Inicio > Mis eListas > union_global_de_luz > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3787 al 3806 
AsuntoAutor
Construye tu desti Juan Ang
HONRÁNDOSE A USTED Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
Serie Claridad Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
El Doble Humano Juan Ang
Solsticio de Cance Juan Ang
Astrologia On Line Juan Ang
Preguntas y Respue Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
Faros de Luz -Juni Juan Ang
Meditacion de Luna Juan Ang
El Despertar Cuant Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
ESTAR PRESENTE Juan Ang
Construye tu desti Juan Ang
Solsticio de Junio Juan Ang
Musica de las Esfe Juan Ang
EL MUNDO DE LOS DU Juan Ang
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Red Planetaria
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 4401     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] Construye tu destino 8 -Boletin Claridad
Fecha:Viernes, 16 de Junio, 2006  13:47:28 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

Construye tu destino

Manifiesta tu yo íntimo y realiza tus aspiraciones

Por Wayne W. Dyer

 
¿Cuántas veces, en un momento de desesperanza o de desconsuelo, te has dicho: «Necesitaría cambiar, pero soy así y no puedo hacerlo»? Todas esas veces te has engañado respecto a tu capacidad de actuar sobre tu destino. Porque dentro de ti tienes el poder para conseguir todo aquello que puedas desear. Para hacerlo, no tienes más que volcarte en tu interior. Esta obra te enseñará qué tienes que buscar en él: son sólo nueve principios, nueve pistas que no te convertirán en alguien nuevo, pero sí que te permitirán aflorar lo mejor que, dormido, tienes en tu interior. Principios tan sencillos como confiar en ti mismo, reconocerte en lo que eres y mereces, ser generoso y agradecido, aceptarte como parte de un todo, lo que hará que tú también seas ese todo.
Construye tu destino no te cambiará la vida. Pero será la indispensable herramienta para que tú la cambies.

 

Tercer principio
No eres un organismo en un
entorno, sino un ambientorganismo
 

 

 

VERSE A UNO MISMO COMO UNA PARTE ORGÁNICA DE ESTE MUNDO

 

Existe una creencia popular según la cual «llegamos a este mundo». Así, asumimos continuamente la idea de que quiénes somos y de dónde venimos constituyen dos mundos diferentes. La esencia de este tercer principio espiritual para manifestar nuestro destino es que no existe separación, y que, más que llegar a este mundo como un proyecto de construcción, lo que realmente sucede es que brotamos de él.

 

Observa un ciruelo y examina cómo aparecen las ciruelas en nuestro mundo. Se planta una semilla y el árbol crece, hasta que termina por florecer y producir ciruelas. La inteligencia de la ciruela está en este mundo, y también está en la semilla, en la flor, en el tronco, en las ramas y raíces. Cada elemento del ciruelo tiene en sí inteligencia de ciruela. No decimos que las ciruelas proceden del mundo espiritual de la esencia de ciruela que luego se convierte en una fruta física en el plano terrenal. De hecho, al observar un ciruelo, podemos decir con toda ingenuidad que da ciruelas. Cada año, el árbol da ciruelas.

 

Del mismo modo que un ciruelo da ciruelas, tú también surges a partir de este mundo, con la misma energía que se encuentra en cada aspecto de tu ser. Si pudieras contemplar la tierra desde cierta distancia, observarías que tiene rocas, océanos, vegetación y que está habitada por personas. Tu persona es el resultado de lo que está haciendo el universo a un nivel consciente, del mismo modo que una ola es lo que hace el océano, y una ciruela es lo que hace el ciruelo. La inteligencia que hay en ti, por invisible que pueda ser, está en ti en cada una de las fases de tu creación y experiencia vital, y también es la misma en toda otra persona, así como en todas las cosas de nuestro mundo físico.

 

A la mayoría de nosotros se nos ha enseñado lo contrario. Generalmente, se piensa en la creación como algo dividido en el ámbito espiritual de lo invisible y en el mundo físico de la materia. También suele pensarse que somos el resultado de un acto de construcción, y que antes que tener nuestro origen a partir del mundo, hemos sido colocados en él. Esto, claro está, no hace sino reforzar la idea de impotencia, de que no tenemos nada que ver con el acto de la creación. Si quieres aprender a intervenir en la creación de los diferentes aspectos de tu vida, tendrás que dejar atrás estas viejas ideas, pero ten en cuenta que no es fácil. El proceso de condicionamiento forma parte de nosotros desde el principio mismo de nuestra existencia.

