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Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] El Jardinero Celestial - El Portador de Unidad
Fecha:Jueves, 8 de Enero, 2004  17:59:23 (-0300)
Autor:Claridad - Argentina <claridad @.........com>

CENTRO ESCUELA CLARIDAD

 
CENTRO ESCUELA CLARIDAD

Centro de Educación para el Crecimiento y Transformación del Ser Humano

Ravignani 1332 - depto *B* - Capital Federal - Tel. 4774-1773 - Buenos Aires - Argentina.

 

El Jardinero Celestial

 

 

 

Acuario, el portador de Unidad

 

El trabajo grupal es el método del futuro. En esta era venidera toda actividad se realizará a través de grupos –afiliación grupal, pensamiento grupal, que con el tiempo llega a ser conciencia grupal. Esto está en línea con la cualidad de las energías que surgen de Acuario, las cuales sólo pueden ser conocidas, aprehendidas y utilizadas en formación grupal.

 

La actividad grupal de la pasada era de Piscis ha provenido siempre de un individuo, de un líder, que daba a conocer sus intenciones y su visión, mientras que eran los demás miembros del grupo quienes llevaban a cabo sus instrucciones. Esta ha sido la norma durante los 2.000 últimos años. Para responder correctamente a la cualidad de la energía de Acuario, y a las intenciones del Plan de evolución para la humanidad, este enfoque ha de cambiar. En vez de que un grupo de individuos, por devotos que sean, sigan las órdenes de otro individuo, quizá más potente, cada miembro debe asumir toda la responsabilidad de los pensamientos, ideas, intenciones y propósito del grupo.

 

En la conformación de un grupo, lo primero que el Maestro dice es que debe carecer de nombre. De modo que en ningún sentido se deberá poner una valla alrededor de ellos y de sus ideas. Así, se puede hablar directamente a cualquier grupo. Ya que no hay dirección precisa que es “ese grupo” con “ese nombre”, “esa asociación”, “esa sociedad”. No debería tener oficinas ni oficinistas, ni nadie en ninguna posición concreta. Todo miembro del grupo deberá tener igual posición e igual responsabilidad. Desde luego que este concepto es más fácil de desarrollar en un grupo pequeño.

 

Nos encontramos en un momento de transición entre dos Eras. La vieja no funciona muy bien, pero todavía no hay formas nuevas, estamos “en medio”. Los que trabajan conforme a la antigua forma individualista, obedeciendo al líder, verán que se vuelven cada vez menos efectivos, debido a que este enfoque no es adecuado a la cualidad de la energía de Acuario.

 

 

El Plan

Ideal Pisceano
de LIBERTAD

Transición
(Reconocimientos)

Ideal Acuariano
de SERVICIO

Hijo

 

 

 

Principio

Racionalismo

Sabiduría

Divinidad Esencial

(Buda)

 

 

(Hijo de la Mente)

Ley

Objetivismo (Método científico)

“Desde el punto de Luz en la Mente de Dios”.

Acercamiento Espiritual (Ciencia de la Invocación)

Padre

 

 

 

Principio

Interés egoísta

Intuición

Unanimidad

(Síntesis)

 

 

(Voluntad-al-Bien)

Ley

Individualismo

“Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida”.

Esfuerzo Grupal
(Leyes de la Vida Grupal)

Madre

 

 

 

Principio

Beneficio mutuo

Amor-Razón

Buena Voluntad

(Paz)

 

 

 

Ley

Libre Comercio

“Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios”.

Correctas Relaciones Humanas

 

 

 

 

El Plan: El Alma de la humanidad animada por un interés común y realizando un propósito unido mientras se manifiesta en diferentes pero correctas relacionadas formas de expresión.

 

 

El objetivo último es la conciencia grupal. Esta es algo muy sutil y difícil de obtener, y desconocida hoy en día salvo en la Jerarquía. La Jerarquía Espiritual sólo conoce la conciencia grupal; carecen por completo del sentido de una conciencia personal separada. Eso es perfección, y algo a lo que deberíamos apuntar, pero no algo que nos deba desalentar demasiado por no tenerlo todavía.

 

La conciencia grupal es la expresión de la conciencia búddhica, pero a nuestro nivel podríamos decir que es la síntesis de pensamiento que evoluciona a partir de la absorción plena de todos los miembros de un grupo, a un mismo nivel, en el trabajo grupal. Este tipo de conciencia, de pensamiento sintético como grupo, evoluciona bastante lentamente, en función de las circunstancias. Igual que una planta crece y florece correctamente a su debido tiempo cuando se le proporcionan la tierra adecuada, el agua adecuada, y la cantidad adecuada de humus, lo mismo crece un grupo cuando se le proporciona el tipo de estímulo adecuado. Aunque lleva mucho tiempo desarrollar la conciencia grupal, el camino hacia ella es crear los mecanismos, la forma y la estructura por los que esa conciencia pueda crecer. La forma que se precisa para la creación de una conciencia grupal es esa estructura que permita la plena participación, a un mismo nivel, de todos los miembros del grupo. Esta es la democracia más completa.

