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Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] Construye tu destino 21 -Boletin Claridad
Fecha:Domingo, 9 de Julio, 2006  12:03:08 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

Construye tu destino

Manifiesta tu yo íntimo y realiza tus aspiraciones

Por Wayne W. Dyer

 

¿Cuántas veces, en un momento de desesperanza o de desconsuelo, te has dicho: «Necesitaría cambiar, pero soy así y no puedo hacerlo»? Todas esas veces te has engañado respecto a tu capacidad de actuar sobre tu destino. Porque dentro de ti tienes el poder para conseguir todo aquello que puedas desear. Para hacerlo, no tienes más que volcarte en tu interior. Esta obra te enseñará qué tienes que buscar en él: son sólo nueve principios, nueve pistas que no te convertirán en alguien nuevo, pero sí que te permitirán aflorar lo mejor que, dormido, tienes en tu interior. Principios tan sencillos como confiar en ti mismo, reconocerte en lo que eres y mereces, ser generoso y agradecido, aceptarte como parte de un todo, lo que hará que tú también seas ese todo. Construye tu destino no te cambiará la vida. Pero será la indispensable herramienta para que tú la cambies.


  

Séptimo principio

Medita al sonido de la creación

 

 

Este séptimo principio de la manifestación cambiará tu condicionamiento más que ninguno de los otros ocho. No obstante, aunque contradice tus creencias acerca de cómo encajas en el universo, también expande tu capacidad para crear y atraer los objetos del deseo de tu corazón. Este principio supone una aplicación práctica de la manifestación, al tiempo que te invita a abrirte a una nueva idea y a una práctica muy diferente cada día.

 

Te puedo asegurar que hay mucho que aprender y ganar con esta práctica de la sana meditación. Yo mismo la he utilizado con resultados maravillosos. Otros que han practicado la meditación de una manera regular han experimentado cambios espectaculares en sus vidas y han podido manifestar lo que previamente creyeron imposible.

 

Al empezar a abrirte a esta práctica nutricia del alma, que canta los sonidos de la creación, dedica algún tiempo a volver a leer atentamente los otros ocho principios. Una vez que inicie la práctica de estas dos meditaciones diarias de la manifestación, necesitarás confiar en tu yo superior y meditar con un amor incondicional. Revisar los otros ocho principios te ayudará a encontrar la confianza y el amor que necesitas.

 

He estudiado atentamente una gran cantidad de literatura espiritual antes de escribir este séptimo principio. Utilizar los sonidos para cambiar las vibraciones de nuestra frecuencia es una práctica espiritual que ha permanecido en la sombra durante siglos. Muchos de los antiguos maestros ocultaban los secretos de la manifestación por temor a que fueran mal utilizados. En esta época de revolución espiritual, la receptividad individual y colectiva ha permitido la reaparición de estas prácticas espirituales y nos ha revelado su gran valor. Utilizar el sonido para nuestras meditaciones puede transformar espectacularmente nuestras vidas y permitir que seamos conscientes de nuestra capacidad colectiva de manifestar un mundo libre de las exigencias y la mezquindad del ego.

 

Me siento bendecido por tener un maestro espiritual, Shri Guruji, que ha puesto a mi disposición estas meditaciones para que las enseñe a otros que se muestren abiertos a estas ideas. He escrito sobre ellas a medida que las he ido conociendo, y presento este séptimo principio sabiendo que estarán en conflicto con las experiencias condicionadas vividas por muchos de mis lectores. No obstante, sé que son válidas y te animo a abrir tu mente a tu capacidad singular de manifestar lo que deseas en tu vida y, más particularmente, para conseguir que la espiral ascendente y evolutiva del planeta se libere de las garras del ego, que exalta la separación de la fuerza misma de la creación.

 

Este séptimo principio se refiere a la utilización del sonido como herramienta para abrirnos al potencial y al poder de nuestra fuerza creativa. Los sonidos tienen la capacidad de generar la habilidad para atraer aquello que deseamos. Las palabras clave para definir este principio las encontrarás en el título del siguiente apartado.

 

 

LOS SONIDOS TIENEN PODER

 

Los sonidos son una energía poderosa. Cada sonido es una vibración hecha de ondas oscilantes en una frecuencia concreta. La gama de frecuencias que puede captar el oído humano es aproximadamente de entre dieciséis mil y cuarenta mil vibraciones por segundo. En un nivel superior de la escala, con vibraciones cada vez más rápidas, está la electricidad, a aproximadamente cien millones de vibraciones por segundo. A dos mil millones de vibraciones por segundo encontramos el calor. La luz y el color se encuentran a quinientos mil millones de vibraciones por segundo, y un rayo X se manifiesta a dos billones de vibraciones por segundo. Existe la teoría de que los pensamientos y las desconocidas dimensiones etérea y espiritual se encuentran en el ámbito de las vibraciones muy intensas, más allá de todo lo que se pueda calcular en estos momentos. Las frecuencias vibratorias son, claramente, la naturaleza misma de nuestro universo material.