 

Una vez que aprendas a verte como alguien que tiene su origen a partir de este mundo, comprenderás que la inteligencia original que se encontraba en la semilla misma de tu procreación, es una energía que fluye a través de todo lo que existe en tu mundo. Tú y el entorno donde tiene lugar el proceso de tu crecimiento tenéis vuestras propias características, pero siempre estáis conectados. Sois tan inseparables como lo es tu respiración del aire que respiras, tu caminar del suelo sobre el que caminas, y tus pensamientos del organismo con el que piensas.

 

Observa que todos respiramos el mismo aire, caminamos sobre el mismo suelo y pensamos como un organismo, lo mismo que tú. Túestás de hecho conectado con todos estos seres. No es ninguna casualidad que alguien que viva en un país distante, con diferentes características físicas exteriores y un idioma distinto, pueda morir y donarte su hígado, sus riñones o su córnea, y acomodar la fuerza vital que fluye en ti. Esta idea de tener nuestro origen a partir del mundo, o de ser el resultado de la población terrenal, del mismo modo que la ciruela es el resultado del ciruelo, tiene ventajas para el proceso de manifestar el propio destino. Te capacita con la sabiduría de la creación, en lugar de convertirte en un títere cuyas cuerdas se ven controladas por fuerzas exteriores.

 

Al creer que aquello que está situado fuera de mí no soy yo, y que no formamos parte del proceso de población de la tierra, cultivamos una actitud de extrañamiento y hostilidad. Esa mentalidad nos conduce a hablar de nuestra conquista del entorno, lo que significa que no podemos capitalizar la toma de conciencia de ser seres conectados. La necesidad de conquistar nos enajena del mundo.

 

Un dicho indígena americano, enormemente importante, dice: «Ningún árbol tiene ramas tan estúpidas como para luchar entre ellas». ¡Imagina cuál sería el resultado de tal comportamiento por parte del árbol! El árbol y todas sus partes morirían si hicieran algo tan absurdo. Y, sin embargo, eso es precisamente lo que hacemos cuando nos vemos como individuos separados con respecto a todas las demás personas que tienen su origen a partir de la misma inteligencia divina.

 

Crecemos a partir de nuestro mundo y somos el resultado de lo que está haciendo la inteligencia divina, y esa es una conexión que nunca podemos perder. Piensa que eres como un síntoma del universo, no un extraño.

 

Aquello que nosotros consideramos el espíritu que hay dentro de nosotros es en realidad esa inteligencia divina e invisible que nos permite existir y que hace que sigamos creciendo a partir de este mundo. También es separable de nuestra esencia física y nuestro entorno, y de todo y todos los demás que existen en el universo. Si piensas de otro modo, reforzarás tu incapacidad para influir sobre tu destino y para manifestar o atraer hacia ti cualquier cosa.

 

Al saber que creces a partir de este mundo del mismo modo que una manzana lo hace a partir del manzano, te identificas con la esencia espiritual. Y es la identificación con esta esencia interior lo que te permite establecer con todo lo demás una conexión que te ayudará a atraer tus deseos hacia tu mundo físico. Este poder de atracción será el tema del cuarto principio descrito en este libro.

 

Pero, por ahora, lo que quiero es que percibas claramente cómo creces a partir de este mundo. Deseo que percibas la diferencia entre este concepto y aquel otro que promulga nuestra llegada aquí desde un mundo separado, a través de un poder que está fuera de nosotros. No eres un destello momentáneo de conciencia personificada entre dos negruras eternas. Eres una esencia que crece eternamente en este mundo, un mundo en el que el espíritu y la manifestación del espíritu parecen diferentes para los sentidos, y en realidad lo son, pero también están conectados. Eres estas dos esencias al mismo tiempo.

 

Esta toma de conciencia es crucial a medida que sigas este camino de la manifestación. Es un poder, pero no te engañes porque, al contrario de lo que pueda decirte tu ego, no eres el propietario exclusivo de este poder.

 

 

EL PODER ESTÁ EN TI, PERO NO ES SÓLO TUYO

 

El poder y la magia de este mundo no se pueden reservar para el uso exclusivo de nadie, incluido tú. Está disponible en todo momento, pero no pertenece a nadie. Lo que haces como ambientorganismo es establecer contacto con una energía que se encuentra más allá del dualismo del plano terrenal y que, sin embargo, está conectada con él al mismo tiempo, es separada pero inconfundible.

