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Asunto:[UNION_GLOBAL_DE_LUZ] LA SEXTA PROFECÍA MAYA
Fecha:Viernes, 15 de Junio, 2007  08:34:22 (-0300)
Autor:Juan Angel Moliterni <claridad @.........ar>

LA SEXTA PROFECÍA MAYA

Un Legado de Símbolos, Conceptos y Profecías

Su validez en los albores del Siglo XXI: “El Tiempo del No Tiempo”

“LAS PROFECÍAS MAYAS”, Serie Televisiva de Siete Episodios; Año 1999

GUIÓN Y DIRECCIÓN: Fernando Malkún  -  fmalkun@mac.com

Página Web: www.fernandomalkun.com

 

 

Los Sacerdotes Mayas del Sol, los Chilamis o AHAU KINES podían visualizar el futuro de su pueblo, cuando su corazón y su mente, lograban una unidad con la Tierra.  Desde allí establecían una columna vertebral energética con nuestro Sol, con LAMAT, el Sol Central de Las Pléyades, y con HUNAB KU, en el centro de la Galaxia.  La unidad les producía una ampliación de la percepción de su conciencia y un estado temporal en el que podían ver acontecimientos futuros.  Así pudieron ver que un Cometa al que llamaron ECO KAN o Estrella Serpiente, anunciaría la llegada de 9 Infiernos para su pueblo.  También profetizaron que otro cuerpo celeste al que llamaron TUN KAK o Piedra del Cielo, aparecería en el último KATUN del último BAKTUN, anunciando la llegada de los 13 Cielos.  En este último KATUN nos encontramos ahora. 

 

La Sexta Profecía Maya dice que en estos próximos 13 años, vale decir, a partir del año 1999 y hasta el año 2012, aparecería un Cometa, cuya trayectoria pondría en peligro la existencia misma del hombre.  Los mayas veían los Cometas como “agentes de cambio”, que vienen a poner en movimiento, el equilibrio existente, para que ciertas estructuras se transformen, permitiendo la evolución de la conciencia colectiva.  Todas las cosas tienen un lugar que les corresponde, todas las circunstancias, aún las más adversas, son perfectas para generar comprensión sobre la vida, para desarrollar la conciencia sobre la creación.  Por esto, y no por el capricho del destino, el hombre se ve enfrentado constantemente a situaciones inesperadas, que generan angustia, sufrimiento.  Esa es la única manera para que siempre se pregunte, ¿por qué?  Así, encontrará a lo largo de muchas experiencias en muchas vidas, la existencia y comprensión de las leyes universales, de la razón de la creación.  Para los mayas, Dios era la presencia de la vida, tiene todas las formas y su presencia es infinita.  Este Cometa en la etapa del “Fin de los Tiempos” está anunciado por muchas religiones y culturas, inclusive, aparece en la Biblia, en el Libro de las Revelaciones, como la Estrella llamada “Ajenjo”.  Si el Cometa aparece, puede ser que su trayectoria lo lleve a chocar con la Tierra, o que por medios físicos o síquicos, se logre desviar su trayectoria. 

 

Desde el momento de la formación de la Tierra, hace aproximadamente, 4.5 billones de años (4,500 millones de años), una variedad de residuos cósmicos llamados asteroides y cometas, han bombardeado el Planeta continuamente.  Los asteroides son rocosos o metálicos, mientras los cometas están formados de polvo o pedazos de materia y hielo.  Este hielo se evapora al calentarse por el Sol, produciendo una atmósfera transitoria, la cola, que genera un bellísimo espectáculo que puede verse por millones de kilómetros en el Cielo.  Son los residuos de la formación del Sistema Solar, es decir, partes que no lograron fusionarse en un Planeta.  La mayoría de los asteroides se encuentran en órbitas relativamente estables entre Marte y Júpiter, funcionando como pequeños Planetas que giran alrededor del Sol, en una zona llamada: el “Cinturón de Asteroides”.  Una teoría basada en textos sumerios, afirma que éstos son los pedazos de otro Planeta llamado Marduk, el cual existió en el Sistema Solar, entre Marte y Júpiter, y que explotó debido a guerras atómicas de una civilización anterior a la de la Tierra.  Hay otros dos grupos de residuos cósmicos sobre el recorrido orbital de Júpiter, los cuales son llamados los “Asteroides Jovianos”.  Allí se originan la mayoría de los bólidos, al ser alteradas sus órbitas, cada vez que Júpiter pasa por ahí, y su gravedad los lanza hacia el interior del Sistema Solar, cruzándose, peligrosamente, con la órbita de la Tierra.

 

Hay un tercer grupo de asteroides que se encuentran en órbita después de Plutón, en el Cinturón de Kuiper.  Finalmente, en lo más profundo del espacio, está la nube de asteroides llamada Nube de Oort.  Estos residuos llenan enormes órbitas indeterminadas alrededor del Sol, que son alteradas al pasar cerca de planetas y estrellas, enviándolos hacia el interior del Sistema Solar.  Se sabe que dos pequeñas Lunas de Marte, Probos y Deimos son asteroides de 8 y 28 kilómetros de diámetro respectivamente, que fueron capturados por su fuerza de gravedad y puestos a orbitar a su alrededor.  Los cometas siempre han formado parte del Sistema Solar; miles de residuos atraviesan, cruzan, rozan, van y vuelven periódicamente, e inclusive, chocan con los Planetas que se mueven siempre tranquilos, en órbitas regulares alrededor del Sol.  La comunidad mundial científica acepta que hace 65 millones de años, en el Cretácico Terciario, un Cometa cayó en Chicxulub, en el Océano Atlántico, frente a la Península de Yucatán, causando la extinción de los dinosaurios.  Su cráter de 180 kilómetros de diámetro, contiene altas concentraciones de Iridio, un elemento muy raro en la Tierra, pero muy común en los asteroides. 

