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Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] Construye tu destino 24 -Boletin Claridad
Fecha:Jueves, 13 de Julio, 2006  11:45:46 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

Construye tu destino

Manifiesta tu yo íntimo y realiza tus aspiraciones

Por Wayne W. Dyer

 

¿Cuántas veces, en un momento de desesperanza o de desconsuelo, te has dicho: «Necesitaría cambiar, pero soy así y no puedo hacerlo»? Todas esas veces te has engañado respecto a tu capacidad de actuar sobre tu destino. Porque dentro de ti tienes el poder para conseguir todo aquello que puedas desear. Para hacerlo, no tienes más que volcarte en tu interior. Esta obra te enseñará qué tienes que buscar en él: son sólo nueve principios, nueve pistas que no te convertirán en alguien nuevo, pero sí que te permitirán aflorar lo mejor que, dormido, tienes en tu interior. Principios tan sencillos como confiar en ti mismo, reconocerte en lo que eres y mereces, ser generoso y agradecido, aceptarte como parte de un todo, lo que hará que tú también seas ese todo. Construye tu destino no te cambiará la vida. Pero será la indispensable herramienta para que tú la cambies.


  

Séptimo principio

Medita al sonido de la creación

 

 

LA PRÁCTICA DE MEDITAR PARA LA MANIFESTACIÓN

 

Manifestar y meditar no son cosas que puedan ir separadas. Son corno la cresta y la base de la ola, separadas y distintas la una de la otra, pero siempre juntas. No puedes hacerte adepto a manifestar los deseos de tu corazón si no estás dispuesto a dedicar tiempo a la práctica de la meditación.

 

La meditación es, simplemente, el acto de permanecer tranquilo, con uno mismo, y apagar el constante monólogo que llena el espacio interior de tu ser. Supone detener el constante bombardeo de pensamientos y la cháchara aparentemente interminable que llena tu mundo interior. Ese ruido interior es como un escudo que te impide conocer tu yo superior.

 

Practicar la meditación sana es una forma útil de lograr el silencio interior y de eliminar las influencias de la cháchara constante que es producida en buena parte por el ego. La atención de la mente se aleja de los millones de pensamientos diseminados y se centra en la conciencia del sonido mismo. El sonido sirve como un mantra, te mantiene centrado y silencia la cháchara.

 

Los mejores momentos para meditar utilizando esta técnica de la manifestación de los sonidos repetitivos son a la salida y a la puesta del sol. Si no estás acostumbrado a levantarte a la salida del sol, o antes, haz un esfuerzo por establecer esta disciplina durante un período de prueba de noventa días. Si eso te fuera imposible, utiliza el momento en que te despiertes para la meditación del aaah. No obstante, te animo a desafiar cualquier creencia condicionada y preestablecida que puedas abrigar relativa a tu capacidad para levantarte antes de la salida del sol para practicar la meditación de la manifestación. Tus convicciones sobre la necesidad de un cierto número de horas de sueño, o sobre tu incapacidad de levantarte de la cama, o de atesorar el sueño más que ninguna otra cosa, o cualquier otra razón similar, son el resultado de tus condicionamientos, y a menudo no representan más que excusas.

 

Lo que quieres es convertirte en una persona disciplinada. A primeras horas de la mañana, y particularmente antes de la salida del sol, es el mejor momento del día para despertarse. El silencio permite sentirse cerca de Dios. Es el momento en que tu mente y tu corazón se sienten más claros y están menos distraídos. Puedes percibir la energía de la curación y las soluciones en el silencio de primeras horas de la mañana, sobre todo entre las tres y las seis de la madrugada. Utiliza cosas específicas para animarte a despertarte durante estas horas, sabiendo que el tiempo empleado en una meditación de la manifestación te proporcionará mucho más descanso que unas horas más de sueño.

 

El sol es una gigantesca fuente de energía para nuestro planeta y todo lo que crece en él. Cuando empieza a salir, por la mañana, la energía que rompe la oscuridad es la más intensa. Es el momento ideal para empezar tu meditación de la manifestación. Te recomiendo buscar un lugar cómodo donde sentarte, sin necesidad de adoptar ninguna postura o posición concreta. La postura perfecta es aquella en la que te sientas más relajado y en paz. Si fuera posible, es aconsejable hacerlo al aire libre, aunque esto no es en modo alguno una exigencia. Junta suavemente los dedos índice y pulgar de cada mano. Cierra los ojos y dedica aproximadamente veinte minutos a esta práctica matinal.