 

La forma de establecer contacto consiste en comprender esta energía. Todo lo que existe sobre el plano físico experimenta la luz y la oscuridad. Si siempre hubiera luz no tendríamos un concepto de la oscuridad. Pero hay algo que no conoce la oscuridad, la fuente de toda luz, el sol. Esta fuente se encuentra más allá de la dualidad del plano físico, y es con ella con la que debes contactar si quieres potenciar tu fuerza interior.

 

La energía del sol no te pertenece, pero siempre podrás recurrir a ella. Esa energía no está sometida a las leyes de la dualidad, como tampoco lo está tu espíritu, que es la fuente de tu divino poder. Aún así, depende de ti que la utilices o no.

 

No puedes poseer este poder más de lo que puedes poseer y controlar el entorno. Poseerlo significa que te separas de él. Aparece entonces un poseedor y algo que es poseído, y eso viola el principio de tu existencia como ambientorganzsmo. Eres un ser holístico, y eso significa que en ti confluyen la energía no dual y la energía física, y que puedes hacer uso de ambas.

 

Es usted un ser completo. En consecuencia, para poder comprenderte a ti mismo, tienes que asimilar primero que eres un ambientorganismo. Conceptualizarse a uno mismo como un ser físico y espiritual separado de su entorno supone eliminar toda posibilidad de conocer tu estado holístico. Por el contrario, reconocer ese estado te ayudará a destruir la ilusión de que eres un ser aislado y a percibir tu relación con el mundo que te rodea. Esto te dará una fuerza que jamás podrías imaginar si te dejaras guiar por tu ego.

 

 

VERSE A UNO MISMO COMO UN HOLOGRAMA

 

Uno de los modos más fascinantes de verse a uno mismo en la forma que describo en este tercer principio consiste en contemplar un holograma y luego proyectarse en él. Si fueras capaz de ver de algún modo a toda la humanidad, junto con todo lo demás que existe simultáneamente, tendrías una visión de la naturaleza holográfica del universo. Tal como son las cosas, sólo puedes ver diminutos segmentos de la tierra a un tiempo.

 

Un holograma es una imagen fotográfica tridimensional obtenida con rayos láser. Lo singular de un holograma es que un pequeño segmento contiene toda la imagen. Al descomponer y proyectar un diminuto fragmento del holograma, muestra una imagen completa del objeto.

 

El holograma es una representación perfecta del ambientorganasmo. Tu entorno lo incluye todo, lo vivo y lo muerto, y tú puedes atraer su energía hacia ti porque, desde un punto de vista holográfico, tú formas parte del todo. Tú eres sólo una pequeña imagen física que refleja a toda la humanidad cuando se proyecta espiritualmente sobre la pantalla cósmica. Todos y cada uno de nosotros somos la totalidad de la humanidad. No puedes escapar a esa verdad.

 

La imagen de los hologramas se puede aplicar intrínseca y extrínsecamente. Se puede cortar un diminuto fragmento de tu cuerpo y proyectarlo a través de un rayo láser, y todo tu cuerpo se verá reflejado a partir de ese fragmento diminuto. Todas y cada una de las células de tu ser contienen la energía de todo tu ser. En un nivel extrínseco, tú eres uno de esos segmentos que reflejan a toda la humanidad como un holograma.

 

Desgraciadamente, los pueblos del mundo todavía tienen que aplicar esta realidad a su forma de vida. La idea de que cada uno de nosotros está conectado al resto de la humanidad se abrirá paso con el tiempo, y entonces será imparable. La historia nos muestra cómo nos hemos configurado en naciones, con diversas ideologías, como capitalismo, socialismo, totalitarismo, comunismo, monarquía y democracia, que a menudo trascienden la importancia de la propia humanidad. Nos hemos clasificado sobre la base del aspecto físico y de las identificaciones nacionalistas, como italiano, estadounidense y japonés. Además, nos hemos subdividido en clases basadas en los niveles económicos o en las características de nuestras profesiones.

 

Los países se dividen a tu vez en derecha e izquierda políticas, en creencias religiosas, y la división continúa hasta descender a las familias y, finalmente, a los individuos. Este proceso de división es exactamente lo contrario del modelo holográfico de nuestra realidad.

 

Esencialmente, tanto si nos gusta como si no, los seres humanos somos iguales en todas partes. Compartimos emociones como temor, amor, odio y celos. También compartimos la sangre que nos da vida, la entremezclamos para la supervivencia de aquellos que la necesitan, y tenemos los mismos órganos internos y los mismos pensamientos. Y, sin embargo, nuestros egos persisten en seguir realizando el trabajo de la división.