 

Generalmente, los cometas han sido asociados a situaciones difíciles, como aquella que coincidió con la erupción del Volcán Vesubio, que destruyó a Herculano y Pompeya, el año 79 d.C. o con el derrocamiento del Rey Harold por -Guillermo El Conquistador- en Inglaterra, registrado el año 1066.  Todos ellos han causado pánico colectivo como el Cometa Halley, en 1910, cuando se presumía que su cola era de un gas venenoso de cianuro, razón por la cual, millones de píldoras para protegerse fueron vendidas en todas partes, en esa oportunidad.  También estos cometas han causado suicidios colectivos, como el de los 39 miembros del culto Heaven’s Gate en 1997, que creyeron que el enorme cometa HALE BOP con 40 kilómetros de diámetro, venía por ellos.  Los cometas siempre han generado controversia, pero tal vez no tanta, como en 1456, cuando reapareció el Cometa Halley y era considerado como un “agente del diablo”, el cual debía ser “expulsado de los cielos”, siendo excomulgado por el Papa Calixtus III. 

 

Sin embargo, fue Isaac Newton el que descubrió que la gravedad mantiene a los Planetas girando en órbitas definidas alrededor del Sol, y Edmond Halley, su contemporáneo, utilizó estos cálculos para determinar las órbitas de los cometas, anunciando que cada 76 años, el Cometa Halley regresaría.  Por esto lleva su nombre.  Los cometas han causado también desastres regionales como el de Siberia, sobre el río Tunguska, donde un asteroide de aproximadamente 50 metros de diámetro, explotó en el aire en 1908, destruyendo instantáneamente, 2000 kilómetros cuadrados de un denso bosque.  Algunos se han acercado bastante a la Tierra como el Cometa IRAS ARAKI ALTU, que en 1983, se acercó a sólo 6 millones de kilómetros, y pudo haber causado una explosión mayor que si se reventaran simultáneamente, todas las bombas atómicas existentes en el Planeta.  Otros cometas han pasado rozando a la Tierra, y han sido descubiertos después de atravesar la órbita de la Tierra, como el asteroide F-C, de 500 metros de diámetro, que en 1989 pasó a sólo el doble de la distancia entre la Tierra y la Luna.  A su vez, el Cometa  HYAKUTAKI, fue descubierto con tres meses de anticipación, a sólo 14 millones de kilómetros de la Tierra.  Su cercanía, permitió descubrir en su interior, hidrocarbonos, metanos, acetilenos y etanos que son la base de la vida. 

 

Todo esto genera preocupación y, por eso, se envió la Misión Espacial JIOTO al Cometa Halley, para ampliar los conocimientos sobre los cometas.  Confirmaron que tenía 9 kilómetros de diámetro y que estaba formado de hielo y polvo.  En 1994, el Cometa Shoemaker-Levy se fraccionó en 22 pedazos que chocaron contra Júpiter, generando el evento más violento que ha existido en el Sistema Solar en la historia del hombre, con explosiones equivalentes a millones de megatones de TNT.  A su vez, en septiembre de 1999, el Cometa Lee se acercó a unos 120 millones de kilómetros de la Tierra, y para enero de 2000, se tuvo al Cometa MACHHOLS.  Esto nos muestra que los cometas siempre han estado en los alrededores del Planeta. 

 

La alerta de los mayas expresada a través de esta Sexta Profecía, es para que tomemos conciencia de los peligros existentes, y actuemos ahora, en lugar de tener que reaccionar después.  Hoy conocemos las órbitas de sólo 250 bólidos de los 2000 existentes en el espacio, cuyas dimensiones son mayores a 1 kilómetro de diámetro, que cruzan la órbita de la Tierra, que son capaces de crear devastación a escala global.  En otras palabras, la humanidad y, más concretamente, la comunidad científica mundial, ignora dónde está más del 90% de los asteroides capaces de acabar con nuestra civilización. 

 

La Atmósfera desintegra los fragmentos hasta un tamaño de 50 metros, pero los más grandes de ese tamaño, son capaces de alcanzar la baja Atmósfera, con la superficie de la Tierra, donde explotan con una fuerza mayor que la de una bomba atómica.  Se estima que, aproximadamente, hay 1 millón de residuos cósmicos entre 50 metros y 500 metros de diámetro, capaces de acercarse a la Tierra y de chocar con ella, y producir muerte y destrucción a nivel regional.  Unos 6000 residuos, entre 500 metros y 1 kilómetro de diámetro, andan por los cielos, sin que sepamos dónde están, capaces de destruir un país entero.  El primer paso para establecer una defensa planetaria es localizar los cometas o asteroides, porque no podemos defendernos de algo que nadie sabe que existe y menos dónde se encuentra.  El hombre debe acelerar la búsqueda, aumentando la cantidad de sistemas de detección en todos los sitios del mundo, encontrando maneras más rápidas y exactas, para determinar las órbitas de los bólidos localizados. 

