Inicio > Mis eListas > union_global_de_luz > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3061 al 3080 
AsuntoAutor
Ceremonias de unif Juan Ang
El Angel Diestro 1 Juan Ang
Los niños cambiará Juan Ang
Cómo lo haría la n Juan Ang
El Libro Blanco 6 Juan Ang
El Angel Diestro 2 Juan Ang
La Sexta Etapa de Juan Ang
Nuevo Seminario RA Juan Ang
Marte se aproxima! Juan Ang
RADIANCIA por Dani Juan Ang
El Angel Diestro 3 Juan Ang
Agenda de Julio -B Juan Ang
CIRCULO DE FUEGO Bea Mill
LA MAGIA DE MERLÍN Juan Ang
El Libro Blanco 7 Juan Ang
1000 ONGs contra l Sabidurí
Decide tu camino - Juan Ang
Un Encuentro Espec Juan Ang
Brincando a través Juan Ang
La Gran Estación C Juan Ang
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Red Planetaria
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3671     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] El Angel Diestro 2
Fecha:Sabado, 18 de Junio, 2005  13:41:07 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

El ángel diestro

Autor: Jorge A. Parada
Edición 1993.

El autor comenta que esta obra posee un desarrollo pedagógico

para tratar la temática discapacidad y marginación en la escuela.


(parte 2)


 

EL NIÑO


Angelo de nuevo en la ruta y sin fatiga, divisa el segundo poblado donde descubre con inesperado júbilo a un niño de edad parecida a la suya, quien deslumbrado por la blanca y radiante ala le dice:
-¿Te la puedo acariciar?
Angelo la estira y roza la mano del niño como si él quisiese tocar esos pequeños dedos.
El niño, maravillado comenta:
- ¡Qué tersura! Es más suave que las alas del faisán de mi tío.
Angelo, con humildad explica:
- Te parece, pero son iguales.
El niño todavía perplejo por el encuentro le manifiesta:
- Daría cualquier cosa por tener una la como esa.
- ¿Qué harías con ella?
El niño mirando el cielo afirma:
- Volaría alto para divisar lugares lejanos y flotaría sobre las nubes para respirar su fresco humito.
Angelo sin gestos:
- Yo no puedo volar, seguramente podría hacerlo si tuviese mi otra ala.
El niño atento a la afirmación, replica:
- Si con un ala no pudes volar, ¿de qué te sirve tenerla?
Angelo, quizás un poco triste:
- No lo sé.
El niño, entendiendo esta situación sostiene:
- No te preocupes, yo tengo un ojo que no puede llorar.
Angelo, intrigado por el comentario, con voz calma y sin querer herirlo por su ingerencia en el tema, le dice:
- Cuéntame sobre tu ojo que no puede llorar.
El niño, respira con fuerza:
- Cuando paso por una situación triste o de dolor solo llora mi ojo derecho, pero si fuese como tu y tuviese una sola ala y no pudiese volar.... ¡lloraría de tristeza todo el tiempo con ambos ojos!
Angelo, sin angustia:
- Yo no he llorado, ni estoy triste porque viajo al SUR para encontrarla. Si tu quieres acompañarme posiblemente podrías encontrar el llanto para ese ojo tuyo.
-¿No es una molestia para ti cargar con mi compañía? Angelo sonríe, le toma de la mano y continúan por el camino.

 

 

 

BRUJA

 

Al divisar el tercer poblado se topan con una señora muy fea, quizás demasiado, o más que eso. Angelo con gentileza se dirige a la señora y le presenta a su amigo.
- Nos dirigimos al SUR en búsqueda de nuestras faltas, el niño su llanto, y yo mi ala.
La señora, con gestos que no expresan y movimientos rápidos, toma la mano de Angelo y susurrándole en el oído le dice:
- Si quieres puede convertir al niño en tu ala izquierda, pero como el niño tiene un ojo que no puede llorar posiblemente esa ala no pueda volar.
Angelo se separa rápidamente sin entender tal actitud y contesta con agudeza:
- ¡No cambiaría a mi amigo por un ala, aunque ésta me permitiese volar!
La señora, mostrándose como una fiera que ha perdido su presa, se abalanza contra el niño y con voz baja le dice:
- Si quieres puedo transformar a tu amigo en lágrimas para tu ojo, pero como le falta un ala, quizás esas lágrimas no te dejen ver mientras lloras.
El niño manifiesta con gran énfasis su descontento: - Angelo es mi amigo, y la única esperanza de poder encontrar mi llanto, no la cambiaría aunque esas lágrimas me dejaran ver.
"LA SEÑORA QUE REALMENTE ERA UNA BRUJA, EN UN TRIS DESAPARECE"

