Inicio > Mis eListas > union_global_de_luz > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3221 al 3240 
AsuntoAutor
Reunión Mensual Gl Juan Ang
LA ACTIVACIÓN DE L Juan Ang
¡Todos los planeta Juan Ang
Los Cristales y la Juan Ang
Introduccion a Kri Juan Ang
Asociarnos a Nuest Juan Ang
Introduccion a Kri Juan Ang
La Cuarta Ola de l Juan Ang
Carta a los hijos Juan Ang
Introduccion a Kri Juan Ang
Seminarios del mes Juan Ang
Sincronicidad 1 -B Juan Ang
Mensaje Urgente de Juan Ang
Sincronicidad 2 -B Juan Ang
Sincronicidad 3 -B Juan Ang
UN GRITO ANTIGUO p Juan Ang
Domingo 11 Sep. a Juan Ang
Informe Naciones U Juan Ang
Sincronicidad 4 -B Juan Ang
El Dalai Lama visi Juan Ang
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Red Planetaria
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3835     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] Introduccion a Krishnamurti 11-Final -Boletin Claridad
Fecha:Domingo, 4 de Septiembre, 2005  13:51:12 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

CENTRO ESCUELA CLARIDAD

CENTRO ESCUELA CLARIDAD
Centro de Educación para el Crecimiento, Desarrollo e Integración Global del Ser Humano

 

   

INTRODUCCION A KRISHNAMURTI

Por Ivan Maldonado Peña 

Filosofía

 

Palabras finales

 

Solamente cuando no tienes una razón de ser pacífico, es que tendrás paz” –Krishnamurti.

 

 

Si nosotros hubiésemos comprendido y percibido de forma directa a la inmensidad de la vida, a ese tremendo movimiento universal de amor y compasión, a esa fuerza o energía Una que se manifiesta en múltiples formas... ¿cómo podríamos explicarlo en palabras a personas que no han tenido esa misma percepción? Es fácil comprender el significado de ésta pregunta cuando recordamos algún momento que hemos tenido de éxtasis o inmensa felicidad por ejemplo cuando hemos visto (por lo menos la primera vez) un atardecer en la playa o en la montaña, cuando hemos tenido algún logro importante, etc. ¿Cómo podríamos describir ese éxtasis a otra persona que quizá no lo haya experimentado? Y mucho más aún, ¿cómo podríamos indicarle “el camino” para que logre lo mismo que nosotros?

 

Ni siquiera tenemos un lenguaje apropiado para hablar de cosas que no son físicas. Krishnamurti se enfrentó con este problema de mostrar o señalar a la humanidad el camino hacia la libertad, donde sólo en libertad se termina el sufrimiento y el dolor, y nace el amor y la inteligencia. Decidió entregar su vida entera para tratar de señalar a la humanidad que sí es posible vivir en un “nuevo” estado de conciencia. Esto lo hizo a través de dar charlas por más de 60 años puliendo cada vez más su lenguaje.

 

Krishnamurti se va a la esencia del problema, a tratar con las causas. De nada sirve describir aquello que está más allá de la conciencia humana. Esa descripción sería únicamente un condicionamiento más y no tendría nada que ver con la realidad. Krishnamurti es claro en tratar de que enfoquemos nuestra atención en nuestras relaciones diarias y así descubramos y comprendamos por nosotros mismos nuestros condicionamientos, nuestros temores, nuestro materialismo, nuestra búsqueda de seguridad, nuestro egoísmo, etc. En esa comprensión es que nos liberamos de “forma instantánea” y no a través de un análisis introspectivos o análisis psicológicos.

 

Krishnamurti no niega la existencia de Dios, ni la existencia de una Jerarquía de Seres de Sabiduría que están detrás de la evolución de la humanidad, ni la vida después de la muerte, ni la reencarnación. ¿Pero cómo afirmar algo que solo son conceptos y palabras en la mente de la humanidad “no despierta” y que estos conceptos hacen más daño que bien? Primero conozcámonos a nosotros mismos y después llegaremos a conocer aquello que está detrás de toda apariencia física.

 

* * *

 

¿Qué es lo Sagrado?

Del diario II de Krishnamurti

Septiembre 30, 1973

 

 

Era una larga serpiente amarillenta que cruzaba el camino bajo una higuera de Bengala. Él volvía de un prolongado paseo cuando vio a la serpiente. La siguió desde muy cerca hasta un montículo de tierra, vio cómo escudriñaba el interior de cada agujero, completamente ajena a la presencia de él, aunque estaba casi encima de ella. Era más bien gruesa y tenía un gran bulto en medio de su largo cuerpo. Los aldeanos, de camino a sus casas, habían cesado de hablar y observaban; uno de ellos nos advirtió que se trataba de una cobra y que sería mejor andarse con cuidado. La cobra desapareció dentro de un agujero y él reanudó su camino.

 

Retornó al otro día intentando ver a la cobra nuevamente en el mismo sitio. No había ninguna serpiente ahí, pero los aldeanos habían puesto un pote chato de leche, algunas caléndulas, una piedra grande con unas cuantas cenizas encima y unas pocas flores más. Ese lugar se había vuelto sagrado, y ya todos los días había flores nuevas; todos los aldeanos de los alrededores sabían que ese sitio se había vuelto sagrado. Unos meses más tarde él regresó a aquel lugar; había leche fresca, flores recién cortadas, y la piedra había sido decorada nuevamente. Y la higuera de Bengala estaba un poco más vieja.