 

Sólo unas 100 personas en todo el mundo, están dedicadas a vigilar el Cielo, para detectar objetos capaces de chocar con nuestro Planeta.  Hay muy pocos sitios dedicados exclusivamente, a este propósito.  LINEAR en Nuevo México, LEE en Hawai, Space Watch en Arizona.  Cada Observatorio en la Tierra, sólo puede utilizarse 100 horas al mes, para detectar los objetos en el Cielo, debido a las interrupciones de las nubes y a la posición del Sol que, con su resplandor impide la observación.  La detección de un asteroide o cometa, así como la estimación de su órbita, requiere un mínimo de tres observaciones separadas en el tiempo, que permitan comparar las imágenes y generar un arco de recorrido, para determinar si su órbita se cruza con la de la Tierra.  Otro aspecto que dificulta la detección y localización de estos cometas y/o asteroides es la luminosidad del objeto examinado, pues mientras más lejos se encuentre, y menor sea su tamaño, menos brillo tendrá y, consiguientemente, su localización se hace más difícil. 

 

Los mayas, a través de esta Sexta Profecía, nos envían un mensaje de alerta, para que tomemos conciencia del peligro inminente, y movilicemos nuestra sociedad en un esfuerzo global que trascienda las fronteras de los países.  Para ello, será importante establecer una base de datos, alimentada desde sitios en todos los países del mundo, así como sistemas de -escaneo continuo- que permitan tener siempre localizados, los bólidos encontrados.  Se sabe que cuando un Cometa pasa alrededor del Sol, parte de su masa se evapora, lo que altera y distorsiona su órbita de manera impredecible.  Por eso es muy importante tenerlo siempre localizado.

 

Igualmente, es prioritario organizar una serie de misiones espaciales para ampliar los conocimientos científicos actuales, para lograr una intersección exitosa, que destruya, desvíe e inclusive, aproveche por su materia prima, los peligrosos bólidos.  Maldiciones exploratorias como el NEAR (Near Earth Asteroid Rendezvous) y Clementa II de los Estados Unidos, INEO, Image of Near Earth Objects de los alemanes, o las Misiones del Instituto Japonés de la Ciencia Espacial y Astronómica y de la Agencia Espacial Europea ROSETA. 

 

Los mayas siempre estudiaron y registraron los eventos en los Cielos.  Su alerta es para prevenir al hombre, acerca de los peligros generados por no conocer las órbitas y períodos de grandes residuos que se cruzan con la trayectoria conocida de la Tierra.  Ellos sabían que para el hombre actual, descubrir con anticipación un bólido tan grande que pueda causar su extinción y luego desviarlo, sería uno de los mayores logros de la historia humana y el evento que más nos uniría como especie.  Antiguamente, la esfera celeste era el dominio de los dioses; la aparición sorpresiva de un objeto desconocido que dominaba la noche, era motivo de miedo y misticismo.  Por eso, los mayas construyeron observatorios dedicados a estudiar los fenómenos; querían entender sus impredecibles movimientos en el Cielo, que eran motivo de miedo, especialmente, después que se establecieron las posiciones de los Planetas y de las Estrellas. 

 

En la actualidad, el peligro inminente, nos obligaría a construir un nivel de cooperación internacional, a establecer un sistema de comando y control por encima de los países, así como una estructura de comunicación mundial.  Sería la única manera que los países declinaran su soberanía ante una entidad como las Naciones Unidas, dando paso a un Gobierno Mundial, para el bien común.  Esta sería una manera de aprender a trascender la separación, que lamentablemente, es la base de nuestra sociedad.  La pena de todo esto es que, para lograr esto, es necesario algún tipo de presión externa, para que este cambio suceda.  Si consideramos a toda la humanidad, como una gran conciencia que está comenzando a formarse, tal vez por eso, el primer aprendizaje debiera ser para mantener la vida; por ello, nada tan oportuno como un peligro externo, para consolidar esa unidad.

 

La red mundial de Internet permitió la conexión y comunicación de las células inteligentes individuales, y comenzamos a experimentar el conocimiento, totalmente compartido, el conocimiento planetario.  Además, la aparición en cada vez más seres humanos de un “sexto sentido”, va a permitir que evolucionemos a un sistema de comunicación, más rápido que la luz: el pensamiento. 

 

La organización rápida de un Sistema de Defensa Planetario requiere de la cooperación total de todos los seres humanos: Es una lección de unidad planetaria.  Diariamente, vemos muchos pequeños meteoritos que se desintegran en la Atmósfera; usualmente, se queman, dejando una estela a su paso.  Son llamados popularmente, “estrellas fugaces”.

 

Hay un constante bombardeo de partículas; así, cientos de miles de toneladas de materia extraterrestre, caen como polvo cada año, llegando inclusive a especular que, la vida, en forma de un hidrocarbono, la trajo un meteorito a la Tierra.  Estudios realizados en 120 cráteres, encontrados en distintos lugares del mundo, permiten establecer que residuos de 3 a 10 metros de diámetro, se desintegran mensualmente en la Atmósfera.  Sensores militares en órbita alrededor de la Tierra, para detectar explosiones que indiquen la violación de Tratados Nucleares, han logrado detectar docenas de explosiones que tienen lugar en la Alta Atmósfera.  Cada 10 años se desintegran objetos de 30 metros de diámetro.  Un evento como el de Tunguska sucede una vez cada 100 años, o cada siglo, pudiéndose esperar que, un objeto de 100 metros de diámetro, cause estragos cada milenio.  La velocidad de entrada de los bólidos es de 11 a 75 km/seg, lo que hace que tenga más energía quinética por kilogramo de peso, que los explosivos como el TNT.  Esa velocidad de entrada, hace que la fricción con la Atmósfera, derrita el bólido y, el aire a su alrededor se cargue eléctricamente, convirtiéndose en una bola de fuego.