 

Efectúa unas pocas respiraciones profundas y prolongadas, consciente de la pauta de tu respiración y de lo que experimentas cuando se llenan tus pulmones. Dirige luego la atención hacia el chakra raíz o base (el centro del sexo), y desplázala por el pasaje entre el chakra raíz y el chakra del tercer ojo. Piensa en él como en un canal que ha quedado obturado, y piensa en el espacio del tercer ojo como una abertura que ha permanecido sellada durante mucho tiempo, y que ahora te dispones a abrir con tu energía etérea interna. Respira ahora más profunda y prolongadamente, llenándote los pulmones y, al exhalar el aliento pronuncia en voz alta el sonido de aaah, poniendo en ello tanta emoción y volumen como puedas.

 

Centra tu atención en despejar el canal con este sonido de aaah. Mientras practicas la meditación del aaah, añade a tu imagen mental aquello que te gustaría crear o manifestar, desvinculándote por completo de cómo aparecerá en tu vida. (En el octavo principio he explicado con detalle la importancia de no plantear demandas acerca del cómo.) Lo que debes hacer es centrar la atención en la sensación que experimentarás cuando ese deseo se manifieste en el mundo concreto de tu vida.

 

Mientras meditas durante aproximadamente veinte minutos al principio del día, repite durante todo el tiempo el sonido aaah como un mantra. No obstante, hazlo únicamente en voz alta y con emoción durante aproximadamente el primer tercio del tiempo. Dirige tu atención arriba y abajo del pasaje entre el chakra raíz y el chakra del tercer ojo, utilizando el sonido de aaah. Luego, centra la atención en el tercer chakra. Ahora vas a abrir el tercer ojo.

 

Con la energía interna que experimentas por el sonido de la creación que resuena dentro de ti, abre el tercer ojo en tu imagen mental y lanza la fuerza creativa a través de él hacia el mundo de la forma. Imagina que se libera de tu interior y se extiende hasta tal punto que rodea el mundo y los objetos que deseas. Puedes confiar plenamente en que esta energía conectará con la energía universal que es la fuerza de Dios, y que esta enviará el objeto de tu deseo a tu mundo inmediato. Esto debe hacerse de acuerdo con los nueve principios de la manifestación que se explican en este libro, lo que significa tener ausencia de duda, una confianza completa, un amor incondicional y saber que este poder de atracción está dentro de uno y en todas las cosas.

 

Gradualmente, empezarás a experimentar una sensación abrumadora de bienaventuranza y paz en el sonido de la creación. Luego sentirás la necesidad de bajar el volumen. Durante aproximadamente el siguiente tercio de la meditación matinal pronuncia el sonido aaah cada vez con mayor suavidad. Mantén centrada la atención sobre el tercer ojo, que ahora está abierto y envía esta energía creativa, y sobre la sensación de que tu deseo se está manifestando. Si te sientes distraído o tu atención se desplaza, regresa al tercer ojo y a la sensación de la manifestación que se materializa para ti. Recuerda que no estás pidiendo nada, que no te estás diciendo a Dios cómo realizar este trabajo, estás experimentando, en el tercer ojo, la fuerte sensación de saber, y la bendición de este sonido repetido de una forma cada vez más tranquila.

 

Durante el último tercio de tu meditación matinal, repite el sonido de aaah para ti mismo, en silencio, como un mantra, y mantén la atención centrada en el tercer ojo y en la gloriosa sensación de gratitud que ya estás experimentando por aquello que vaya a manifestarse en tu vida. Una vez que hayas dedicado aproximadamente de veinte a treinta minutos a esta meditación de la manifestación, habrás terminado con tu sesión matinal.

 

Los objetos de tu deseo pueden ser ilimitados y abarcar toda la gama de la potencialidad humana. Algunas personas han utilizado esta meditación para manifestar paz para sí mismas y aquellas personas que aman, para centrarse en una curación o para encontrar una pareja. Otras la han utilizado para cuestiones tales como vender una casa, conseguir un ascenso en el trabajo, superar una adicción, atraer dinero o lo que sea. Las posibilidades son ilimitadas. He recibido cientos de cartas de personas que describen el éxito que han tenido con la práctica de esta meditación, cuando utilizan los nueve principios con integridad.

 

Si has llegado en tu lectura hasta este punto, has demostrado tu interés por aprender a convertirte en un manifestador espiritual. Si sabes que el poder para manifestar está dentro de ti, realiza cada mañana esta antigua práctica de repetir el nombre de Dios en un ritual similar al de un cántico, con la atención centrada en la sensación y en el tercer ojo. Lo que estás haciendo en realidad con la meditación aaah matinal es resonar con las palabras «En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios». El acto de la manifestación es el principio de algo que está siendo creado en tu vida. La palabra es Dios, que es como decir que el sonido aaah es el sonido de Dios.

