por los prejuicios sociales y anticipa el concepto de ideología que es
usual en la actualidad.
           
El verdadero conocimiento desenmascararía el carácter interesado del propio
pensamiento y realizará la propia pretensión de poder; por esto sus productos
intelectuales son ideología y no-filosofía.


Continuará...


-----------------------------


-~--------------------------------------------------------------------~-

-~--------------------------------------------------------------------~-
         Compra o vende de manera diferente en www.egrupos.net