 

Un asteroide de 10 Km de diámetro y que entre a la Tierra, a una velocidad de 30 Km/seg, explotaría con una energía equivalente, a 15 millones de veces la explosión atómica de Hiroshima, en el Japón, durante la Segunda Guerra Mundial.  Si este asteroide chocara contra la Tierra, movería su corteza y produciría un cráter de 180 Km de diámetro, generando terremotos de más de 8 puntos en la Escala de Richter, a lo largo de todo el Planeta.  La explosión que vaporizaría el cometa, produciría una lluvia de fuego, ocasionando una gran destrucción de la capa de ozono, lo que terminaría por alterar el clima.

 

Una gigantesca cantidad de materia y rocas, ricas en sulfuros, sería enviada a la Atmósfera, rodeando el Globo y encendiendo en fuego los Cielos.  El movimiento de las capas tectónicas generaría explosiones volcánicas “en cadena” y los gases sulfurosos contribuirían a ocultar el Sol, por muchos años, oscureciendo y enfriando a la Tierra.  En aquel caso en que el impacto fuera contra el mar, que cubre el 70% del Planeta, se producirían gigantescas olas llamadas “tsunamis”.  Sandian National Laboratories”, una agencia de la NASA, utilizó un supercomputador que ejecuta un trillón de operaciones por segundo, un “Terraplot”, para realizar un modelo sobre la situación.  Así lograron averiguar qué sucedería si, un asteroide de 1 km de diámetro, que pesa 1 millón de toneladas, choca a 60 km/seg en el mar, frente a Nueva York.  Se ha concluido que, el cometa se vaporizaría instantáneamente con 500 kilómetros cúbicos de océano, al producir una explosión equivalente a explotar, simultáneamente, 10 veces la cantidad de bombas atómicas existentes en el Planeta.  El agua vaporizada cubriría totalmente el Planeta, y olas de 60 metros devastarían todas las ciudades de las costas del Océano Atlántico.  Esto generaría un invierno, igual al nuclear estudiado por Karl Sagan, que podría durar cientos de años, ocasionando, seguramente, la extinción del hombre. 

 

Nuestra sociedad puede defenderse de estas catástrofes; sólo se requiere cambiar mínimamente, la velocidad del bólido, para que, en lugar de encontrarse con el centro de la Tierra, pase inofensivamente de largo.  Una de las medidas estudiadas para desviar un bólido, cuando ha sido descubierto con suficiente anticipación, es la utilización de “grandes velas solares” que lo frenarían, evitando el encuentro con la Tierra.  Se fijan al asteroide grandes superficies de “milard que se inflan como una bolsa de aire.  El viento solar ejerce una suave y constante presión, disminuyendo la velocidad del bólido, y permitiendo a nuestro Planeta, pasar antes que este bólido, por el sitio de encuentro.  La ventaja de este sistema es que es seguro para el medio ambiente, relativamente barato, fácil de construir y de poner en órbita.  Los riesgos son que las velas no se abran o que no tengan el tamaño suficiente para hacer el trabajo. 

 

Otra manera sería desviarlo hacia otra dirección, utilizando la fuerza generada por una explosión nuclear muy cerca al asteroide.  La desventaja consiste en que la radiación nuclear puede devolverse a nuestra Atmósfera, y contaminarnos a todos o, en su defecto, la explosión puede fragmentar el asteroide en pedazos, sin lograr finalmente desviarlo, complicando aún mucho más el problema.

 

Otra manera de desviarlo es fijándole un motor que le de un pequeño empujón cuando esté en el “perihelio”, es decir, lo más cerca al Sol.  Esto haría que su órbita cambiara lo suficiente para nunca estrellarse con la Tierra.  Hay dos opciones para destruir el asteroide o cometa: Una de ellas, pulverizándolo con un cohete nuclear, en fragmentos inofensivos, que sólo nos darían un espectáculo de luces al entrar en la Atmósfera.  La tecnología para lograrlo ya existe; sólo se necesita reprogramar el objetivo y puede usarse en el último instante.  Pero se corre el peligro de la radiación nuclear y las bombas pueden no ser lo suficientemente grandes, para destruir el bólido.  La otra opción para destruirlo es utilizar un espejo parabólico del tamaño de un estadio, para dirigir la luz concentrada del Sol hacia el bólido.  El calor, producto de esta reflexión, sería muy destructivo, haciendo que el bólido se vaporice.  El peligro es que al apuntarle, no le de el rayo, o que éste, vaya a dar a un sitio habitado de la Tierra.  Todas las anteriores son formas tradicionales y/o físicas para desviar y/o destruir un cometa. 

 

Pero también hay que considerar las formas síquicas; en todos estos años, se han venido realizando gigantescas cadenas de meditación, que agrupan a millones de seres alrededor del mundo, todos ellos, a una hora determinada, con un mismo objetivo, guiados en directo, a través de Internet, por un Maestro.  Se ha comprobado que la energía que se logra mover de esta manera, ha sido capaz de generar cambios físicos, alteración de eventos en el tiempo, sanación a distancia y activación de vórtices energéticos en sitios de poder, alrededor del mundo.  Imaginemos el poder que tendría una “cadena universal” con todos los seres humanos, concentrados a un mismo tiempo, con un objetivo común.  Tal vez este sea el fin de la aparición del cometa, hacer que todos los seres humanos se den cuenta de lo que se puede hacer, actuando como una unidad.