 

Algunas naciones y culturas suministran el entorno correcto y hallan este proceso más fácil que otras. Sin embargo, hay países donde ha existido un enfoque autoritario: la ley, las instrucciones procedían de arriba, y otras personas las llevaban a cabo. Lo más necesario a este respecto, en la mayoría de los países, es una mayor implicación de las mujeres en el grupo. Habitualmente hay más mujeres que hombres en los denominados grupos de nueva era. La mayoría de las mujeres tienen un sentido práctico extremadamente bien desarrollado. Necesitan tener los pies en la tierra, y saber exactamente cómo encontrar algo, cuándo y dónde. Esto les otorga una capacidad muy buena para trabajar con la forma. Desde luego, la gente varía, pero los hombres, por el contrario, tienden a pensar en términos amplios, filosóficos y abstractos.

 

La Era venidera será aquella en la que el Principio Materno ocupará el lugar que le es propio. La Era de Cristo es la Era de la Madre del Mundo. La madre sustenta al niño, sustenta a la familia, y el principio femenino sustenta la civilización. Aunque sólo fuera por esa razón, debe permitírsele al principio femenino su completa expresión. Eso significa que todas las mujeres deben tener todos y los mismos derechos humanos que los hombres. Esto es cierto sobre todo en un grupo activo de la nueva era, en el que suelen haber más mujeres que hombres. Para trabajar correctamente, de acuerdo al nuevo concepto acuariano del trabajo grupal, todo miembro, hombre y mujer por igual, debería considerarse como un miembro del grupo completo, igual y responsable, sin que ninguno se halle por encima o por debajo de otro. La verdadera democracia significa realmente la participación de todos los miembros del grupo. La plena participación es el objetivo futuro de todos los países. Sólo de esta manera podrá todo ser humano desarrollar su potencial pleno, participando en la toma de decisiones, y en las acciones para transformar el mundo a través de un cambio de conciencia. Eso se inicia en una situación grupal; incluso en una familia. De aquí la necesidad de una comunicación plena entre todos los miembros del grupo, y la aceptación del concepto de responsabilidad individual y compartida.

 

Lo importante es el respeto mutuo y la ausencia de ambición personal. Si alguien tiene una personalidad ambiciosa, puede arruinar por completo el trabajo de un grupo. Esa persona estará siempre trabajando para su propia ambición personal, y no para el bien del grupo o de la causa. La gente ha de ser muy honesta consigo misma, y honesta con los demás. Todos los que trabajan en un grupo deben entender lo que están haciendo como un servicio al propósito grupal, y en ningún sentido como un servicio a su propio ego, a su propio sentido de auto-importancia. De este modo habrá una verdadera comunicación entre todos los miembros, nadie retendrá información desde una sensación de poder; sino que todo lo que se conoce, todo lo que pueda ser comunicado, será comunicado.

 

Cada Era Astronómica confiere a la humanidad una cualidad específica de logro. Piscis, la Era que ahora termina, ha dado a los hombres el logro divino de la Individualidad, junto con las cualidades de la Devoción y el Idealismo. Estos son enormes avances en el largo viaje de la evolución y han preparado a la humanidad para las bendiciones de Acuario.

 

La Nueva Era, Acuario, tiene, también, su cualidad intrínseca –Síntesis– y en este tiempo venidero hará, realmente, que este atributo divino manifieste su Unidad beneficiosa en todo el mundo. Este tiempo presente de confusión, división y separación gradualmente dará lugar a una Era en la cual las siempre crecientes fuerzas de Acuario realizarán su magia, mezclando y tejiendo juntas las partes dispares y rebeldes. Así los hombres experimentarán una transformación extraordinaria, mayor y más veloz como nunca antes en su larga historia.

 

Para que esto suceda, los hombres deben responder correctamente a las energías entrantes, recreando las estructuras del mundo de tal manera para que no representen una barrera a las fuerzas sintetizadoras de Acuario.

 

La Jerarquía, presente físicamente entre los hombres, prestará toda Su experiencia y conocimiento a este fin. Así será, y así los hombres renovarán su ascensión hacia su destino conferido por Dios, demostrando en toda su gloria su unidad con Dios y con todos los hombres.

 

Todo lo que los hombres ahora estiman será cuestionado. Las fracturas y hendiduras se harán aparentes por lo que son: las señales de la ruptura de un orden anticuado y decadente preparado para la renovación. La rapidez de esa renovación yace en las manos de los hombres; ellos solos deben dar la total bienvenida a lo nuevo, y entrar alegremente en las labores de reconstrucción.

 

Guiados y ayudados por la Jerarquía, los hombres pronto comprenderán el beneficio del cambio, y confiarán en la sabiduría de sus Hermanos Mayores para acompañarles de forma segura a través del período de transición.

 

Así será. Y así los hombres reencontrarán la divinidad ahora, aparentemente perdida. Ellos pondrán de lado, finalmente, el talento para la guerra y la confrontación. Aprendiendo a compartir, ellos inaugurarán la Era de la confianza. Confiando, ellos cooperarán para resolver los muchos problemas a los que ahora se enfrentan, y en agradecida imitación de los Maestros despertarán al amor que ha estado siempre presente pero desconocido.

 

2003 © Todos los derechos reservados Ediciones Claridad Argentina