 

* * *


El templo dominaba el Mediterráneo azul; se hallaba en ruinas y sólo quedaban las columnas de mármol. Fue destruido en una guerra pero seguía siendo un santuario sagrado. Una tarde, con el sol iluminando los mármoles, mientras se encontraba uno solo, percibió la atmósfera sagrada; no había alrededor visitantes que perturbaran con su charla interminable. Las columnas se estaban tornando de oro puro y el mar lejano se veía intensamente azul. Preservada y guardada bajo llave estaba ahí la estatua de la diosa; era permitido verla solamente a horas determinadas y así estaba perdiendo ella la belleza de lo sagrado. El mar azul permanecía inmutable.

 

* * *


Era una encantadora casita de campo, con un césped que había sido apisonado, segado y escardado por más de un año. Todo el lugar se hallaba bien cuidado, era próspero y alegre; detrás de la casa había un pequeño huerto; era un bello lugar, con un arroyo apacible y silencioso que corría junto a él. La puerta se abrió y la sujetaron con una escultura del Buda que fue colocada en su sitio de un puntapié. El dueño de casa no tenía conciencia alguna de lo que estaba haciendo; para él, era un tope de puerta. Uno se preguntó si aquel hombre hubiera hecho lo mismo con una estatua que reverenciara él, porque se trataba de un cristiano. La gente niega las cosas sagradas de los otros, pero conserva las propias; las creencias de otro son supersticiones, pero las de uno mismo son razonables y reales. ¿Qué es lo sagrado?

 

* * *


Según dijo, había recogido el objeto en una playa; era una pieza de madera lavada por el mar, con la forma de una cabeza humana. Estaba hecha de madera dura y había sido moldeada por las aguas y pulida por muchas estaciones. El la había traído a la casa colocándola sobre la repisa de la chimenea; la contemplaba de cuando en cuando y admiraba lo que había hecho. Un día le puso alrededor algunas flores, y después eso se repitió cotidianamente. Se sentía incómodo si no había flores frescas todos los días; y poco a poco, ese trozo de madera moldeada se volvió una cosa importante en su vida. No habría permitido que nadie la tocara excepto él mismo (los demás podrían profanarla); antes de tocarla, se lavaba las manos. La cosa se había convertido en algo santo, sagrado, y solamente él era el alto sacerdote de ella; la representaba; ella le enseñaba cosas que él jamás hubiera sabido por sí mismo. Su vida se había llenado con eso y según decía, era inexpresablemente feliz.

 

* * *

 

¿Qué es lo sagrado? No las cosas hechas por la mente o por la mano o por el mar. El símbolo nunca es lo real; la palabra hierba no es la hierba del campo; la palabra dios no es dios. La palabra jamás contiene lo total, por ingeniosa que sea la descripción. La palabra “sagrado” no tiene por sí misma significado alguno; se vuelve sagrada únicamente en su relación con algo, ilusorio o real. Lo real no son las palabras de la mente; la realidad, la verdad no puede ser tocada por el pensamiento. Donde está el percibidor, no está la verdad. El pensador y el pensamiento deben llegar a su fin para que la verdad sea. Entonces, “lo que es”, es lo sagrado -ese antiguo mármol con el sol dorado sobre él, esa serpiente y el aldeano. Donde no hay amor, nada es sagrado. El amor es totalidad; en el amor no existe la fragmentación.


La mirada profunda y a la vez la sutil comprensión del alma humana de este Maestro, nos da luz sobre cuanto camino nos falta recorrer como humanidad. Las luchas de poder por aquello que es válido como verdad sagrada sigue siendo cotidiana entre los mercaderes del templo. Son ciegos conduciendo a ciegos. Elevemos nuestro corazón para llevar comprensión haya donde no la hay.

Suscribirte gratuitamente

"La enseñanza que perdura
no se transfiere de cabeza a cabeza,
sino de corazón a corazón"

-Howard G. Hendricks

El formato de este boletin ha sido modificado para que sea facilmente imprimible.

Red Global de Meditadores: *Enlace de Luces*

“El verdadero servicio es la emanación espontánea de un corazón amoroso y de una mente inteligente, el resultado de hallarse en un lugar correspondiente y permanecer en él; el producto de la inevitable afluencia de la fuerza espiritual y no de la intensa actividad en el plano físico, es el efecto del hombre cuando expresa lo que en realidad es, un divino Hijo de Dios, y no el efecto estudiado de sus palabras o actos” -Maestro Djwhal Khul.

 

Centro Escuela CLARIDAD

 

Ravignani 1332, Depto *B*, Capital Federal

Buenos Aires, Argentina

 

Tel. 4774-1773

(Celular: 15-5660-8732)

 

e-mail: claridad@argentina.com     Website: www.escuelaclaridad.com.ar

Website alternativo: http://escuelaclaridad.turincon.com/

Ayúdanos a distribuir información de Vanguardia, reenvia este correo a todas las personas potencialmente interesadas.

Boletín Digital - Editado y Distribuido por el Centro Escuela Claridad