 

La Sexta Profecía Maya también nos habla de una tradición guardada oralmente por los mayas-chucj de San Miguel Acatán, en la Sierra de los Cuchu Matanes, Guatemala.  Este pueblo es uno de los herederos de los custodios o guardianes originales mayas de la sabiduría para estos tiempos.  Desde tiempos inmemorables, además del Calendario HAAB, basado en el Sol, y del T’ZOLKIN basado en la Luna, manejan otros calendarios que son determinados por Sirio, Venus y Marte.  Estos Calendarios nos hablan de otros ciclos paralelos al de 5200 TUNES, que marca el comienzo de una Nueva Era, el 22 de diciembre del año 2012.  Uno de estos ciclos paralelos tiene un período de 3600 años y otro nos habla de 9 Infiernos y de 13 Cielos.  En esta tradición se dice que alrededor del año 900, los Chilames o Sacerdotes Solares Mayas, de nombres: DICTE, NACTUJTUC Y TETUKUMAN SU, pudieron visualizar síquicamente, la llegada en 1519, la llegada de Hernán Cortés, al Puerto de Vera Cruz, en México.  Profetizaron que el Conquistador, llegaría al mundo azteca simultáneamente con un Cometa, al que llamaron EKO KAN o “Estrella Serpiente”, dando así, comienzo a 9 Infiernos, 9 períodos de 52 años, en los que la oscuridad se apoderaría del mundo maya. 

 

Esta época de oscuridad que veían venir fue llamada por ellos BELHEPTIKU,  Así también, profetizaron que los españoles, al llegar a la nación azteca que, en esos momentos iría a estar haciendo sacrificios humanos ADEKASLICOPA pensarían que todos los pueblos de la zona, actuaban igual, y que eran adoradores del mal, arrasando, en consecuencia, con todo lo que existía.  Y le dijeron a su pueblo que se replegara por esos 468 años (9 veces 52), en lo profundo de la selva, pues no había manera de evitar el dominio de la “cruz desequilibrada” como la llamaron ellos.  Profetizaron que el fuego destruiría los Códices, con los conocimientos atesorados por muchos años, en distintos sitios de Yucatán, y que todo su pueblo sería considerado en un nivel de evolución de los animales.

 

Profetizaron, asimismo que, al final de los 468 años, o sea en 1987, terminarían los 9 Infiernos, dando paso a un HUAYEB de 5 años, o período de 5 años de ajuste, y luego a un KATÚN, período de 20 años de gestación o de transformación.  A este último período lo llamaron: “El Tiempo del No Tiempo”, el cual, sería una época de cambios, donde la voz de sus Sacerdotes llevarían los conocimientos mayas, a todos los pueblos de la Tierra, generando la transformación que dará paso a los 13 Cielos.  Profetizaron que el 22 de diciembre del año 2012, comenzaría un “Nuevo Ciclo de Luz y Armonía” para el pueblo maya y la humanidad entera, es decir, el tiempo que ellos llamaron “Los Trece Cielos” u OSLAHUBTIKU.

 

Esta tradición oral también nos habla de otro ciclo de 3600 años, que realiza la energía telúrica, vale decir, la energía contenida en el interior del Globo, la cual se expresa a través de distintos sitios de poder sobre la Tierra.  Es la onda universal que se manifiesta en los cuatro elementos de la Naturaleza, en el movimiento ondulatorio de la Tierra, que se muestra en los terremotos, en las ondas del agua, en el movimiento del aire, en las serpientes ondulantes del fuego.  Estas tradiciones dicen que esta energía fundamental, se mueve físicamente, a través de la columna vertebral del Planeta, manifestada en las Cordilleras y las Cadenas Montañosas que generan “ejes” en cada uno de los Continentes. 

 

Durante 3600 años, esa energía tiene un foco físico y uno espiritual, en un lugar de poder sobre la Tierra, fluyendo desde allí, a todos los demás sitios.  Según dichas tradiciones, desde el año 1650 a.C. este sitio estuvo localizado en el Tíbet, al lado del Monte KAINAS, en el Lago OHAKAS, donde nace el Río Ganges.  Al terminar el ciclo de 3600 años, o sea en 1950, coincidiendo con la invasión china, este centro energético del Planeta comenzó a desplazarse hacia el Continente Americano, hacia el Lago Titikaka, en la Cordillera de Los Andes, donde estará localizado por los siguientes 3600 años.  A su paso, esta energía ha ido generando procesos de cambio, por los lugares donde fue pasando, los cuales, al principio, pueden parecer dramáticos, pero terminan armonizando y volviendo a equilibrar todo, en una vibración más alta que la original. 

 

Así, esta energía salió del Tíbet, siguiendo los Himalayas hasta el Lago BALKASH en Kasakastán, para luego dirigirse al Lago Baikal en Siberia.  Atravezó el Estrecho de Bering, llegando a Alaska y a las Montañas McKenzie en Canadá.  De ahí, siguió por las Montañas Rocosas y Estados Unidos, durante los años sesenta, originando todo el proceso de cambio y la recuperación de los derechos civiles de las negritudes.  Al principio, el discurso “Tengo un Sueño: Que todos los hombres han sido creados iguales” de Martin Luther King, produjo mucha violencia, pero, en 1964, logró la aprobación de la Ley de los Derechos Civiles, armonizando totalmente el proceso, al extremo que hoy, no es difícil ver miles de matrimonios interraciales.  A su paso por Centro América, esta energía telúrica provocó todo tipo de terremotos, guerras y conflictos, que produjeron cambios armonizantes, pluralismo, democracia y la unión de la sociedad, en busca de paz y progreso para todos.