 

El sonido, tal como lo escuchamos, ocupa un lugar muy bajo de la escala, justo por encima de las formas o los sólidos en cuanto a su velocidad de frecuencia. El sonido es el intermediario entre la idea abstracta y la forma concreta del mundo material. Los sonidos moldean literalmente el mundo abstracto del pensamiento y del espíritu en formas. «Hágase la luz, y la luz se hizo», es la descripción bíblica de la creación. O, en otras palabras: «Que las vibraciones de luz emanen de mi orden».

 

En los antiguos ritos ceremoniales, las palabras, los sonidos y las formas se combinaban para alcanzar ciertos fines. La forma de cada una de las letras de una palabra indicaba un sonido. Y cada sonido se utilizaba con un propósito determinado.

 

Los sonidos influyen sobre nosotros de mil diferentes maneras. Un “eidófono” es un instrumento formado por la superficie tensada de un tambor, sobre la que se extiende una sustancia pastosa. Los sonidos y las palabras se pronuncian luego por debajo de la superficie, y producen diferentes figuras y formas en la pasta. Algunas de estas son réplicas de animales, flores y otras creaciones de la naturaleza. Al utilizarse arena, en lugar de pasta, la arena forma figuras y diseños geométricos que se corresponden con las letras del alfabeto. Si los sonidos son estridentes y desagradables, producen formas desagradables. Los experimentos de esta naturaleza ilustran el impacto que pueden tener los sonidos sobre nosotros.

 

Los sonidos discordantes y hostigantes de las máquinas, como los golpes sordos, los chirridos y sonidos ásperos que bombardean nuestra conciencia, hacen difícil que podamos sentirnos serenos y en paz. Los sonidos discordantes pueden provocar enfermedad interna. Pero el sonido tiene propiedades curativas cuando es armonioso y suave. La curación se produce con el acompañamiento de armonías suaves y de la música de la naturaleza entreverada en el silencio espiritualmente nutritivo.

 

Además de curar, el sonido se utiliza en el proceso de creación, que es lo que nos interesa para este séptimo principio de la manifestación espiritual. Al utilizar los sonidos de la naturaleza que están en mayor consonancia con el acto de la creación, empezamos a atraer la forma material que deseamos de esas frecuencias mucho más altas y que nuestros sentidos no pueden procesar.

 

Ten en cuenta que el sonido es la frecuencia vibratoria que hay entre el mundo de la materia sólida o de la forma, tal como la conocemos, y las frecuencias vibratorias superiores del mundo sin forma del espíritu universal. Aprender a utilizar el sonido es un modo de utilizar tu poder para manifestar el pensamiento en el mundo de la forma. Manifestar es saber cómo establecer contacto con esa frecuencia vibratoria espiritual, mientras vivimos dentro de un cuerpo, en un mundo materializado.

 

El sonido es la única frecuencia vibratoria que podemos utilizar y cambiar con nuestros sentidos. Todas las demás frecuencias se hallan más allá de nuestra capacidad de aprovechamiento y no podemos utilizarlas para cambiar nuestra frecuencia vibratoria. Presta atención a las palabras y sonidos porque pueden atraer influencias positivas o negativas a tu vida. Los sonidos armoniosos son los que más contribuyen a una vida equilibrada y creativa.

 

Pero antes de abordar el uso de los sonidos acerca de la meditación, es necesario que aprendas a prepararte para utilizar esos sonidos en tus meditaciones diarias. La manifestación no se hace con la mente. Debes acceder a un método que te lleve más allá de la mente, a un estado de conciencia que trascienda tus pensamientos. Este estado superior de la conciencia, situado más allá de la mente, se llama siddhi.

 

Este es un Servicio del Centro Escuela Claridad (www.escuelaclaridad.com.ar) a través de su Red Unión Global de Luz. Boletín editado y distribuido por Juan Angel Moliterni (claridad@argentina.com). Alentamos a todos a redistribuir, sin fines de lucro, por vía electrónica, siempre y cuando se respeten los créditos del servicio, los autores y se mencionen la fuente y enlace. Si deseas realizar una contribución amorosa visita: http://www.escuelaclaridad.com.ar/Colabora.htm