 

TITERES VIVIENTES


Ambos toman sus manos con fuerza, como si con ese acto sellaran un pacto de fraternal amistad.
Siguen en la senda, a veces se detenían para estirar las piernas, beber agua bajo algún árbol frondoso y así aliviar el duro camino que los conducirá al cuarto poblado. Con perplejidad después de recorrerlo y sin encontrar persona alguna Angelo comenta:
- ¿Dónde estarán todos?
- Quizás han partido al SUR -respondió el niño asombrado.
Angelo, utilizando la experiencia recogida en la travesía, comenta:
- El SUR no es para todos, es un lugar diferente, llegar es difícil y se necesita poseer una gran fuerza de voluntad, junto a un motivo espiritual que nos permita orientar esa búsqueda.
- Yo no supe del SUR, necesité de ti. Otras personas ¿Cómo podrán saberlo?
- Quizás haya que sentirse extraño...
- ¿Quieres decir triste?
- Nos sentimos tristes cuando nos falta algo que es importante para nosotros, pero si no hemos perdido nada, la sensación es tan oculta que no logramos el sentimiento justo.
Habiendo entendido la respuesta el niño afirma:
- ¡Estoy seguro de que lo mío sí es tristeza! Cuando llueve el ojo me duele, porque hace fuerza para poder imitar esas gotas, pero si miro hacia arriba y una pequeña gota de lluvia penetra en mi ojo, éste respira como respiran las plantas, árboles y flores cuando son tocados por su fresca agua, yo siento la necesidad de que mi ojo se moje con esa pequeña gota de llanto que hace fuerza dentro de mi pecho, porque así podrá dejar escapar esa oculta tristeza.
Angelo, procurando esclarecer el sentimiento del niño, le dice:
- El ojo llorón, ¿No deja escapar su tristeza?
- Un poco, pero no me alcanza.
De pronto ven un inesperado cartel iluminado con una fuerte luz que anuncia la función de los títeres vivientes en el teatro central.
Apuran el paso y encuentran una larga fila de personas esperando sacar su entrada.
POSIBLEMENTE TODAS LAS PERSONAS DEL PUEBLO
El último era un papá con una dulce niña sobre los hombros. Angelo, respetuoso y cortés lo saluda:
- Buenas tardes.
El señor los mira pensando que ya no sería el último de la fila y señala hacia arriba mostrándoles a la niña. Esta exclama:
- Hola, estoy muy alta, mi nombre es Rosario!
La niña, sintiéndose en la montaña más alta y protegida por las espaldas de su padre, apunta con un dedito, ése que utilizamos para señalar y pregunta:
- ¿Quién es él?
Angelo, con una sonrisa responde:
- Es mi amigo, me acompaña al SUR.
El señor disimulando dice:
- ¡Tan lejos!, yo prefiero esperar la función, seguramente es más divertida.
- Debe ser muy bonita la representación para reunir tanta gente. - comenta el niño asombrado.
El papá mirando hacia abajo y con cierta timidez no tardó en responder:
- No sabemos, es la primera representación en este pueblo.
Crece el interrogante y Angelo pregunta:
- ¿Hace mucho tiempo que esperan?
El papá que sentía que le hurgaban alguna parte de su cuerpo lastimado responde:
- Hace varios años, pero hay personas que llevan mucho mas tiempo aquí, soy el último de la fila porque dudé mucho, pero al final me decidí y estoy muy contento porque le daré una inmensa alegría a mi niña, aliviando el sufrimiento, porque ella es especial, nació impedida de caminar, y la espera en mis hombros le da seguridad.
El niño complaciente y con predisposición a colaborar en lo que fuese les ofrece compartir el camino que ellos han emprendido. Posiblemente la niña pueda encontrar alguna solución y así evitar esa larga espera.
El papá, agradece:
- He sido el último en decidirme, no puedo desperdiciar todo este tiempo así simplemente por partir, estoy seguro que espero la gran función.