 

En Colombia provocó el destape de la influencia del narcotráfico en toda la sociedad, y una polarización de posiciones, en la que nos encontramos en estos últimos años.  Si los individuos que forman la nación colombiana, se armonizaran internamente, se daría la paz.  Si por el contrario, no se genera ese proceso interno de pacificación, entonces, sólo se continuará hablando como hasta ahora, en conversaciones de guerra, que lógicamente continuarán bañando de sangre a esa población; una manera de aprender a través del sufrimiento y la destrucción.  Lo que sí se puede afirmar es que ese proceso terminará, en algún momento, armonizando esa sociedad, por cualquiera de los caminos que se tomen, el del Cielo o el del Infierno. 

 

Los Custodios Mayas dicen que este Centro o Vórtice Energético del Planeta y su energía generada, estarán plenamente ubicados en el Lago Titikaka, en el año 2012, y, por lo convulsionada que se encuentra toda la región, particularmente, en países como Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Bolivia, se puede saber que esta energía ha generado y viene generando muchos procesos de cambio en la región, prácticamente, en todos los órdenes.  También, estos Custodios afirman que una manera de ayudar al proceso de armonización en los países de la región, es la realización de Ceremonias de Limpieza y Unidad con la Tierra, en las que se contribuye a tomar conciencia de que nuestro Planeta es un gigantesco ser vivo, y, en ningún caso, materia inorgánica sin vida. 

 

Los mayas nos dicen que hay que comprender los ritmos de los sucesos naturales, a fin de sincronizarse con la armonía del Universo.  Si la conciencia de muchos seres humanos se focaliza en hacer fluir la energía del Planeta, entonces, los procesos armonizadores serán menos traumáticos.  Ellos encontraron que el tiempo sólo existe en la mente, para poder comprender y relacionar las experiencias que el hombre vive consigo mismo, con los demás y con los ciclos del Universo.  Los sucesos comienzan a darse, uno tras otro, uno antes que otro.  El tiempo es un elemento sin vida propia, cada ser humano lo percibe de manera distinta, dependiendo de lo que esté sintiendo, pensando o haciendo. 

 

En otras dimensiones, el tiempo no existe; para el Espíritu no hay tiempo, en esencia, sentimos lo mismo cuando tenemos 80 años o cuando tenemos 8 años.  El Espíritu no tiene tiempo, es eterno.  El tiempo se acelera cuando estamos felices u ocupados, se hace más lento cuando somos infelices o estamos aburridos.  Todos los seres humanos eligen en su vida, Infiernos y Cielos; cada uno le da herramientas de comprensión sobre su ser; son los ciclos que permiten los procesos para comprender el Universo.

 

Para los mayas, todo lo que existe está compuesto de partículas, las cuales se hallan en continuo movimiento y vibración.  Todo lo que vibra se puede representar en una forma de onda; a su vez, toda forma de onda puede ser representada dentro de la Matriz del T’ZOLKÍN, todo lo que existe puede representarse dentro de esa Matriz Matemática.  Una partícula puede ser entendida como una parte constitutiva dentro de un átomo, un ser humano, un Planeta o una Galaxia.  Para entenderlo mejor, pensemos que las partículas son como los actores de una obra.  En un momento determinado en el tiempo, estas partículas ocupan un lugar localizado en el espacio: El sitio en el espacio y el lugar en el tiempo.  El espacio – tiempo es como el escenario de la obra, donde se mueven las partículas.  Existen también unas fuerzas o energías que hacen mover permanentemente a las partículas en el espacio – tiempo, interactuando las unas con las otras. 

 

Pensemos en esas energías o fuerzas como el “libreto” que esas partículas o actores tienen que seguir en el escenario o espacio – tiempo.  Entonces, se puede decir que la obra es la suma de todas las distintas actuaciones, aunque también, la obra es influenciada por la interacción de los actores con la audiencia, que a su vez, influencia cada actuación, es decir, la audiencia es como un espejo a través del cual, la actuación reacciona consigo misma y con las otras actuaciones.  Para los mayas, existen miles de millones de posibilidades, para que esas partículas se configuren en el espacio – tiempo.  Por eso, para ellos el Universo es la suma total de todas las posibilidades.  HUNAB KU o Dios es la suma total de las posibilidades que todos los átomos, hombres, estrellas o soles pueden vivir, y las nuevas posibilidades que resulten al reflejar las unas en las otras, eternamente. 