 

El mejor momento para la meditación nocturna es a la puesta del sol. Una vez más, cuando el sol se pone por debajo del horizonte hay una expresión de energía, similar a una corona, que es más grande precisamente en el momento en que el sol abandona el horizonte y en los minutos inmediatamente posteriores a su desaparición. Practica ahora el sonido om, que es la meditación de la gratitud. He detallado este principio de gratitud en el noveno y último principio explicado en este libro.

 

En resumen, la práctica es idéntica a la meditación de la mañana, con la excepción de que ahora no pides que se manifieste nada. En lugar de eso, al final de la jornada, o al retirarte a descansar, te limitas a dar gracias a la inteligencia universal que llamamos Dios por todo lo que ha manifestado en tu vida. Respira profundamente varias veces, tal como hiciste por la mañana, despeja el canal entre el chakra base y el chakra del tercer ojo, y forma mentalmente la imagen de todo lo que has recibido, para proyectar luego esa energía desde la abertura del tercer ojo. Estás expulsando hacia el universo, que se encuentra más allá de tu cuerpo físico, energía de gratitud, utilizando para ello las afirmaciones que he incluido en el noveno principio, y que yo pronuncio en voz alta durante la meditación guiada del cassette y el disco compacto titulado Meditaciones para la manifestación.

 

El sonido om se pronuncia en voz alta durante el primer tercio de la meditación para ir bajando gradualmente y finalmente hacerse en silencio, siempre con la atención centrada en el tercer ojo y sintiendo que la energía regresa a la fuente universal de energía que llamamos Dios. El sonido om pertenece al mundo material. Es el sonido que nos hace sentirnos más en nuestro hogar aquí, en el mundo material, puesto que es el sonido esencial de toda experiencia en este mundo fenomenológico. Al repetir este sonido te encuentras en armonía con tu entorno.

 

La parte final de estas meditaciones es el último sonido que escuchas antes de irse a dormir cada noche. El primer sonido que escuchas por la mañana es generalmente el de aaah. Es el sonido que haces cuando bostezas o te desperezas. Se consciente de este primer sonido y está dispuesto a reconocerlo como tu propia frecuencia vibratoria del nuevo día que estás manifestando. No obstante, el sonido final que escuchas dentro de ti mismo al irte a dormir puede ser una combinación de los dos sonidos, el aaah y el om.

 

Quizá recuerdes que antes definí la iluminación como la capacidad para estar inmerso en la paz y rodeado por ésta. «Paz» es aquí la palabra clave. No es ninguna casualidad que los sonidos aaah y om, combinados, traduzcan precisamente la palabra que significa paz o iluminación, como en Shalom, Shaaah... loom. El sonido de aquello que deseas manifestar y de lo que ya ha sido manifestado, equivalen a paz. Al pronunciar estos dos sonidos para ti mismo cuando te dispones a dormir, estás iniciando el acto de la conciencia siddhi iluminada. Formas entonces una unidad con todo lo que es pacífico y todo aquello que se nos ofrece. Tampoco es ninguna casualidad que el sonido fundamental de la alegría espiritual sea el de aaah en aleluya, y es el que se encuentra en la palabra que termina todas las oraciones, «amén».

 

Concluye así la práctica de la meditación para aprender a vibrar con el sonido de crear y de la creación. Forma parte del saber de la humanidad, y se está recuperando, a medida que avanzamos en la revolución espiritual, y mostrando las numerosas bendiciones que puede aportar a nuestras vidas. Prueba esta gloriosa práctica, pacífica, de meditación iluminada de la manifestación durante un período de tres meses, utilizando cada uno de los nueve principios explicados en este libro, y comprueba si experimentas los deseos de tu corazón, sin haber planteado ninguna exigencia o regla a la fuerza universal que es Dios. La disposición de permitir que se manifiesta a su entera voluntad, de permitir que la creación se revele a sí misma, constituye el tema del octavo principio de la manifestación. Aleluya. Shalom.

 

Este es un Servicio del Centro Escuela Claridad (www.escuelaclaridad.com.ar) a través de su Red Unión Global de Luz. Boletín editado y distribuido por Juan Angel Moliterni (claridad@argentina.com). Alentamos a todos a redistribuir, sin fines de lucro, por vía electrónica, siempre y cuando se respeten los créditos del servicio, los autores y se mencionen la fuente y enlace. Si deseas realizar una contribución amorosa visita: http://www.escuelaclaridad.com.ar/Colabora.htm