 

Cuando nos contemplamos como seres individuales, fomentamos nuestra inclinación a dividirnos, lo que nos aleja de nuestra naturaleza divina y de la posibilidad de manifestar nuestro destino. Necesitamos controlar el conflicto interno que nos hace dividirnos. El ego fomenta esa inclinación con pensamientos como los siguientes: la diferencia entre lo que soy y lo que debería ser; cómo me comporto y cómo debería comportarme; cómo era y cómo soy ahora; debería ser como dicen los demás; lo desconcertado que me siento en realidad; lo que piensoy cómo me siento; cómo me veo a mí mismo y lo bien que me parecen los demás; cuánto gano y cuánto ganan los demás y lo mucho que necesito. La lista es potencialmente interminable.

 

Todo este conflicto, como resultado de nuestra propensión a dividirnos y subdividirnos en el nivel mundial, nacional, social e individual, no es más que una expresión de caos. No podremos aportar orden al mundo o a nuestras vidas mientras no logremos reconocer que, en realidad, todos los seres humanos somos hologramas de la humanidad. Todos reflejamos al conjunto, y es esencial que empecemos a pensar de esta forma.

 

Cuando uno se reconoce en el holograma que es la humanidad, se conecta con todo lo que hay en su entorno a un nivel energético. Un ambientorganismo es un fiel reflejo de todo, y la energía que compartes, es compartida por todos. Esto permite que puedas utilizar la energía universal que está en todas partes, en cualquier momento, proyectándote metafóricamente para reflejar el todo. Una vez que puedas efectuar esta proyección sin dudas o reservas, podrás ver literalmente cómo tus pensamientos y deseos no están únicamente dentro de ti, sino que están dentro de toda la humanidad, que es abundantemente ilimitada. Para conseguir esto, sólo tienes que dejar de guiarte por tu ego y creer plenamente que eres un ambientorganismo.

 

Como ambientorganismo eres un individuo singular que sólo constituye una parte de la imagen, pero al mismo tiempo contienes la totalidad de esa imagen. Además, el contenido de tu conciencia, que difiere de una persona a otra, también es holográfico por naturaleza. La conciencia es la condición mental de estar despierto. Tus pensamientos individuales, aunque sólo forman una parte de la imagen total de la conciencia humana, contienen simultáneamente toda la conciencia humana.

 

Como en un holograma, tus pensamientos reflejan los pensamientos de todos. Tus pensamientos, desde esta perspectiva, se pueden proyectar de tal manera que conecten con toda la humanidad. Tus pensamientos están conectados literalmente con los pensamientos de todos los demás, lo mismo que tus emociones, tus deseos y todo tu mundo interior. Puedes aprender a utilizar esta conexión para alimentar tu propia divinidad y, en consecuencia, por definición, la divinidad de toda la humanidad.

 

La naturaleza del holograma y tu naturaleza como ambientorganismo son una misma cosa. La energía que abarca tu humanidad está en todo aquello que te rodea. Tú eres el todo y el todo eres tú. No estáis separados. El Bhagavad Gita sintetiza este concepto de la forma más profunda que he encontrado nunca. Procura memorizar estas palabras sagradas mientras practicas el arte de la manifestación espiritual en tu vida cotidiana. Te serán de utilidad dondequiera que estés, y en cualquier aspecto de tu vida actual que consideres incompleto.

 

Aquel que comprende que el Señor de todo es siempre lo mismo en todo lo que es (inmortal en el campo de la mortalidad), ese ve la verdad. Y cuando un hombre comprende que el Dios que hay en sí mismo es el mismo Dios que hay en todo lo que es, no se hace daño a sí mismo causando daño a los demás. Es entonces cuando, de hecho, sigue el camino superior.

 

La frase clave en este profundo pasaje es «en todo lo que es». Ahí estamos incluidos tú, yo y todo lo que es. Tú eres el todo, y el todo eres tú. Utiliza algunas de las sugerencias que se indican a continuación para poner en práctica esta comprensión y experimentar verdaderamente este tercer principio de la manifestación espiritual.

 

Este es un Servicio del Centro Escuela Claridad (www.escuelaclaridad.com.ar) a traves de su Red Union Global de Luz. Boletín editado y distribuido por Juan Angel Moliterni (claridad@argentina.com). Alentamos a todos a redistribuir, sin fines de lucro, por via electronica, siempre y cuando se respeten los creditos del servicio, los autores y se mencionen la fuente y enlace. Si deseas realizar una contribucion amorosa visita: http://www.escuelaclaridad.com.ar/Colabora.htm