 

La Matriz Maya T’ZOLKIN está formada por 260 posiciones, 13 números por 20 glifos solares sagrados.  Doscientos sesenta (260) es un fractal o proporción de 26.000 años, tiempo que dura “Un día Galáctico”, y es el mismo tiempo que dura un rayo de luz en viajar, desde el centro de la Galaxia hasta nuestro Sol.  Cincuenta y dos (52) posiciones corresponden al número de “Portales Energéticos” existentes en el Calendario, días en los cuales, por la posición orbital de los Planetas alrededor del Sol, se refleja mayor cantidad de energía hacia la Tierra.  Dentro del T’ZOLKÍN, están codificados todos los tipos de energía, materia y vida que se pueden organizar con la información divina.  Si consideramos la Matriz del T’ZOLKÍN como una unidad, y la repetimos indefinidamente, hasta que regresara por el otro lado, a colocarse adyacente a ella misma, entonces, todo el Universo podría codificarse en esa inmensa Matriz.  Para los mayas, toda la creación existe al aglutinarse estructuralmente la materia, en una serie de matrices que soportan patrones de información de origen divino, matrices entrelazadas o unas dependientes de otras, de una manera jerárquica, guían la propagación de la existencia. 

 

Las 260 posiciones de la Matriz del T’ZOLKÍN Maya estructuran los distintos tipos de energía que se manifiestan en la Tercera Dimensión del Universo.  Cuatro campos, cada uno con 36 posiciones dan 144 distintos elementos posibles de la materia, de los que 118 están clasificados por la Ciencia y la correspondiente Tabla Periódica Química de los Elementos.  Ciento cuarenta y cuatro (144) unidades de energía radiante, son formas distintas de energía densificada, materia que se organiza, de acuerdo a una información de origen divino, forman la estructura de la materia en la tercera dimensión.  Dos campos, cada uno con 16 posiciones, a cada lado de la “Columna Mística”, representan 32 unidades de energía cristalina; a su vez, dos campos en los ciclos centrales, cada uno con 32 posiciones, dan los 64 codones o aminoácidos, la energía genética donde está codificada la información humana, el ADN.  La forma física del hombre es el resultado de organizar nuestra energía, de acuerdo a una información codificada de origen divino, es lo que produce la forma de onda de cada uno de nosotros.

 

Los mayas dejaron el “Código de la Luz”; en sus posiciones centrales está inscrito el “Código de la Vida”.  Sesenta y cuatro (64) combinaciones posibles de cuatro aminoácidos base, que contienen la información necesaria para replicar la vida inteligente.

 

Por su parte, los chinos dejaron el “Código de la Vida” registrado en el “I-Ching”, un libro en el que dos símbolos base, forman 64 permutaciones binarias, donde cada una de ellas, representa una historia.  Una línea partida llamada “Yin” que representa a la materia, y una -línea continua- llamada “Yang” asociada a la energía.  Yin y “Yang”, dos elementos distintos, representan a las dos sustancias originales para replicar a un ser humano.  Se llaman “Purina” y “Pirimidina”.  La “Purina” está formada por cinco átomos de Carbono y cuatro de Nitrógeno, que se organizan en un anillo hexagonal unido a un anillo pentagonal.  Puede representarse por dos líneas quebradas, una detrás de la otra, también llamada “Yin”.  Suministran la energía a los procesos bioquímicos de la célula.  Cuando esta sustancia reacciona con el Hidrógeno, produce dos ácidos nucleicos base llamados “Adenina” y “Huanina”.  La segunda sustancia base, la “Pirimidina” está formada por cuatro átomos de Carbono y dos de Nitrógeno, que se organizan en un anillo hexagonal.  Puede representarse por una línea continua, también llamada “Yang”.  Cuando la “Pirimidina” reacciona con el Hidrógeno, produce los otros dos ácidos nucleicos base llamados “Timina” y “Citocina”.  Un par de líneas partidas o una sola línea completa, son la base de las permutaciones en el I-Ching.  Estos símbolos iniciales se pueden combinar de cuatro maneras distintas, representando a la “Adenina”, “Guanina”, “Timina” y “Citocina”.  Las cuatro bases se combinan entre sí, uniéndose de tres en tres.  Esto produce 64 combinaciones posibles llamadas “Codones”, combinaciones que forman los 20 aminoácidos conocidos. 

 

La unión de los aminoácidos en moléculas, forman las proteínas, que son la materia de las células.  Su función es muy importante para la vida, pues son la estructura que aglutina la materia que forman los tejidos, controla sus funciones y su reproducción.  Las proteínas en forma de enzimas y hormonas, regulan el organismo, el pH y la viscosidad de los líquidos biológicos, sus impulsos nerviosos, el transporte de las sustancias y de las calorías, que permiten la vida.  Como anticuerpos y antígenos defienden el organismo.  Los codones se organizan en dos cadenas de moléculas entrelazadas como una espiral helicoidal, alrededor de un eje central.  Sus combinaciones forman el “Código Genético”.  Son como dos infinitas “escaleras de caracol”, donde cada peldaño está formado por tres anillos, dos hexagonales y uno pentagonal.  Esta combinación de sustancias llamada ADN, o Ácido Desoxirribonucleico se encuentra en el núcleo de las células.  Para la reproducción, estas dos espirales se separan y, cada una, sintetiza la espiral complementaria, a partir de sustancias libres que proporcionan medio celular, armándose de la original, dos nuevas espirales dobles.  Éste, es un proceso como el negativo y el positivo de una fotografía; con cualesquiera de los dos, se puede armar el otro. 

 

El hombre se reproduce desde una célula original; el óvulo femenino que es fecundado por un espermatozoide masculino, se divide sucesivamente, multiplicándose exponencialmente, en un proceso llamado “mitosis”.  La célula original se divide en dos células; a su vez, estas dos se dividen en cuatro; éstas, a su vez, se dividen en ocho, luego en 16, 32, 64, multiplicándose hasta que se conforma el trillón de células que dan forma a un cuerpo humano adulto.  Un ser humano se forma de dos sustancias base, “Purina” y “Pirimidina”, que se combinan entre sí, para generar cuatro ácidos nucleicos, los cuales, a su vez, se combinan entre sí, para organizar 64 codones.  Estos codones se combinan organizando proteínas, las cuales, a su vez, se combinan entre sí, para formar las células, las cuales se organizan para formar los tejidos de los órganos del cuerpo del hombre. 

 

De las 64 combinaciones, sólo 20 están activas o funcionando en los seres humanos; las otras 44 combinaciones están inactivas, son como programas de computador que no estamos usando.  Sin embargo, han comenzado a nacer miles de niños, en diferentes partes del mundo, que tienen 24 codones activos en el núcleo de sus células, es decir, ha habido una activación de 4 codones adicionales en la estructura básica de estos seres humanos.  Estos niños, generalmente, no se enferman nunca, vienen con un supersistema inmunológico, y con unas facultades síquicas increíbles.  No necesitan la enfermedad y el miedo que ésta produce, como forma para comprender la vida.

 

Comenzaron a aparecer en China; son llamados los “Niños Índigo”; sólo con tocar un libro, pueden captar y decir una frase cualquiera de cualquier página, y pueden mover objetos a distancia.  Se comunican entre sí, telepáticamente, y viven en increíble armonía con su entorno.  Esto convierte el ADN, en un puente para pasar de un nivel de luz o energía, al siguiente.  Este es un paso que todos los seres humanos que irán a vivir en la Tierra, en el “Amanecer de la Galaxia”, habrán experimentado.  La transformación del ser humano, al encontrar en su interior, paz y armonía, lo colocan en una frecuencia de vibración más alta, al que corresponde al amor, potenciándolo para poner a funcionar esos codones inactivos.  El manejo de niveles de energía más altos, como resultado de ese proceso de armonización interior, permitirá la transformación física y mental del ser humano, activando sustancias que potencien nuevos sentidos. 

 

La estructura del ADN se encuentra en la parte más alta de la matriz de conciencia del Planeta y de la raza humana, donde sólo se encuentra el amor.  Hay que tomar conciencia de los poderes del hombre, de la magia que se puede realizar para convertirse en un ser multidimensional y recorrer el mismo camino que vino Cristo a enseñarnos.  Hay que aceptar que el Universo es mucho más que lo que percibimos con nuestros conocidos y limitados sentidos, que no es acumulación y posesión de objetos o de personas.  Hay que darnos cuenta, de una vez por todas, que el hombre no está solo en el Universo, que hay otros seres y entidades que viven paralelamente: Los Ángeles, los Elementales, Enoch, Saint Germaín, los Seres de Luz, las Hadas y las Conciencias Galácticas.  Un camino que lleve a la telepatía, y no a la televisión, y en el que para volar no se necesiten aviones, un camino en el que el hombre tenga tanta energía interna, que la irradie permanentemente, vibrando para siempre en amor, un camino sincronizado con los ciclos de la Naturaleza y con la mente abierta a la Galaxia. 

 

Los mayas dicen que, a partir de 1999, los hombres, tenemos 13 años para el “despertar de nuestra consciencia”, porque la base esencial de Universo es el libre albedrío, la libertad de conciencia, y siempre tendremos dos caminos: Uno de Cielo y otro de Infierno.  Los peligros anunciados como los Cometas, son situaciones que, de sucederse, son para que el hombre aprenda.  Muchas veces lo que se quiere, no es lo que se necesita.  Toda situación difícil, existe en la vida del hombre, para lograr comprensión, pues sólo a través de la comprensión, se puede ascender a niveles más armónicos. 

 

El próximo Capítulo describirá la Séptima Profecía Maya.  Nos habla del paso de nuestra conciencia a una Nueva Dimensión donde manejaremos niveles más altos de energía, donde viviremos en sincronía con el Planeta, en un Universo de paz, amor y armonía.                                

 

FIN DE LA SEXTA PROFECÍA

 

 

-          Serie Televisiva de Siete Episodios: “LAS PROFECÍAS MAYAS”;  Año 1999

 

-          GUIÓN Y DIRECCIÓN: Fernando Malkún  -  fmalkun@mac.com

 

-          La siguiente Página Web de Fernando Malkún, ofrece para la venta los Siete DVD’s correspon -    dientes a las Siete Profecías Mayas:  www.fernandomalkun.com

 

-          Difusión Autorizada por: Fernando Malkún – Bogotá / Colombia

 

-          TRANSCRIPCIÓN - EDICIÓN DE SIETE PROGRAMAS TELEVISIVOS EFECTUADA POR: 

 

Jebner Zambrana Román      jebzam@entelnet.bo

Grupo “AMATISTA” del Maestro Saint Germain

La Paz – Bolivia

 

NOTA: El transcriptor-editor no se hace responsable de los comentarios u opiniones personales contenidas en este texto.  Cualquier crítica, reclamo u observación relacionada con el contenido de la presente Sexta Profecía Maya, debe dirigirla a Fernando Malkún, Director y Guionista de la Serie Televisiva “PROFECÍAS MAYAS”.

 

Para un mejor entendimiento de los tiempos y los anuncios hechos encada una de las Siete Profecías Mayas, el amable lector deberá conocer que esta Serie compuesta por Siete Episodios (Siete Profecías), fue elaborada el año 1999.  De esa forma, uno estará –cronológicamente- mejor ubicado en coordenadas de tiempo y espacio.